4.4.19

La matemática universal y los números primos


Los números primos
Los números primos de la existencia están ocultos. Pixabay


Nueva matemática universal


  • Las matemáticas universales
  • El poderoso orden universal
  • Sin los números primos de la existencia el universo sería muy repetitivo
  • Los yos
  • Gracias a los números primos existe variedad


¿Cómo funciona la matemática universal?

En el universo existen solo dos clase de matemáticas principales: La matemática universal y la matemática inventada por la humanidad la cual se tiene que adaptar a la matemática binaria universal porque todo está hecho conforme lo ha hecho la matemática binaria universal.

La matemática universal es una matemática basada en existencias dinámicas más pequeñas posibles semejantes entre sí y los lugares que crean al nacer de la nada y que ocupan como existencias. Lugares que no pueden ser ocupados por otras existencias ya que son lugares creados y ocupados por cada una de estas existencias. De esta forma cada una de estas existencias y sus lugares crean una identidad propia, una identidad única que muy bien podría ser representada por números unos.


La podría llamar matemática binaria, pero realmente no es unas matemáticas binarias porque solo funciona con representaciones de números unos representando a cada una de esas existencias y sus lugares propios. Funcionan parecido a unas matemáticas binarias ya que cada una de esas existencias posee una identidad propia al existir como lugar propio. Y al ser por eso todas diferentes entre sí aunque todas sean semejantes entre sí, crean unas matemáticas de números unos distintos unos de otros.

De esta manera se crea una base matemática universal. Como todo se mueve sincronizadamente al ritmo sincronizado de la expansión universal, estas existencias individuales al unirse entre sí al ritmo expansivo forman grupos de existencias más o menos densos que muy bien se podrían llamar compuestos de existencias. Como cada una de estas existencias, que podrían estar representadas por números unos, crean y ocupan su propio lugar dinámico que no puede ser ocupado por otra existencia, no se podrán unir entre ellas totalmente ya que ninguna de estas existencias puede ocupar el lugar de otra existencia, por eso estas existencias son repulsivas, las cuales al unirse forman las existencias compuestas repulsivas que también al formarse crearán un lugar propio que ocuparán aunque ese lugar que ocupen no permanezca al más mínimo tiempo como lugar ya que todo se mueve y se transforma constantemente. 

De esa forma, al ritmo expansivo de la expansión universal, se crea una matemática universal de existencias individuales representadas por números unos que poseerán sus propias identidades; ya que cada una de estas existencias, aunque todas sean semejantes entre sí, crean y ocupan su propio lugar que no puede ser ocupada por otra existencia. Y lo mismo sucede con las existencias compuestas de estas existencias, crean y ocupan un lugar como existencias compuestas, lugares que no pueden ser ocupados por otras existencias compuestas puesto que cada existencia compuesta creará y ocupará su propio lugar, lugares que también serán repulsivos.

Como la expansión universal siempre se está moviendo, en cada mínima parte expansiva universal se crearán constantemente nuevos compuestos de existencias. Como estos compuestos de existencias están compuestos de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, existencias que serán más pequeñas que las existencias cuánticas ya que estamos hablando de las existencias dinámicas más pequeñas posibles, no podrán formar materias, solo podrán formar compuestos que se compondrán y se descompondrán constantemente sin poder adquierir cuerpo material. Así funciona la matemática universal en la expansión universal. 

Pero aún hay más, esa misma matemática universal de la expansión universal es la que existe en los espacios-tiempos, pero de otra forma, en vez de como existencia repulsiva existe como existencia atractiva como explicaré más adelante: En el recorrido sin fin de la expansión universal se formarán grandes acumulaciones de existencias repulsivas acumuladas en puntos espaciales dando origen a grandes focos de calor, originándose así las estrellas, las cuales mediante el excesivo calor transformarán las existencias repulsivas estelares en existencias atractivas. Existencias que funcionarán con la misma matemática que induce la expansión universal a todo lo que existe, ya que todo está inducido a expandirse conforme se expande la expansión universal. Con lo cual las existencias atractivas que existen en los espacios-tiempos al poderse atraer entre sí al ritmo expansivo sincronizado de la expansión universal podrán componer la existencia compuesta de manera que se pueda formar la materia y todo lo que existe en los espacios-tiempos.

La matemática universal de los espacios-tiempos es la misma matemática de la expansión, solo que en los espacios-tiempos esa matemática permite que la existencia pueda formar todo lo que existe como tiempo porque las existencias de los espacios-tiempos se atrae entre sí.

Los números unos representados en esta matemática son diferentes entre sí porque representa a cada individualidad de la existencia como existencia dinámica más pequeña posible, las cuales al nacer crean y ocupan un lugar propio que no puede ser ocupado por otra existencia y así crean su propia individualidad diferente a las de las demás individualidades y el cero al representar a la nada no posee ninguna identidad propia. 

Matemática universal que al funcionar como he explicado es una matemática de repeticiones de existencias, ya sea individual o compuesta,  pero como copias y no de repeticiones de las mismas identidades propias como identidades propias, ya que cada existencia dinámica más pequeña y cada existencia compuesta creará y poseerá su propia identidad representada por un lugar propio que crearán y ocuparán, lugares que no podrán ser ocupados por otras existencias, sea individual o compuesta, porque es la propia existencia la que existe como lugar al crearlo. 


La matemática y los números primos

La matemática que conocemos es una matemática que puede operar matemáticamente sin fin a semejanza de la matemática universal explicada, como no podía ser de otra manera; pero para que la matemática que conocemos pudiese operar matemáticamente sin fin tendrían que existir los números primos. Y por eso existen los números primos, o sea los números primos existen porque la matemática que conocemos tiene que adaptarse a la matemática universal y sin los números primos no podría adaptarse a la matemática universal.

La matemática universal también posee números primos, son los números primos de las cantidades de unos que existen como números primos en las formaciones de las existencias compuestas. Por ejemplo, un compuesto de existencias que contenga 13 individualidades ya que los ceros no cuentan en las existencias compuestas será un compuesto matemático primo. 

Si el universo se hubiese construido con unas matemáticas distintas a la descrita, todo se repetiría  mucho, impidiendo así que se pudiese evolucionar sin fin.

Ante tal impedimento que supondría esas matemáticas tan repetitivas la evolución del orden universal, el propio orden universal evolutivamente originó unas adecuadas matemáticas universales para que la evolución del orden universal pudiese continuar evolucionando sin fin sin esas constantes repeticiones.

No se trata de que el universo de una forma consciente se crease unas matemáticas propias, es que las matemáticas universales surgieron por sí solas al surgir de la nada las existencias dinámicas más pequeñas posibles las cuales son entidades propias porque al nacer de la nada crearon un lugar propio.  


Sin los números primos, la matemática de la existencia sería tan repetitiva que no se hubiese podido formar la existencia compuesta.


El universo creó unas matemáticas adecuadas, porque el universo estaba obligado a evolucionar sin fin obligado a su vez a necesitar poseer las cualidades de la nada. 


El poderoso orden universal

En el espacio-tiempo donde vivimos existen las existencias que se atraen entre sí y la inducción constante sin fin que induce a que todo se mueva en la dirección expansiva universal.

Todo eso induce a que en este espacio universal exista la gravedad, que a su vez induce a que exista el tiempo, las tres dimensiones, lo grande y lo pequeño, la materia, la evolución variada, el alma, la vida, entre otras existencias.

Esa constante inducción al orden que impone el universo a todo se originó mediante unas permanentes tendencias al orden universal, o llamase matemáticas universales.

Tendencias que nada ni nadie las puede evitar ni eliminar ya que todo es producto del propio orden universal.

Y como todo en el orden universal tiende al orden, inevitablemente todo en el orden universal tiene que evolucionar hacia ese fin y con esas inevitables tendencias.

Las cuales no se ven, pero que tienen que existir porque nuestro universo hacia algún sitio tiene que ir, y que mejor que ir hacia donde todo tiende a ir, porque no existen otras tendencias que impidan que eso suceda.

De esa manera el orden universal se comporta como unas matemáticas que induce a que todo matemáticamente se realice conforme a lo que dictamina el orden matemático universal.


Sin los números primos todo en la matemáticas sería muy repetitivo

Números primos que además de impedir unas matemáticas que conllevarían unas constantes repeticiones matemáticas muy repetitivas permiten que se pueda operar la existencia matemáticamente sin fin.

Sin embargo, a pesar de tanta variedad que ofrecen las matemáticas con los números primos, no se puede evitar que existan las repeticiones que existen.

Como todo tiende a la repetición estas similitudes se producen en  tiempos distintos por tanto en evoluciones distintas gracias a que todo posee su propia identidad propia.

Por ejemplo, suelen suceder hechos repetitivos en la historia universal. Los planetas, estrellas, galaxias son repeticiones, aunque lógicamente cada existencia es distinta porque cada existencia sea simple o compuesta posee su propia identidad propia y se produce en diferentes tiempos, en diferentes distancias y evoluciones.

Pero a pesar de los números primos las repeticiones se suceden en las matemáticas que conocemos, pero no son exactas repeticiones gracias a que en la matemática existen los números primos. Y aunque todo posea su identidad propia, ya que no puede existir una repetición de la existencia exactamente igual, los números de la matemática que conocemos se pueden repetir. Eso demuestra que la matemática que conocemos es unas matemáticas que opera con irrealidades refiriéndose a realidades. 


La materia es una variedad de repeticiones, los árboles es una variedad de repeticiones, los animales son una variedad de repeticiones, etc. Repeticiones sujetas al orden del desorden impuesto por los números primos. Repeticiones que son copias porque cada materia, cada árbol, cada animal, o sea lo que sea posee su propia identidad.

Pongamos como ejemplo lo que le ha sucedido a la humanidad, en su historia. Por ejemplo suelen suceder hechos producidos en distintas fechas y con diferentes nombres, pero que son repeticiones, y sucede más a menudo de lo que parece. Lo que pasa es que suceden en diferentes tiempos y en diferentes evoluciones y eso hace que no sean exactas repeticiones. La historia de la humanidad está plagada de repeticiones. Pero esas repeticiones no son exactas repeticiones porque no lo permite la matemática universal, la cual hace que todo evolucione sin fin y que por eso pueda existir un pasado, un presente, un futuro y que no sea todo un mismo presente.

Por ejemplo: existen tendencias a que sucedan más calamidades en un sitio que en otro; lo mismo que existen tendencias a que unas personas sean más afortunadas que otras. Todo eso se produce porque la matemática universal tiende a ello, tiende a las repeticiones, y si no existiese la matemática universal sucederían siempre los mismos hechos, el tiempo no transcurriría como tiempo, solo existiría una sola variedad de existencia y no tanta variedad de existencias como existen.


Los yos, refiriéndome a los yos como identidades propias de cada existencia aunque no sean vivientes

Las matemáticas del orden universal no están representadas con los mismos números que conocemos. Las existencias de la matemática universal poseen sus propios yos individuales, los cuales pertenecen a cada existencia individual.  Ya sean yos individuales como existencia compuesta o sin componer, yos que muy bien se podrían representar con números unos.  

Y aunque sean todos los yos de todas las existencias individuales o compuesta exactamente iguales, cada yo es diferente porque cada yo ocupa su propio espacio dinámico, ya sea como existencia individual o como existencia compuesta.

La matemática universal no funciona con números, sino con existencias individuales y compuestas, gracias a que toda la existencia se mueve con orden en la misma dirección expansiva.

Gracias a esas matemáticas universales, en los espacios-tiempos existen los movimientos ordenados entre existencias que se atraen entre sí. Lo cual induce a que todo posea su correspondiente tiempo; a que exista el pasado, el presente y el futuro; a que existan los tamaños; a que exista lo grande y lo pequeño; a que existan las tres dimensiones; a que exista la materia y la energía; a que exista la evolución y el orden; a que exista el alma y la vida; etc.; etc.


Gracias a los números primos existe variedad

Sin la matemática universal no solamente se impediría que todas las estrellas fuesen muy parecidas unas a otras; que todos los sistemas planetarios fuesen muy parecidos unos a otros; que las materias fuesen muy parecidas unas a otras, etc. Sin la matemática universal no se hubiesen podido posibilitar las estrellas, la materia, la existencia del espacio-tiempo donde existimos, etc.

Sin la matemática universal nada evolucionaría, todo sería una misma permanente y creciente expansión universal repulsiva de existencias dinámicas más pequeñas posibles.

Y como no podía ser de otra manera, como todo es producto del orden universal, los números primos están insertados en las matemáticas que conocemos, y con eso se posibilita que los números sean infinitos y que induzcan a que exista esa variedad infinita de todo lo existente. Y eso es un fiel reflejo de como es todo lo que existe.



Autor: Salvador Sánchez melgar







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