Tendencias universales

Tendencias cósmicas
Tendencias cósmicas. Pixabay


 Tendencias universales  



  • La tendencia cósmica
  • Evolucionar hacia la justicia




La tendencia cósmica

Existen dos universos en uno, el gran universo de materias y energías repulsivas oscuras y el pequeño universo gravitatorio donde existimos.

Todas las tendencias universales tienden a evolucionar como orden. Tendencias que son como ríos que tratan de llegar al mar, el cual representaría el orden de la nada. Pero como la nada no existe ese camino hacia el mar de la nada no tiene fin.

Esas tendencias universales están inducidas a evolucionar sin fin con orden inducidas por el absoluto orden que posee la nada.

Evolución que nunca se llegará a conseguir plenamente porque eso sería llegar a ser la nada, sería dejar de existir.

Pero ese constante querer ser y no poder ser es lo que induce a que constantemente se evolucione sin fin hacia ese absoluto orden sin fin que sólo posee la nada.

Como la nada es absoluta como nada, también es absoluta como orden, como justicia, como perfección, como pureza, como infinitud, entre otras cualidades que posee la nada. Y es así porque la nada no existe y por eso es absoluta en todo, cosa que no puede ser la existencia. Precisamente por eso la nada posee esas cualidades.

La existencia no posee ninguna cualidad absoluta, por eso sólo posee un sitio hacia donde encaminarse que es el de tratar de conseguir las absolutidades de las cualidades de la nada, cosa que nunca se podrá conseguir porque si se consiguiese se dejaría de ser existencia para ser la nada.

Hacia dónde va a ir la existencia y hacia dónde va a evolucionar sino es hacia la nada ya que no existe otro sitio en donde pueda ir la expansión universal.

Esa transformación constante sin fin de la existencia es un camino hacia una evolución sin fin hacia el orden absoluto, hacia la justicia absoluta, hacia la pureza absoluta, hacia la perfección absoluta, hacia la infinitud absoluta, etc.

Necesitar evolucionar todo hacia la nada demuestra que la existencia surgió de la nada, que todo es la nada hecho movimiento, y que gracias a que todo se mueve sin fin todo en el universo donde existimos se transforma sin fin como existencia.



Evolucionar hacia la justicia


Ser la nada en movimiento, o ser la nada hecha existencia no es malo, sino al contrario, ya que evolucionar como nada hecha existencia hacia la nada es evolucionar hacia la justicia más justa posible.

La nada es como un dios muy justo, ya que la nada induce a que toda la existencia evolucione de la forma más justa posible hacia la nada.

Todo lo que existe necesita perseguir un ideal, el de la nada.

Ese ideal obliga a la existencia a perseguir el ideal de necesitar ser la nada, y que la existencia trata de conseguir constantemente sin poder conseguirlo nunca, evolucionando siempre como justicia y como orden hacia esas metas.

La jerarquía viviente enlazada de manera  psíquica con la jerarquía de almas son una muestra de esa evolución sin fin.

Ese orden evolutivo hacia la nada es el verdadero dios que también ha inducido a que evolutivamente surja la vida y las almas. Puesto que ese camino evolutivo era inevitable para que el orden universal pudiese continuar evolucionando como orden sin fin, orden que es equivalente a una especie de inteligencia.

No existe otra evolución posible, ya que sólo existe o la existencia o la nada. Y como todo lo que existe es existencia, ésta no tiene más remedio que ajustarse a las necesidades de la nada.

Evolución que es evolucionar hacia la justicia de la nada puesto que la nada es totalmente justa como nada y de la nada surgió el origen del universo, ¿de dónde sino va a surgir?

El orden universal no posee otro camino que escoger que evolucionar como orden hacia la nada. Y no existe nada ni nadie que impida escoger ese camino hacia la nada porque no existe nada ni nadie que lo pueda impedir.

Ese es el verdadero dios, esa necesidad permanente de poseer la absoluta justicia que posee la nada y no poder conseguirse nunca.

Es la necesidad que induce a que se evolucione sin fin hacia esa justicia, hacia esa meta que nunca se podrá conseguir.




Autor: Salvador Sánchez Melgar

Registrado en Safecreative








Los agujeros negros que son



Los agujeros negros no son tan negros
Los agujeros negros no son tan negros. Pixabay



Los agujeros negros que son



  • El universo surgió como agujero negro
  • La primera existencia
  • Surgió un agujero negro
  • Todo posee un origen


El universo surgió como agujero negro


El universo surgió como la existencia dinámica más pequeña posible y eso sólo pudo producirse surgiendo de la nada.

Pero el universo no pudo surgir como verdadera pequeñez ya que cuando surgió no existían las existencias, por tanto no existían las dimensiones, por consiguiente no podían existir los tamaños. Por lo cual no podían existir ni las grandezas ni las pequeñeces.

Puesto que las grandezas y las pequeñeces sólo pueden producirse con la unión de las existencias formando así las existencias compuestas. En el origen universal tanto las grandezas como las pequeñeces no tenían límites, eran infinitas porque no existían. Y continúan siendo infinitas como expansión que se expande sin fin.

En ese surgimiento universal tampoco podía existir el movimiento entre existencias que se atraen entre sí. Ya que el movimiento entre existencias que se atraen entre sí sólo puede producirse cuando se transmite el dinamismo entre sí entre existencias que se atraen entre sí.

En ese surgimiento expansivo sólo existía existencia repulsiva la cual no podía transmitir el movimiento porque sus repulsiones mutuas impedían que se formase la existencia como existencia compuesta.

Tampoco en ese origen podía existir el tiempo porque el tiempo para poder existir necesitaba que existiese un movimiento ordenado entre existencias que se atrajesen entre sí. Y que gracias a eso le permitiese al propio tiempo poder transcurrir como tiempo, y eso sólo se puede producir mediante las atracciones de las existencias.



La primera existencia 



Cuando surgió de la nada esa primera existencia dinámica más pequeña posible se encontró en la nada y rodeada por la nada sin tamaño real, sin poder transmitir movimientos y sin poseer el tiempo.

Existencia que no podía  moverse externamente ya que fuera estaba la nada la cual no se podía ocupar porque la nada no existe, y eso obligaba a esa primera existencia dinámica más pequeña posible a existir en su propio espacio rotando sobre sí misma.

Pero una vez que surgió esa existencia como existencia, la cual surgiría de una forma infinitamente extraordinaria, ya no podía dejar de existir porque dejar de existir sería volver a ser la nada y eso no era posible puesto que la nada no existe.

Esa permanente presión que sufría esa existencia al necesitar moverse exteriormente y no poder hacerlo porque eso sería ocupar la nada, la obligaba a expandirse internamente en su propio espacio dinámico.

Y eso sólo lo podía realizar mediante la multiplicación constante de sí misma, ya que al ser la existencia dinámica más pequeña posible no podía crecer como existencia porque entonces dejaría de ser la existencia dinámica más pequeña posible, dejando así de existir; ni tampoco podía empequeñecer porque ya era la existencia más pequeña posible, sólo podía multiplicarse originando sin cesar nuevas existencias semejantes entre sí. Ya que de otra manera se puede surgir de la nada si no es como existencia dinámica más pequeña posible.

Repito, esa primera existencia tan sólo podía multiplicarse induciendo al surgimiento  en su propio espacio dinámico de nuevas existencias dinámicas más pequeñas posibles semejantes entre sí.

De esa forma se formó una gran explosión interna instantánea dentro de ese pequeño espacio dinámico. Se formó un enorme agujero negro de existencias y energías repulsivas que se expandirían y crecerían interiormente sin fin.

Como entonces no existía ni lo grande ni lo pequeño, ese agujero negro podía crecer sin fin interiormente dentro de ese pequeño espacio dinámico, y además también crecería y se expandiría instantáneamente porque tampoco existía el tiempo. De esa manera se originó el universo.

Ese espacio cada vez más grande que formaban esas existencias era un espacio repulsivo, ya que esas existencias no se podían atraer entre sí porque sino dejarían de ser las existencias dinámicas más pequeñas posibles, entonces dejarían de existir. Pero tampoco podían dejar de agruparse de manera repulsiva en ese mismo pequeño espacio repulsivo, ya que la nada que rodeaba a ese espacio obligaba a ello.



Surgió un agujero negro


De esa manera se originó alrededor de esas existencias un espacio cada vez más repulsivo, hasta que llegó al límite repulsivo, provocando así ese Big Bang interno en forma de agujero negro que se expandiría y crecería sin fin interiormente.

Ese agujero negro llegó a crecer enormemente hacia lo pequeño en menos de un instante, ya que podía crecer sin fin de manera instantánea hacia el infinito puesto que en esas energías repulsivas que saturaban de repulsión al agujero negro no podía existir lo grande ni lo pequeño, ni incluso el tiempo.

De esa forma el agujero negro expansivo creció sin fin porque su crecimiento fue un crecimiento hacia el infinito que es la nada.

Ese agujero negro se expandió y creció sin fin hacia dentro, hacia el infinito, hacia lo grande dentro de lo más pequeño posible ya que los tamaños no existían en esa expansión repulsiva sin fin.

Y a medida que se expandía y crecía sin fin producía un espacio universal gravitatorio de existencias atractivas, que es la existencia ordinaria galáctica donde vivimos.

En el agujero negro no existe ni lo grande ni lo pequeño, las dimensiones sólo existen en las existencias ordinarias donde vivimos, debido a que aquí la existencia se atrae entre sí y pueden formar todo tipo de existencias compuestas.



Todo posee un origen


Todo debe surgir de alguna forma y de algún sitio. Por consiguiente, el universo también tuvo que poseer su origen, y ese origen tuvo que surgir de alguna forma y de algún sitio.

Lógicamente, el origen del universo tuvo que surgir de la forma dinámica más pequeña posible ya que todo es dinamismo.

Y tuvo que surgir de una forma tan infinitamente pequeña que no tuvo más remedio que surgir de la nada, ya que el límite de lo más pequeño posible lo impone la nada. Pero esa pequeñez realmente no era la pequeñez dinámica más pequeña posible, ya que tanto lo pequeño como lo grande eran infinitos porque no existían, esa era una pequeñez impuesta por la nada.

Teniendo en cuenta que el universo es totalmente dinámico, y no lo digo yo sólo, lo han dicho muchos ilustres científicos. Entonces, en un universo dinámico las existencias no pueden ser existencias reales. Las dimensiones no pueden ser dimensiones reales; lo grande y lo pequeño no pueden ser reales. Todo son existencias hechas de la nada en movimiento.

Es decir, la existencia se transforma en lo que parece existencia real gracias a que ésta está siempre en permanente movimiento; y como todo el universo está saturado de dinamismo, la existencia del universo parece real; pero sin embargo no lo es, es únicamente existencia dinámica.

El agujero negro universal al expandirse y crecer hacia lo pequeño donde no existe ni lo pequeño ni lo grande, puede expandirse y crecer sin fin creciendo sin fin siempre hacia lo pequeño, ya que en ese agujero negro tanto lo grande como lo pequeño son dimensiones infinitas porque no existen en ese agujero negro.

Todos los agujeros negros, especialmente los agujeros negros de los centros de las galaxias son parecidos al agujero negro del universo: Primero se originan, y después chupan hacia su interior todo el dinamismo cercano.

La diferencia está que en el recorrido sin fin del agujero negro universal va naciendo un espacio universal de gravedad que es el espacio galáctico donde vivimos.



Autor: Salvador Sánchez Melgar 
Registrado en Safecreative




Dios quién es


Dónde está Dios
Dónde está Dios. Pixabay


Dios quién es


Todo es un todopoderoso orden



La gravedad universal  posee el poder que induce a que todo se atraiga entre sí.

Eso, y la propia inducción expansiva, que induce a que todo se mueva sin fin en la misma dirección expansiva, permite que todo el espacio gravitatorio posea un dinamismo uniforme y sincronizado como tiempo.


Esa tendencia poderosa y permanente al orden que existió desde que se originó el universo permitió que existiese una poderosa y permanente evolución inteligente sin fin.

Ese orden universal es como un dios, pues gracias a ese permanente orden todo evoluciona sin fin con la tendencia a evolucionar como evolución inteligente sin fin.

Todo ese orden universal es la justicia evolutiva inducida a toda la existencia.

Evolucionar hacia el orden no es hacer lo que a cada uno le de la gana.

Evolutivamente al ser humano se le ha ofrecido libertad de acción y de pensamientos para así poder evolucionar más, porque evolucionar cada vez más y sin fin es la tendencia evolutiva del todopoderoso orden universal.

Pero también evolucionar hacia un orden cada vez más evolutivo y sin fin significa evolucionar sin fin hacia una plena justicia y perfección de la nada, ya que ese es el destino del orden universal pues éste no tiene más remedio que evolucionar hacia ese fin, puesto que no existe otro camino.

Como todo surgió de la nada, el orden universal tiende a evolucionar tratando de conseguir siempre las cualidades de la nada.

Fin que la existencia nunca conseguirá porque eso sería transformarse en la nada, y eso no puede ser porque la nada no existe.

Pero esa necesidad que posee la existencia de necesitar alcanzar lo que no puede es lo que induce a que todo evolucione permanentemente hacia ese fin.

Alcanzar las cualidades de la nada como la de la plena justicia, la de la plena pureza, la de la plena infinitud, la de la plena perfección, entre otras cualidades de la nada es una imposibilidad.

Fin que la existencia utiliza para poder evolucionar siempre hacia esos fines tratando de conseguir esos fines que nunca se podrán conseguir.

Ese constante querer y no poder permite que exista una tendencia permanente a evolucionar hacia la justicia y hacia la perfección que induce a que el mal con el mal se pague y el bien con el bien se pague.

Así que siempre será mejor actuar lo más justamente posible porque si no, ya sea en esta vida o en posteriores vidas pagaremos el mal que hayamos hecho  (injusticias que hayamos efectuados conscientemente). Ya que todo evoluciona hacia ese fin universal, y no ajustarse a esa evolución es involucionar.

El mal no se castiga porque sí. Es un castigo evolutivo que evolutivamente se tiene que pagar con el fin de que evolucionemos más de manera positiva.


Evolucionar positivamente es evolucionar hacia la plena justicia evolutiva. Si alguien comete muchas injusticias, esas injusticias demuestran que está poco evolucionado como vida y alma; con lo cual deberá evolucionar más viviendo más experiencias negativas para así poder evolucionar más. Normalmente es a través de otras vidas, o llamase reencarnaciones, donde tendrá la posibilidad de evolucionar más positivamente.


Las injusticias se tienen que castigar de alguna manera aunque sea equilibrándose con posteriores evoluciones a través de futuras reencarnaciones. Pues no importa repetirlo una vez más todo está sujeto a una evolución sin fin que obliga a que todo evolucione lo más justamente posible.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative


Sincronía universal


El orden del Cosmos
El orden del Cosmos. Pixabay


Sincronía universal


Orden universal 

Gracias al universo repulsivo existe el universo gravitatorio y su correspondientes atracciones de la existencia formando existencias compuestas.

El orden universal es muy poderoso, está en todo lo que existe desde que surgió.

Desde que surgió el orden universal todas las existencias adquirieron memoria, ya que todas las existencias son eternas; puesto que una vez que se existe ya no se puede dejar de existir mientras exista la expansión universal. Porque dejar de existir significa convertirse en la nada, y eso no puede ser porque la nada no existe.

Todas las existencias ocupan un lugar, ya sea como existencia dinámica más pequeña posible o como existencia compuesta. Pero ese lugar que ocupan, es el lugar creado por la propia existencia; y como todo se mueve constantemente y de manera instantánea ocupan siempre sin fin en cada instante un nuevo lugar.

O sea que el lugar que ocupa cada existencia, sea individual o compuesta, es un lugar irreal porque no es un lugar fijo ya que ese lugar siempre está en movimiento.

Todo adquirió una especie de acumulador de información, una especie de inteligencia, ya que todo es inmortal.

Todo es una poderosa y total jerarquía dinámica, todo es un poderoso orden dinámico que gracias a ese permanente orden sin fin todo evoluciona sin fin.

Como el universo va creciendo sin fin, las existencias más antiguas serán las más evolutivas. Y a medida que surjan nuevas existencias, éstas serán las menos evolutivas. Como el universo se divide en muchos enormes espacios universales parecidos, y no cesan de formarse cada vez más, las existencias nuevas que surjan pertenecerán a la creación de un nuevo espacio universal, y una vez creado ese espacio universal, las existencias nuevas que surjan después crearan otro nuevo espacio universal, y así sucesivamente sin fin.

Todo eso es posible gracias a que el universo es unas matemáticas repetitivas, ya sea en lo pequeño como en la creación de enormes espacios universales, y gracias también a que dentro de esas matemáticas universales existen los números primos en la creación del universo.

En cada uno de esos enormes espacios universales surge una nueva evolución en las que las existencias que surjan evolucionaran conforme evoluciona ese espacio universal.

Pero no todo puede evolucionar sin fin como lo hace la especie humana, porque entonces nada evolucionaría. Todo evoluciona por antiguedad y conforme a una jerarquía evolutiva. La evolución viviente es la evolución más avanzada dentro de la jerarquía evolutiva universal. Y continuará evolucionando sin fin, porque el universo evoluciona sin fin.

Al igual que las plantas están adaptadas a evolucionar como plantas para mantener la evolución viviente; los materiales, los líquidos y las energías son también escalas jerárquicas evolutivas destinadas a adaptarse a una evolución, necesaria para que todo evolucione con orden.

Nada existe porque sí, todo existe por algo y absolutamente todo evoluciona.
   


El espacio-tiempo ni es un espacio ni una dimensión


Las dimensiones universales son las mismas en todo el universo. Los animales microscópicos están adaptados a existir en unos espacios más pequeños que los nuestros,  pero no porque las dimensiones se hayan adaptado a unas dimensiones inferiores, sino porque son los propios seres microscópicos los que se han adaptado a esos espacios más pequeños. Y aún podrían existir existencias subatómicas mucho más pequeñas adaptándose a otros espacios más pequeños. Lo mismo sucede en todo el universo, como éste no deja de crecer se adapta constantemente a un espacio cada vez mayor.

Las matemáticas universales son las mismas para todo lo que existe en el universo. Que gracias a que han existido siempre así, han constituido un orden universal muy potente.


El espacio-tiempo no es un espacio


Por muchos metales que se hayan doblado o cortado, por muchas tablas que se hayan doblado o cortado, por muchos papeles que se hayan doblado o roto; nunca he visto que se haya partido o dividido el tiempo en trozos.

Más bien lo que he visto es que se han partido compuestos de existencias formando otros compuestos de existencias más pequeños.

Lo que he visto es que todo lo que existe en nuestro espacio gravitatorio son compuestos de existencias que se atraen entre sí, y que por eso poseen su propia gravedad y su propia existencia.
Existencias compuestas que al doblarlas o partirlas deforman sus atracciones; pudiéndose así formar otras existencias con sus atracciones y gravedades propias.

El tiempo en esas existencias rotas permanecerá, no porque el tiempo sea un espacio, sino porque todo la gravedad que contiene el espacio donde vivimos es un orden compuesto de existencias que se atraen entre si de una manera ordenada y uniforme.

Y por muchas veces que se rompan o dividan esas existencias la atracción, o llamase gravedad, mantiene ese orden; porque sino sería un desorden y ahí no podrían existir ninguna clase de existencias compuestas.


Todo posee el tiempo porque todo es un orden


Cuando en un papel en blanco anoto una serie de operaciones aritméticas; y luego doblo y rompo en trozos ese papel, lo que estoy doblando o rompiendo es el papel y sus escritos aritméticos y sus soluciones aritméticas, pero no doblo ni rompo la medida aritmética o matemática utilizada para realizar esas operaciones.


El resultado de esas operaciones no es un espacio es una medida utilizada para solucionar esas operaciones al igual que el tiempo es una medida.

Cuando en una pizarra cualquiera mediante una tiza anoto una serie de preguntas con sus respuestas correctas o escribo algo; y luego doblo o rompo la pizarra, lo que estoy doblando o rompiendo es una existencia llamada pizarra y la tiza utilizada en esos escritos; pero no doblo ni rompo el orden, o la medida gramatical adecuada que utilizaba para escribir correctamente esos escritos, medida gramatical, que igual que el tiempo no es un espacio sino una medida.

Al viajar una nave espacial por el espacio, no se dobla ese orden o medida llamada tiempo, lo que se dobla es el espacio compuesto por existencias que se atraen uniformemente entre sí, espacio universal llamado gravedad.

A medida que se va introduciendo la nave en el espacio gravitatorio, produce en el propio espacio gravitatorio un  continuo doblamiento y aumento de energía y de existencias, o sea un aumento de la masa de la nave. Aumento que será mayor a cuanto mayor velocidad se viaje.

Todo envejece más lento al moverse, y cuanto más rápido se mueva algo más lento envejecerá.

Eso es así porque la gravedad universal la forma un potente y permanente orden, el cual existe desde que surgió la gravedad universal.

Ese orden del movimiento en la gravedad es lo que se llama tiempo.

Con lo cual, sólo se puede salir de ese orden gravitatorio tan poderoso, como movimiento ejecutado en una parte de la existencia, pero sin poder dejar de formar parte de la existencia, de la gravedad universal.

El propio orden gravitatorio permite que todas las existencias  puedan originar sus propios campos gravitatorios mediante el movimiento.

Lógicamente una persona no tiene la suficiente fuerza ni velocidad como para poder salir de la gravedad terrestre y así poder crearse un espacio gravitatorio propio, a no ser que mediante una nave espacial pueda viajar a un lugar fuera de la gravedad del Sistema Solar y así poderse crear su propia gravedad; la cual no sería muy estable ya que la nave espacial estaría permanentemente atraída por gravedades superiores.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

Einstein y el espacio-tiempo


Einstein se equivocó
Einstein se equivocó. Pixabay

  Einstein y el espacio-tiempo 


¿Se equivocó Einstein al afirmar que el espacio-tiempo podía deformarse?: No se equivocó


El espacio donde existimos es el espacio energético llamado gravedad donde todas las existencias se atraen entre sí. El tiempo no es ese espacio, el tiempo es la sincronía dinámica que posee el espacio universal donde vivimos. Sin embargo como todo es dinamismo y el tiempo existe como sincronía dinámica, se puede decir que el espacio y el tiempo es lo mismo pero no son lo mismo.

Es decir, si todo está en movimiento como está demostrado, la existencia es movimiento, el espacio es movimiento y el tiempo también es movimiento. O sea que todo está hecho de tendencias en movimiento, o que es lo mismo: que todo es tendencia dinámica.

Lo que ocurre es que en otras partes universales donde la existencia, o llamase espacio, no está perfectamente sincronizada no puede existir el tiempo. Y en este espacio galáctico donde vivimos la existencia está perfectamente sincronizada gracias a que existe un gran orden gravitatorio en donde la existencia se atrae entre sí con perfecto orden sincronizado.

Por tanto, el tiempo existe gracias a esa gran sincronización de la existencia, o llamase espacio.

El espacio es una cosa y el tiempo es otra diferente. El tiempo no puede existir sin el espacio pero el espacio sí que puede existir sin el tiempo. Con lo cual cuando en algún lugar del espacio galáctico donde vivimos se deforma ese espacio se deforma también el tiempo en ese lugar porque la existencia de ese espacio está perfectamente sincronizada, pero eso no quiere decir que el espacio sea el tiempo.

El espacio donde existimos es un espacio gravitatorio ordenado compuesto por existencias que se atraen entre sí de forma muy ordenada. Y que también está inducido a moverse conforme se mueve el gran orden expansivo universal (la expansión se expande con absoluto orden porque es una expansión instantánea).




Ejemplos


Al viajar una nave espacial, por ejemplo a la velocidad de la luz, la nave deformará el espacio gravitatorio por donde viaja. Con lo cual también deformará el orden dinámico de las existencias por donde viaje, deformándose en esas existencias las existencias que se atraen entre sí provocando así un desorden en esas existencias, las cuales al estar desordenadas evolucionarán más lentas. En ese desorden se relantiza la sincronización dinámica de la existencia, con lo cual se relantiza el espacio-tiempo de esas existencias que ocupen ese lugar deformado.

Es decir que esas existencias al estar desordenadas tratarán de ordenarse porque están inducidas a ordenarse por el propio orden gravitatorio de todo el espacio gravitatorio.

Pero en esos pequeños lapsus de tiempo de cada instante del viaje en el que intentará ordenarse la existencia por donde viaje la nave, esa existencia desordenada se retrasará como orden, como evolución y por supuesto como tiempo.

Y debido a ese desorden, en esos lapsus de tiempo, esas existencias adquieren más gravedad, pierden sincronía dinámica y pierden orden dinámico con lo cual adquirirán más masa porque esa masa está desordenada momentáneamente tratando de adquirir constantemente el orden normal inducido por el orden normal.

El espacio del universo donde vivimos constituido por todo el espacio galáctico universal lo forma la atracción de la existencia llamada gravedad.

El movimiento con su correspondiente tiempo no es un espacio, estos sólo forman parte de ese espacio llamado gravedad.




Expansión esférica


La expansión se expandió, desde un punto donde surgió, hacia todas las partes posibles y eso es una expansión esférica, puesto que todas las partes expansivas situadas alrededor de un punto es una forma esférica de expandirse.

Aunque todo tenga tendencia a la esférico inducido por la expansión universal, no todo posee inducciones esféricas.

Por ejemplo: Toda atracción o repulsión electromagnética se atrae o repele en forma recta, con lo cual la gravedad como es una atracción de existencias también magnéticas atraerá a sus existencias de forma recta, como si la gravedad estuviese compuesta de capas planas magnéticas.




La expansión repulsiva


Existen dos universos en uno: el universo expansivo compuesto totalmente de energías repulsivas y el universo gravitatorio compuesto totalmente de existencias que se atraen entre sí. Éste universo también se expande porque está unido al universo expansivo.

La gravedad universal es la formada por el universo de existencias compuestas,  que es la totalidad del espacio galáctico universal donde vivimos.

Es la propia energía repulsiva de la  expansión la que origina sin cesar ese espacio universal de energías atractivas llamado gravedad.

Ese espacio compuesto de energías que se atraen entre sí lo forman la gravedad, la existencia compuesta, el movimiento de las existencias que se atraen entre sí y su correspondiente tiempo.

Todo lo que se mueve en el espacio gravitatorio, incluido la luz, está sujeto a ese orden gravitatorio llamado gravedad.

Por el contrario, en ese universo expansivo repulsivo no puede existir la gravedad porque absolutamente todo en ese espacio es energía repulsiva.

Tampoco ahí puede existir ni el orden gravitatorio, ni el movimiento de las existencias compuestas, ni la velocidad ni el tiempo producido por las existencias compuestas. Ya que en un espacio de energía repulsiva la existencia no se puede componer ya que no se puede atraer entre sí.

La expansión es un orden repulsivo expansivo unidimensional ya que se mueve en una sola dirección.

Por tanto en ese espacio repulsivo no puede existir la luz, porque la luz posee movimiento y velocidad.



Ejemplos con la velocidad



Sí la velocidad impulsada a cualquier existencia es lo suficientemente veloz, ésta existencia escapará de la influencia de la gravedad donde se ejerciese esa velocidad.

Eso significa que la velocidad en la gravedad no puede ser infinita, pero como el universo se expansiona y crece sin fin, la velocidad en la gravedad tendría que tender a crecer y así poder poseer una velocidad infinita.

Sin embargo, la velocidad en la gravedad nunca podrá ser infinita porque el espacio gravitatorio donde existimos, conforme crece se va dividiendo en espacios repetitivos. De ésta forma la luz se adapta al dinamismo de cada espacio con la misma velocidad.

La gravedad universal se ha adaptado a un  orden y a que todo lo que exista en la gravedad se adapte a ese orden, por ejemplo no podrán nacer estrellas, ni agujeros negros más grandes que los permitidos por el propio orden gravitatorio.

Por eso las estrellas y los agujeros negros más grandes que existan tendrán unos tamaños y unas fuerzas de atracción limitadas por la propia gravedad al no permitir ésta que sean más grandes sus tamaños ni sus fuerzas.

Los agujeros negros poseen fuerzas de atracción con velocidades de atracción muy superiores a las fuerzas y velocidades de escape de la luz. Pero llegar a velocidades infinitas no se podrá conseguir nunca, ya que la expansión tiende a una velocidad sin fin, o sea hacia lo infinito, que nunca llegará porque el infinito es un sin fin permanente.

Ninguna velocidad que exista en la gravedad universal podría escapar de la propia influencia de la gravedad universal, puesto que todas las existencias que existan en la gravedad universal, incluida la velocidad, son productos de la propia gravedad (o sea que todo lo que existe en la gravedad son compuestos de existencias que se atraen entre sí producidos por la propia gravedad).

La velocidad es la fuerza de movimiento ejercida a un grupo unido de existencias. La velocidad sólo se puede ejercer en algo si existen los medios para ejercerla, es decir en la gravedad universal ya existen los medios para ejercer ciertas velocidades, por tanto nunca se podrá ejercer una velocidad superior a la que permitan los medios impuestos por la propia gravedad universal.

Con lo cual, la existencia que exista en la gravedad no podrá superar nunca la fuerza y velocidad impuesta por la gravedad universal, aunque sí que se podrá superar la fuerza de gravedad de un determinado lugar.



Existen velocidades superiores a la luz


El hecho de que los agujeros negros puedan atrapar a la luz, demuestra que en la gravedad universal existen velocidades superiores a la luz.

El hecho de que la luz no pueda escapar a los agujeros negros demuestra que la velocidad de la luz es inferior a la velocidad de atracción del agujero negro que impide el escape de la luz.

Por tanto, la velocidad de atracción de los agujeros negros es superior a la velocidad de la luz. Supongo que cuanto más grandes o potentes sean los agujeros negros mayores serán sus velocidades de atracción.

Una nave espacial no podría viajar a velocidades grandes como la de la luz porque la materia como materia no podría viajar a esa velocidad. La materia para poder viajar a esas velocidades tendría que transformarse en energía.



Parte universal donde vivimos


Es un espacio gravitatorio universal  originado por las inducciones energéticas producidas por el universo repulsivo expansivo.

Todo comenzó con un Big Bang instantáneo que surgió en un punto de la nada permitiendo así el surgimiento de la primera existencia dinámica más pequeña posible.

Y una vez que surgió esa existencia como existencia dinámica más pequeña posible ya no podía dejar de existir. No podía dividirse, ni transformarse, ni siquiera adquirir ni transmitir dinamismos por tanto eso la obligaba a ser una eterna existencia repulsiva.

De esa manera, en la nada y rodeada por la nada, esa existencia sólo podía ser existencia repulsiva, que sólo podía existir como dinamismo y rotando sobre sí misma.

Esa permanente repulsión obligaba a esa primera existencia a presionar constantemente contra la nada, permitiendo con ello el nacimiento de nuevas existencias dinámicas más pequeñas posibles semejantes entre sí, ya que sólo se podía surgir de la nada de la forma dinámica más pequeña posible.

De esa manera, como no existía el tiempo, surgió una multiplicación instantánea sin fin de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles.

Espacio repulsivo que todavía continúa expandiéndose sin fin porque en esa expansión no existe el tiempo.

Pero como todo posee su contra, a medida que se expandía esa energía repulsiva, ésta producía a su lado un cada vez mayor espacio de energía atractiva.

De esa manera, pegado a la expansión universal surgió un gran espacio universal de energías atractivas a las que conjuntamente se les llama gravedad.

De esa forma se originó un potente orden llamado gravedad compuesto de existencias que se atraían entre sí, pudiéndose así formar las existencias compuestas, las estrellas, las galaxias, el movimiento y el tiempo.



Curvatura del espacio


El espacio-tiempo no puede deformar o curvar a la gravedad, porque el tiempo no es espacio; el tiempo es la medida producida por el movimiento, el cual está causado por los movimientos de las transformaciones ordenadas de las existencias, gracias a que las existencias se atraen uniformemente entre sí.

O sea que es al revés, es la propia gravedad la que se puede deformar o curvar y no el mal llamado espacio-tiempo.

Al deformarse un espacio electromagnético por la fuerza de una gran velocidad, ese punto espacial sólo se podría deformar curvándose. Ya que como se podría traspasar o hundir algo con atracción magnética en un punto cualquiera si no es curvándose alrededor de ese punto.

Así es la gravedad universal, una formación ordenada de capas magnéticas rectilíneas que están en todo y lo son todo y que al traspasarlas en un punto cualquiera se curvaría el espacio alrededor de ese punto.




El verdadero espacio es la propia gravedad y no el mal llamado espacio tiempo


La gravedad tiene que estar en todo y actuar en todo el universo gravitatorio por un igual, teniendo en cuenta que a mayor cantidad de existencias y a mayor concentración mayor gravedad existirá, dependiendo también de las influencias externas de otros astros.

La gravedad es un enorme compuesto de existencias que se atraen entre sí y que se pueden componer y descomponer como existencias compuestas, las cuales se transforman constantemente en todo tipo de existencias compuestas.

Y gracias a ello, y a que existe un adecuado orden atractivo en las existencias puede existir el movimiento entre existencias.

Y gracias a que existe ese movimiento ordenado en toda la gravedad, puede existir el tiempo en toda la gravedad.

Realmente sin la atracción generalizada y ordenada de la existencia no podría existir la gravedad ni el espacio y a su vez no podría existir  el movimiento ni el tiempo.

Por tanto la gravedad, el orden, el movimiento y el tiempo son la misma cosa puesto que no podrían existir por separado.




La gravedad es el orden universal


La gravedad es muy poderosa, estable y uniforme gracias a que ha permanecido existiendo siempre así desde que surgió.

Y ese orden universal gravitatorio ha permitido que exista un poderoso y permanente orden universal con una gran tendencia al orden, lo cual ha inducido a que exista una evolución inteligente sin fin porque orden es inteligencia aunque no sea la misma inteligencia humana.

Ese permanente orden gravitatorio universal ha permitido que surja una permanente y potente tendencia energética, una evolución inteligente sin fin.

Con ese orden gravitatorio tan poderoso, sólo era cuestión de tiempo que surgiese una jerarquía evolutiva energética que poseyera esa tendencia a evolucionar de manera inteligente sin fin.

Evolución que estaría obligada evolucionar hacia la mejor evolución posible.

Esa evolución energética inteligente sin fin no tardaría mucho tiempo en encontrar un medio para poder continuar evolucionando.

Mediante esa evolución inteligente sin fin se llegó a evolucionar como vida, ya que evolucionar como vida era poder continuar evolucionando sin fin como orden, o inteligencia.

Y qué otra manera de evolucionar mejor y con mayor orden que evolucionar como vida para poder evolucionar como inteligencia.

En ese proceso evolutivo hacia la vida surgieron unas jerarquías energéticas inteligentes cada vez más evolutivas que evolutivamente originaron la evolución viviente.

Mediante enlaces psíquicos que enlazaban a las vidas con esa jerarquía energética inteligente, evolutivamente se constituyó una jerarquía de almas.

De esta manera a medida que evolucionaba la vida evolucionaban también las almas.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative




  







El universo y su origen


Nacimiento del Mundo
Nacimiento del Mundo. Pixabay

El universo y su origen 


El origen del Mundo


Todo el universo se mueve de manera expansiva gracias a que la parte universal compuesta por la energía repulsiva oscura, de aproximadamente el 85% del universo, es la que se expande.

Expansión que induce a que todo el universo se mueva en la misma dirección expansiva.


El origen del universo se produjo al surgir de la nada la primera existencia dinámica repulsiva más pequeña posible. Y gracias a ello se produjo de manera instantánea una multiplicación sin fin de dicha existencia, provocando una  expansión instantánea sin fin con sus consecuentes multiplicaciones instantáneas de calor, de energía y de existencias.


Existencias que se expandieron y se expanden sin fin hacia todas las partes posibles, como si fuese un globo que se hincha sin fin desde un punto central del globo. Y se expande sin fin de manera instantánea porque en esa expansión no existía el tiempo.


Todo comenzó con el surgimiento de la primera existencia como existencia dinámica repulsiva más pequeña posible. Que surgió de la nada de una forma infinitamente extraordinaria y quedó atrapada en la nada que la rodeaba por todas partes.


Como la nada no se podía ocupar porque la nada no existe, esa primera existencia dinámica más pequeña posible sólo podía rotar sobre sí misma y crecer interiormente como espacio dinámico; ya que no podía crecer exteriormente porque no se podía ocupar la nada puesto que ésta no existe.


Y no se podía surgir de la nada de otra forma, ya que se surgió como dinamismo.


El estar eternamente existiendo así inducía a esa primera existencia a multiplicarse de la única forma que podía multiplicarse en la nada: mediante constantes nacimientos de existencias dinámicas más pequeñas posibles semejantes entre sí.


Ser existencia dinámica más pequeña posible es ser repulsiva, ser indivisible, ser independiente, ser no transformable, ser absoluta y no poder adquirir ni transmitir dinamismos.


Por tanto, ser una existencia así es carecer de una atracción que le permitiese unirse con otras existencias y así poder formar  existencias compuestas con sus correspondientes órdenes y movimientos que les permitiesen poseer  el tiempo.


Con lo cual todas esas existencias repulsivas que surgían de la nada no podían atraerse entre sí, y a medida que surgían se unían como espacio dinámico repulsivo ya que fuera estaba la nada la cual no se podía ocupar.


Espacio repulsivo que crecería sin fin en sí mismo, aumentando cada vez más su espacio energético expansivo calorífico.


No existe energía más potente que la que pueda impedir transformar la existencia en la nada o la que pueda transformar la existencia en la propia nada.  Ya que la energía es existencia y sin que exista la existencia no podría existir la energía.


Se preguntarán: ¿sí la nada no existe el porqué surgió la existencia de la nada?: La nada ha existido siempre como nada, con lo cual la nada tuvo tiempo de originar a la existencia, aunque ese tiempo sea imaginario.


La nada, tarde o temprano, originaría de una manera infinitamente extraordinaria el origen dinámico de la existencia, ya que no encuentro una explicación mejor para ese origen.


También podría ser que esa primera existencia que surgió de la nada no surgiese de la nada, sino que estuvo ahí siempre porque haya existido siempre, pero en éste caso se abriría otra incógnita.

 

 

Nacimiento de la gravedad universal



El espacio universal que producía la expansión universal era totalmente energía repulsiva originada por la propia expansión.


El espacio expansivo donde nos encontramos se enfriará más a medida que crece el globo expansivo, ya que las partes expansivas más externas del globo expansivo son las que encabezan la expansión con lo cual generan más energía y calor.


De nuestro espacio universal galáctico, surgieron enormes energías que tendían a acumularse  transformando las energías repulsivas de sus existencias  en energías atractivas, originando así las estrellas, el espacio galáctico y la atracción universal, o llamase gravedad.


Gracias a ello, se produjo un espacio universal de energía atractiva que pudo constituirse  en un potente y permanente orden universal en el que la existencia se atraía entre sí, pudiéndose así formar la existencia compuesta, las dimensiones, el movimiento entre existencias que se atraen entre sí y sus correspondientes movimientos sincronizados llamados tiempos.


Todo eso permitía que lo que existía en ese espacio poseyera una atracción muy ordenada y potente. Atracción llamada gravedad que a su vez inducía a que la existencia se pudiese componer y descomponer con un movimiento ordenado y generalizado, y que gracias a ello pudiese existir el tiempo.

Las atracción de la existencia entre sí era necesaria para que existiese la gravedad.


Una gravedad ordenada inducía a que existiese la existencia compuesta posibilitando así un adecuado orden universal, que a su vez posibilitaba que existiese el movimiento sincronizado y el tiempo.


 

 

Leyes de la existencia



Sólo se admite la división, la suma y la multiplicación de las existencias mediante uniones de existencias.

Las divisiones  y las multiplicaciones de las existencias individuales como existencias dinámicas más pequeñas posibles no son posibles en el caso de que se tratasen de dividir, sumar o multiplicar en existencias aún más pequeñas, ya que estamos hablando de las existencias más pequeñas posibles.


Éstas existencias sólo se podrían dividir, sumar o multiplicar generando copias de sí mismas.


Es decir, dividirlas sería posible si esa división permitiese que de la misma existencia surgiesen sin fin más existencias dinámicas más pequeñas posibles semejantes entre sí. Y sumarlas y multiplicarlas sería posible si de esas existencias se generarasen copias de la misma existencia. Pero esas divisiones, sumas o multiplicaciones de dichas existencias no serían reales pues siempre quedarían intactas como las existencias dinámicas más pequeñas posibles.

Como no existe el tiempo en la expansión universal, la multiplicación de dichas existencias repulsivas dinámicas más pequeñas posibles se reproducen de manera instantánea, produciéndose así una expansión sin fin cada vez más grande y expansiva.


Existencias repulsivas que no podrían adquirir ni transmitir movimientos ya que los movimientos sólo se pueden realizar  en las existencias que posean el poder de atraerse entre sí. Y así poder transmitirse el movimiento entre ellas para poder  constituirse las existencias como existencias compuestas, aunque sus composiciones sean momentáneas.

 

Sólo así, pudo existir una gravedad constante y uniforme, un potente orden universal y un movimiento con sus correspondientes tiempos.


 

La expansión universal surgió de la nada



Esa primera existencia.dinámica repulsiva más pequeña posible que surgió como dinamismo de la nada generaría a su alrededor un espacio energético repulsivo, que obligaría a que en ese mismo espacio se originasen más existencias semejantes entre sí.

Que tendrían que ser existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles semejantes entre sí, ya que no se puede surgir de la nada de otra manera.


Con lo cual, tardase lo que tardase en multiplicarse ese espacio repulsivo y expansivo en cada vez más existencias dinámicas repulsivas semejantes entre sí, como en esa expansión no existía el tiempo; esa expansión universal se hizo muy grande y expansiva de manera instantánea.


Y crecerá sin fin porque crece interiormente en un pequeño espacio dinámico empujada por la propia nada y la nada es infinita en inexistencia tanto en lo grande como en lo pequeño. Ya que ni lo grande ni lo pequeño existen en la nada.


De manera instantánea la expansión universal se expandió y creció hasta ser un enorme universo dentro de ese pequeño espacio dinámico universal producido por la primera existencia y las sucesivas existencias semejantes entre sí que se reproducían sin cesar.


Como la expansión es una multiplicación constante de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, entre ellas se generó un espacio energético repulsivo, permitiendo con ello un enorme espacio energético expansivo universal totalmente repulsivo.


La expansión universal no sólo crece y se expande cada vez más sino que al mismo par crece su energía repulsiva expansiva y su correspondiente calor expansivo.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative






Advertencia cookies

Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más