sábado, 30 de marzo de 2019

Tendencias del orden universal







Fuente: http://PIXABAY.com  Tendencias universales






Las tendencias al orden universal


(Artículo subido de http://salvadorsanchezmelgar.com)




Tendencias


Sólo existen dos universos en uno, el universo de materias y energías repulsivas oscuras y el universo ordenado. 


Todo el universo ordenado posee un único camino a seguir, el camino evolutivo a necesitar evolucionar sin fin como orden. 


Todas las tendencias universales del orden universal tienden a evolucionar como orden. Tendencias que son como ríos que tratan de llegar al mar, el cual representaría al orden universal. 


Esas tendencias universales están inducidas a evolucionar sin fin hacia el absoluto orden que posee la nada. Evolución que nunca se llegará a conseguir plenamente porque eso sería llegar a ser la nada, sería dejar de existir. Pero ese constante querer ser y no poder ser es lo que induce a que constantemente se evolucione sin fin hacia ese absoluto orden sin fin que sólo posee la nada. 


Como la nada es absoluta como nada, también es absoluta como orden, como justicia, como perfección, como pureza, como infinitud, entre otras cualidades que posee la nada; y es así porque la nada no existe y por eso es absoluta en todo, cosa que no puede ser la existencia. Precisamente por eso la nada posee esas cualidades.


La existencia no posee ninguna cualidad, por eso no posee un sitio hacia donde encaminarse que tratar de conseguir las cualidades de la nada, cosa que nunca podrá conseguir porque dejaría de ser existencia. Hacia dónde va a ir la existencia y hacia dónde va a evolucionar sino es hacia la nada ya que no existe otro sitio donde pueda ir la expansión universal.


Esa transformación constante sin fin de la existencia es un camino hacia una evolución sin fin hacia el orden absoluto, hacia la justicia absoluta, hacia la pureza absoluta, hacia la perfección absoluta, hacia la infinitud absoluta, etc. 


Necesitar evolucionar todo hacia la nada demuestra que la existencia surgió de la nada, que todo es la nada hecho movimiento, y que gracias a que todo se mueve sin fin todo en el universo ordenado se transforma sin fin como existencia, o sea como orden. 


Ser la nada en movimiento, o ser la nada hecha existencia no es malo, sino al contrario, ya que evolucionar como nada hecha existencia hacia la nada es evolucionar hacia la justicia más justa posible. 


La nada es como un dios muy justo, ya que la nada induce a que toda la existencia evolucione de la forma más justa posible hacia la nada.   


Todo lo que existe necesita perseguir un ideal, el de la nada. Ese ideal obliga a la existencia a perseguir el ideal de necesitar ser la nada, y que la existencia trata de conseguir constantemente sin poder conseguirlo nunca, evolucionando siempre como justicia y como orden hacia esas metas. 


La jerarquía viviente enlazada de manera  psíquica con la jerarquía de almas son una muestra de esa evolución sin fin.


Ese orden evolutivo hacia la nada es el verdadero dios que también ha inducido a que evolutivamente surja la vida y las almas, puesto que éste camino evolutivo era inevitable para que el orden universal pudiese continuar evolucionando como orden sin fin, orden que es equivalente a una especie de inteligencia. 


No existe otra evolución posible, ya que sólo existe o la existencia o la nada. Y ya que todo existe como existencia ésta no tiene más remedio que ajustarse a las necesidades de la nada.   


Evolución que es evolucionar hacia la justicia de la nada puesto que la nada es totalmente justa como nada y de la nada surgió el origen del universo, ¿de dónde sino va a surgir? 


El orden universal no posee otro camino que escoger que evolucionar como orden hacia la nada, y no existe nada ni nadie que impida escoger ese camino hacia la nada porque no existe nada ni nadie que lo pueda impedir. 


Y por muy débiles que fuesen esas tendencias evolutivas, como no existen otras tendencias que las impida evolucionar sin fin, esas permanentes tendencias tarde o temprano se harían fuertes y evolucionarían sin fin tratando de llegar a ser la nada, tratando de conseguir las cualidades de la nada (infinitud, perfección, plena justicia, plena pureza, etc.). 


Ese es el verdadero dios, esa necesidad permanente de poseer la absoluta justicia que posee la nada y no poder conseguirse nunca. Es la necesidad que induce a que se evolucione sin fin hacia esa justicia, hacia esa meta que nunca se podrá conseguir. Pero el hecho de tratar de conseguirse permite que todo, incluso la vida evolucione hacia esa justicia. 


La jerarquía viviente no podía existir libremente sin la jerarquía de almas, ya que a la jerarquía viviente no se la podía dejar evolucionar totalmente libre puesto que todo pertenece al mismo orden universal y todo debe evolucionar sin fin con orden y en el mismo orden universal.








Autor: Salvador Sánchez Melgar

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