La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrir, temas como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento se podrán descubrir esos misterios ocultos.

sábado, 30 de marzo de 2019

Tendencia





Tendencias al orden universal



  • La tendencia del universo
  • Evolucionar hacia la justicia




La tendencia del universo

Existen dos universos en uno, el gran universo de materias y energías repulsivas oscuras y el pequeño universo gravitatorio donde existimos.

Todas las tendencias universales tienden a evolucionar como orden. Tendencias que son como ríos que tratan de llegar al mar, el cual representaría el orden de la nada. Pero como la nada no existe ese camino hacia el mar de la nada no tiene fin.

Esas tendencias universales están inducidas a evolucionar sin fin con orden inducidas por el absoluto orden que posee la nada.

Evolución que nunca se llegará a conseguir plenamente porque eso sería llegar a ser la nada, sería dejar de existir.

Pero ese constante querer ser y no poder ser es lo que induce a que constantemente se evolucione sin fin hacia ese absoluto orden sin fin que sólo posee la nada.

Como la nada es absoluta como nada, también es absoluta como orden, como justicia, como perfección, como pureza, como infinitud, entre otras cualidades que posee la nada. Y es así porque la nada no existe y por eso es absoluta en todo, cosa que no puede ser la existencia. Precisamente por eso la nada posee esas cualidades.

La existencia no posee ninguna cualidad absoluta, por eso sólo posee un sitio hacia donde encaminarse que es el de tratar de conseguir las absolutidades de las cualidades de la nada, cosa que nunca se podrá conseguir porque si se consiguiese se dejaría de ser existencia para ser la nada.

Hacia dónde va a ir la existencia y hacia dónde va a evolucionar sino es hacia la nada ya que no existe otro sitio en donde pueda ir la expansión universal.

Esa transformación constante sin fin de la existencia es un camino hacia una evolución sin fin hacia el orden absoluto, hacia la justicia absoluta, hacia la pureza absoluta, hacia la perfección absoluta, hacia la infinitud absoluta, etc.

Necesitar evolucionar todo hacia la nada demuestra que la existencia surgió de la nada, que todo es la nada hecho movimiento, y que gracias a que todo se mueve sin fin todo en el universo donde existimos se transforma sin fin como existencia.



Evolucionar hacia la justicia


Ser la nada en movimiento, o ser la nada hecha existencia no es malo, sino al contrario, ya que evolucionar como nada hecha existencia hacia la nada es evolucionar hacia la justicia más justa posible.

La nada es como un dios muy justo, ya que la nada induce a que toda la existencia evolucione de la forma más justa posible hacia la nada.

Todo lo que existe necesita perseguir un ideal, el de la nada.

Ese ideal obliga a la existencia a perseguir el ideal de necesitar ser la nada, y que la existencia trata de conseguir constantemente sin poder conseguirlo nunca, evolucionando siempre como justicia y como orden hacia esas metas.

La jerarquía viviente enlazada de manera  psíquica con la jerarquía de almas son una muestra de esa evolución sin fin.

Ese orden evolutivo hacia la nada es el verdadero dios que también ha inducido a que evolutivamente surja la vida y las almas. Puesto que ese camino evolutivo era inevitable para que el orden universal pudiese continuar evolucionando como orden sin fin, orden que es equivalente a una especie de inteligencia.

No existe otra evolución posible, ya que sólo existe o la existencia o la nada. Y como todo lo que existe es existencia, ésta no tiene más remedio que ajustarse a las necesidades de la nada.

Evolución que es evolucionar hacia la justicia de la nada puesto que la nada es totalmente justa como nada y de la nada surgió el origen del universo, ¿de dónde sino va a surgir?

El orden universal no posee otro camino que escoger que evolucionar como orden hacia la nada. Y no existe nada ni nadie que impida escoger ese camino hacia la nada porque no existe nada ni nadie que lo pueda impedir.

Ese es el verdadero dios, esa necesidad permanente de poseer la absoluta justicia que posee la nada y no poder conseguirse nunca.

Es la necesidad que induce a que se evolucione sin fin hacia esa justicia, hacia esa meta que nunca se podrá conseguir.




Autor: Salvador Sánchez Melgar

Registrado en Safecreative








No hay comentarios:

Publicar un comentario