martes, 18 de junio de 2019

¿Qué son los otros movimientos?



Movimientos y tiempos




Movimientos adaptativos


Además de las dos clases de movimientos que existen: el repulsivo y el atractivo existen otros movimientos.

Siempre que me he referido a los movimientos universales me he referido al movimiento repulsivo que existe en la expansión y al movimiento atractivo que existe en nuestro espacio gravitatorio.

Pero además de estos movimientos existen otros movimientos como por ejemplo los de los seres vivientes cuando actúan, bien sea por cuanta propia o provocados por otras existencias, y los movimientos de las materias y energías, que lógicamente no son provocados por cuenta propia.
  
A estos movimientos les he puesto el nombre de movimientos adaptativos. Movimientos que sólo existen en nuestro espacio galáctico donde vivimos, por eso sólo pueden ser movimientos adaptativos, ya que son movimientos que tratan de adaptarse al espacio de existencias atractivas donde existimos, bien sea por cuenta propia o no.

Estas acciones o movimientos son producidos en una lucha contra la sincronía del tiempo. Movimientos que alteran momentáneamente a la existencia y al mismo tiempo en cada momento en que se producen, pero no pueden vencer al tiempo ya que el tiempo está en toda la existencia gravitatoria y es un orden muy poderoso. Querer luchar contra el tiempo es como querer ir a contracorriente de un río que posee mucha fuerza.

Esos movimientos y sus constantes luchas contra el tiempo permiten que se formen con el tiempo nuevas adaptaciones, o llamase nuevas evoluciones.



Movimientos inadaptativos


Esas acciones o movimientos adaptativos contra el tiempo en realidad son acciones y movimientos inadaptativos porque cada existencia que actúa o se mueve contra el tiempo, ya sea por cuenta propia o inducidos por otras existencias tratan de inadaptarse al tiempo. Aunque después de esa lucha momentánea contra el tiempo todo se adapta al tiempo porque es el orden del tiempo el que domina y decide.
    
Por ejemplo: cuando nos movemos o actuamos, aunque lo hagamos con un movimiento más leve posible, o llamase acción más corta posible, siempre nos moveremos o actuaremos en contra del tiempo. Pero después de cada una de esos movimientos o acciones en cada mínimo lapsus de tiempo, el tiempo nos obliga a adaptarnos a él. O sea que cada uno de esos mínimos movimientos o acciones es una lucha constante contra el tiempo para luego dejarnos vencer por el tiempo. Y qué ganamos con eso, pues evolucionar o adaptarnos constantemente a una nueva mínima adaptación que apenas varía en tan mínimo corto tiempo.

Pero todas esas luchas constantes contra el tiempo, a la larga, después de muchas generaciones de existencia da su frutos. Acciones que por ejemplo han permitido que la evolución humana sea como es.

Esa lucha constante humana contra el tiempo es lo que permite que la humanidad evolucione. Los demás seres vivientes no humanos también luchan contra el tiempo, pero el propio tiempo les impide evolucionar como los humanos porque es la propia evolución humana la que con sus luchas contra el tiempo induce a que el tiempo impida que otras especies vivientes puedan evolucionar como los humanos. Al final es el tiempo, el cual como un perfecto orden que es, decide y permite que evolucione cada evolución como tiene que evolucionar, si la evolución humana no fuese la correcta el tiempo corregiría esa evolución.

Y esto es así porque el tiempo es un poderoso orden que impone orden a todo lo que existe en el espacio universal donde existe como tiempo. Y la matemática del tiempo controla todo lo evolutivo y todo lo adaptativo para que todo evolucione y se adapte como matemáticamente debe de evolucionar y adaptarse. Es el propio tiempo el que decide que evolución debe evolucionar y como debe evolucionar.



El tiempo nos induce a que seamos como somos


Como estamos adaptados a movernos conforme nuestra adaptación nos ha permitido ser, nunca podremos movernos por ejemplo a 200 Km/h o a la velocidad de la luz ni tampoco a velocidades muy inferiores como la de la materia. Estamos adaptados a movernos a nuestra velocidad de adaptación y conforme a ello viviremos los años que nos permita esa adaptación, si estuviésemos adaptados a existir con la velocidad de adaptación de un árbol milenario podríamos vivir mil años, los mismos que vive un árbol milenario.

Nuestra adaptación humana nos ha adaptado física y psíquicamente a ser como somos, y conforme a esa adaptación viviremos normalmente  los años que nos permita vivir esa adaptación.

Por eso actuamos y nos movemos a la velocidad que nos permite nuestra adaptación humana.



Lucha contra el tiempo


La adaptación, sea viviente o material, es una lucha contra el tiempo en la que siempre vence el tiempo.

Por mucho que queramos movernos por nuestra cuenta a la velocidad de la luz o experimentar la quietud que viven los árboles nuestra adaptación no nos lo permitirá, ya que nuestra adaptación no es solamente nuestra adaptación al medio sino que es la adaptación de toda una evolución humana de la que formamos parte y que además forma parte de una adaptación viviente, ya que también formamos parte de esa evolución viviente.

Todo lo que existe es una adaptación adaptada a ser lo que es, y eso es una lucha contra el tiempo. Por mucho que se adapte alguien a una adaptación diferente, si esa adaptación no tiene continuidad en el tiempo a través de otras generaciones vivientes esa nueva adaptación habrá fracasado.  Es la lucha contra el tiempo y el propio  tiempo es el que decide como se adaptará todo, o como evolucionará todo.

La humanidad evoluciona a través del tiempo. Gracias al tiempo todas las adaptaciones humanas han podido evolucionar en otras adaptaciones más evolutivas, y eso es una lucha contra el tiempo en el que el tiempo es el que gana siempre y decide.



Distorsión del tiempo y de la masa


Si una nave espacial viajase a una gran velocidad como la de la luz, tanto la materia de la que está hecha la nave como sus tripulantes envejecerán menos ya que el movimiento de la nave espacial distorsiona el tiempo y la masa. Pero, también a una velocidad lenta se distorsiona el tiempo y la masa. Por ejemplo los movimientos lentos de los árboles milenarios es una lucha lenta contra el tiempo, ya que estos árboles viven más años que los seres vivos que nos movemos más rápidos.

Esto quiere decir, que todos los movimientos adaptativos, sean muy rápidos o muy lentos, alteran al tiempo ya que el tiempo es una sincronización del movimiento de la existencia. Las cuales al actuar sobre el tiempo distorsionan la sincronización de sus existencias, y eso significa distorsionar sus masas. Aunque al final de esas distorsiones toda existencia no tiene más remedio que adaptarse a la sincronía del tiempo, ya que todo lo que rodea a esas existencias es el tiempo.

Es decir, que ya sea una nave espacial viajando a la velocidad de la luz o cualquier ser viviente o una montaña, o sea lo que sea, son adaptaciones que se han distorsionado contra el tiempo. Y como adaptación que lo es todo, absolutamente todo no tiene más remedio que adaptarse al tiempo. Ya que nada puede obligar a que sea el tiempo el que se adapte a sus adaptaciones.

El tiempo no cambia, son las adaptaciones las que cambian inadaptándose al tiempo pero sin poder dejar de adaptarse al tiempo.

Una nave espacial viajando a la velocidad de la luz no puede impedir que su adaptación obligue a la nave a envejer más en vez de rejuvenecer, ya que al tiempo no se le puede obligar a que cambie, el tiempo siempre es el mismo para todo, lo que cambia son las adaptaciones dinámicas de la existencias, ya sean a grandes velocidades como a pequeñas velocidades.

La materia envejece más lento porque la lentitud evolutiva de la masa material ha transformado el tiempo de su masa, y a través de una permanente evolución material la masa de la materia se ha adaptado a ese lento envejecimiento. Es verdad que una nave espacial viajando a una gran velocidad altera su masa en el llamado espacio-tiempo y a cuanto mayor velocidad viaje mayor será la transformación de la masa de la nave. Pero también es verdad que todo lo que se mueva, ya sea por cuanta propia o producido por otra existencia, ya sea actuando o moviéndose a la menor velocidad posible también altera su masa; y aún más se alterará si esa acción o movimiento es permanente. Y eso es lo que sucede con todas las evoluciones, como la material o viviente, llevan tantísimo tiempo actuando y moviéndose permanentemente contra el tiempo, que han conseguido alterar su masa evolutiva a una velocidad lenta.

Lógicamente a la velocidad de la luz la masa se altera más rápidamente, pero una velocidad lenta evolutiva constante también altera la masa al igual que la velocidad de la luz.



El tiempo es transformación y envejecimiento


No hay que confundir alteración de la masa con el envejecimiento, ya que viajando a una velocidad rápida como la de la luz se transforma la masa y moviéndose a una velocidad lenta evolutiva como por ejemplo la de un árbol milenario también se transforma la masa evolutiva, aunque necesite más tiempo. Ya que esa transformación lenta de la masa del árbol milenario le permite vivir más año, envejecer menos.

Eso quiere decir, que no se envejece más o menos por mayor o menor transformación de la masa, sino que depende de la adaptación de la masa al tiempo.

O sea, que moverse o viajar a velocidades muy rápidas o moverse muy lentamente al igual que moverse, sea a la velocidad que sea, es salir de la sincronización normal del tiempo, es inadaptarse al tiempo pero sin poder desincronizarse totalmente del tiempo porque el tiempo lo es todo.

Una inadaptación o lucha contra el tiempo, sea a la velocidad que sea, produce siempre un rejuvenecimiento ya que se lucha contra el paso del tiempo, o llamase una lucha contra la sincronía normal del tiempo. Al inadaptarse algo del tiempo se sale del tiempo, por tanto nunca podrá envejecer ya que el tiempo es envejecimiento.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative 


    
          

martes, 11 de junio de 2019

¿Existen los extraterrestres?




Los extraterrestres existen



  • Los extraterrestres
  • Más sobre los extraterrestres




Los extraterrestres


Al ser todo un orden no existen las casualidades.
En un desorden universal no podría existir el tiempo, ni la materia, ni la vida, ni todo lo que existe en el espacio galáctico donde vivimos.

Sólo existen las casualidades dentro de las casualidades posibles, las que por ejemplo nos pueda ofrecer el orden universal dentro del orden donde vivimos.

Existen órdenes dependientes del orden universal, y por eso la casualidad independiente del orden universal no existe.

Las casualidades que existen son  casualidades posibles dentro tantas infinidades de casualidades posibles que nos ofrece el orden para que sucedan, con lo cual las casualidades no son casualidades. Las casualidades posibles no pueden suceder.

Entonces no hay duda, la vida no sólo existe en la Tierra, pues sí sólo existiese en la Tierra eso sería una tremenda casualidad, una casualidad imposible, por tanto sería un gran desorden y eso no es posible.

Entonces no hay duda, ante tanta inmensidad universal ordenada que no cesa de crecer, no es una casualidad que existan infinidades de planetas con las condiciones adecuadas para que surja la vida, ya que no existen las excepciones en un orden universal totalmente ordenado como el universo, y la vida también pertenece al orden universal.

Sería una infinita casualidad que sólo existiese vida en la Tierra, con lo cual eso es una imposibilidad. Por tanto no sólo existirá vida en más de un planeta que pueda albergar vida sino que existirán infinidades de planetas que puedan albergar vida y que inevitablemente surja en esos lugares una vida parecida al del planeta Tierra, puesto que no existe la casualidad.

Por lo tanto, ya que todo es un orden no existe nada casual. Por consiguiente existirá vida en infinidades de planetas, vida que sólo puede evolucionar como orden de una manera parecida a como evoluciona nuestro orden viviente, ya que en un orden no existen las excepciones imposibles.

Con lo cual, todos los órdenes vivientes universales sólo pueden evolucionar  como orden viviente en el que sólo una especie viviente puede evolucionar psíquicamente sin fin, al igual como lo hace la humanidad.

Como todo es un orden, no hay duda de que existen infinidades de civilizaciones universales, unas más adelantadas que nosotros y otras no puesto que unas civilizaciones son más antiguas que la nuestras y otras no.

Por consiguiente todos esos extraterrestres que evolucionan psíquicamente sin fin como nosotros son personas al igual que nosotros, el resto de seres vivientes extraterrestres que no son personas serán seres vivientes  muy parecidos a los seres vivientes terrestres ya que no existen las excepciones imposibles en un orden universal.

Existirán civilizaciones muy avanzadas en las que sus evoluciones vivientes habrán llegado a un límite evolutivo muy elevado. Eso les habrá permitido una gran sabiduría.

Pero mucho antes de llegar a ese punto, habrán descubierto muchas cosas, entre ellas que la existencia es inmortal y como existencia que son, son inmortales.




Más sobre los extraterrestres


Habrán descubierto que para mantenerse  como vida  inmortal, cada yo individual físico viviente de cada vida posee un yo psíquico, o llamase alma, perteneciente a una jerarquía universal de yos psíquicos o almas. Las cuales han evolucionado así, como jerarquía de almas, porque el universo es un orden dinámico, que por estar obligado a crecer sin fin es también una evolución sin fin.

La jerarquías de almas no son otra cosa que existencias energéticas evolutivas ordenadas que evolucionan sin fin conforme al orden evolutivo universal. Jerarquía de almas que también se podría llamar  jerarquía evolutiva inteligente sin fin ya que el orden es una especie de inteligencia. Y precisamente esa jerarquía de almas es la que posibilitó la vida en los lugares planetarios adecuados, y si no existiesen esos lugares el propio orden universal los posibilitaría, ya que todo el universo es un orden que evoluciona inteligentemente sin fin.

No tengo dudas de que los extraterrestres más evolutivos, buscaron y encontraron el medio de contactar con las almas, eso mismo hará la humanidad cuando llegue a un nivel evolutivo adecuado.

Contactar con las almas y evolucionar en seres espirituales (que no son nada más que seres muy evolutivos) es el fin evolutivo de cualquier civilización extraterrestre.

Y a través de las almas cada ser viviente podrá evolucionar cada vez más hasta llegar a dejar de tener un cuerpo físico, pues el cuerpo físico es un medio evolutivo en el que cada yo psíquico podrá evolucionar más.

Pero lógicamente cada ser viviente de cada evolución viviente no puede evolucionar sin fin por su cuenta, debe evolucionar conforme evoluciona su evolución viviente de su orden viviente, y dentro de esa evolución unos podrán evolucionar más que otros.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative


miércoles, 5 de junio de 2019

¿Qué es la existencia?







Existencia, tiempo y movimiento es lo mismo


  • Movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa
  • Jerarquía viviente





Movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa


En el espacio galáctico donde vivimos el movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa (vean el tiempo o el movimiento o la existencia).

Ya que en éste espacio universal donde vivimos el movimiento es la atracción de las existencias entre sí perfectamente sincronizadas como tiempo. Existencias que también están inducidas a moverse con gran sincronización por el movimiento expansivo. Todo eso forman un gran orden movimiento-existencia-tiempo.

Es decir que gracias a que todo en el espacio donde vivimos es movimiento atractivo perfectamente sincronizado sus existencias que son puro movimiento se mueven sincronizadamente. Y esa gran sincronización entre existencias dinámicas es lo que permite que existe un tiempo perfectamente sincronizado. Por tanto movimiento, existencia y tiempo son la misma cosa aunque existan con diferentes tendencias.


Y todo eso induce a que además, la evolución y la transformación de la existencia sean también lo mismo pero con otras tendencias.


Queda claro que el universo se expande sin cesar y que por eso todo se mueve como ya está comprobado.

Como queda claro que todo se mueve; en el espacio expansivo todo es una saturación de existencias dinámicas más pequeñas posibles, y que por ser así son semejantes entre sí. Cada una de esas existencias ocupan un lugar dinámico propio, por eso cada una posee su identidad propia, o yo propio, que no puede ser ocupado por otro yo.

Existencias que al unirse entre sí en el espacio gravitatorio donde vivimos han creado un espacio universal con todo tipo de existencias posibles, las cuales existen como existencias compuestas y por eso también adquieren su identidad propia, o yo propio, como existencias compuestas.

Existencias que como formaciones compuestas que son ocupan sus propios espacios dinámicos que no pueden ser ocupados por otras existencias compuestas. Y aunque se dividan o se multipliquen formando otras clases de existencias compuestas, cada nueva existencia compuesta tendrá su propio yo, o identidad propia; pero solamente las divisiones más pequeñas posibles son los yos indivisibles.


Con lo cual, si todo eso es así, como lo que es, entonces todo lo que existe es un orden, porque todo posee el orden inducido por esas indivisibles existencias, las cuales sólo pueden existir como orden dinámico rotatorio.




Jerarquía viviente



Por consiguiente, tiene que quedar claro, que si todo es un orden como lo que es, todo es una jerarquía, y cuando digo todo también me refiero a la vida, la cual inevitablemente debe pertenecer a una jerarquía viviente.

Por lo tanto, sólo era cuestión de tiempo que el orden o la jerarquía universal indujese al nacimiento de una jerarquía viviente, irremediablemente unida a la jerarquía universal, como no podía ser de otra manera puesto que todo es un orden.

Lógicamente, el universo estará sembrado de multitudes de planetas que dispongan de sus correspondientes jerarquías vivientes unidas jerárquicamente a la jerarquía universal, ya que la jerarquía viviente era inevitable que surgiese porque todo el universo es un orden, o llamase jerarquía, que evoluciona sin fin como jerarquía, y esto obligaba a que surgiese una jerarquía viviente en la materia blanda, en los lugares adecuados para que surgiese.


Jerarquía viviente que para poder evolucionar como jerarquía viviente tendría que evolucionar individualizándose mediante la creación de individualidades jerárquicas.

Las cuales, gracias a ello, tendrían que adoptarse unas memorias adecuadas llamadas psiquismos para poder individualizarse y así poder decidir por cuenta propia.

Y de ahí, de esos principios, surgieron microscópicamente las vidas individuales con sus yos psíquicos, o almas.

Individualidades vivientes unidas jerárquica y psíquicamente a una jerarquía viviente y a una jerarquía de almas.


No importa repetirlo otra vez, de ahí, de esos yos energéticos jerárquicos universales muy evolutivos, o llamase tendencias jerárquicas energéticas muy evolutivas, nació una jerarquía viviente. La cual, a medida que evolucionaba inducía a que evolucionase esa inseparable jerarquía energética de almas que enlazaba energéticamente con las vidas, y gracias a esas evoluciones dicha jerarquía energética evoluciona cada vez más como jerarquía de almas cada vez más evolutiva.

La jerarquía viviente evolucionaría cada vez más porque era una evolución sin fin, al mismo par también evolucionaría la jerarquía de almas porque es otra evolución sin fin unida evolutivamente con las vidas.

Jerarquías que permanecerán siempre enlazadas psíquicamente ya que pertenecen a una inseparable jerarquía universal.


O sea, que gracias a las almas antes de que fuesen almas existen las vidas, pero también gracias a la vidas existen las almas, puesto que gracias a la evolución viviente las almas han evolucionado como almas.

Como las almas pertenecen a una jerarquía de almas universales habrán evolucionado mucho, porque en el universo existirán evoluciones vivientes muy evolucionadas.

Cuando surgió la inevitable jerarquía viviente de una manera microscópica en la materia blanda, como no podía dejar de evolucionar para poder dominar la materia, surgieron evolutivamente las correspondientes individualidades vivientes, las cuales necesitaban poder decidir individualmente, eso posibilitó que cada vida necesitase un psiquismo viviente, los cuales inevitable evolutivamente surgieron, aunque, al principio, estarían muy poco evolucionados.

De esos principios psíquicos surgió la inteligencia viviente, el yo psíquico individual o llamase alma. Ya que las almas eran necesarias para que la jerarquía universal se pudiese enlazar con las vidas permitiendo que estas pudiesen evolucionar como materia sin dejar de pertenecer a la jerarquía viviente y universal.

Puesto que nada puede evolucionar con total libertad ya que todo pertenece a un mismo orden evolutivo inseparable como orden y como evolución.


De esta manera, a la vez que las vidas evolucionaban psíquicamente evolucionaban también las almas porque las almas eran los yos psíquicos de cada vida.


La jerarquía viviente es una jerarquía enlazada jerárquicamente con la jerarquía universal a través de la jerarquía de las almas. Jerárquicamente las vidas no pueden separarse de la jerarquía viviente, pero tampoco de la jerarquía de almas, por eso surgieron multitud de especies vivientes unidas jerárquicamente. Por eso surgió una especie viviente que evolucionaba psíquicamente más que las demás; ya que era el mejor medio para que jerárquicamente pudiese evolucionar sin fin el orden evolutivo universal.




Autor: Salvador Sánchez Melgar

lunes, 27 de mayo de 2019

¿Qué es el tiempo?





El tiempo también posee un yo, o llamase identidad propia


  • Todo lo que existe es existencia aunque sea como tendencia
  • Más sobre ¿Qué es el tiempo?
  • El gran orden universal del gran orden del universo
  • Sincronización dinámica igual a tiempo
  • Los lugares dinámicos son los propios yos dinámicos
  • Lugares instantáneos
  • El yo instantáneo del tiempo
  • La matemática del tiempo



Todo lo que existe es existencia aunque sea como tendencia


Todo lo que existe posee su yo, o llamase identidad propia. Por eso el tiempo, aunque sea una tendencia también posee su yo como tendencia de la existencia.

Ya que existir como tendencia también es una forma de existir aunque sólo sea como tendencia.

Únicamente existe el tiempo en el espacio donde vivimos debido a que en el resto del universo no existe la existencia que se atrae entre sí ni la gravedad.

En los espacios universales donde no existe la atracción entre existencias ni la gravedad no puede existir el movimiento adecuado entre existencias que permita componerse el tiempo como tiempo.




Más sobre ¿Qué es el tiempo?


Al igual que la totalidad de la existencia la totalidad del tiempo es un compuesto de infinidades de compuestos de tiempos unidos en un sólo compuesto llamado tiempo.

El tiempo es un conjunto de tendencias compuestas de infinidades de tendencias compuestas que también poseerán cada una un yo como tiempo.

Por tanto, cada uno de los tiempos más cortos posibles también poseerán  sus identidades propias o yos propios como tiempos más cortos posibles.




El gran orden universal del gran orden del universo


En el espacio universal donde vivimos todas las existencias poseen sus tiempos sincronizados como tiempos gracias a que todo es un gran orden.

La diferencia con el gran orden universal es que en nuestro espacio galáctico el orden está formado por existencias que se atraen entre sí.

En donde todas las existencias se transforman con orden porque también están inducidas a moverse uniformemente en la dirección expansiva.

De esa forma, en nuestro espacio galáctico se pudo formar un gran orden tridimensional con su correspondiente tiempo.

El tiempo es un gran orden formado por una inseparable gran unión de acciones más pequeñas posibles sincronizadas entre sí.

Esas acciones representan a las identidades propias de cada mínimo tiempo posible, las cuales sin una unión entre sísno podrían existir como tiempo.



Sincronización dinámica igual a tiempo


Cada acción sincronizada de cada existencia más pequeña posible es una acción llamada tiempo.

Cada una de esas existencias posibilitan que exista el tiempo siempre y cuando todas las existencias estén sincronizadas entre sí.


Por eso el tiempo no es existencia real es tendencia sincronizada. O lo que es lo mismo: es dinamismo o acción sincronizada. Es decir, el tiempo es la sincronización casi perfecta de la existencia.



Los lugares dinámicos son los propios yos dinámicos


Cada acción sincronizada de cada existencia crea un lugar dinámico permanente que nunca puede estar en el mismo lugar debido a que todo se mueve de manera expansiva.

Por tanto, todos los lugares que crean las existencias son lugares propios que no pueden ser ocupados por otras existencias, aunque esos lugares no estén nunca en los mismos lugares, ya que todo se mueve sin fin. 

El lugar dinámico que ocupa cada existencia más pequeña posible es un lugar dinámico propio, es una acción dinámica propia llamada tiempo, es un yo.
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Al igual que cada existencia dinámica más pequeña posible cada compuesto de estas existencias también poseerán sus propios yos porque también ocupan sus propios lugares dinámicos. 

Teniendo en cuenta que el tiempo es la sincronización de la existencia, el yo o la identidad propia de cada una de estas sincronizaciones dinámicas es un lugar.

Como todo se mueve, cada existencia compuesta es una acción compuesta de tiempo y cada acción de cada existencia más pequeña posible es una acción mínima de tiempo.

Todas las acciones compuestas o sin componer son lugares dinámicos propios creados por las propias acciones de las existencias. 

Esos lugares no pueden ser lugares fijos, o lugares quietos, ya que todo es movimiento.

Tampoco pueden ser lugares en movimiento porque esos lugares no se mueven, lo que se mueven son las propias existencias dinámicas.




Lugares instantáneos


En el camino dinámico expansivo todas las existencias van creando sus propios lugares dinámicos, los cuales al no ser lugares estables no les da tiempo a crearse como verdadero lugar.

Sin embargo existen como lugares que necesitan constantemente ser lugar sin poderlo ser nunca porque todo se mueve constantemente.

Ese necesitar siempre ser lugar es lo que permite que el lugar exista sin existir realmente.

Con lo cual como el tiempo es un lugar que existe sin existir realmente, existirá siempre de esa forma.


No importa repetirlo otra vez: el lugar que ocupa cada existencia, sea simple o compuesta, en cada instante que se mueve en la dirección expansiva es el lugar creado por la propia existencia.

Las existencias más pequeñas posibles pueden formar compuestos de existencias gracias a que la existencia se atrae entre sí. Y además de moverse cada una expansivamente cada una también se mueve de manera rotatoria ya que todo es movimiento.

Gracias a ese movimiento rotatorio de cada existencia dinámica más pequeña posible todo tiende a la esfericidad.

Todos los lugares que ocupan cada mínima existencia de manera momentánea son lugares irreales, son lugares instantáneos, debido a que todo es movimiento.





El yo instantáneo del tiempo


Cada lapsus de tiempo largo o corto que suceda, ya sea como existencia individual o compuesta posee su propio yo.

Por eso mismo ninguna acción o suceso, suceda en un lapsus de tiempo largo o corto suceden en el mismo tiempo.


O sea que cada suceso, por muy lento o rápido que suceda, posee su propia acción, su propio yo o identidad propia y su propio tiempo.

Por consiguiente las acciones que se efectúen son acciones individuales porque cada acción posee su propio yo o identidad propia como acciones compuestas o individuales que son. Lo mismo sea que las acciones se efectúen con un lapsus de tiempo largo o corto.


Esto quiere decir que no pueden suceder dos hechos al mismo exacto tiempo, ya que cada mínimo tiempo posee su propio yo.


Por mucho o por muy poco que se parezcan o por mucho o por muy poco que coincidan dos hechos o dos sucesos, no se suceden en el mismísimo tiempo.


Las cosas que suceden al mismo tiempo suceden al mismo tiempo medido por un reloj o por cualquier otro instrumento que mida el tiempo. Esos medidores son instrumentos de medida al igual que las matemáticas lo es del orden universal, pero no son el verdadero tiempo.


Lo que alguien haga lo hace individualmente aunque parezca que lo haga al mismo instante que lo hace otro. Lo haría según la medida impuesta por un reloj, pero realmente nada se puede hacer al mismo tiempo ya que todo dispone de su propia acción que es su propio yo.



La matemática del tiempo


Como todo lo que existe en el universo es un orden, por tanto todo es unas matemáticas.

Todo funciona mediante el orden de las matemáticas universales, con lo cual todo posee la tendencia a existir con esas matemáticas.

Unas matemáticas que son casi perfectas. Y no son perfectas porque no existe nada perfecto.

Esas imperfecciones lo demuestran los números primos de la existencia, y gracias a estos el universo no es tan repetitivo.

Si no existiesen los números primos en la matemática universal, todo se repetiría mucho, entonces nada podría evolucionar ni crearse.

Los números primos en la existencia impiden que todo se repita tanto. Debido a los números primos de la existencia esas tendencias a la repetición se suceden al compas que marcan los propios números primos. Las repeticiones se suceden en diferentes fechas marcadas por los números primos, fechas que lógicamente tendrán otras evoluciones.

O sea que por ejemplo: la historia de la humanidad está plagada de repeticiones, pero esas repeticiones no se suceden en los mismos tiempos ni en las mismas evoluciones gracias a que existen los números primos de la matemática de la existencia. Los cuales impiden que todo se repita de manera sucesiva en las mismas fechas. 

Como el tiempo está sincronizado en absolutamente todo, absolutamente todo se relaciona. Suceda lo que suceda en nuestro espacio galáctico, gracias a las matemáticas universales las sincronizaciones del tiempo y de la existencia permiten que a través de esos sucesos sucedan otros de forma muy similar.

El tiempo demuestra la perfección del espacio universal donde vivimos.

Y gracias a ese permanente y casi perfecto orden sincronizado han surgido otros órdenes como las de las almas; las de las vidas; las de las materias; las de las energías, etc.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative 






  

martes, 21 de mayo de 2019

¿Qué es el dolor y el placer?







El dolor y el placer



  • Las sensaciones

  • El psiquismo es el traductor de las sensaciones

  • La mejor adaptación

  • La evolución viviente sin fin



Las sensaciones


Las sensaciones que percibimos son traducidas de manera psíquica en grados de dolor o de placer según sea la intensidad y la frecuencia sensitiva percibida.

Una acaricia se percibirá como una sensación psíquica de menor grado sensitivo de dolor equivalente a placer.

Una quemadura producirá una sensación psíquica de mayor grado sensitivo de dolor equivalente a gran dolor.

Una buena noticia nos producirá sensaciones psíquicas de felicidad; por el contrario, una mala noticia nos podría producir sensaciones psíquicas de malestar.



El psiquismo es el traductor de las sensaciones


Es el propio psiquismo el que traduce psíquicamente en grados de dolor o de placer lo que se percibe. Y ello es debido a que todo nuestro ser psíquico y físico es sensitivo.  Y es sensitivo gracias a que tenemos un psiquismo sensitivo que se ha desarrollado así de manera evolutiva. 

Desde que la vida surgió como algo microscópicamente pequeño con la capacidad de evolucionar o transformarse en una adaptación que adquiriría cada vez una mejor adaptación, la vida no cesó de evolucionar de forma sensitiva.

Sin las sensaciones, es imposible ser vida y evolucionar sensitivamente. Debido a las sensaciones la vida ha  adquirido una cada vez más desarrollada adaptación psíquica y física.

Por eso, en los inicios del origen viviente, la vida se originó y evolucionó psíquica sensitivamente y continuo evolucionando también físicamente de manera sensitiva. Y así pudo lograr desarrollar un sistema hereditario memorístico en el que las vidas podían evolucionar sin perder la evolución conseguida.


La mejor adaptación


La vida estaba obligada constantemente a buscar la mejor adaptación sensitiva posible, tanto física como psíquicamente, cosa que nunca se lograría conseguir plenamente, pues siempre surgiría otra nueva adaptación a la que necesitar adaptarse dado la libertad de acción que disponía la vida, y su constante lucha por la supervivencia.

Serían las acciones más repetitivas las que se memorizarían psíquicamente, para así poder heredarse de manera adecuada.

Esta forma de transformarse la vida en vida cada vez más evolutiva mediante las herencias también se llama evolución viviente.

Sin perder la unión viviente entre las vidas, éstas se constituyeron en un orden viviente que fue repartiendo y multiplicando de vida todo el planeta.

Al principio unas vidas se adaptarían microscópicamente a ser sostén de otras vidas y otras vidas a ser jerarquías inferiores de otras vidas, hasta cumplir todas con la evolución como orden viviente y poder así formar un orden jerárquico viviente necesario para que la vida pudiese evolucionar y multiplicarse continuamente; ya que sin una unión viviente la vida no podría subsistir.

Con el tiempo, tras una evolución viviente cada vez más evolucionada, la vida como orden viviente continuaría evolucionando jerárquicamente.


En los orígenes de la vida, ésta subsistió microscópicamente en los medios acuáticos y en sus humedades; que eran los lugares más propicios para que la vida pudiese adoptar permanentemente diferentes adaptaciones y así poder evolucionar constantemente.

Porque la vida, al igual que todo en el universo, necesitaba moverse continuamente. Sin embargo, la vida, como existencia libre que es necesitó moverse libremente; y sólo pudo moverse y transformarse libremente si su entorno se lo permitía.

En un entorno sin agua, la vida no podría subsistir. La lluvia, el calor  y el viento se encargarían de sembrar vida por todo el planeta en el que se posibilitase esa siembra.



La evolución viviente sin fin



En el origen viviente, de unas especies microscópicas surgieron otras más evolucionadas; luego evolutivamente surgió el mundo vegetal y luego el animal.

La vida evolutivamente continuaba unida jerárquicamente. Pues la unión viviente, como si de una sola vida se tratase, sería un orden viviente en la que cada jerarquía inferior serviría de base a otras jerarquías vivientes superiores.

Como la vida terrestre pertenece a un orden viviente terrestre no puede evolucionar ni separarse de ese orden viviente al que pertenecen todas las vidas del planeta Tierra sin excepción.

En la Tierra no podría surgir otro orden viviente separado del propio orden viviente terrestre, que es como separar al agua terrestre del agua terrestre. Todo el agua terrestre pertenece al mismo agua terrestre, aunque se separe un mar de otro mar.

De esa manera, comparando las vidas con las aguas de los océanos las tendencias de las aguas oceánicas serán siempre la unificación de las aguas. Ya sea por medio de las lluvias o por otros medios. 

Por muchos milenios que llevasen separados un océano de otro, sus uniones serán siempre sus eternas tendencias.

Al igual que los océanos la tendencia del orden viviente es a la unificación de todas las vidas en una sola evolución jerárquica; en la que lo más importante será el propio orden viviente, no las individualidades vivientes, ni las propias especies vivientes, pues éstas podrían ser sustituidas por otras especies que se adaptasen mejor al medio, sin que la vida en general se extinguiese.



Autor: Salvador Sánchez Melgar










viernes, 17 de mayo de 2019

¿Cómo es el universo?






¿Cómo es el universo, grande o pequeño?



  • El universo es infinitamente pequeño
  • Existencia dinámica
  • Las existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles



El universo es infinitamente pequeño


Al universo no le queda más remedio que ser un universo cerrado porque el universo no se puede expandir fuera de la nada.  Pero también es un universo abierto porque se expande sin fin aunque sea dentro de un pequeño espacio dinámico.

Por consiguiente el universo es a la misma vez un universo cerrado y abierto.


Esto es así porque en la expansión no existe ni lo grande ni lo pequeño.

Únicamente existe lo grande y lo pequeño en el espacio universal donde vivimos, ya que aquí se han creado esas dimensiones gracias a que existe la gravedad y a que la existencia se atrae entre sí, pudiéndose así formar la existencia compuesta.

Y como consecuencia de ello, en el espacio universal donde existimos, se han creado las tres dimensiones que permiten que exista lo grande y lo pequeño.

Eso podría demostrar que la expansión está compuesta de existencia repulsiva, la cual no se puede atraer entre sí y por eso en la expansión no se puede formar ni lo grande ni lo pequeño.

Por eso, como en la expansión realmente no existe ni lo grande ni lo pequeño, por eso nuestro universo es infinitamente pequeño que es como decir que en el universo no existen las dimensiones.

El universo es tan infinitamente pequeño que se ha grande sin serlo, porque crece sin fin sin poder crecer ni hacia lo grande ni hacia lo pequeño.

Por lo tanto el universo es un universo cerrado porque está rodeado por la nada y no puede crecer ni expansionarse exteriormente ya que no puede ocupar la nada porque ésta no existe. Y es abierto porque se expande sin fin hacia lo infinito.

Y crece sin fin porque crece dentro de su propio espacio dinámico. Aunque ese espacio sea infinitamente pequeño.


Y puede crecer sin fin hacia la inexistente pequeñez porque es un espacio dinámico repulsivo. La expansión sólo posee una única dimensión: la repulsiva, la cual no puede unir a las existencias y poder crear ni lo grande ni lo pequeño.




Existencia dinámica


De la única forma que el universo podría expandirse y crecer sin cesar dentro de un infinito pequeño espacio, era siendo un universo totalmente dinámico y repulsivo.


Y eso es posible porque la existencia no es existencia real, era existencia en movimiento. La cual en el mismo instante que dejase de moverse se transformaría en la nada, puesto que la existencia en movimiento es la nada en movimiento. 
Y es que no existe otra clase de existencia nada más que la nada en movimiento.

Por mucho que se acumule de existencia en movimiento un espacio dinámico, ese espacio no se engrandece, sólo se puede engrandecer de movimiento, lo cual no es un engrandecimiento real, es un engrandecimiento dinámico.

Nuestro universo es un universo enorme, pero su enormidad es de absoluto movimiento, lo cual no es grandeza real es grandeza en movimiento.

Por eso nuestro universo no es grande, es sólo un universo expansivo dentro de un infinito pequeño espacio dinámico; ya que la existencia que posee nuestro universo no es existencia real, sino existencia en movimiento.



Las existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles


Ninguna de esas infinidades de pequeñas partículas más pequeñas posibles que saturan contantemente de movimiento al universo podrían dejar de moverse, ya que si dejasen de moverse se transformarían en la nada.



Esas infinidades de pequeñas partículas dinámicas repulsivas que saturan de existencia repulsiva al universo y que son las más pequeñas que existen son indetectables porque son lo más cercano a la nada que existe, son las esencias de la nada en movimiento.

¿Cómo se podría detectar a la nada en movimiento, a lo que no existe?. Tal vez microscópicamente, pero quizás así sólo se podrían detectar los movimientos de esas partículas.

Muy posiblemente quizás esas partículas nunca se encuentren, porque no se pueden encontrar las existencias dinámicas más pequeñas posibles, ya que mson las mesencias de la nada en movimiento.

El universo surgió como pequeñez en movimiento de la manera más pequeña posible y de esa pequeñez en movimiento surgieron infinidades de pequeñeces en movimiento semejantes entre sí, que no podían engrandecer al universo como grandeza real, ya que fuera estaba la nada y en donde no existe nada, nada se puede engrandecer.

Por consiguiente a esas pequeñeces en movimiento no le quedaban más remedio que juntarse entre sí como espacio dinámico repulsivo; pero sin poder unirse totalmente ya que se repen entre sí. De esta forma se originaba en el universo una gran energía repulsiva.

De esa manera, el universo se engrandecía sin cesar, pero no como grandeza real, sino como grandeza dinámica acumulando movimientos dentro de un infinito pequeño espacio dinámico repulsivo.

De esa manera, el universo se mueve dentro de sí mismo creciendo y expandiéndose a todo su alrededor pero dentro de sí mismo.

De esa forma el universo va creciendo a todo a su alrededor dentro de sí mismo, puesto que no cesa de saturarse mediante la multiplicación constante de esas pequeñas partículas en movimiento.

De esa manera, el universo será cada vez más grande y repulsivo y adquirirá cada vez mayor dinamismo; pero por mucho que crezca, siempre se mantendrá en su infinito pequeño espacio dinámico repulsivo, ya que ese crecimiento no es real, es crecimiento dinámico.





Autor: Salvador Sánchez Melgar
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