La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrir, temas como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento y de grandes pensadores se podrán descubrir esos misterios ocultos.

martes, 3 de septiembre de 2019

El tiempo del tiempo



El tiempo antes de ser tiempo



Breve resumen de lo que es el tiempo


Como ya he explicado lo que es el tiempo en la primera edicción de mi libro "¿El tiempo qué es? (El verdadero tiempo)" no hace falta repetir aquí todo el libro, pero no está demás repetir lo que es el tiempo de una manera resumida:

El tiempo es producto de las estrellas al unificarse las energías atractivas de las estrellas con las energías repulsivas expansivas del universo. Al ser todo expansión repulsiva y al ser la propia expansión repulsiva muy uniforme y muy homogénea, las energías atractivas estelares no tuvieron más remedio que formar parte de la expansión aunque ésta tenga diferente polaridad. Con lo cual la energía atractiva estelar no tenía más remedio que adoptar esa gran uniformidad y homogeneidad expansiva.

Al ser una unión repulsiva de dos energías opuestas, ahí se produjo un gran choque de energías, pero la expansión por estar en todo es la que manda e impone su gran orden, el cual es muy uniforme y muy homogéneo. Ese gran choque ordenado entre energías distintas produce en las energías atractivas, que se atraen entre sí por ser energías atractivas, una gran indución repulsiva  uniforme y homogénea. Ese gran choque entre energías de distintas polaridades indujo en las energías atractivas la gran sincronía llamada tiempo. Sincronía que posibilitaba que existiese una existencia compuesta ordenada que se pudiese transformar o envejecer constantemente; o sea componerse y descomponerse con orden al atraerse las existencias entre sí y al estar inducidas por el gran orden expansivo repulsivo de todo el universo.

Del orden de las propias energías atractivas inducidas a formar parte del orden expansivo repulsivo de la expansión universal nace el gran orden de las existencias compuesta transformándose éstas con gran orden en constantes transformaciones de existencias compuestas, o sea que de ahí nace el transcurrir dinámico, el envejecimiento, o sea el tiempo.

Tiempo que permanentemente está obligado a moverse expansivamente en la dirección expansiva y a moverse conforme se mueve el gran orden repulsivo expansivo del universo.


El pos-tiempo


Pero antes de que se produjese el tiempo de las existencias compuestas como existencias compuestas que se transforman o envejecen como tiempo, se tendría que producir el tiempo en las energías que producen las existencias compuestas. Es decir, que antes de que existiese el tiempo que permite envejecer con orden a todo tendría que existir un tiempo energético que preparese al tiempo para que el tiempo de todo se produzca adecuadamente como tiempo.

Ese, llamemosle pos-tiempo, es un tiempo energético producido por la energías atractivas preparándo al tiempo, preparando a la existencia como existencia compuesta transformativa. O sea que en ese pos-tiempo todo existe como pos-tiempo, o sea como alma de las existencias antes de que se produzcan como existencias compuestas con sus correspondientes tiempos.

He de dejar claro, que sólo poseen almas las vidas. Las almas materiales no son exactamente almas, son copias energéticas o virtuales de su existencia materia, a las cuales las llamo también almas porque son parecidas a las almas, ya que las almas también son copias energéticas o virtuales de las existencias vivientes.

Me refiero a que ese pos-tiempo ensaya, o crea virtualmente, o llamase energéticamente, todo lo existente antes de que se produzca todo lo existente a través del tiempo. Es decir, que en el pos-tiempo todo se crea virtual energéticamente como existencias energéticas antes de que el tiempo las reproduzca como existencias materiales. De esta manera, en un pos-tiempo, donde no existe el tiempo que conocemos, se crea todo el futuro de las existencias antes de que las existencia existan como futuro, o sea como tiempo. De esta manera, todo lo que nos suceda es como si estuviera ya escrito; ya que se ha producido anteriormente de manera virtual en el pos-tiempo, mucho antes de que se produzca en el tiempo. Y esto es posible porque en el pos-tiempo no existe el tiempo que conocemos, por tanto en él no existe el pasado, el presente ni el futuro. El pos-tiempo es como una gran masa energética que posee un tiempo especial, un tiempo casi instantáneo donde todo se transforma a la velocidad energética.

Como el pos-tiempo es un gran orden jerarquico de existencias que se atraen entre sí, éste debe de poseer un tiempo que permita que exista ese gran orden de existencias que se atraen entre sí (solamente existe el orden sin tiempo en las energías repulsivas, ya que éstas no se pueden unir entre sí y formar las existencias compuestas, eso demuestra que el tiempo sólo puede existir donde existen las atracciones entre existencias para que estas se puedan componer y descomponer con gran orden y sincronía como existencias compuestas). O sea, que el pos-tiempo debe de poseer alguna forma de tiempo, seguramente poseerá un tiempo casi instantáneo, ya que al estar formado el pos-tiempo de sólo energía, está existirá a la velocidad energética, que es una velocidad casi instantánea. La cual, puede, como energía que es, crear energéticamente, o llamase virtualmente, todos los tiempos de las existencias que existen con el tiempo que conocemos, antes de que éstas se produzcan como existencias compuestas a través del tiempo.

Ese pos-tiempo es el no tiempo que produce el tiempo; es el no tiempo compuesto de las almas de todo tipo de existencia, ya que todo posee alma porque todo forma parte de una evolución del tiempo. Lógicamente, las almas vivientes son almas vivientes porque están más evolucionadas que las almas materiales,  y aún estarán más evolucionadas las almas humanas, ya que éstas han evolucionado más.

No es lo mismo el alma de una materia que el alma de una vida puesto que la materia no tiene sentimientos y la vida sí. Todas las almas son como copias virtuales o energéticas de las existencias, pero lógicamente solamente permanecerán como almas superiores las almas de las vidas.

Existe una jerarquía evolutiva de almas en las que existen varios tipos de almas; jerarquía evolutiva en las que las almas humanas  encabezan esa evolución por ser las más evolucionadas. Por consiguiente, todo lo que existe como tiempo posee alma porque pertenecen a una evolución a través del tiempo. En ese pos-tiempo se prepara sin tiempo todo lo que se ha de formar como tiempo, ahí se producirá con anteriridad, como tiempo casi instantáneo, todo lo que funcionará o se producirá como tiempo.


En el pos-tiempo se cocina todo lo que existe en el tiempo



Las almas de todo lo que existe en el pos-tiempo preparan el futuro de todo lo que va a existir como tiempo. El pos-tiempo también acogerá todas las almas que han existido como tiempo, que han evolucionado como tiempo, ya que en el pos-tiempo es el que posibilita que exista el tiempo y todo lo que existe en el tiempo. El pos-tiempo es un orden, o llamase jerarquía, que posibilita que existan las existencias como tiempo en el tiempo.

Como en el pos-tiempo no existe el tiempo, en el pos-tiempo no existe el pasado, ni el presente ni el futuro; con lo cual todo lo que existe en el pos-tiempo existe como tiempo instantáneo. O sea que las almas de todo lo que existe en el pos-tiempo crean instantáneamente  el pasado, el presente y el futuro del tiempo de todo lo que existirá como tiempo antes de que existan como tiempo.

Eso sólo puede suceder si el pos-tiempo es un orden, es una jerarquía energética. Y está inducida a ser así  porque el universo es un gran orden expansivo repulsivo. Y eso permite que todo se un gran orden evolutivo, en el que las almas materiales y las no materiales como la de los humanos tengan un destino ya creado de antemano.

O sea, que todo lo que existimos como tiempo formamos parte de un orden jerárquico energético virtual en el que existimos virtualmente antes y después de existir como existimos.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://evolucioninteligentesinfin.com

viernes, 30 de agosto de 2019

¿El tiempo qué es?




¿Qué es el tiempo?



El tiempo es producido por las estrellas


¿Qué es el tiempo?: el tiempo es la energía atractiva estelar que al coexistir con la energía repulsiva expansiva crea una forma ordenada de existir en forma de existencia compuesta.

El tiempo no existe como espacio-tiempo pero existe como energía atractiva que provoca el tiempo a través de la creación de las existencias compuestas en el mal llamado espacio-tiempo. Esa energía atractiva que genera las existencias compuestas y sus ordenadas transformaciones o envejecimientos llamados tiempo, son unas energías producidas por las estrellas. Las cuales al necesitar coexistir con el espacio expansivo repulsivo del espacio-tiempo, ya que todo es expansión,  generan unas existencias con un gran orden. Ese orden llamado tiempo es el que produjo los planetas y todas las demás existencias que existen como existencias compuestas que se transforman sin cesar con gran orden, este orden es el verdadero tiempo.


 
¿Qué es el tiempo y qué es el espacio-tiempo?


El tiempo existe como tiempo en el espacio-tiempo pero el espacio-tiempo no es el tiempo.

El espacio-tiempo no es realmente un espacio-tiempo si no un espacio repulsivo muy uniforme y muy homogéneo que alberga al tiempo porque el tiempo se ha albergado ahí a través de la energía atractiva de una estrella. El espacio-tiempo es  solamente una parte del espacio expansivo repulsivo que forma parte de la expansión universal.

El hecho de que exista el tiempo en el espacio-tiempo, es porque las energías originadas por las propias estrellas son energías atractivas que se han instalado en ese espacio porque en ese espacio han nacido como estrella.

Las estrellas poseen unas energías atractivas que no tienen más remedio que coexistir de manera repulsiva con las energías repulsivas del espacio expansivo repulsivo donde han nacido. Ya que la expansión repulsiva lo es todo y sus energías repulsivas lo invaden todo; y por eso todo está obligado a expandirse conforme se expande la expansión repulsiva.

A través de las constantes repulsiones que las energías atractivas estelares sufren por estar éstas obligadas a coexistir con las energías repulsivas expansivas; en las energías atractivas se genera una fuerte repulsión induciendo a que éstas se transformen constantemente creando así las existencias compuestas. 

Existencias que se forman de una manera muy uniforme y muy homogénea, ya que la inducción repulsiva que induce la expansión es muy uniforme y también muy homogénea. De esta manera se originan constantemente existencias compuestas de existencias atractivas inducidas a transformarse constantemente como movimiento. Esas transformaciones forman el tiempo.

Como todo está obligado por la expansión a moverse en la dirección expansiva de una manera muy uniforme y muy homogénea, todas las existencias atractivas creadas por las estrellas adquieren una gran uniformidad y una gran homogeneidad llamada tiempo. O sea, que adquieren un gran orden dinámico llamado tiempo. 

Existencias atractivas que no cesarán de transformarse y existir como compuesto de existencia mientras exista las estrella que las originó. Existencias que a medida que se transforman como existencias se adaptan a una forma permanente de existir; ya que en el camino transformativo  han perdido parte de esa energía atractiva que las obligaba a transformarse. De esas primeras transformaciones estelares surgieron los planetas, astros y todo tipo de materias. 



El tiempo existe como tiempo, pero no como espacio-tiempo


Está claro que el tiempo existe porque existen los segundos, las horas, los días, los años…; porque existe el pasado, el futuro y el presente. Aunque el presente en la existencia compuesta no disponga de una pausa que le permita existir el más mínimo tiempo como presente; ya que la existencia compuesta se transforma o envejece continuamente.

Solamente la existencia no compuesta, es decir la existencia dinámica más pequeña posible posee un presente permanente.

Algunos dicen que el tiempo sólo está en nuestro cerebro, pero eso no puede ser porque cualquier tipo de materia envejece o se transforma por sí sola y no posee cerebro.

El tiempo existe como tiempo en todo lo que existe como existencia compuesta en el espacio-tiempo, pero el tiempo no es el propio espacio.



Así es el tiempo


El tiempo es la transformación ordenada en forma de existencias compuesta de la energía atractiva, gracias a que ésta coexiste de forma repulsiva pero ordenada con la energía expansiva repulsiva.

Coexistiendo ambas energías de manera repulsiva porque todo es expansión repulsiva y todo está obligado a expandirse de manera repulsiva en la misma  dirección expansiva. 

De esa forma, gracias a esa repulsión uniforme entre existencias se forman las existencias compuestas que se transforman o evolucionan constantemente en otras existencias compuestas.

Y a medida que dichas existencias compuestas van perdiendo parte de su fuerza atractiva se van adaptando a ser existencias adaptadas.

Pero la energía atractiva del entorno estelar continuará existiendo e induciendo energía atractiva mientras exista la estrella. Con lo cual esa misma energía atractiva inducirá a que nuevas existencias compuestas vayan surgiendo. Y siempre que existan los lugares adecuados para ello, esos lugares generarán esas transformaciones, o llamase evoluciones. Eso es lo que sucede en el planeta Tierra, que el lugar es el adecuado para que las energías atractivas de las estrellas puedan proseguir sus transformaciones o evoluciones como existencias compuestas, por eso en la Tierra existe la vida y ésta continua su transformación o evolución sin fin, evolución que siempre existirá mientras existan las energías atractivas generadas por las estrellas.

O sea que ese contraste entre las energías atractivas contra las energías repulsivas de la expansión hace que surjan existencias inadaptadas a la expansión. Y esas existencias inadaptadas es lo que hace que esas existencias se transformen permanentemente como existencias compuestas inadaptadas. Todas esas existencias siempre tratarán de inadaptarse a la expansión, pero aunque se inadapten constantemente no pueden evitar expandirse, ya que  todo es expansión. Esas inadaptaciones, lucha o repulsiones constantes de la energía atractiva estelar contra la repulsión expansiva y esas transformaciones y adaptaciones constantes de las existencias compuestas como existencias compuestas  es lo que se llama tiempo.



Todo es relativo


El hecho de que un observador observe una transformación de algo, o llamase transcurrir del tiempo de algo, y lo observe de manera diferente a como lo observe otro observador significa, lo que yo ya he afirmado en otros artículos, que cada existencia sea individual o compuesta posee su propio yo, su propia identidad. Ya sea como existencia más pequeña posible o como existencia compuesta más grande posible.

Con lo cual al poseer cada existencia su propio yo, o llamase identidad propia, cada existencia es única, cada existencia crea y ocupa su propio espacio que no puede ser ocupado por otra existencia, aunque ese espacio no sea un espacio quieto ya que todo se mueve permanentemente. 

Por ejemplo, un observador al ser un yo, o identidad propia, y que por eso ocupa su propio espacio dinámico, observará cualquier existencia como si fuese una observación única, que será una observación desde un lugar y una identidad distinta a la de otros observadores. Y dependiendo de las distancias y lugares donde esté cada observador y las distancias y lugares donde esté la existencia observada las diferencias que se observen serán mayores o menores.

Todo se relaciona en las existencias que poseen tiempo, pero en las existencias que no poseen el tiempo como pueden ser las existencias repulsivas expansivas no existe ninguna relación. Es así, porque las existencias que poseen el tiempo forman parte de un espacio transformativo donde las existencias se atraen entre sí y en la expansión repulsiva sucede todo lo contrario, las existencias no se pueden relacionar entre sí porque se repelen entre sí.

 Al formar el tiempo un espacio transformativo atractivo, sus existencias se podrán relacionar entre sí. No se podrá ir al pasado, ni al presente ni al futuro ya que todo lo que sucede ocurre como algo único aunque se relacione todo entre sí, y sucede como algo único porque todo posee su yo o identidad propia. Pero eso no significa que no se pueda saber el futuro, precisamente el futuro se podría saber porque pueden existir infinidades de copias de cualquier yo o identidad propia.

Todo son copias porque nada puede ser la misma cosa puesto que todo posee su propio yo.

De esta manera pueden existir infinidades de existencias con sus propios tiempos, existencias muy semejantes a nuestras existencias, que como copias casi perfectas experimentan unas vivencias muy parecidas a las nuestras.  En cada equis tiempo de nuestras existencias se pueden crear otras existencias, o copias de nuestra propia existencia, copias que pueden copiar nuestro yo, pero que no pueden ser nuestro yo porque cada yo es único. Y como perfectas copias pueden experimentar unas vidas parecidas a las nuestras, y las pueden experimentar a unas velocidades mayores o menores ya que poseen otros transcurrir del tiempo distinto.

Todas las copias de todos los yos que se produzcan se tienen que producir  en grupo como si se copiase toda la evolución completa, ya que sólo se puede evolucionar como tiempo si es una evolución grupal de toda la zona de influencia estelar. De esa manera podrían existir infinidades de mundos copiados y evolucionando como evolucionamos nosotros. De esa forma, muchas de esas existencias, de esas copias de nuestro yo podrán vivir un futuro lejano mucho antes que nosotros lo vivamos, y como muchas de esas copias son perfectas copias vivirán parecidas experiencias que viviremos nosotros, con lo cual sabrán lo que nos deparará en el futuro e incluso nos podría advertir intuitivamente de posibles peligros que nos puedan suceder en el futuro y así poder evitarlos.  



La expansión universal es muy uniforme y muy homogénea


Como todo está inducido a expandirse de manera repulsiva en la dirección expansiva, esa energía atractiva estelar que genera el tiempo también estará inducida a expandirse de manera repulsiva en la dirección expansiva.

Y es ese contraste, esa inadaptación, esa repulsión de la energía estelar contra la energía repulsiva lo que crea un espacio de existencias que se transforman sin cesar en la dirección expansiva, creando así una evolución entre dichas existencias, una evolución llamada tiempo.

Como la expansión es muy uniforme y muy homogénea  esa evolución entre existencias adquiere una gran uniformidad. Por tanto, como todos los grandes espacios estelares están saturados de energías atractivas, creadas por sus propias estrellas, todos esos grandes espacios estelares producirán existencias atractivas, producidas al contrastar las energías atractivas, producidas por las propias estrellas, contra las energías repulsivas de la expansión.

Con lo cual se crearán los mal llamados espacios-tiempo, ya que no son estos espacios los que crean el tiempo sino que son esas energías atractivas las que producen las existencias compuestas con sus respectivos tiempos al repelerse uniformemente las energías atractivas de las estrellas contra las energías repulsivas del espacio-tiempo.

No importa repetirlo una vez más: son las energías atractivas de las estrellas las que producen todo tipo de existencias compuestas gracias a que reciben constantes repulsiones al coexistir dichas energías atractivas con las energías repulsivas de la expansión universal.

Como las energías repulsivas expansivas son muy uniformes y muy homogéneas se crea así unas transformaciones de las existencias muy uniformes y muy homogéneas, a eso se le llama tiempo.  Por eso cuando se origina una estrella se originará el tiempo en el espacio ocupado por la energía de esa estrella. Y eso es lo que, de forma ordenada, origina todo lo que existe como existencia compuesta.

Todos los planetas, astros y todo lo que exista en las zonas estelares de cualquier estrella han sido creados por esas energías atractivas  estelares al coexistir estas energías con las energías repulsivas expansivas del espacio donde han nacido como estrella.

Por consiguiente, esas energías atractivas estelares existen como inadaptaciones a la expansión repulsiva del mal llamado espacio-tiempo. Una inadaptación o lucha que no es exactamente una inadaptación o lucha sino una repulsión constante entre dos polos opuestos, los cuales están obligados a expandirse unidos porque todo es expansión.



La perfección del espacio-tiempo


El espacio-tiempo es tan perfectamente matemático porque surgió de una perfecta matemática, la de la expansión universal.

Y la expansión universal es tan perfectamente matemática porque surgió de una perfecta matemática como es la nada.

La nada es tan perfectamente matemática porque es perfecta en todo. No existe nada más perfecto que la nada. La nada es perfectamente justa como nada; la nada es perfectamente absoluta como nada; la nada es perfectamente pura como nada; la nada es perfectamente infinita como nada; la nada es perfectamente quieta, incolora, inodora, insípida, insensible, invisible, entre otras perfecciones de la nada. Perfecciones que también se pueden llamar cualidades porque son cualidades de la propia nada.

Como todo es producto dinámico de la nada todo está adaptado a poseer la perfección de la nada. O sea que todo está inducido a adquirir las cualidades de la nada. Cosa que nunca ninguna existencia podrá conseguir, ya que si algo lo consiguiera ese algo se transformaría instantáneamente en la nada, y eso sería dejar de existir y la existencia, una vez que ha surgido como existencia ya no puede dejar de existir ya que existir es expandirse sin fin.

Ese necesitar siempre conseguir las cualidades de la nada sin poderlas conseguir nunca, permite que todo exista fin.

Al surgir la expansión repulsiva universal de la perfección de la nada, la expansión  adquirió una tendencia permanente a ser perfecta. Pero como nada puede ser perfecto excepto la nada, la expansión universal adoptó una forma particular de poder ser casi perfecta, creó su propia matemática expansiva repulsiva universal, la cual no podía ser perfecta. Creó una gran matemática formada por existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles semejantes entre sí, matemática que era muy perfecta pero que no podía ser totalmente perfecta porque no era la matemática de la nada, y como prueba de esa imperfección se encuentran los números primos.

Y gracias a esa gran matemática de existencias repulsivas, y también debido a que todo pro produce su contra, la propia expansión repulsiva originó la energía atractiva originándo las estrellas. Energías actracivas que adquirieron la matemática del tiempo. Una casi perfecta matemática, que en vez de ser de existencias repulsivas era de existencias atractivas, matemática que continua poseyendo la misma perfección matemática que posee la matemática repulsiva expansiva universal. Y gracias a eso y a que las energías atractivas se atraen entre sí se pudo crear la existencia compuesta que se transforma al ritmo impuesto por las energías repulsivas de la expansión universal.

Las existencias de los tiempos de los espacios-tiempo, al ser  existencias atractivas, podían unirse, y así formarse y transformarse como existencias compuestas, con lo cual así originaron los espacios-tiempo en los espacios-tiempo como grandes órdenes matemáticos llamados tiempo.



La expansión universal 

  
La expansión universal es un compuesto de existencias repulsivas que crecen y se mueven expandiéndose en la dirección que le permite expandirse la nada.

Lógicamente la expansión universal nunca se podrá expandir en la nada porque ésta no existe; pero sí que se podrá expandir donde no esté la nada, es decir donde le obliga la propia nada a expandirse; con lo cual la expansión universal se expande en sí misma porque alrededor suya está la nada.

Con lo cual, el universo expansivo no crece como parece crecer, en primer lugar porque en la expansión no existe el crecimiento porque en la propia expansión no existe el tiempo (sólo existen los crecimientos donde existen las dimensiones, que es donde existe la existencia compuesta que por ser existencia compuesta puede transformar su tamaño compuesto, o sea que sólo puede crecer el espacio donde está el tiempo). Entonces el crecimiento de la expansión universal es como si fuese un globo que se hincha sin fin pero sin poder hincharse exteriormente porque fuera está la nada y en la nada nada puede hincharse. O sea que la expansión crece o se expande interiormente sin fin. Y eso es posible porque en la expansión no existe la existencia compuesta, no existe el tiempo y por eso ahí no existen las dimensiones, ni lo grande ni lo pequeño ni nada de lo que existe como tiempo. El hecho de que la expansión parezca crecer es porque el propio espacio-tiempo del espacio-tiempo puede crecer dentro de la expansión, y eso hace que parezca que la expansión crece exteriormente.  

La expansión universal está obligada a ser la nada sin poder ser nunca la nada, a adquirir las cualidades de la nada sin poderlas adquirir nunca porque eso sería ser la nada, sería dejar de existir. Con lo cual, esa necesidad de ser la nada sin poder ser nunca la nada es la forma que tiene la expansión de existir. Y toda esa forma de ser está transmitida a todo lo existente.

Por lo tanto, el espacio-tiempo y todo lo que existe en el espacio-tiempo, incluida la vida, evoluciona hacia ese fin inducido por la expansión universal.  No es un fin que se perciba directamente porque ese fin lo posee el propio movimiento y sus consecuentes transformaciones dinámicas.



La energía oscura


Estudios recientes indican que el aproximadamente 73% de la masa del Cosmos es energía oscura; un aproximadamente 23% es materia oscura ( fría y caliente) y un aproximadamente 5% es materia ordinaria, una parte importante de esta materia es materia bariónica (bariones y electrones).



Dimensiones del tiempo en el espacio-tiempo


Teniendo claro, por lo explicado anteriormente, que el espacio-tiempo no es tiempo sino un  espacio que contiene una energía atractiva producida por las estrellas, energía que produce el tiempo.

Por tanto, mientras exista la estrella el tiempo existirá en el espacio donde esté esa energía atractiva producida por la estrella.

Lógicamente será un espacio muy grande porque la energía atractiva estelar  puede abarcar un gran espacio estelar. Con lo cual el resto de espacios entre estrellas, en donde las estrellas no puedan difundir sus energías atractivas, serán espacios de energías expansivas repulsivas, ya que todo es expansión repulsiva.

Como gracias a las energías atractivas producidas por las estrellas se origina el tiempo, y con él las transformaciones ordenadas de la existencias ordenadas como existencias compuestas; también, a través de esas energías, podrían existir diferentes tipos de energías que funcionen con el mismo tiempo.

O también, podrían existir otras transformaciones dinámicas distintas a las que conocemos, que se podrían adaptar a una forma de existir o continuar transformándose. O posiblemente a través de esos diferentes tipos de energías podrían existir diferentes tipos de tiempos, con velocidades distintas y sincronizadas con diferentes dinamismos.   O sea, que las posibilidades de que puedan existir otras dimensiones, universos o existencias, que muy bien se podrían llamar dimensiones del tiempo, son grandes.  Serían como universos paralelos. Y de hecho tienen que existir, porque no encuentro otra explicación posible para explicar los numerosos hechos inexplicables que suceden continuamente. Y esas dimensiones también explicarían la existencia del alma.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
Artículo de mi libro ¿El tiempo qué es? publicado en Amazon
Enlace al libro: https://www.amazon.com/dp/1689101164/ref=sr_1_21

http://evolucioninteligentesinfin.com  















































sábado, 3 de agosto de 2019

Evolución humana



Orden viviente
La evolución humana




Breve historia de la evolución humana


La evolución 


Si han leído el artículo "Einstein 2" de este blog es posible que se pregunten del porqué el ser humano se ha inadaptado más al tiempo que los otros seres vivientes. 

Para explicar esto debo de empezar explicando el origen de la existencia en el espacio tiempo: 

En el espacio tiempo no puede surgir una nueva especie viviente por sí sola, al igual que tampoco puede surgir una nueva materia y energía por sí sola. Todo surgió en el espacio tiempo partiendo de un origen. De esa manera surgieron en el espacio tiempo las materias (y también surgiría la vida en el caso de que se originase un planeta idóneo para desarrollar la vida).

En el origen viviente la vida evolucionaba como una sola especie viviente. Como la vida poseía libertad de acción, la vida se podía expandir sin cesar por todas las partes posibles. Con lo cual de ese árbol genealógico viviente, o llamase orden viviente, al principio la vida evolucionó como una única especie viviente.

Como existían tantos caminos donde poder evolucionar, ya que repito la vida poseía libertad de acción y podía escoger los lugares en donde evolucionar, esa primera y única especie viviente, que seguramente sería microbiana o vegetal, evolucionaría por todas las partes posibles.

A través del tiempo, esa especie viviente, al evolucionar en diferentes hábitats, sufriría diferentes divisiones vivientes. Con lo cual se crearían diferentes grupos adaptativos vivientes independientes unos de otros. Con el tiempo unos grupos vivientes se adaptarían a una forma de vivir distinta a otros, ya que no todos los hábitats eran iguales. Por tanto unos grupos vivientes evolucionarían más que otros. Y así, con el tiempo, surgirían muchas especies vivientes diferentes que se habrían adaptado a distintas formas de vivir. Lógicamente siempre tendría que existir uno, de todos esos grupos vivientes, que fuese el que más evolucionaría, ya que no todos evolucionarían igual por vivir cada grupo viviente en diferente hábitat. 

Aunque no fuese en ese origen evolutivo cuando se originó la evolución humana, siempre tendría que existir un grupo viviente que fuese el más evolutivo. Con el tiempo, cuando surgió la evolución viviente animal, también tendría que existir un grupo viviente que fuese el más evolutivo que sería la especie viviente más evolutiva.

Ese grupo, o especie viviente, más evolutivo continuaría evolucionando como especie animal. Y en su camino evolutivo, como la vida podía evolucionar por todas partes, de ese grupo viviente surgirían nuevos grupos vivientes que también se adaptarían a vivir  en diferentes hábitats. Al vivir cada grupo viviente en diferentes hábitats unas especies vivientes evolucionarían más que otras y con el tiempo cada grupo viviente evolucionaría y se adaptaría a ser una especie animal diferente (lógicamente tendría que pasar mucho tiempo para que esas nuevas adaptaciones se consolidasen).

Como siempre tendría que existir el grupo o especie viviente que evolucionase más que las demás. De esa especie viviente más evolutiva surgiría la especie humana. Pero no sin antes haber dejado en el camino evolutivo otros grupos o especies vivientes que se adaptaron a vivir en un hábitat que le inducía a evolucionar menos, con lo cual se adaptarían a ser una especie viviente diferente. Ya que, vuelvo a repetir, la vida al poseer libertad de acción se pudo expandir evolutivamente por todas las partes terrestres posibles; y a través del tiempo y de los hábitats surgieron muchas especies vivientes diferentes.

O sea que la especie viviente que más ha evolucionado es porque es la que menos tiempo ha permanecido viviendo en el mismo hábitat. Es decir que es la que menos se ha adaptado a vivir en un sitio fijo que es como decir que es la más inadaptada. Con lo cual es la que menos se ha adaptado a la sincronización del tiempo por inadaptarse más al tiempo del espacio tiempo.

La especie humana es la más inadaptada, no sólo con el tiempo sino también con el espacio tiempo, y por eso ha evolucionado más que las otras especies vivientes.

Esa inadaptación es una especie de energía que posee todo lo que evoluciona y que induce a no sincronizarse con el tiempo. Energía que surge en el espacio estelar cuando surge una estrella. Energía que posibilita, gracias a su no adaptación al tiempo, que existan todas las adaptaciones o existencias adaptativas que se han originado, ya sean materiales o vivientes. Energía que en su camino evolutivo ha originado también la vida. Es una energía imparable, y como también es una energía inadaptativa puede luchar contra el tiempo. Todo eso obliga a esa energía a necesitar evolucionar siempre hacia ese camino evolutivo inadaptativo contra la sincronización del tiempo. Por eso, al crearse a través de esa energía un planeta como la Tierra, idóneo para albergar la vida, esa energía, como no podía dejar de evolucionar,  tarde o temprano evolucionaría como vida, ya que es un paso evolutivo más hacia esa evolución sin fin. 

No solamente nuestra estrella es la que se origina con esa energía, todas las demás estrellas del firmamento se originan con esa energía.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://evolucioninteligentesinfin.com 

viernes, 2 de agosto de 2019

Einstein y el tiempo




El tiempo y Einstein
Espacio tiempo



Einstein y el tiempo (segunda parte)  



( Continuación del artículo paradoja de Einstein. Enlace a este artículo Paradoja de Einstein)




Nada puede rejuvenecer


Llamase transcurrir dinámico, evolución, adaptación, transformación o envejecimiento, absolutamente todo es movimiento y todo se transforma envejeciendo, nada puede rejuvenecer.


Todo se transforma o envejece a una velocidad más rápida que la velocidad expansiva, ya que todo se mueve y existe como expansión.

Si algo puede transformarse o evolucionar a un ritmo dinámico propio es porque posee libertad de acción como es el caso de la vida. Sin embargo, la vida no puede permanecer permanentemente desconectada del tiempo ya que todo es tiempo en el espacio tiempo donde vivimos. Por eso la vida necesita descansar además de necesitar dormir, ya que todo eso le permite a la vida sincronizarse con el tiempo.

Pero no todas las especies vivientes pueden evolucionar igual, sólo puede evolucionar más que las demás la humanidad. Eso es así porque la especie humana posee una mayor libertad de acción que le permite inadaptarse más a la sincronización normal del tiempo. Las demás especies vivientes han perdido esa libertad de acción que posee la humanidad, han perdido esa inadaptación o lucha contra el tiempo porque se han adaptado al tiempo. 

Esa misma adaptación al tiempo que padecen todas las especies vivientes no humanas, también la padecieron y padecen toda la materia no viviente.

Eso es así, porque en el espacio tiempo donde vivimos, a través de los nacimientos de las estrellas, de las mismas estrellas surge constantemente una energía que evoluciona sin cesar como inadaptación al tiempo transformándose constantemente en existencias evolutivas. Osea que esa energía evoluciona así porque no se adapta a existir como existencia adaptada al tiempo. Y como si fuese una energía especial, esa energía inadaptada al espacio tiempo evoluciona porque no se puede adaptar a existir como tiempo.

De esa manera, esa energía estelar a medida que evoluciona transformándose constantemente en existencia evolutiva, crea todo tipo de existencias evolutivas que no se adaptan al tiempo. Pero también, a medida que crea esas existencias evolutivas, esas mismas existencias una vez creadas, dejan de ser existencias evolutivas, dejan de inadaptarse al tiempo transformándose en existencias adaptadas al tiempo, así nacieron los planetas, los demás astros planetarios, la materia, la vida y todo lo que existe como existencia en el espacio tiempo.

Esa energía evolutiva está destinada a originar constantemente existencias evolutivas, pero una vez originadas, como esa energía no puede dejar de crear existencias evolutivas, las creadas se adaptan a existir, tal y como han sido creadas  al ritmo impuesto por el tiempo, o sea que se adaptan a no evolucionar. 

Como no se puede vencer al tiempo porque todo en el espacio tiempo es tiempo, esas existencias a medida que se crean se adaptan al tiempo, así se originan todo tipo de materias posibles. Pero esa energía evolutiva que lucha contra el tiempo, que evoluciona así porque no se puede adaptar al tiempo es una energía inadaptativa que no puede frenar su evolución mientras exista la estrella a la que pertenece.

Ante esa incesante evolución de esa energía evolutiva también se crearon evolutivamente todas las especies vivientes, y se crearan en todos los sistemas planetarios siempre y cuando se creen evolutivamente los lugares adecuados para que pueda subsistir la vida.

Al igual que le sucedió a todas las materias estelares les sucedió a todas las especies vivientes que se crearon: después de sus correspondientes tiempos evolutivos,  se adaptaron a existir al ritmo del tiempo, y por eso ya no pudieron evolucionar más.

Solamente podían evolucionar las existencias que poseían esa energía especial que evolucionaba inadaptativamente porque luchaba constantemente contra el tiempo. O sea que esa energía evolutiva se inadaptaba constantemente al ritmo dinámico del tiempo y por eso no se podía adaptar al tiempo, y en su camino evolutivo inadaptativo dejaba adaptadas al ritmo del tiempo a todas las existencias evolutivas que creaba.

Esa energía evolutiva inadaptativa es la que permite que la humanidad se inadapte constantemente al ritmo del tiempo pudiendo así la humanidad evolucionar sin cesar, ya que esa energía evolutiva sólo la puede poseer la existencia más evolutiva, que es la humanidad.

Es esa misma energía la que crea las existencias más evolutivas a través de una inadaptación constante contra la adaptación al ritmo del tiempo, y a medida que las crea continua creando otra existencia más evolutiva dejando a las existencias creadas a merced del tiempo, o sea adaptadas al tiempo, y eso es lo que le ha sucedido a todo lo que existe en el espacio tiempo.

La humanidad no se ha adaptado al tiempo porque posee esa energía evolutiva inadaptiva al tiempo, con lo cual la humanidad evolucionará sin cesar inadaptándose al ritmo del tiempo, porque es la única forma de evolucionar y esa energía nunca dejará de existir mientras exista la estrella a la que pertenece.    




El tiempo y su dinamismo


Nada puede existir en un espacio tiempo con un dinamismo más lento que el propio dinamismo que posee el tiempo.

Eso es así porque nada puede moverse a una velocidad más lenta que la de la propia expansión universal, y todos los tipos de tiempos que existen en todos los espacios tiempo forman parte de la expansión universal, y por eso están inducidos a moverse  a la velocidad expansiva.

Con lo cual el tiempo no posee una velocidad propia porque la velocidad del tiempo es la inducida por la expansión. Realmente el tiempo no posee velocidad, el tiempo sólo es la sincronización dinámica de la existencia, y eso es mucho ser porque gracias a eso existe la existencia en el espacio tiempo.

Teniendo en cuenta lo dicho, todo lo que existe en el universo sólo puede alterar su dinamismo a una velocidad más rápida que la del dinamismo expansivo, o sea que la velocidad expansiva. Ya que a la velocidad que nos movemos, o se pueda mover cualquier cosa, hay que añadirle la velocidad expansiva, la cual no percibimos ya que todo se mueve de manera expansiva.


Velocidad, masa y constancia en el tiempo 


Velocidad, masa y constancia en el tiempo son proporcionales entre sí en la transformación o envejecimiento de la existencia.


Todo en el espacio tiempo está adaptado a existir con el dinamismo sincronizado del tiempo y con la velocidad expansiva a la que está adaptado todo.

Por eso, todo lo que sobrepase esa velocidad expansiva es desincronizarse parcialmente del tiempo, es transformarse o envejecer más lento. Si la velocidad no es muy grande apenas se notará esa transformación o envejecimiento, pero si la velocidad es muy grande, como por ejemplo viajar a la velocidad de la luz, entonces esa transformación o envejecimiento lento será muy grande, será proporcional a la velocidad conque se viaje.

En realidad esa transformación o envejecimiento lento, ya que nada puede rejuvenecer, es una desconexión parcial a la sincronización normal del tiempo, o sea es dejar de adaptarse parcialmente al tiempo. Digo lo de parcialmente porque nada de lo que existe en el espacio tiempo puede desconectarse totalmente de la sincronización del tiempo, por eso esas desconexiones no son totales.

Quizás, si algo pudiese viajar a la velocidad de la luz o a velocidades superiores podría vencer al tiempo y salir del espacio tiempo, entonces ese algo dejaría de estar sujeto a la sincronización del tiempo. Entonces a ese algo le podría suceder dos cosas o dejar de existir porque nada puede viajar a la velocidad de la luz excepto la luz; o desintegrarse y transformarse en luz, es decir dejar de existir como existencia sincronizada por el tiempo adaptándose a ser existencia en forma de luz. Como dejar de existir no se puede, ya que dejar de existir es ser la nada y eso no puede ser porque la nada no existe; por tanto a ese algo que viajase a la velocidad de la luz, que es la máxima posible, sólo le quedaría la opción de transformarse en luz. 



Velocidad y masa de un ser viviente 


Una especie viviente pequeña como por ejemplo la de un mosquito, aunque se mueva a una velocidad muy rápida para su tamaño, como posee poca masa, su transcurrir dinámico como tiempo será muy rápido, envejecerá o se transformará muy rápidamente. Si ese mosquito tuviese la masa de un elefante y pudiese transcurrir a la velocidad que transcurre un mosquito,  entonces envejecería mucho menos. Envejecería proporcionalmente a la velocidad como transcurre su masa según la cantidad de  masa que posea. A todo esto hay que añadirle la constancia, cuanto más larga sea la constancia en la transformación o envejecimiento de algo más tiempo permanecerá con esa transformación o envejecimiento. Si los mosquitos dejasen de ser constante con su transcurrir dinámico dejarían de existir.

Con lo cual, a la proporcionalidad del transcurrir dinámico (más o menos rápido), a la masa y al tiempo hay que añadirle la constancia. 

Toda transformación o evolución de algo depende de la constancia, de la velocidad de movimientos y de la masa.  La constancia es tiempo y eso es fundamental en las transformaciones de las existencias.



El tiempo en las vidas


La vida se transforma o envejece más rápido que la materia no viviente porque la vida no está adaptada a una adaptación tan lenta como la de la materia no viviente.

La vida también es una adaptación al igual que la materia no viviente, y al igual que todo lo del espacio tiempo. Pero para adaptarse a existir como adaptación en el espacio tiempo hay que inadaptarse al tiempo. Cuanto mayor sea esa inadaptación al tiempo, esa desincronización con el tiempo, más se evolucionará. Por eso la vida evoluciona más que las otras existencias, ya que las vidas son vidas porque están más inadaptadas o desincronizadas con el  tiempo. Gracias a esa mayor inadaptación o desincronización de las vidas al tiempo las vidas poseen más libertad de acción.

Entre todos los seres vivientes el ser humano es el más inadaptado al tiempo, por eso es el que más a evolucionado.

Absolutamente todas las vidas poseen cierta libertad de acción. 

La libertad de acción de las vidas significa que se pueden desincronizar más del tiempo que las otras existencias que no posean libertad de acción, que serán las existencias no vivientes. Y cuanto más libertad de acción posea una especie viviente mayor será su desincronización con el tiempo, por tanto más podrá evolucionar.

La libertad de acción es lo que le permite evolucionar más a la vida. Pero la vida no puede desincronizarse permanentemente del tiempo ya que todo en el espacio tiempo debe sincronizarse con el tiempo, por eso la vida necesita descansar de ese esfuerzo inadaptativo. Y donde más puede una vida sincronizarse con el tiempo es durmiendo. Las plantas no necesitan dormir porque sus inadaptaciones o desincronizaciones con el tiempo son tan débiles que tienen margen suficiente para sincronizarse con el tiempo sin tener que descansar o dormir.

Ya que nada en el espacio tiempo se puede desincronizar totalmente, de una manera permanente, del tiempo porque el tiempo es como un imán permanente que atrae permanentemente a todo lo que existe en el espacio tiempo. 


Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://evolucioninteligentesinfin.com




viernes, 26 de julio de 2019

Tiempo



Velocidad del espacio tiempo
Velocidad del tiempo



El tiempo y su velocidad





Los multiversos


El tiempo es el que sincroniza dinámicamente, de manera expansiva, todo lo que existe en su espacio tiempo.

Existen infinidades de espacios tiempos como el espacio tiempo donde vivimos. Cada uno de ellos posee sus propias sincronizaciones dinámicas, y pueden coexistir entre sí sin que se interfieran unos con otros. Son como universos distintos dentro de un mismo universo expansivo.

Los espacios tiempo nacen a través de grandes cantidades de existencias expansivas acumuladas en un punto cualquiera de la expansión universal.  Acumulando existencia expansiva hasta constituirse en una estrella.

Al generarse la primera estrella de cualquier espacio tiempo, se genera el origen de ese espacio tiempo. Y a medida que en ese espacio tiempo se van generando más estrellas inducidas con la misma sincronización dinámica, el espacio tiempo va creciendo.  Mientras eso sucede, en otros puntos expansivos se van originando nuevos nacimientos de estrellas que originarán nuevos espacios tiempos, en los cada espacio tiempo poseerá su propia sincronización dinámica.

Cada espacio tiempo posee su propio yo, o identidad propia, y  crea su propia existencia sincronizada, la cual no puede coexistir con otras existencias que están sincronizadas con diferentes tiempos. Y aunque todos los espacios tiempos posean parecidas sincronizaciones dinámicas, al ser cada espacio tiempo una identidad propia que crea su propio lugar, cada espacio tiempo es como si fuese un universo distinto. Porque no olvidemos que todo es movimiento. Y la existencia como nada en movimiento que es podría coexistir con otras existencias sincronizadas con otros movimientos distintos, sin poder interferirse dichas existencias entre sí.



Sincronización dinámica

    
La expansión universal es una gran sincronización de existencias repulsivas, que por ser repulsivas son expansivas y no pueden crear la existencia compuesta y con ello el tiempo.

La sincronización dinámica del espacio tiempo tendrá mayor velocidad que la sincronización dinámica de la expansión universal. Ya que el espacio tiempo es una creación de la propia expansión universal gracias a una gran acumulación de existencias repulsivas, y debido a ello adquieren como espacio tiempo una mayor velocidad sincronizada de sus existencias.

No puede existir nada que posea una menor velocidad que la velocidad que posee la expansión universal como ya explicaré más adelante.

En cualquier espacio tiempo que pueda existir en el universo, todo está sujeto a una velocidad sincronizada superior a la expansiva pero sin dejar de estar sincronizada a la velocidad expansiva universal, ya que todo es expansión.

O sea que en cualquier espacio tiempo existen dos velocidades distintas pero unidas entre sí: la velocidad sincronizada con su correspondiente tiempo y la inducida por la expansión.



La velocidad mayor y la velocidad menor



En ningún espacio tiempo puede ejercerse una velocidad inferior a la velocidad creada por su propio espacio tiempo ni, por supuesto, a la de la propia expansión, ya que eso sería dejar de transcurrir dinámicamente, sería dejar de existir puesto que todo lo que existe existe como movimiento y el movimiento es velocidad.

La velocidad menor que existe es la de la expansión, y la velocidad menor que existe en cualquier espacio tiempo es la de la propia expansión. La velocidad del tiempo impuesta en cualquier espacio tiempo es una velocidad mayor que la de la expansión.

Sólo pueden existir velocidades superiores a las expansivas y en el espacio tiempo únicamente pueden existir velocidades superiores a las del propio espacio tiempo.

Cuanto mayor sea la velocidad que ejerza algo  en un espacio tiempo, y cuanto más se alargue esa velocidad, menor transcurrirá su sincronización dinámica, menos se transformará o envejecerá.
Es decir: menor será la transformación dinámica o el envejecimiento de ese algo.

Como nada puede moverse a menor velocidad que el espacio tiempo en donde exista, nada puede envejecer más rápido que lo que le permita envejecer su propio espacio tiempo.

Cuando una persona o cualquier otro ser vivo envejece de manera anormal, envejece porque su dinamismo  propio, tal vez celular, a perdido parte de la velocidad adaptativa que disponía y que le permitía envejecer a la velocidad normal de su evolución viviente. Ha perdido esa adaptación o evolución de la evolución normal del orden evolutivo al que pertenece.



Envejecer es adaptarse a otra sincronización dinámica



Como todo lo del espacio tiempo no puede moverse más lento que lo que permite el transcurrir dinámico de su tiempo, todo envejecimiento es una transformación o adaptación a la evolución normal del espacio tiempo.

Es decir, a cuanto a mayor velocidad se mueva algo mayor distorsión sufrirá su masa y menor será su envejecimiento (según la paradoja sobre los gemelos de Einstein). Por tanto, para que algo pueda envejecer más debería moverse a una velocidad menor que la velocidad del transcurrir dinámico de su espacio tiempo. En donde el transcurrir dinámico del espacio tiempo representa la velocidad cero, ya que nada puede moverse a menor velocidad del tiempo de su espacio tiempo.

O sea, que moverse algo a una velocidad inferior a la de la velocidad del espacio tiempo sería envejecer más, ya que moverse a mayores velocidades que la velocidad del tiempo es envejecer menos, según la paradoja de los gemelos de Einstein.

Por ejemplo, una piedra envejece, o llamase oxidación, más rápido en un lugar que en otro porque está más propensa a una adaptación dinámica más rápida que a otra. Lo mismo sucede con la vida, según se adapte o evolucione en un lugar u otro o de una forma u otra. Según su adaptación sufrirá una sincronización dinámica más rápida o más lenta. Pero eso no es envejecer más o menos sino dejar de transformarse dinámicamente más o menos; ya que nada puede envejecer en un espacio tiempo al igual que nada puede moverse a una velocidad inferior de la velocidad que se mueve el espacio tiempo. Por eso el envejecimiento de los seres vivientes y de todo en general no es un envejecimiento sino un dejar de envejecer más o menos, o sea, un mayor o menor transcurrir dinámico.
  
Cuanto mayor sea la velocidad de cualquier cosa menor será la transformación dinámica de esa cosa, y lógicamente cuanto más tiempo se alargue esa velocidad menor también será esa transformación. Ya que el tiempo es un orden expansivo inducido por el gran orden expansivo universal y todo está inducido a expandirse conforme se expande la expansión universal, por eso el tiempo además de ser tiempo es expansión.

A cuanto mayor velocidad se mueva algo en el espacio tiempo mayor será  su desincronización contra el tiempo normal a lo que está sujeto todo lo del espacio tiempo, por tanto menos transcurrirá el tiempo en ese algo.

Por lo contrario, si ese algo se pudiese resistir a moverse, evitando así el transcurrir dinámico  del tiempo, ese algo envejecería más rápido. Pero esto no puede ser, nada en el espacio tiempo puede transcurrir más lento que el transcurrir dinámico del propio espacio tiempo.



Todo en el espacio tiempo es tiempo



Absolutamente todo lo que existe en el espacio tiempo es producto del propio tiempo, o sea que todo en éste espacio se ha compuesto al mismo ritmo impuesto por el tiempo, con lo cual si algo se saliese de ese ritmo tratando de sincronizarse a una velocidad  menor del ritmo del tiempo ese algo dejaría de existir en ese espacio tiempo.

Pueden existir otros tipos de existencias en otros espacios tiempos sincronizados con sus propias velocidades impuestas por sus propios tiempos ya que cada espacio tiempo es único.

Supongo que las diferencias más grandes entre espacios tiempo, serán debido a las mayores diferencias entre velocidades de sincronización de las existencias de sus espacios tiempo comparándolas con otros espacios tiempo.

Las existencias que se muevan a velocidades superiores a las de las sincronizaciones normales del tiempo de sus propios espacios tiempo cuando dejen de moverse a esas velocidades volverán a sincronizarse a la velocidad del tiempo.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative
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miércoles, 17 de julio de 2019

Positivo y negativo



Todo posee su positivo y su negativo
Lo positivo y loo negativo del universo



Sobre lo positivo y lo negativo




La matemática universal


Como el universo es un gran orden por eso es una gran matemática, por eso es una especie de inteligencia.

Las matemáticas del universo no son exactamente como las matemáticas que conocemos. Las matemáticas del universo es una perfecta matemática basada en el orden sin fin de las existencias. Sus números no son números sino cantidades de existencias inducidas a funcionar con orden.

Por eso, las matemáticas universales obligan a la existencia a evolucionar sin fin como una especie de inteligencia. Lo cual ha permitido que existan espacios tiempos, en el que el tiempo es el que posibilita que la existencia se transforme con orden y evolucione sin fin.

Gracias a esas matemáticas universales existen las dualidades, existen las positividades y la negatividades.

A través del tiempo todo lo que existe en el espacio tiempo evoluciona matemáticamente, evoluciona con sus dualidades, con sus positividades y negatividades.



Lo positivo y lo negativo están en todo


La matemática universal induce a que el tiempo transforme matemáticamente a todo la existencia del espacio tiempo al que pertenece cada tiempo. Y por eso todo en nuestro espacio tiempo se transforma evolutivamente con sus positividades y negatividades adecuadas.

Todo tenderá a evolucionar matemáticamente hacia la matemática más adecuada, que es como decir que todo evolucionará hacia la justicia más justa que es la justicia impuesta por el tiempo. Ya que matemáticamente la justicia es el fin matemático más adecuado para que todo evolucione matemáticamente de la manera más adecuada.

Eso quiere decir que el mal como negatividad que es tenderá a evolucionar hacia el bien más justo impuesto por el tiempo, ya que el bien más justo es la plena justicia que es el resultado matemático más justo. Y el bien como positividad que es tenderá a evolucionar hacia el bien más justo, o sea hacia la justicia más justa que es la impuesta por la matemática del tiempo.

Y así, constantemente, todo evolucionará hacia esas metas matemáticas sin fin, ya que la matemática es infinita y la justicia absoluta no existe puesto que es una cantidad matemática que siempre se transforma hacia otras cantidades que siempre se transformarán sin fin.

Por eso, matemáticamente todo se paga. Por ejemplo una persona que emplee el mal a conciencia, ese mal representado matemáticamente como negatividad tiene que volver a él, ya sea en forma de enfermedad, viviendo amargadamente o de alguna otra manera, o tal vez esa persona pague ese mal en otra vida ya que esas negatividades le impiden evolucionar más como alma y necesita pagarlas para poder evolucionar más. Y lo mismo pasa con el bien, pero en sentido contrario al mal. Todo eso son las matemáticas universales en las que el tiempo las maneja con perfección.

Hay que tener en cuenta que lo dicho es una aproximación más o menos exacta, porque existen muchas clases de positividades y negatividades al igual que existen muchas clases de maldades y bondades. Como también existen muchos espacios tiempos, y aunque todos evolucionen de manera parecida unos estarán más evolucionados que otros.
   


Existen dos clases de espacios universales unidos expansivamente entre sí


Existe el espacio de la expansión universal y los espacios tiempo como nuestro espacio galáctico gravitario de existencias que se atraen entre. Los cuales también están inducidos a expandirse conforme se expande la expansión; ya que todo forma parte del mismo universo expansivo.

La expansión crece expansivamente sin fin gracias a que se satura constantemente de existencias dinámicas repulsivas semejantes entre sí, que nacen de la nada como existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles.

Por eso en la expansión no puede existir el tiempo, ni la existencia compuesta, ni el movimiento entre existencias que se atraen entre sí, ni las dimensiones, ni la gravedad ni nada de lo que existe en los espacios tiempo como el espacio galáctico gravitatorio donde existimos. Por eso la expansión se expande instantáneamente sin fin, sin poder poseer tamaños.

Los espacios tiempo galácticos gravitatorios expansivos como el que vivimos son espacios producidos por la propia expansión.

Expansión que en su largo camino expansivo repulsivo produce constantemente esos espacios de existencias atractivas, ya que todo pro produce su contra. Esos espacios sólo podían surgir como orden, surgiendo con sus propios tiempos, los cuales producírán sus propias existencias, ya que éstas sólo pueden existir si están sincronizadas dinámicamente. Y sólo se pueden sincronizar adecuadamente a través de un orden llamado tiempo.

De esta manera, se produjeron y se producen constantemente infinidades de espacios galácticos gravitatorios universales con sus propios tiempos. Que a su vez producen sus propias existencias, las cuales al estar sincronizadas con sus propios tiempos no pueden interfieren con las existencias de otros espacios ya que están sincronizados con diferentes tiempos.
  
El orden del espacio universal donde vivimos es uno más de esos espacios universales, los cuales, como he dicho antes, poseen sus propios tiempos y sus correspondientes existencias sincronizadas.

El tiempo es el que permite que exista la existencia compuesta y que ésta se transforme constantemente en otros tipos de existencias compuestas. Y de esta manera se forma en cada espacio una evolución sin fin que hace posible que existan las galaxias, las estrellas, la gravedad, la existencia compuesta, el movimiento entre existencias, la materia e incluso la vida.

Esa evolución sin fin, controlada por el tiempo, es una matemática universal, que también se podría llamar inteligencia evolutiva.



Tendencias evolutivas


Dichos espacios universales, aunque evolucionen con su propia sincronización dinámica inducida por su propio espacio tiempo, evolucionarán de manera parecida, ya que todos pertenecen al mismo orden universal, a la misma expansión universal a la misma evolución universal.

Ninguna existencia de dichos espacios galácticos puede cohexistir con otra existencia de otro espacio galáctico, ya que cada existencia de cada espacio galáctico está sincronizada con su propio tiempo, y la propia sincronización del tiempo es lo que permite que exista la existencia sincronizada con ese tiempo, pero no con otro tiempo.

Solamente las almas, al ser existencias sin tiempo, pueden trasladarse de un espacio a otro como alma. Y las vidas, a través de sus respectivas almas, pueden reencarnarse en cualquiera de esos espacios universales, o llamase mundos. Y lo harán de acuerdo a una evolución, la de las sus respectivas almas y las de sus respectivas vidas.

Como todo el universo es un gran orden, ese orden está inducido a todo. Por eso todo tiende a evolucionar con las mismas tendencias evolutivas. 

Tendencias evolutivas que llevan un mismo fin, el de evolucionar con orden y sin fin. Por eso surgieron unas tendencias más evolutivas que otras, por eso surgieron las almas, las cuales son las tendencias evolutivas más evolucionadas.



Las almas y su evolución


Las almas antes de ser almas eran las tendencias evolutivas más evolutivas del universo. Pero como todo tiende a evolucionar sin fin, al evolucionar las almas como tendencia evolutiva sin fin, o llamase orden o inteligencia evolutiva sin fin, originaron evolutivamente el primer orden evolutivo viviente universal.

Con lo cual, a través de este origen nació la jerarquía de almas enlazadas jerárquicamente a la jerarquía viviente. Jerarquía de almas que a medida que evolucionaba la jerarquía viviente evolucionaban ellas como jerarquía de almas.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative
   



  

sábado, 6 de julio de 2019

Tiempo y dimensión


El tiempo y sus dimensiones
Las dimensiones del tiempo



Las dimensiones del tiempo


¿Qué es el tiempo?


El tiempo es casi la perfecta sincronización dinámica de la existencia ya que la perfección absoluta no existe.

Pero el tiempo es mucho más, porque gracias al tiempo se pudo formar la existencia. Es el propio tiempo el que transforma a la existencia.  Por tanto es el que posibilita que puedan existir en la existencia infinidades de dimensiones. Pero no como dimensiones sino como diferentes tipos de existencias sincronizadas en diferentes tipos de tiempos. Sincronizaciones que pueden poseer distintas velocidades.

Es decir, que el tiempo se puede sincronizar dinámicamente en infinidades de sincronizaciones dinámicas distintas con diferentes velocidades. Y en cada sincronización puede crear un tipo diferente de existencia sincronizada. Existencia que puede cohexistir con otras existencias y tiempos diferentes sin pertenecer a la misma existencia ni al mismo tiempo. De esa manera pueden existir infinidades de universos en un mismo universo. Estas son las dimensiones a la que me refiero, las cuales son producidas por el propio tiempo.


Cada sincronización del tiempo distinta es un universo distinto 


Cada sincronización del tiempo diferente es un universo diferente con su propia existencia y tiempo diferente. Con lo cual, como nada puede dejar de existir ya que todo se transforma, un ser vivo al morir podría reencarnarse en otra vida de otro universo a través del alma y del tiempo.

Las almas son las existencias evolutivas más evolucionadas del universo y poseen un tiempo casi instantáneo, ese tiempo es un tiempo independiente del tiempo de la existencia. Con lo cual el tiempo de las almas pertenece a otra evolución, pero al mismo tiempo las almas están enlazadas al tiempo de la existencia a través de las vidas.

Como todo es un orden y todo evoluciona como orden, las vidas al dejar de vivir evolutivamente volverán a vivir en el lugar universal que evolutivamente le corresponda, a través del tiempo y las almas. Bien sea en este mundo o en otro mundo, el que les pertenezca evolutivamente. Todo depende de la propia evolución viviente.


Las dimensiones de la existencia

   
La existencia sólo puede poseer como como máximo tres dimensiones, la que le permite poseer el tiempo.

Realmente no es la existencia la que posee las dimensiones, es el propio tiempo el que hace posible que la existencia posea esas dimensiones.

La existencia sólo puede poseer como máximo tres dimensiones porque es la mayor y más perfecta sincronización dinámica que permite la sincronización dinámica del tiempo.

Tampoco la existencia podría poseer dos dimensiones, ya que con dos dimensiones no se puede posibilitar que exista la existencia. La existencia para poder ser existencia necesita transformarse sincronizadamente, a través del tiempo, en existencia compuesta. Y la existencia compuesta no se puede formar como existencia compuesta con sólo dos dimensiones ni con una sino con tres dimensiones.


¿Qué es la existencia?


Como ya he dicho antes, la existencia es existencia gracias a que existe una casi perfecta sincronización dinámica del tiempo. O sea, una sincronización adecuada para que la existencia pueda formarse como existencia compuesta y así poder ser existencia.

El resto del universo (el aproximadamente el 95% de energía oscura y materia oscura no es existencia). Aunque la materia oscura que es aproximadamente de un 15% del universo podría ser una mezcla de existencia e inexistencia.


¿Por qué la energía oscura no es existencia?


Para que exista la existencia  se necesita que exista una casi perfecta sincronización del tiempo, y en la energía oscura no existe el tiempo. Allí no puede existir el tiempo porque allí todo es energía repulsiva, que no es existencia sino una especie de tendencia repulsiva.

Esa clase de energía oscura no es existencia real, sino una repulsión repulsiva instantánea, sin el tiempo, que se expande sin fin como tendencia repulsiva. Como en esa expansión no existe el tiempo allí no se puede formar la existencia; por tanto no se puede formar ni las dimensiones, ni lo grande ni lo pequeño, etc. Es una clase de existencia repulsiva que no es existencia real sino tendencia repulsiva, la cual por eso se expande sin fin.

La expansión en su camino expansivo originó repulsivamente, ya que todo pro produce su contra, un espacio de energías atractivas, que es el espacio galáctico donde vivimos. El cual, crece porque su crecimiento es un crecimiento de existencias y crece sin fin porque está inducido a moverse expansivamente sin fin al mismo par que la expansión se mueve sin fin.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative