miércoles, 17 de julio de 2019

Lo positivo y lo negativo



Todo posee su positivo y su negativo
Lo positivo y loo negativo del universo







LO POSITIVO Y LO NEGATIVO





La matemática universal


Como el universo es un gran orden por eso es una gran matemática, por eso es una especie de inteligencia.

Las matemáticas del universo no son exactamente como las matemáticas que conocemos. Las matemáticas del universo es una perfecta matemática basada en el orden sin fin de las existencias. Sus números no son números sino cantidades de existencias inducidas a funcionar con orden.

Por eso, las matemáticas universales obligan a la existencia a evolucionar sin fin como una especie de inteligencia. Lo cual ha permitido que existan espacios tiempos, en el que el tiempo es el que posibilita que la existencia se transforme con orden y evolucione sin fin.

Gracias a esas matemáticas universales existen las dualidades, existen las positividades y la negatividades.

A través del tiempo todo lo que existe en el espacio tiempo evoluciona matemáticamente, evoluciona con sus dualidades, con sus positividades y negatividades.



Lo positivo y lo negativo están en todo


La matemática universal induce a que el tiempo transforme matemáticamente a todo la existencia del espacio tiempo al que pertenece cada tiempo. Y por eso todo en nuestro espacio tiempo se transforma evolutivamente con sus positividades y negatividades adecuadas.

Todo tenderá a evolucionar matemáticamente hacia la matemática más adecuada, que es como decir que todo evolucionará hacia la justicia más justa que es la justicia impuesta por el tiempo. Ya que matemáticamente la justicia es el fin matemático más adecuado para que todo evolucione matemáticamente de la manera más adecuada.

Eso quiere decir que el mal como negatividad que es tenderá a evolucionar hacia el bien más justo impuesto por el tiempo, ya que el bien más justo es la plena justicia que es el resultado matemático más justo. Y el bien como positividad que es tenderá a evolucionar hacia el bien más justo, o sea hacia la justicia más justa que es la impuesta por la matemática del tiempo.

Y así, constantemente, todo evolucionará hacia esas metas matemáticas sin fin, ya que la matemática es infinita y la justicia absoluta no existe puesto que es una cantidad matemática que siempre se transforma hacia otras cantidades que siempre se transformarán sin fin.

Por eso, matemáticamente todo se paga. Por ejemplo una persona que emplee el mal a conciencia, ese mal representado matemáticamente como negatividad tiene que volver a él, ya sea en forma de enfermedad, viviendo amargadamente o de alguna otra manera, o tal vez esa persona pague ese mal en otra vida ya que esas negatividades le impiden evolucionar más como alma y necesita pagarlas para poder evolucionar más. Y lo mismo pasa con el bien, pero en sentido contrario al mal. Todo eso son las matemáticas universales en las que el tiempo las maneja con perfección.

Hay que tener en cuenta que lo dicho es una aproximación más o menos exacta, porque existen muchas clases de positividades y negatividades al igual que existen muchas clases de maldades y bondades. Como también existen muchos espacios tiempos, y aunque todos evolucionen de manera parecida unos estarán más evolucionados que otros.
   


Existen dos clases de espacios universales unidos expansivamente entre sí


Existe el espacio de la expansión universal y los espacios tiempo como nuestro espacio galáctico gravitario de existencias que se atraen entre. Los cuales también están inducidos a expandirse conforme se expande la expansión; ya que todo forma parte del mismo universo expansivo.

La expansión crece expansivamente sin fin gracias a que se satura constantemente de existencias dinámicas repulsivas semejantes entre sí, que nacen de la nada como existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles.

Por eso en la expansión no puede existir el tiempo, ni la existencia compuesta, ni el movimiento entre existencias que se atraen entre sí, ni las dimensiones, ni la gravedad ni nada de lo que existe en los espacios tiempo como el espacio galáctico gravitatorio donde existimos. Por eso la expansión se expande instantáneamente sin fin, sin poder poseer tamaños.

Los espacios tiempo galácticos gravitatorios expansivos como el que vivimos son espacios producidos por la propia expansión.

Expansión que en su largo camino expansivo repulsivo produce constantemente esos espacios de existencias atractivas, ya que todo pro produce su contra. Esos espacios sólo podían surgir como orden, surgiendo con sus propios tiempos, los cuales producírán sus propias existencias, ya que éstas sólo pueden existir si están sincronizadas dinámicamente. Y sólo se pueden sincronizar adecuadamente a través de un orden llamado tiempo.

De esta manera, se produjeron y se producen constantemente infinidades de espacios galácticos gravitatorios universales con sus propios tiempos. Que a su vez producen sus propias existencias, las cuales al estar sincronizadas con sus propios tiempos no pueden interfieren con las existencias de otros espacios ya que están sincronizados con diferentes tiempos.
  
El orden del espacio universal donde vivimos es uno más de esos espacios universales, los cuales, como he dicho antes, poseen sus propios tiempos y sus correspondientes existencias sincronizadas.

El tiempo es el que permite que exista la existencia compuesta y que ésta se transforme constantemente en otros tipos de existencias compuestas. Y de esta manera se forma en cada espacio una evolución sin fin que hace posible que existan las galaxias, las estrellas, la gravedad, la existencia compuesta, el movimiento entre existencias, la materia e incluso la vida.

Esa evolución sin fin, controlada por el tiempo, es una matemática universal, que también se podría llamar inteligencia evolutiva.



Tendencias evolutivas


Dichos espacios universales, aunque evolucionen con su propia sincronización dinámica inducida por su propio espacio tiempo, evolucionarán de manera parecida, ya que todos pertenecen al mismo orden universal, a la misma expansión universal a la misma evolución universal.

Ninguna existencia de dichos espacios galácticos puede cohexistir con otra existencia de otro espacio galáctico, ya que cada existencia de cada espacio galáctico está sincronizada con su propio tiempo, y la propia sincronización del tiempo es lo que permite que exista la existencia sincronizada con ese tiempo, pero no con otro tiempo.

Solamente las almas, al ser existencias sin tiempo, pueden trasladarse de un espacio a otro como alma. Y las vidas, a través de sus respectivas almas, pueden reencarnarse en cualquiera de esos espacios universales, o llamase mundos. Y lo harán de acuerdo a una evolución, la de las sus respectivas almas y las de sus respectivas vidas.

Como todo el universo es un gran orden, ese orden está inducido a todo. Por eso todo tiende a evolucionar con las mismas tendencias evolutivas. 

Tendencias evolutivas que llevan un mismo fin, el de evolucionar con orden y sin fin. Por eso surgieron unas tendencias más evolutivas que otras, por eso surgieron las almas, las cuales son las tendencias evolutivas más evolucionadas.



Las almas y su evolución


Las almas antes de ser almas eran las tendencias evolutivas más evolutivas del universo. Pero como todo tiende a evolucionar sin fin, al evolucionar las almas como tendencia evolutiva sin fin, o llamase orden o inteligencia evolutiva sin fin, originaron evolutivamente el primer orden evolutivo viviente universal.

Con lo cual, a través de este origen nació la jerarquía de almas enlazadas jerárquicamente a la jerarquía viviente. Jerarquía de almas que a medida que evolucionaba la jerarquía viviente evolucionaban ellas como jerarquía de almas.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative
   



  

sábado, 6 de julio de 2019

Dimensiones del tiempo


El tiempo y sus dimensiones
Las dimensiones del tiempo



Las dimensiones del tiempo


¿Qué es el tiempo?


El tiempo es casi la perfecta sincronización dinámica de la existencia ya que la perfección absoluta no existe.

Pero el tiempo es mucho más, porque gracias al tiempo se pudo formar la existencia. Es el propio tiempo el que transforma a la existencia.  Por tanto es el que posibilita que puedan existir en la existencia infinidades de dimensiones. Pero no como dimensiones sino como diferentes tipos de existencias sincronizadas en diferentes tipos de tiempos. Sincronizaciones que pueden poseer distintas velocidades.

Es decir, que el tiempo se puede sincronizar dinámicamente en infinidades de sincronizaciones dinámicas distintas con diferentes velocidades. Y en cada sincronización puede crear un tipo diferente de existencia sincronizada. Existencia que puede cohexistir con otras existencias y tiempos diferentes sin pertenecer a la misma existencia ni al mismo tiempo. De esa manera pueden existir infinidades de universos en un mismo universo. Estas son las dimensiones a la que me refiero, las cuales son producidas por el propio tiempo.


Cada sincronización del tiempo distinta es un universo distinto 


Cada sincronización del tiempo diferente es un universo diferente con su propia existencia y tiempo diferente. Con lo cual, como nada puede dejar de existir ya que todo se transforma, un ser vivo al morir podría reencarnarse en otra vida de otro universo a través del alma y del tiempo.

Las almas son las existencias evolutivas más evolucionadas del universo y poseen un tiempo casi instantáneo, ese tiempo es un tiempo independiente del tiempo de la existencia. Con lo cual el tiempo de las almas pertenece a otra evolución, pero al mismo tiempo las almas están enlazadas al tiempo de la existencia a través de las vidas.

Como todo es un orden y todo evoluciona como orden, las vidas al dejar de vivir evolutivamente volverán a vivir en el lugar universal que evolutivamente le corresponda, a través del tiempo y las almas. Bien sea en este mundo o en otro mundo, el que les pertenezca evolutivamente. Todo depende de la propia evolución viviente.


Las dimensiones de la existencia

   
La existencia sólo puede poseer como como máximo tres dimensiones, la que le permite poseer el tiempo.

Realmente no es la existencia la que posee las dimensiones, es el propio tiempo el que hace posible que la existencia posea esas dimensiones.

La existencia sólo puede poseer como máximo tres dimensiones porque es la mayor y más perfecta sincronización dinámica que permite la sincronización dinámica del tiempo.

Tampoco la existencia podría poseer dos dimensiones, ya que con dos dimensiones no se puede posibilitar que exista la existencia. La existencia para poder ser existencia necesita transformarse sincronizadamente, a través del tiempo, en existencia compuesta. Y la existencia compuesta no se puede formar como existencia compuesta con sólo dos dimensiones ni con una sino con tres dimensiones.


¿Qué es la existencia?


Como ya he dicho antes, la existencia es existencia gracias a que existe una casi perfecta sincronización dinámica del tiempo. O sea, una sincronización adecuada para que la existencia pueda formarse como existencia compuesta y así poder ser existencia.

El resto del universo (el aproximadamente el 95% de energía oscura y materia oscura no es existencia). Aunque la materia oscura que es aproximadamente de un 15% del universo podría ser una mezcla de existencia e inexistencia.


¿Por qué la energía oscura no es existencia?


Para que exista la existencia  se necesita que exista una casi perfecta sincronización del tiempo, y en la energía oscura no existe el tiempo. Allí no puede existir el tiempo porque allí todo es energía repulsiva, que no es existencia sino una especie de tendencia repulsiva.

Esa clase de energía oscura no es existencia real, sino una repulsión repulsiva instantánea, sin el tiempo, que se expande sin fin como tendencia repulsiva. Como en esa expansión no existe el tiempo allí no se puede formar la existencia; por tanto no se puede formar ni las dimensiones, ni lo grande ni lo pequeño, etc. Es una clase de existencia repulsiva que no es existencia real sino tendencia repulsiva, la cual por eso se expande sin fin.

La expansión en su camino expansivo originó repulsivamente, ya que todo pro produce su contra, un espacio de energías atractivas, que es el espacio galáctico donde vivimos. El cual, crece porque su crecimiento es un crecimiento de existencias y crece sin fin porque está inducido a moverse expansivamente sin fin al mismo par que la expansión se mueve sin fin.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative




Multiuniversos

Multimundos
Mundos



Mundos dentro de otros mundos




El origen del mundo


El universo se originó de la nada surgiendo de la nada y en la nada. De ahí surgió la primera existencia dinámica más pequeña posible.

La cual no podía ser pequeña ni poseer ningún otro tamaño, puesto que era una existencia irreal. Era una especie de tendencia que en forma de movimiento rotaba sobre sí misma.

No podía moverse de otra manera ya que tenía que existir como movimiento y no podía moverse hacia afuera ya que estaba rodeada por la nada.

A dicha existencia irreal que originó el universo la llamaré tendencia por llamarla de alguna forma
.
Tendencia cuyo movimiento realmente no era movimiento ya que no era una existencia real.

Esa primera tendencia dinámica originó el universo, creando así el espacio dinámico más pequeño posible. Espacio que no podía tener pequeñez porque no existían los tamaños.

Cuando se originó el universo se originó el comienzo de todo, comienzo que no podía tener fecha porque no existía el tiempo.




La nada y el mundo


Tiempo tuvo la nada de originar al universo ya que la nada ha existido siempre. Aunque el tiempo de la nada no exista.

Cuando se originó esa primera tendencia dinámica, al mismo tiempo, sin que existiese el tiempo, se originó el Big Bang.

Esa primera tendencia al estar eternamente rotando sobre sí misma en donde no existía nada y rodeada por la nada sufría una permanente fuerte presión. Lo cual la indujo a necesitar crecer como movimiento. Pero sólo podía crecer dentro de su propio espacio dinámico, ya que fuera estaba la nada y la nada no se podía ocupar porque ésta no existe.

Como esa primera existencia no podía crecer como tendencia, ya que no existían los tamaños, sólo pudo crecer provocando nacimientos de nuevas tendencias. Las cuales tendrían que ser semejantes entre sí, ya que sólo se puede surgir de la nada como tendencia dinámica más pequeña posible.

De esa forma dichas tendencias dinámicas se multiplicaron sin cesar en un mismo pequeño espacio dinámico. Como no existía lo grande, ni lo pequeño ni el tiempo, ese crecimiento se produjo interiormente e  instantáneamente, ya que no se podía producir exteriormente porque fuera estaba la nada. Y ese movimiento, al no ser movimiento real porque no era existencia podía acumularse sin fin en un pequeño espacio dinámico.



La expansión del mundo



Todas esas tendencias que se multiplicaban sin cesar, eran tendencias repulsivas. No podían ser de otra forma, ya que si se atrajesen entre sí dejarían de ser las tendencias más pequeñas posibles. Pero tampoco podían separarse unas de otras, ya que estaban obligadas a ocupar un mismo pequeño espacio dinámico.

De esa forma se originó un espacio cada vez más repulsivo que no cesaba de crecer como espacio dinámico. Como no existían los tamaños, ese espacio dinámico podía crecer sin fin sin poder crecer como tamaño. El movimiento en sí no podía crecer ya que no era existencia, por eso ese espacio dinámico crecía sin fin como movimiento irreal, o como tendencia dinámica, pero no como movimiento hecho existencia.

Ese crecimiento repulsivo sin fin es el crecimiento expansivo universal, es el Big Bang. El cual crecerá sin cesar instantánea expansivamente como movimiento repulsivo. Y crece así porque en ese crecimiento no existen las existencias, la atracción entre existencias, los tamaños ni el tiempo.




Nació el tiempo y la existencia


Esa expansión dinámica repulsiva universal invade con su dinamismo a todo el universo. La expansión universal es el aproximadamente el 95% del universo. Expansión compuesta de energía y  materia oscura, aunque la materia oscura quizás sea una mezcla de expansión y  existencia.

A medida que crece la expansión crea un espacio cada vez más grande de existencia atractiva, que es el espacio donde vivimos. El cual, nació tan uniformemente que nació como tiempo, y conforme éste crece sincronizadamente va produciendo cada vez más existencia compuesta.

Al nacer la existencia dinámica que se atrae entre sí nació el tiempo. Y el propio tiempo sincronizadamente originó la existencia compuesta, y con ésta se originaron las tres dimensiones, los tamaños y todo le que existe en nuestro espacio galáctico.

Pero aún hay más, en el espacio universal donde vivimos no solamente existe un tiempo, existen infinidades de tiempos con sus propias sincronizaciones. Eso permite que existan infinidades de existencias con sus propias existencias que al estar sincronizadas con sus propios tiempos existan como mundos distintos.

Eso es posible porque cada tiempo crea su propia existencia. De esa manera todas las existencias pueden poseer sus propias existencias sin interferir en otras existencias y sin que otras existencias puedan interferir en sus propias existencias.



Infinidades de mundos dentro de un sólo mundo


El espacio galáctico donde vivimos posee su propio tiempo con su propia existencia. Y por mucho que queramos detectar otros espacios galácticos creados con sus propios tiempos, no podremos, porque cada espacio galáctico existe con su propio tiempo.

Solamente las almas poseen un tiempo instantáneo que les permite cohexistir en todos los espacios tiempos. Por eso, cuando alguien muere su alma le conducirá a nacer en el mundo donde nació o en cualquiera de esos otros mundos. Me imagino que todos reencarnaremos en los lugares que evolutivamente nos merezcamos según hayamos evolucionado. Las almas como pertenecen a una jerarquía de almas, estarán obligadas a enlazarnos como vida en el lugar que nos corresponda.



El gran poder del tiempo


Las dimensiones de la existencia no las crea la existencia, las crea el propio tiempo sincronizando al movimiento como existencia.

Por eso es el propio tiempo el que permite que puedan existir infinidades de dimensiones, pero no como dimensiones de la existencia sino como dimensiones del  tiempo hecho existencia.
El tiempo posee el gran poder de originar todo lo que existe en el espacio donde existe y de ordenarlo todo como existencia.



Más sobre el todopoderoso tiempo


El tiempo es muy poderoso, excepto en la energía oscura expansiva puesto que allí no existe el tiempo, ya que las existencias se repelen entre sí.

Nuestro espacio galáctico gravitatorio universal donde existimos también es expansivo porque todo se expande sin fin. Aquí la existencia se atrae entre sí  como existencia compuesta, pero no individualmente, ya que entonces no se podría transformar la existencia como existencia compuesta. O sea que en nuestro espacio galáctico las existencias dinámicas más pequeñas posibles no se atraen entre sí, sólo se atraen como existencias compuestas y siempre dependiendo de la sincronización del tiempo.

El tiempo lo controla y lo sincroniza todo, induciendo a que las existencias se transformen constantemente con orden como existencia compuesta.

Las existencias de nuestro espacio galáctico no se pueden atraer totalmente entre sí porque si se atrajesen totalmente entre sí no se podrían formar ni desformar como existencia compuesta. No podría transformarse constantemente como lo hace. 

Como ninguna existencia se puede unir totalmente, cada existencia, sea como la existencia más pequeña posible o como existencia compuesta, adquiere su propio yo, o llamase identidad propia. De esta forma, todo se sincroniza como tiempo.



La necesidad de dormir


Me he dado cuenta del porqué los seres vivientes necesitan dormir:

Como todo en el espacio galáctico donde vivimos es tiempo, y todo aquí funciona y se transforma como tiempo, la vida para poder evolucionar necesita vencer constantemente al tiempo, eso es evolucionar.

O sea que el tratar de desincronizarse del tiempo es evolucionar.

Pero como la vida no puede separarse totalmente de la sincronización del tiempo porque todo es tiempo, el dormir se hace necesario para sincronizarse adecuadamente con el tiempo.

Cualquier vida, después de un desgaste evolutivo desincronizándose parcialmente del tiempo para poder evolucionar más, o sea para poder vivir más; necesita un descanso físico, psíquico y una buena sincronización con el tiempo. Para que cuando nos despertemos estemos en las mejores condiciones para volver a vivir, que es una forma de evolucionar desincronizándose parcialmente del tiempo, ya que la vida posee cierta libertad de acción que no puede poseer otra clase de existencia.

Y es precisamente esa libertad de acción la que posibilita la desincronización parcial con el tiempo, puesto que al actuar libremente nos deshacemos parcialmente del control del tiempo, y como todo es tiempo el propio tiempo nos trata de unir al orden del tiempo a través de nuestra debilidad, que es cuando dormimos, que es cuando más débiles estamos.

No podemos evitar dormir, ya que el poder del tiempo nos atrae constantemente porque todo es tiempo y necesitamos ser tiempo porque somos tiempo. 




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado es Safecreative

viernes, 28 de junio de 2019

Dualidades

Todo es unas matemáticas
La matemática dual universal




Todo es dual porque todo es unas matemáticas






¿Por qué todo tiende a lo dual?


¿Por qué tenemos dos ojos, dos orejas, dos manos, dos pies, etc. etc.? ¿Por qué existe la dualidad blando y su contrario lo duro, lo negro y su contrario lo blanco, lo bajo y su contrario lo alto, lo lejos y su contrario lo cerca, además de infinidades de dualidades más?: Muy sencillo porque todo es unas matemáticas. 

Esas matemáticas universales demuestran que todo es un orden. 

Por eso en nuestro espacio galáctico existe el tiempo, el cual como si fuese unas matemáticas ordena adecuadamente todo lo que existe en este espacio.

Y existe ese orden porque la expansión es un perfecto orden repulsivo. Y la expansión es un perfecto orden repulsivo porque se expande instantáneamente y con una homogeneidad absoluta.


Todo comenzó con el surgimiento de la primera existencia


El universo surgió como la existencia más pequeña posible con el tiempo más corto posible y con el dinamismo menos dinámico posible.

Y para poder continuar creciendo como universo, cada una de esas existencias se tendrían que duplicar, y cada una de esa         duplicación también se tendrían que duplicar, y así sucesivamente. Era una multiplicación sin fin de existencias repulsivas semejantes entre sí.

De esa manera el universo creció rápidamente, a la vez que se expandía cada vez más. Con esa tendencia expansiva a la duplicación constante sin fin surgió un espacio de existencias que se atraían entre sí, que es el espacio galáctico donde vivimos. El cual también adquirió esa tendencia a la duplicación.

El orden de la duplicación sin fin es un todopoderoso orden que se transmitió como tiempo al espacio de existencias atractivas donde vivimos. Y a través de esa manera de sincronizarse del tiempo todo se mantiene como orden.

El orden del tiempo es como unas matemáticas hechas a la medida de la existencia para que la existencia se pueda componer como existencia.



La matemática universal es igual a orden universal


¿Cómo podrían existir unas matemáticas completas sin números pares e impares?

El universo es unas matemáticas, ya que es una multiplicación constante de existencias semejantes entre sí. Cada una de esas existencias, como si fuese un número irrepetible, ocupa su propio espacio, eso las hace ser diferentes entre sí. De esta manera cada existencia adquiere su propio número irrepetible, su propia identidad, o llamase yo.

De esa manera, en el espacio galáctico donde existimos que es donde la existencia se atrae entre sí y se puede componer y descomponer, cada agrupación de existencias más o menos densa también poseerá su número irrepetible, su yo.

O sea, que las existencias compuestas con sus uniones, de muy diversos tipos de existencias, adquirirán sus identidades propias, o yos, porque también cualquier tipo de existencia compuesta adquiere su espacio propio como existencia compuesta. 



Existencias individuales


Solamente las existencias dinámicas más pequeñas posibles son indivisibles, y por eso éstas no se pueden transformar.

Esas existencias indivisibles semejantes entre sí, son la base universal porque todo el universo expansivo se satura constantemente de esas existencias que no cesan de multiplicarse.

Existencias que nacen instantáneamente porque en ellas no existe el tiempo. Son existencias repulsivas ya que de lo contrario dejarían de ser las existencias dinámicas más pequeñas posible, por tanto dejarían de existir.


Las llamo existencias por llamarlas de alguna forma, pero realmente no son existencias son una especie de tendencias ya que sólo existen como movimiento, son la nada hecha movimiento.

Las cuales nacen sin cesar dentro de un mismo espacio dinámico expansivo llamado expansión. Y nacen así gracias a la inducción dinámica inducida por las propias existencias dinámicas, por estar éstas rodeadas por la nada cuya presión las induce a nacer de la nada. O sea a duplicarse sin cesar.

Pero no son solamente esas duplicaciones las que induce a que exista la dualidad universal. Sino que también, todas esas existencias formaron un gran orden, el del espacio galáctico donde vivimos, porque en esa expansión no puede existir ni el tiempo, ni la existencia, ni el movimiento entre existencias, ni las dimensiones ni nada de lo que existe en nuestro espacio galáctico. Y eso es un gran orden, o llamase matemática universal, que se transmite a todo lo existente en nuestro espacio galáctico a través del tiempo.

Y como todo lo existente es unas matemáticas por eso existen tantas dualidades, ya que unas matemáticas sin dualidades no podría existir.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

lunes, 24 de junio de 2019

¿Los extraterrestres existen?



Los extraterrestres existen
Extraterrestres

Los extraterrestres sí que existen






¿Existen los extraterrestres?


Al ser todo un orden no existen las casualidades, por tanto los extraterrestres existen porque si no existiesen sería una casualidad.

En un desorden universal no podría existir el tiempo, ni la materia, ni la vida, ni todo lo que existe en el espacio galáctico donde vivimos.

Sólo existen las casualidades dentro de las casualidades posibles, las que por ejemplo nos pueda ofrecer el orden universal dentro del orden donde vivimos.

Existen órdenes dependientes del orden universal, y por eso la casualidad independiente del orden universal no existe.

Las casualidades que existen son  casualidades posibles dentro tantas infinidades de casualidades posibles que nos ofrece el orden para que sucedan, con lo cual las casualidades no son casualidades. Las casualidades posibles no pueden suceder.

Entonces no hay dudas, la vida no sólo existe en la Tierra, pues sí sólo existiese en la Tierra eso sería una tremenda casualidad, una casualidad imposible.



No hay duda los extraterrestres existen


Ante tanta inmensidad universal ordenada que no cesa de crecer, no es una casualidad que existan los extraterrestres.

No es casualidad que existan infinidades de planetas con las condiciones adecuadas para que surja la vida, ya que no existen las excepciones en un Cosmos totalmente ordenado como el nuestro.

Sería una infinita casualidad que sólo existiese vida en la Tierra, con lo cual eso es una imposibilidad. Por tanto, no sólo existirá vida en más de un planeta que pueda albergar vida sino que existirán infinidades de planetas que alberguen vida.  Y inevitablemente surgirá en ellos una especie de vida parecida a la nuestra, puesto que no existe la casualidad.

Por tanto, ya que todo es un orden no existe nada casual. Con lo cual existirá vida en infinidades de planetas que sólo podrán evolucionar como orden de una manera parecida a como evolucionamos nosotros. Ya que en un orden no existen las excepciones imposibles.

En todos los órdenes vivientes universales sólo pueden evolucionar psíquicamente sin fin una única especie viviente, al igual como lo hace la humanidad.


Todo es un orden


Existirán infinidades de civilizaciones universales, unas más adelantadas que otras, puesto que unas civilizaciones son más antiguas que otras.

Por consiguiente todos esos extraterrestres que evolucionan psíquicamente sin fin como nosotros son personas al igual que nosotros. El resto de seres vivientes extraterrestres que no son personas serán muy parecidos a los seres vivientes terrestres no humanos, ya que no existen las excepciones imposibles en un orden universal.

Existirán civilizaciones muy avanzadas que habrán llegado a un límite evolutivo muy elevado. Eso les habrá permitido lograr una gran sabiduría.

Pero mucho antes de llegar a ese punto, habrán descubierto y probado muchas cosas, entre ellas de que somos inmortales. Ya que la existencia no desaparece nunca puesto que se transforma constantemente, y la vida es existencia, por eso no puede morir definitivamente.


Más sobre los extraterrestres


Habrán descubierto que para mantenerse  inmortal, cada vida poseerá un yo psíquico llamado alma, y que ésta pertenece a una jerarquía universal de almas.

Las almas han evolucionado como jerarquía de almas, porque el universo es un orden que obliga a que todo evolucione sin fin y las almas pertenecen a esa evolución sin fin.

La jerarquías de almas son las existencias evolutivas más evolucionadas.

Jerarquías de almas que también podrían llamarse  jerarquías evolutivas inteligentes sin fin ya que el orden evolutivo universal es una especie de inteligencia.

Esas jerarquías de almas son las que han posibilitado la vida en todos los lugares planetarios adecuados para la vida. Y si no existiesen esos lugares apropiados para la vida, el propio orden universal los posibilitaría, ya que todo el universo es un orden que evoluciona inteligentemente sin fin.


Contactar con las almas


No tengo dudas de que los extraterrestres más evolutivos buscaron y encontraron el medio de contactar con las almas, eso mismo hará la humanidad cuando llegue a un nivel evolutivo adecuado.

Contactar con las almas y evolucionar en seres espirituales (que no son nada más que seres muy evolutivos) es el fin evolutivo de cualquier civilización extraterrestre.

Y a través de las almas cada ser viviente podrá evolucionar cada vez más hasta llegar a dejar de tener un cuerpo físico, pues el cuerpo físico es un medio evolutivo en el que cada yo psíquico podrá evolucionar más.

Pero lógicamente cada ser viviente de cada evolución viviente no podrá evolucionar sin fin por su cuenta, debe evolucionar conforme evoluciona la evolución viviente de su orden viviente, y dentro de esa evolución unos podrán evolucionar más que otros.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

domingo, 23 de junio de 2019

¿Qué son los movimientos?




Dinamismo
Los movimientos




Los movimientos ¿Qué son los movimientos?





Movimientos


¿Qué son los movimientos?: Además de las dos clases de movimientos que existen: el repulsivo y el atractivo existen otros movimientos.


Siempre que he escrito sobre los movimientos me he referido al movimiento repulsivo de la expansión y al movimiento atractivo del espacio galáctico.


Pero en nuestro espacio galáctico existen otros movimientos como los de los seres vivos, ya sea actuando por cuenta propia o provocados por otras existencias, y los movimientos materiales y energéticos que también sufren constantes adaptaciones.



Movimientos adaptativos


A todos estos movimientos que poseen dichas existencias les he puesto el nombre de movimientos adaptativos. Ya que únicamente es en el espacio galáctico donde vivimos donde sufren constantes adaptaciones, gracias a que en éste espacio existe el tiempo.


Son movimientos adaptativos porque tratan de adaptarse al espacio de existencias atractivas donde existimos, bien sea por cuenta propia o no.


Estas acciones o movimientos son producidos en una lucha contra la sincronía del tiempo. Movimientos que alteran momentáneamente a la existencia y al propio tiempo en cada momento en que se producen. Pero estos movimientos no pueden vencer al tiempo ya que el tiempo está en todo el espacio galáctico y es un orden muy poderoso. Querer luchar contra el tiempo es como querer ir a contracorriente de un río que posee mucha fuerza.


Estos movimientos y sus constantes luchas contra el tiempo permite que a través del tiempo se formen permanentemente nuevas adaptaciones. Aunque a estas adaptaciones también se las podría llamar evoluciones, ya que son adaptaciones evolutivas.



Movimientos inadaptativos


Esos movimientos contra el tiempo en realidad son acciones y movimientos inadaptativos porque cada existencia que actúa o se mueve contra el tiempo, ya sea por cuenta propia o inducidos por otras existencias, tratan de inadaptarse al tiempo. Aunque después de esa lucha momentánea contra el tiempo todo se adapta al tiempo porque es el orden del tiempo el que domina.


Por ejemplo: cuando nos movemos o actuamos, aunque lo hagamos con los movimientos más leve posible, o llamase acción más corta posible, siempre nos moveremos o actuaremos en contra del tiempo. Pero después de cada una de esos movimientos o acciones en cada mínimo lapsus de tiempo, el tiempo nos obliga a adaptarnos a él. O sea que cada uno de esos mínimos movimientos o acciones es una lucha constante contra el tiempo para luego dejarnos vencer por el propio tiempo. Y qué ganamos con eso, pues evolucionar o adaptarnos constantemente a una nueva mínima adaptación que apenas varía en tan mínimo corto tiempo.


Pero todas esas luchas constantes contra el tiempo, a la larga, después de muchas generaciones de existencia, da su frutos. Acciones que por ejemplo han permitido que la evolución humana sea como es.




¿Qué son los movimientos?


Esa lucha constante humana contra el tiempo es lo que permite que la humanidad evolucione. Los demás seres vivientes no humanos también luchan contra el tiempo, pero el propio tiempo les impide evolucionar como los humanos porque es la propia evolución humana la que con sus luchas contra el tiempo induce a que el tiempo impida que otras especies vivientes puedan evolucionar como los humanos. Al final es el tiempo, con su gran poder, el que decide y permite que evolucione cada evolución como tiene que evolucionar. Si la evolución humana no fuese la correcta el tiempo corregiría esa evolución.


Y esto es así porque el tiempo es un poderoso orden que impone orden a todo lo que existe en el espacio universal donde existe como tiempo. Y la matemática del tiempo controla todo lo evolutivo y todo lo adaptativo para que todo evolucione y se adapte como matemáticamente debe de evolucionar y adaptarse. Al final es el propio tiempo el que decide que evolución debe evolucionar y como debe evolucionar.




El tiempo nos induce a que seamos como somos


Como estamos adaptados a movernos conforme nuestra adaptación nos ha permitido ser, nunca podremos movernos por ejemplo a la velocidad de la luz ni tampoco a velocidades muy inferiores como la de la materia. Estamos adaptados a movernos a nuestra velocidad de adaptación y conforme a ello viviremos los años que nos permita esa adaptación. Si estuviésemos adaptados a existir con la velocidad de adaptación de un árbol milenario podríamos vivir mil años, los mismos que vive un árbol milenario.


Nuestra adaptación humana nos ha adaptado física y psíquicamente a ser como somos, y conforme a esa adaptación viviremos normalmente los años que nos permita vivir esa adaptación.


Por eso actuamos y nos movemos a la velocidad que nos permite nuestra adaptación humana.




Lucha contra el tiempo


La adaptación, sea viviente o material, es una lucha contra el tiempo en la que siempre vence el tiempo.


Por mucho que queramos movernos por nuestra cuenta a la velocidad de la luz o experimentar la quietud que viven los árboles nuestra adaptación no nos lo permitirá. Ya que nuestra adaptación no es solamente nuestra adaptación al medio sino que es la adaptación de toda una evolución humana. Evolución de la que formamos parte y que ésta además forma parte del orden viviente de todo lo viviente.


Todo lo que existe es una adaptación adaptada a ser lo que es, y eso es una lucha contra el tiempo. Por mucho que trate de adaptarse alguien a una adaptación diferente, si esa adaptación no tiene continuidad en el tiempo a través de otras generaciones esa adaptación habrá fracasado.


La humanidad evoluciona a través del tiempo. Gracias al tiempo todas las adaptaciones humanas han podido evolucionar en otras adaptaciones más evolutivas. Toda evolución es una lucha contra el tiempo en el que el tiempo es el que gana siempre y decide.




Distorsión del tiempo y de la masa


Si una nave espacial viajase a una gran velocidad como la de la luz, tanto la materia de la que está hecha la nave como sus tripulantes envejecerán menos ya que el movimiento de la nave espacial distorsiona el tiempo y la masa. Pero, también a una velocidad lenta se distorsiona el tiempo y la masa. Por ejemplo los movimientos lentos de los árboles milenarios es una lucha lenta contra el tiempo, ya que estos árboles viven más años que los seres vivos que nos movemos más rápidos.


Esto quiere decir, que todos los movimientos, sean muy rápidos o muy lentos, alteran al tiempo ya que el tiempo es una sincronización del movimiento de la existencia. La cual al actuar como movimiento sobre el tiempo distorsiona la sincronización de sus existencias, y eso significa distorsionar sus masas y la sincronización del tiempo. Aunque al final de esas distorsiones toda existencia no tiene más remedio que adaptarse a la sincronía del tiempo, ya que todo lo que rodea a esas existencias es el tiempo.




Lucha contra el tiempo


Es decir, que ya sea una nave espacial viajando a la velocidad de la luz o cualquier ser viviente o una montaña, o sea lo que sea, son adaptaciones que se distorsionan al tiempo, o llamase lucha contra el tiempo. Y como adaptación que lo es todo, al final absolutamente todo no tiene más remedio que adaptarse al tiempo. Ya que nada puede obligar a que sea el tiempo el que se adapte a sus adaptaciones.


El tiempo no cambia, son las adaptaciones las que cambian inadaptándose al tiempo pero sin poder dejar de adaptarse al tiempo.




Distorsiones dinámicas


Las distorsiones o luchas contra el tiempo nunca inducen al envejecimiento sino al rejuvenecimiento.


Se viaje a la velocidad de la luz, a la velocidad de una tortuga o a la velocidad que sea, eso es una lucha contra el tiempo que distorsiona la masa al desconectarse ésta de la sincronización normal del tiempo, con lo cual el tiempo no actúa en esas masas, por tanto no envejecen. Lógicamente a la velocidad de la luz cualquier masa se distorsionaría más rápido que a la velocidad de la tortuga. La masa de la tortuga se distorsiona muy lentamente porque su masa sufre una adaptación lenta al moverse lentamente. Pero eso no es envejecer eso es una lucha contra el tiempo al igual que lo es viajar a la velocidad de la luz. Nada envejece al moverse, sino al contrario. Lo que sucede es que después de cada mínimo movimiento, o lucha mínima contra el tiempo, el tiempo nos vence y nos tenemos que adaptar a él, entonces es cuando de verdad se envejece.




El tiempo es el mismo para todos


El tiempo es el mismo para todo, envejece a todo por al mismo par, lo que cambia son las adaptaciones dinámicas de las existencias, ya sea moviéndose a grandes velocidades como a pequeñas velocidades.


La materia envejece más lento porque la lentitud evolutiva de la masa material ha transformado el tiempo de su masa, y a través de una permanente evolución material la masa de la materia se ha adaptado a ese lento envejecimiento.


Es verdad que una nave espacial viajando a una gran velocidad altera su masa en el llamado espacio-tiempo y a cuanto mayor velocidad viaje mayor será la transformación de la masa de la nave.


Pero también es verdad que todo lo que se mueva, ya sea por cuanta propia o producido por otra existencia, ya sea actuando o moviéndose a la menor velocidad posible también altera su masa; y aún más se alterará si esa acción o movimiento es permanente. Y eso es lo que sucede con todas las evoluciones, como la material o la viviente, llevan tantísimo tiempo actuando y moviéndose permanentemente contra el tiempo, que han conseguido alterar su masa evolutiva a una velocidad lenta.



El tiempo es transformación y envejecimiento


Moviéndose alguien o algo a la velocidad de la luz se altera la masa de ese algo o alguien, pero también se altera la masa moviéndose a una velocidad evolutiva lenta.  Como por ejemplo lo hace evolutivamente un árbol milenario, el cual también altera su masa, aunque el árbol necesite más tiempo para alterarla. Sea rápida o lenta la alteración de la masa, es una lucha constante contra el tiempo, es tratar de salir de la sincronización del tiempo. Que sería como tratar de evitar envejecer. Sólo es el tiempo el que envejece a la existencia. Las alteraciones de masa son las desincronizaciones con el tiempo, las cuales tratan de  evitar las transformaciones o envejecimiento que produce el tiempo. Y ni el propio tiempo puede rejuvenecer nada, ya que nada se puede rejuvenecer ya que todo es una transformación o envejecimiento constante. Ese intento de separación de la sincronización del tiempo es la que altera la masa, pero eso no es rejuvenecer sino relentizar el envejecimiento que induce constantemente el tiempo.




El envejecimiento


No sólo se envejece más o menos por mayor o menor transformación de la masa, sino que también depende del tiempo transcurrido en esas transformaciones.


Moverse o viajar a velocidades muy rápidas o muy lentas, o a la velocidad que sea, es salir de la sincronización normal del tiempo, es inadaptarse al tiempo pero sin poder desincronizarse totalmente del tiempo porque el tiempo lo es todo.


Una inadaptación o lucha contra el tiempo, sea a la velocidad que sea, es tratar de evitar la transformación constante o el envejecimiento. El inadaptarse al tiempo es salirse del tiempo, por tanto nunca se podrá envejecer al salirse del tiempo, ya que el tiempo es el propio envejecimiento.




Autor: Salvador Sánchez Melgar

Registrado en Safecreative

¿Qué es el tiempo?



El tiempo es un gran orden universal
El todopoderoso tiempo


¿El tiempo?






¿El tiempo qué es? también posee un yo



Todo lo que existe es existencia aunque sea como tendencia
Absolutamente todo lo que existe posee su yo. Por eso el tiempo, aunque sea una tendencia también posee su yo como tendencia de la existencia. Ya que existir como tendencia también es una forma de existir aunque sólo sea como tendencia.

Únicamente existe el tiempo en el espacio donde vivimos debido a que en el resto del universo no existe la existencia que se atrae entre sí.

En los espacios cósmicos donde no exista la atracción entre existencias no puede existir el dinamismo que permita componerse el tiempo.




Más sobre ¿Qué es el tiempo?


Al igual que la totalidad de la existencia la totalidad del tiempo es un compuesto de infinidades de compuestos unidos en un sólo compuesto. Éste es un conjunto de tendencias compuestas de infinidades de tendencias compuestas que también poseerán cada una un yo.

Por tanto, cada uno de los tiempos más cortos posibles también poseerán  sus yos propios como tiempos más cortos posibles.



El gran orden universal del gran orden del universo


Vivimos en un espacio cósmico donde todas las existencias poseen sus tiempos sincronizados como tiempos debido a que todo es un gran orden. La diferencia con el gran orden universal es que en nuestro espacio galáctico el orden está formado por existencias que se atraen entre sí.

En donde todas las existencias se transforman con orden porque también están inducidas a moverse uniformemente en la dirección expansiva.

De esa forma, en nuestro espacio galáctico se pudo formar un gran orden tridimensional con su correspondiente tiempo.
El tiempo es un gran orden formado por una inseparable gran unión de acciones más pequeñas posibles sincronizadas entre sí.

Dichas acciones representan a los yos de cada mínimo tiempo posible. Los cuales sin una unión entre sí no podrían existir.



Sincronización dinámica de ¿qué es el tiempo?


Cada acción sincronizada de cada existencia más pequeña posible es una acción llamada tiempo.

Y cada una de esas existencias posibilitan que exista el tiempo siempre y cuando todas las existencias estén sincronizadas entre sí.

Por eso el tiempo no es existencia real es tendencia dinámica sincronizada. O lo que es lo mismo: es dinamismo o acción sincronizada. Es decir, el tiempo es la sincronización casi perfecta de la existencia.



Los lugares dinámicos son los propios yos dinámicos


Cada acción de cada existencia crea un lugar dinámico propio permanente que nunca podrá estar en el mismo lugar ya que todo se mueve.

Los sitios que crea cada existencia son sitios propios que no pueden ser ocupados por otras existencias, aunque estos sitios no estén nunca en los mismos sitios, ya que todo se mueve.

El lugar dinámico que ocupa cada existencia más pequeña posible es un lugar propio, es una acción dinámica propia llamada tiempo, es un yo.

Al igual que cada existencia más pequeña posible cada compuesto de existencia también poseerá su propio yo porque también ocupa su propio sitio.



Lugares del yo


Teniendo en cuenta que el tiempo es la sincronización de la existencia, el yo de cada una de esas sincronizaciones dinámicas es un lugar.

Como todo se mueve, cada existencia compuesta es una acción compuesta de tiempo y cada existencia más pequeña posible es una acción mínima de tiempo.

Todas las acciones compuestas o sin componer son lugares dinámicos propios creados por las propias acciones de las existencias.

Esos lugares no pueden ser lugares fijos, o lugares quietos, ya que todo es movimiento.

Tampoco pueden ser lugares en movimiento porque esos lugares no se mueven, lo que se mueven son las propias existencias dinámicas.




Sitios instantáneos


En el camino expansivo todas las existencias van creando sus propios sitios dinámicos, los cuales al no poder estar quietos no les da tiempo a crearse como sitio.

Sin embargo existen como lugares que necesitan constantemente ser lugar sin poderlo ser nunca porque todo se mueve constantemente.

Ese necesitar siempre ser lugar es lo que permite que el lugar exista sin existir realmente.

Con lo cual como el tiempo es un lugar que existe sin existir realmente, existirá siempre de esa forma.

El lugar que ocupa cada existencia, sea simple o compuesta, en cada instante que se mueve expansivamente es el lugar creado por la propia existencia.

Las existencias más pequeñas posibles pueden formar compuestos de existencias gracias a que la existencia se atrae entre sí. Y además de moverse cada una expansivamente cada una también se mueve de manera rotatoria ya que todo es movimiento.

Gracias a ese movimiento rotatorio de cada existencia dinámica más pequeña posible todo tiende a la esfericidad. Los lugares que ocupa cada mínima existencia de manera momentánea son lugares irreales, debido a que todo es dinamismo.




El yo instantáneo


Cada lapsus de tiempo largo o corto que suceda, ya sea como existencia individual o compuesta posee su propio yo.

Por eso mismo ninguna acción o suceso, suceda en un lapsus de tiempo largo o corto suceden en el mismo tiempo.

O sea que cada suceso, por muy lento o rápido que suceda, posee su propia acción, su propio yo o identidad propia y su propio tiempo.

Las acciones que se efectúen son acciones individuales porque cada acción posee su propio yo como acción compuesta o individual. Lo mismo sea que las acciones se efectúen con un lapsus de tiempo largo o corto.


Los sucesos


Esto quiere decir que no pueden suceder dos hechos al mismo exacto tiempo, ya que cada mínimo tiempo posee su propio yo.

Por mucho o por muy poco que se parezcan o que coincidan dos hechos o dos sucesos, no se suceden en el mismísimo tiempo.

Las cosas que suceden al mismo tiempo suceden al mismo tiempo medido por un reloj o por cualquier otro instrumento que mida el tiempo. Esos medidores son instrumentos de medida al igual que las matemáticas lo es del orden universal, pero no son el verdadero tiempo.

Todo lo que alguien haga lo hace individualmente aunque parezca que lo haga al mismo instante que lo hace otro. Lo haría al mismo instante  que otro según un reloj, pero realmente nada se puede hacer al mismo tiempo ya que todo dispone de su propia acción y de su propio yo.


La matemática universal


Como todo lo que existe en el universo es un orden, por tanto todo es unas matemáticas.

Todo funciona mediante el orden de la matemática universal, con lo cual todo posee la tendencia a existir con esa matemática.
Unas matemáticas que son casi perfectas. Y no son perfectas porque no existe nada perfecto.

Esas imperfecciones lo demuestran los números primos de la existencia, y gracias a estos el universo no es tan repetitivo.

Si no existiesen los números primos en la matemática universal, todo se repetiría mucho, entonces nada podría evolucionar ni crearse.


Números primos


Los números primos en la existencia impiden que todo se repita tanto. Debido a los números primos de la existencia esas tendencias a la repetición se suceden al compás que marcan los propios números primos. Las repeticiones se suceden en diferentes fechas marcadas por los números primos, fechas que lógicamente tendrán otras evoluciones.

La historia de la humanidad está llena de repeticiones, pero éstas no se suceden en los mismos tiempos ni en las mismas evoluciones gracias a los números primos. Los cuales impiden que todo se repita de manera sucesiva en las mismas fechas.

Como el tiempo está sincronizado en absolutamente todo, absolutamente todo se relaciona.

Las matemáticas universales permiten que a través de unos sucesos sucedan otros similares.

El tiempo demuestra la perfección del espacio universal donde vivimos.

Y gracias a ese permanente y casi perfecto orden sincronizado han surgido otros órdenes como las de las almas; las vidas; las materias; etc.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

miércoles, 5 de junio de 2019

¿Qué es la existencia?







Existencia, tiempo y movimiento es lo mismo



  • Movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa
  • Jerarquía viviente





Movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa


En el espacio galáctico donde vivimos el movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa (vean el tiempo o el movimiento o la existencia).

Ya que en éste espacio universal donde vivimos el movimiento es la atracción de las existencias entre sí perfectamente sincronizadas como tiempo. Existencias que también están inducidas a moverse con gran sincronización por el movimiento expansivo. Todo eso forman un gran orden movimiento-existencia-tiempo.

Es decir que gracias a que todo en el espacio donde vivimos es movimiento atractivo perfectamente sincronizado sus existencias que son puro movimiento se mueven sincronizadamente. Y esa gran sincronización entre existencias dinámicas es lo que permite que existe un tiempo perfectamente sincronizado. Por tanto movimiento, existencia y tiempo son la misma cosa aunque existan con diferentes tendencias.


Y todo eso induce a que además, la evolución y la transformación de la existencia sean también lo mismo pero con otras tendencias.


Queda claro que el universo se expande sin cesar y que por eso todo se mueve como ya está comprobado.

Como queda claro que todo se mueve; en el espacio expansivo todo es una saturación de existencias dinámicas más pequeñas posibles, y que por ser así son semejantes entre sí. Cada una de esas existencias ocupan un lugar dinámico propio, por eso cada una posee su identidad propia, o yo propio, que no puede ser ocupado por otro yo.

Existencias que al unirse entre sí en el espacio gravitatorio donde vivimos han creado un espacio universal con todo tipo de existencias posibles, las cuales existen como existencias compuestas y por eso también adquieren su identidad propia, o yo propio, como existencias compuestas.

Existencias que como formaciones compuestas que son ocupan sus propios espacios dinámicos que no pueden ser ocupados por otras existencias compuestas. Y aunque se dividan o se multipliquen formando otras clases de existencias compuestas, cada nueva existencia compuesta tendrá su propio yo, o identidad propia; pero solamente las divisiones más pequeñas posibles son los yos indivisibles.


Con lo cual, si todo eso es así, como lo que es, entonces todo lo que existe es un orden, porque todo posee el orden inducido por esas indivisibles existencias, las cuales sólo pueden existir como orden dinámico rotatorio.



Jerarquía viviente



Por consiguiente, tiene que quedar claro, que si todo es un orden como lo que es, todo es una jerarquía, y cuando digo todo también me refiero a la vida, la cual inevitablemente debe pertenecer a una jerarquía viviente.

Por lo tanto, sólo era cuestión de tiempo que el orden o la jerarquía universal indujese al nacimiento de una jerarquía viviente, irremediablemente unida a la jerarquía universal, como no podía ser de otra manera puesto que todo es un orden.

Lógicamente, el universo estará sembrado de multitudes de planetas que dispongan de sus correspondientes jerarquías vivientes unidas jerárquicamente a la jerarquía universal, ya que la jerarquía viviente era inevitable que surgiese porque todo el universo es un orden, o llamase jerarquía, que evoluciona sin fin como jerarquía, y esto obligaba a que surgiese una jerarquía viviente en la materia blanda, en los lugares adecuados para que surgiese.


Jerarquía viviente que para poder evolucionar como jerarquía viviente tendría que evolucionar individualizándose mediante la creación de individualidades jerárquicas.

Las cuales, gracias a ello, tendrían que adoptarse unas memorias adecuadas llamadas psiquismos para poder individualizarse y así poder decidir por cuenta propia.

Y de ahí, de esos principios, surgieron microscópicamente las vidas individuales con sus yos psíquicos, o almas.

Individualidades vivientes unidas jerárquica y psíquicamente a una jerarquía viviente y a una jerarquía de almas.


No importa repetirlo otra vez, de ahí, de esos yos energéticos jerárquicos universales muy evolutivos, o llamase tendencias jerárquicas energéticas muy evolutivas, nació una jerarquía viviente. La cual, a medida que evolucionaba inducía a que evolucionase esa inseparable jerarquía energética de almas que enlazaba energéticamente con las vidas, y gracias a esas evoluciones dicha jerarquía energética evoluciona cada vez más como jerarquía de almas cada vez más evolutiva.

La jerarquía viviente evolucionaría cada vez más porque era una evolución sin fin, al mismo par también evolucionaría la jerarquía de almas porque es otra evolución sin fin unida evolutivamente con las vidas.

Jerarquías que permanecerán siempre enlazadas psíquicamente ya que pertenecen a una inseparable jerarquía universal.


O sea, que gracias a las almas antes de que fuesen almas existen las vidas, pero también gracias a la vidas existen las almas, puesto que gracias a la evolución viviente las almas han evolucionado como almas.

Como las almas pertenecen a una jerarquía de almas universales habrán evolucionado mucho, porque en el universo existirán evoluciones vivientes muy evolucionadas.

Cuando surgió la inevitable jerarquía viviente de una manera microscópica en la materia blanda, como no podía dejar de evolucionar para poder dominar la materia, surgieron evolutivamente las correspondientes individualidades vivientes, las cuales necesitaban poder decidir individualmente, eso posibilitó que cada vida necesitase un psiquismo viviente, los cuales inevitable evolutivamente surgieron, aunque, al principio, estarían muy poco evolucionados.

De esos principios psíquicos surgió la inteligencia viviente, el yo psíquico individual o llamase alma. Ya que las almas eran necesarias para que la jerarquía universal se pudiese enlazar con las vidas permitiendo que estas pudiesen evolucionar como materia sin dejar de pertenecer a la jerarquía viviente y universal.

Puesto que nada puede evolucionar con total libertad ya que todo pertenece a un mismo orden evolutivo inseparable como orden y como evolución.


De esta manera, a la vez que las vidas evolucionaban psíquicamente evolucionaban también las almas porque las almas eran los yos psíquicos de cada vida.


La jerarquía viviente es una jerarquía enlazada jerárquicamente con la jerarquía universal a través de la jerarquía de las almas.

Las vidas no pueden separarse de la jerarquía viviente, pero tampoco de la jerarquía de almas, por eso surgieron multitud de especies vivientes unidas jerárquicamente. Por eso surgió una especie viviente que evolucionaba psíquicamente más que las demás; ya que era el mejor medio para que jerárquicamente pudiese evolucionar sin fin el orden evolutivo universal.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado es Safecreative