La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrirlos como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento y de grandes pensadores se podrán descubrir esos misterios ocultos.

lunes, 12 de agosto de 2019

Espacio-tiempo





 
Los espacios tiempo
El espacio tiempo



Origen del espacio-tiempo




 
El gran orden universal



Me he dado cuenta de que el espacio-tiempo, al que suelo llamar espacio tiempo sin la rayita, es un espacio tan perfectamente matemático que sólo pudo crearse a través de un gran perfecto orden expansivo universal.

Y el universo es un gran orden porque tuvo que surgir de un perfecto gran orden como es la nada.

O sea, que de la perfección absoluta de la nada como nada surgió la primera existencia en movimiento. Existencia que tendría que moverse permanentemente para poder existir.

Existencia que sólo podía existir moviéndose de forma rotatoria porque surgió como movimiento donde no existía nada. Con lo cual, al estar rodeada por la nada, no podía moverse hacia ningún sitio externo, por tanto sólo podía moverse de forma rotatoria.

Además tuvo que surgir como la existencia dinámica más pequeña posible, por decir un tamaño, ya que en ese origen no existían los tamaños. Existencia que únicamente podía ser la nada en movimiento. Con lo cual, en ese origen no podía existir ni el tiempo, ni las dimensiones, ni lo grande ni lo pequeño, ni nada que no fuese puro movimiento.


 Origen de la gran expansión



Esa existencia dinámica más pequeña posible no podía frenar su movimiento rotatorio porque en el universo no existía nada más que ese movimiento en esa primera existencia, con lo cual no existía un tiempo que le pudiese poner fin a ese movimiento. Su movimiento era permanente, por tanto eterno. Su dinamismo era perfecto, poseía una perfecta sincronía dinámica rotatoria porque no existía la imperfección al no existir nada que se pudiese componer como existencia real. Tenía que existir moviéndose perfectamente ya que la nada la rodeaba con perfección absoluta por todas las partes, puesto que la nada es perfecta como nada. Todo eso obligaba a que esa existencia sólo pudiese ocupar su propio espacio dinámico con perfección.

Sin embargo, ese movimiento rotatorio de esa existencia no podía permanecer siempre igual ya que entonces esa existencia dejaría de existir. Ese dinamismo tampoco podía acelerarse porque no existían las velocidades, ni podía aumentar de tamaño porque no existían los tamaños. Era únicamente una existencia inadaptada a la nada, y como existencia inadaptada contra la nada necesitaba continuar inadaptándose permanentemente contra la nada para así poder continuar existiendo. Eso obligaba a esa existencia a crecer como única forma de continuar inadaptándose contra la nada. Pero no podía crecer porque dejaría de ser la existencia dinámica más insignificante posible y se extinguiría.

Además no podía crecer porque no existían los tamaños, con lo cual, sólo le quedaba la opción de multiplicarse, o sea duplicarse. Pero esa multiplicación en existencias dinámicas semejantes entre sí, ya que sólo se puede surgir así de la nada, tendría que ser de manera instantánea y sin fin puesto que no existía el tiempo. Por tanto, esa multiplicación fue instantánea y será instantánea porque al no existir el tiempo ni los tamaños esa multiplicación no tendrá fin.

Esa es la expansión universal, la cual posee un gran orden dinámico expansivo porque es una expansión instantánea sin fin de más de lo mismo en donde no existe el tiempo, ni las dimensiones, ni los tamaños, ni nada de lo que pueda existir en el espacio tiempo.



De esa manera, nació el origen del universo, el llamado Big Bang


Y es una expansión muy homogénea y perfectamente ordenada porque es un crecimiento dinámico de más de lo mismo en donde no existe nada más que ese crecimiento. Y es un crecimiento repulsivo porque sus existencias, al ser las existencias dinámicas más pequeñas posibles, no pueden unirse totalmente ya que no podrían existir con mayor tamaño en donde no existen los tamaños.

Sólo existen los tamaños en los espacios tiempo que es donde la existencia se puede formar como existencia compuesta.

La expansión universal crece sin fin en un mismo pequeño espacio rodeado por la nada. Y crece así porque no puede crecer exteriormente ya que la nada rodea a la expansión por todas partes.


 Se originó el espacio tiempo



Gracias a ese gran orden del gran orden expansivo, se formó otro gran orden: un espacio sincronizado como espacio tiempo. Aunque pueden existir infinidades de espacios tiempo cruzados entre sí sin que puedan interferir unos con otros, ya que cada espacio tiempo posee su propia sincronía dinámica.

Los espacios tiempo surgen como grandes espacios de tendencias dinámicas sincronizadas entre sí, espacios que no cesarán de crecer a medida que surjan en ellos nuevas estrellas. De esta forma a medida que crecen los espacios tiempo también crece la expansión universal, ya que el espacio tiempo puede crecer hacia lo grande porque sus existencias pueden poseer tamaños. Y gracias a éste crecimiento la misma expansión parece crecer hacia lo grande aunque no existan tamaños en ella. Y eso es así porque los dinamismos de los espacios tiempo están inducidos a moverse unidos a la expansión y en la misma dirección expansiva.

Las estrellas surgen como acumulaciones de energías inadaptadas al espacio tiempo. Energías que son las que producen todo tipo de existencias de los espacios tiempo, ya que las inadaptaciones constantes de estas energías contra el tiempo permiten que estas energías se transformen evolutivamente en existencias de todo tipo.
Formando así muchos tipos de existencias materiales adaptadas así al tiempo y abandonándolas después al constituirse en otras existencias más evolutivas. Así se formaron multitud de existencias materiales, las cuales se adaptaron al tiempo del espacio tiempo al ser abandonadas por esas energías inadaptativas.

Esas imparables energías inadaptadas al tiempo continuarían su camino inadaptativo, o llamase camino evolutivo, contra el tiempo produciendo otras existencias más evolutivas. Y así, a través de esa evolución, esas energías produjeron la vida, en el caso de que esas mismas energías pudiesen formar un planeta que dispusiese de las condiciones adecuadas para que surgiese la vida.

Todas las especies vivientes, excepto la especie humana,  perdieron progresivamente esas energías inadaptativas al adaptarse o acomodarse al tiempo, o posiblemente se adaptaron al espacio tiempo al ser abandonadas por esas energías inadaptativas. Ya que esas energías poseen una tendencia inadaptativa contra el tiempo que les impide permanecer en existencias ya adaptadas. Por eso esas energía siempre estarán formando las existencias más evolutivas, o llamase existencias menos adaptativas. Por eso esas energías no cesarán de estar permanentemente en la especie humana, ya que ésta es la existencia más evolutiva y la única existencia que continúa inadaptándose al tiempo.

Todas las existencias que existen en espacio tiempo son productos evolutivos de esas energías inadaptadas al tiempo. Hay que tener en cuenta que no todas las existencias adaptadas en el espacio tiempo poseen una adaptación total ya que todo se transforma constantemente. Las existencias materiales estarán más adaptadas que las vivientes.

No importa repetirlo una vez más, esas existencias abandonadas por las energías inadaptadas al tiempo ya no podrán evolucionar más, porque evolucionar es inadaptarse al tiempo, es poseer esas energías inadaptadas al tiempo.

Solamente la especie humana posee permanentemente esas energías que luchan contra el tiempo, el resto de los seres vivientes han perdido esas energías inadaptadas al tiempo, por tanto, se quedaron en una escala evolutiva que les impedirá evolucionar más de lo que sus adaptaciones les permitan.

Para que una especie viviente no humana pudiese evolucionar como lo hace la humana, tendría que desaparecer la especie humana y esas energías inadaptativas contra el tiempo apoderarse de la especie viviente más evolutiva para que a través de ella, dichas energías pudiesen permitirle evolucionar hasta llegar a ser una especie viviente parecida a la humana.

Esas energías surgen al surgir una estrella, es como si al espacio tiempo le hubiese surgido un gran grano hecho de cúmulos de existencias contrarias a la sincronización del tiempo, o sea de existencias inadaptadas al espacio tiempo. Y surgen en todas las estrellas, y sólo podrán extinguirse cuando se extinga su respectiva estrella.

Es como si el espacio tiempo fuese un espacio sin existencias, ya que sus existencias son una especie de tendencias dinámicas atractivas perfectamente sincronizadas. Y las estrellas surgen en el espacio tiempo como si a ese estable espacio tiempo, en un punto cualquiera de su espacio, le hubiese surgido un cúmulo de energías desestabilizadora, creándose, a través de esas energías, todo tipo de existencias inadaptadas al tiempo.

La especie humana al ser tan numerosa, al estar tan repartida por todo el planeta y sobre todo al ser la existencia más evolutiva continuará evolucionando a través de esa energía. Sin embargo, dentro de la especie humana podrían existir tribus muy aisladas, las cuales corren el peligro de adaptarse al tiempo y perder esa energía que obliga constantemente a la humanidad a inadaptarse al tiempo.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

sábado, 3 de agosto de 2019

Evolución humana



Orden viviente
La evolución humana




Breve historia de la evolución humana


La evolución 


Si han leído el artículo "Einstein 2" de este blog es posible que se pregunten del porqué el ser humano se ha inadaptado más al tiempo que los otros seres vivientes. 

Para explicar esto debo de empezar explicando el origen de la existencia en el espacio tiempo: 

En el espacio tiempo no puede surgir una nueva especie viviente por sí sola, al igual que tampoco puede surgir una nueva materia y energía por sí sola. Todo surgió en el espacio tiempo partiendo de un origen. De esa manera surgieron en el espacio tiempo las materias (y también surgiría la vida en el caso de que se originase un planeta idóneo para desarrollar la vida).

En el origen viviente la vida evolucionaba como una sola especie viviente. Como la vida poseía libertad de acción, la vida se podía expandir sin cesar por todas las partes posibles. Con lo cual de ese árbol genealógico viviente, o llamase orden viviente, al principio la vida evolucionó como una única especie viviente.

Como existían tantos caminos donde poder evolucionar, ya que repito la vida poseía libertad de acción y podía escoger los lugares en donde evolucionar, esa primera y única especie viviente, que seguramente sería microbiana o vegetal, evolucionaría por todas las partes posibles.

A través del tiempo, esa especie viviente, al evolucionar en diferentes hábitats, sufriría diferentes divisiones vivientes. Con lo cual se crearían diferentes grupos adaptativos vivientes independientes unos de otros. Con el tiempo unos grupos vivientes se adaptarían a una forma de vivir distinta a otros, ya que no todos los hábitats eran iguales. Por tanto unos grupos vivientes evolucionarían más que otros. Y así, con el tiempo, surgirían muchas especies vivientes diferentes que se habrían adaptado a distintas formas de vivir. Lógicamente siempre tendría que existir uno, de todos esos grupos vivientes, que fuese el que más evolucionaría, ya que no todos evolucionarían igual por vivir cada grupo viviente en diferente hábitat. 

Aunque no fuese en ese origen evolutivo cuando se originó la evolución humana, siempre tendría que existir un grupo viviente que fuese el más evolutivo. Con el tiempo, cuando surgió la evolución viviente animal, también tendría que existir un grupo viviente que fuese el más evolutivo que sería la especie viviente más evolutiva.

Ese grupo, o especie viviente, más evolutivo continuaría evolucionando como especie animal. Y en su camino evolutivo, como la vida podía evolucionar por todas partes, de ese grupo viviente surgirían nuevos grupos vivientes que también se adaptarían a vivir  en diferentes hábitats. Al vivir cada grupo viviente en diferentes hábitats unas especies vivientes evolucionarían más que otras y con el tiempo cada grupo viviente evolucionaría y se adaptaría a ser una especie animal diferente (lógicamente tendría que pasar mucho tiempo para que esas nuevas adaptaciones se consolidasen).

Como siempre tendría que existir el grupo o especie viviente que evolucionase más que las demás. De esa especie viviente más evolutiva surgiría la especie humana. Pero no sin antes haber dejado en el camino evolutivo otros grupos o especies vivientes que se adaptaron a vivir en un hábitat que le inducía a evolucionar menos, con lo cual se adaptarían a ser una especie viviente diferente. Ya que, vuelvo a repetir, la vida al poseer libertad de acción se pudo expandir evolutivamente por todas las partes terrestres posibles; y a través del tiempo y de los hábitats surgieron muchas especies vivientes diferentes.

O sea que la especie viviente que más ha evolucionado es porque es la que menos tiempo ha permanecido viviendo en el mismo hábitat. Es decir que es la que menos se ha adaptado a vivir en un sitio fijo que es como decir que es la más inadaptada. Con lo cual es la que menos se ha adaptado a la sincronización del tiempo por inadaptarse más al tiempo del espacio tiempo.

La especie humana es la más inadaptada, no sólo con el tiempo sino también con el espacio tiempo, y por eso ha evolucionado más que las otras especies vivientes.

Esa inadaptación es una especie de energía que posee todo lo que evoluciona y que induce a no sincronizarse con el tiempo. Energía que surge en el espacio estelar cuando surge una estrella. Energía que posibilita, gracias a su no adaptación al tiempo, que existan todas las adaptaciones o existencias adaptativas que se han originado, ya sean materiales o vivientes. Energía que en su camino evolutivo ha originado también la vida. Es una energía imparable, y como también es una energía inadaptativa puede luchar contra el tiempo. Todo eso obliga a esa energía a necesitar evolucionar siempre hacia ese camino evolutivo inadaptativo contra la sincronización del tiempo. Por eso, al crearse a través de esa energía un planeta como la Tierra, idóneo para albergar la vida, esa energía, como no podía dejar de evolucionar,  tarde o temprano evolucionaría como vida, ya que es un paso evolutivo más hacia esa evolución sin fin. 

No solamente nuestra estrella es la que se origina con esa energía, todas las demás estrellas del firmamento se originan con esa energía.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://evolucioninteligentesinfin.com 

viernes, 2 de agosto de 2019

Einstein y el tiempo




El tiempo y Einstein
Espacio tiempo



Einstein y el tiempo (segunda parte)  



( Continuación del artículo paradoja de Einstein. Enlace a este artículo Paradoja de Einstein)




Nada puede rejuvenecer


Llamase transcurrir dinámico, evolución, adaptación, transformación o envejecimiento, absolutamente todo es movimiento y todo se transforma envejeciendo, nada puede rejuvenecer.


Todo se transforma o envejece a una velocidad más rápida que la velocidad expansiva, ya que todo se mueve y existe como expansión.

Si algo puede transformarse o evolucionar a un ritmo dinámico propio es porque posee libertad de acción como es el caso de la vida. Sin embargo, la vida no puede permanecer permanentemente desconectada del tiempo ya que todo es tiempo en el espacio tiempo donde vivimos. Por eso la vida necesita descansar además de necesitar dormir, ya que todo eso le permite a la vida sincronizarse con el tiempo.

Pero no todas las especies vivientes pueden evolucionar igual, sólo puede evolucionar más que las demás la humanidad. Eso es así porque la especie humana posee una mayor libertad de acción que le permite inadaptarse más a la sincronización normal del tiempo. Las demás especies vivientes han perdido esa libertad de acción que posee la humanidad, han perdido esa inadaptación o lucha contra el tiempo porque se han adaptado al tiempo. 

Esa misma adaptación al tiempo que padecen todas las especies vivientes no humanas, también la padecieron y padecen toda la materia no viviente.

Eso es así, porque en el espacio tiempo donde vivimos, a través de los nacimientos de las estrellas, de las mismas estrellas surge constantemente una energía que evoluciona sin cesar como inadaptación al tiempo transformándose constantemente en existencias evolutivas. Osea que esa energía evoluciona así porque no se adapta a existir como existencia adaptada al tiempo. Y como si fuese una energía especial, esa energía inadaptada al espacio tiempo evoluciona porque no se puede adaptar a existir como tiempo.

De esa manera, esa energía estelar a medida que evoluciona transformándose constantemente en existencia evolutiva, crea todo tipo de existencias evolutivas que no se adaptan al tiempo. Pero también, a medida que crea esas existencias evolutivas, esas mismas existencias una vez creadas, dejan de ser existencias evolutivas, dejan de inadaptarse al tiempo transformándose en existencias adaptadas al tiempo, así nacieron los planetas, los demás astros planetarios, la materia, la vida y todo lo que existe como existencia en el espacio tiempo.

Esa energía evolutiva está destinada a originar constantemente existencias evolutivas, pero una vez originadas, como esa energía no puede dejar de crear existencias evolutivas, las creadas se adaptan a existir, tal y como han sido creadas  al ritmo impuesto por el tiempo, o sea que se adaptan a no evolucionar. 

Como no se puede vencer al tiempo porque todo en el espacio tiempo es tiempo, esas existencias a medida que se crean se adaptan al tiempo, así se originan todo tipo de materias posibles. Pero esa energía evolutiva que lucha contra el tiempo, que evoluciona así porque no se puede adaptar al tiempo es una energía inadaptativa que no puede frenar su evolución mientras exista la estrella a la que pertenece.

Ante esa incesante evolución de esa energía evolutiva también se crearon evolutivamente todas las especies vivientes, y se crearan en todos los sistemas planetarios siempre y cuando se creen evolutivamente los lugares adecuados para que pueda subsistir la vida.

Al igual que le sucedió a todas las materias estelares les sucedió a todas las especies vivientes que se crearon: después de sus correspondientes tiempos evolutivos,  se adaptaron a existir al ritmo del tiempo, y por eso ya no pudieron evolucionar más.

Solamente podían evolucionar las existencias que poseían esa energía especial que evolucionaba inadaptativamente porque luchaba constantemente contra el tiempo. O sea que esa energía evolutiva se inadaptaba constantemente al ritmo dinámico del tiempo y por eso no se podía adaptar al tiempo, y en su camino evolutivo inadaptativo dejaba adaptadas al ritmo del tiempo a todas las existencias evolutivas que creaba.

Esa energía evolutiva inadaptativa es la que permite que la humanidad se inadapte constantemente al ritmo del tiempo pudiendo así la humanidad evolucionar sin cesar, ya que esa energía evolutiva sólo la puede poseer la existencia más evolutiva, que es la humanidad.

Es esa misma energía la que crea las existencias más evolutivas a través de una inadaptación constante contra la adaptación al ritmo del tiempo, y a medida que las crea continua creando otra existencia más evolutiva dejando a las existencias creadas a merced del tiempo, o sea adaptadas al tiempo, y eso es lo que le ha sucedido a todo lo que existe en el espacio tiempo.

La humanidad no se ha adaptado al tiempo porque posee esa energía evolutiva inadaptiva al tiempo, con lo cual la humanidad evolucionará sin cesar inadaptándose al ritmo del tiempo, porque es la única forma de evolucionar y esa energía nunca dejará de existir mientras exista la estrella a la que pertenece.    




El tiempo y su dinamismo


Nada puede existir en un espacio tiempo con un dinamismo más lento que el propio dinamismo que posee el tiempo.

Eso es así porque nada puede moverse a una velocidad más lenta que la de la propia expansión universal, y todos los tipos de tiempos que existen en todos los espacios tiempo forman parte de la expansión universal, y por eso están inducidos a moverse  a la velocidad expansiva.

Con lo cual el tiempo no posee una velocidad propia porque la velocidad del tiempo es la inducida por la expansión. Realmente el tiempo no posee velocidad, el tiempo sólo es la sincronización dinámica de la existencia, y eso es mucho ser porque gracias a eso existe la existencia en el espacio tiempo.

Teniendo en cuenta lo dicho, todo lo que existe en el universo sólo puede alterar su dinamismo a una velocidad más rápida que la del dinamismo expansivo, o sea que la velocidad expansiva. Ya que a la velocidad que nos movemos, o se pueda mover cualquier cosa, hay que añadirle la velocidad expansiva, la cual no percibimos ya que todo se mueve de manera expansiva.


Velocidad, masa y constancia en el tiempo 


Velocidad, masa y constancia en el tiempo son proporcionales entre sí en la transformación o envejecimiento de la existencia.


Todo en el espacio tiempo está adaptado a existir con el dinamismo sincronizado del tiempo y con la velocidad expansiva a la que está adaptado todo.

Por eso, todo lo que sobrepase esa velocidad expansiva es desincronizarse parcialmente del tiempo, es transformarse o envejecer más lento. Si la velocidad no es muy grande apenas se notará esa transformación o envejecimiento, pero si la velocidad es muy grande, como por ejemplo viajar a la velocidad de la luz, entonces esa transformación o envejecimiento lento será muy grande, será proporcional a la velocidad conque se viaje.

En realidad esa transformación o envejecimiento lento, ya que nada puede rejuvenecer, es una desconexión parcial a la sincronización normal del tiempo, o sea es dejar de adaptarse parcialmente al tiempo. Digo lo de parcialmente porque nada de lo que existe en el espacio tiempo puede desconectarse totalmente de la sincronización del tiempo, por eso esas desconexiones no son totales.

Quizás, si algo pudiese viajar a la velocidad de la luz o a velocidades superiores podría vencer al tiempo y salir del espacio tiempo, entonces ese algo dejaría de estar sujeto a la sincronización del tiempo. Entonces a ese algo le podría suceder dos cosas o dejar de existir porque nada puede viajar a la velocidad de la luz excepto la luz; o desintegrarse y transformarse en luz, es decir dejar de existir como existencia sincronizada por el tiempo adaptándose a ser existencia en forma de luz. Como dejar de existir no se puede, ya que dejar de existir es ser la nada y eso no puede ser porque la nada no existe; por tanto a ese algo que viajase a la velocidad de la luz, que es la máxima posible, sólo le quedaría la opción de transformarse en luz. 



Velocidad y masa de un ser viviente 


Una especie viviente pequeña como por ejemplo la de un mosquito, aunque se mueva a una velocidad muy rápida para su tamaño, como posee poca masa, su transcurrir dinámico como tiempo será muy rápido, envejecerá o se transformará muy rápidamente. Si ese mosquito tuviese la masa de un elefante y pudiese transcurrir a la velocidad que transcurre un mosquito,  entonces envejecería mucho menos. Envejecería proporcionalmente a la velocidad como transcurre su masa según la cantidad de  masa que posea. A todo esto hay que añadirle la constancia, cuanto más larga sea la constancia en la transformación o envejecimiento de algo más tiempo permanecerá con esa transformación o envejecimiento. Si los mosquitos dejasen de ser constante con su transcurrir dinámico dejarían de existir.

Con lo cual, a la proporcionalidad del transcurrir dinámico (más o menos rápido), a la masa y al tiempo hay que añadirle la constancia. 

Toda transformación o evolución de algo depende de la constancia, de la velocidad de movimientos y de la masa.  La constancia es tiempo y eso es fundamental en las transformaciones de las existencias.



El tiempo en las vidas


La vida se transforma o envejece más rápido que la materia no viviente porque la vida no está adaptada a una adaptación tan lenta como la de la materia no viviente.

La vida también es una adaptación al igual que la materia no viviente, y al igual que todo lo del espacio tiempo. Pero para adaptarse a existir como adaptación en el espacio tiempo hay que inadaptarse al tiempo. Cuanto mayor sea esa inadaptación al tiempo, esa desincronización con el tiempo, más se evolucionará. Por eso la vida evoluciona más que las otras existencias, ya que las vidas son vidas porque están más inadaptadas o desincronizadas con el  tiempo. Gracias a esa mayor inadaptación o desincronización de las vidas al tiempo las vidas poseen más libertad de acción.

Entre todos los seres vivientes el ser humano es el más inadaptado al tiempo, por eso es el que más a evolucionado.

Absolutamente todas las vidas poseen cierta libertad de acción. 

La libertad de acción de las vidas significa que se pueden desincronizar más del tiempo que las otras existencias que no posean libertad de acción, que serán las existencias no vivientes. Y cuanto más libertad de acción posea una especie viviente mayor será su desincronización con el tiempo, por tanto más podrá evolucionar.

La libertad de acción es lo que le permite evolucionar más a la vida. Pero la vida no puede desincronizarse permanentemente del tiempo ya que todo en el espacio tiempo debe sincronizarse con el tiempo, por eso la vida necesita descansar de ese esfuerzo inadaptativo. Y donde más puede una vida sincronizarse con el tiempo es durmiendo. Las plantas no necesitan dormir porque sus inadaptaciones o desincronizaciones con el tiempo son tan débiles que tienen margen suficiente para sincronizarse con el tiempo sin tener que descansar o dormir.

Ya que nada en el espacio tiempo se puede desincronizar totalmente, de una manera permanente, del tiempo porque el tiempo es como un imán permanente que atrae permanentemente a todo lo que existe en el espacio tiempo. 


Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://evolucioninteligentesinfin.com




viernes, 26 de julio de 2019

Tiempo



Velocidad del espacio tiempo
Velocidad del tiempo



El tiempo y su velocidad





Los multiversos


El tiempo es el que sincroniza dinámicamente, de manera expansiva, todo lo que existe en su espacio tiempo.

Existen infinidades de espacios tiempos como el espacio tiempo donde vivimos. Cada uno de ellos posee sus propias sincronizaciones dinámicas, y pueden coexistir entre sí sin que se interfieran unos con otros. Son como universos distintos dentro de un mismo universo expansivo.

Los espacios tiempo nacen a través de grandes cantidades de existencias expansivas acumuladas en un punto cualquiera de la expansión universal.  Acumulando existencia expansiva hasta constituirse en una estrella.

Al generarse la primera estrella de cualquier espacio tiempo, se genera el origen de ese espacio tiempo. Y a medida que en ese espacio tiempo se van generando más estrellas inducidas con la misma sincronización dinámica, el espacio tiempo va creciendo.  Mientras eso sucede, en otros puntos expansivos se van originando nuevos nacimientos de estrellas que originarán nuevos espacios tiempos, en los cada espacio tiempo poseerá su propia sincronización dinámica.

Cada espacio tiempo posee su propio yo, o identidad propia, y  crea su propia existencia sincronizada, la cual no puede coexistir con otras existencias que están sincronizadas con diferentes tiempos. Y aunque todos los espacios tiempos posean parecidas sincronizaciones dinámicas, al ser cada espacio tiempo una identidad propia que crea su propio lugar, cada espacio tiempo es como si fuese un universo distinto. Porque no olvidemos que todo es movimiento. Y la existencia como nada en movimiento que es podría coexistir con otras existencias sincronizadas con otros movimientos distintos, sin poder interferirse dichas existencias entre sí.



Sincronización dinámica

    
La expansión universal es una gran sincronización de existencias repulsivas, que por ser repulsivas son expansivas y no pueden crear la existencia compuesta y con ello el tiempo.

La sincronización dinámica del espacio tiempo tendrá mayor velocidad que la sincronización dinámica de la expansión universal. Ya que el espacio tiempo es una creación de la propia expansión universal gracias a una gran acumulación de existencias repulsivas, y debido a ello adquieren como espacio tiempo una mayor velocidad sincronizada de sus existencias.

No puede existir nada que posea una menor velocidad que la velocidad que posee la expansión universal como ya explicaré más adelante.

En cualquier espacio tiempo que pueda existir en el universo, todo está sujeto a una velocidad sincronizada superior a la expansiva pero sin dejar de estar sincronizada a la velocidad expansiva universal, ya que todo es expansión.

O sea que en cualquier espacio tiempo existen dos velocidades distintas pero unidas entre sí: la velocidad sincronizada con su correspondiente tiempo y la inducida por la expansión.



La velocidad mayor y la velocidad menor



En ningún espacio tiempo puede ejercerse una velocidad inferior a la velocidad creada por su propio espacio tiempo ni, por supuesto, a la de la propia expansión, ya que eso sería dejar de transcurrir dinámicamente, sería dejar de existir puesto que todo lo que existe existe como movimiento y el movimiento es velocidad.

La velocidad menor que existe es la de la expansión, y la velocidad menor que existe en cualquier espacio tiempo es la de la propia expansión. La velocidad del tiempo impuesta en cualquier espacio tiempo es una velocidad mayor que la de la expansión.

Sólo pueden existir velocidades superiores a las expansivas y en el espacio tiempo únicamente pueden existir velocidades superiores a las del propio espacio tiempo.

Cuanto mayor sea la velocidad que ejerza algo  en un espacio tiempo, y cuanto más se alargue esa velocidad, menor transcurrirá su sincronización dinámica, menos se transformará o envejecerá.
Es decir: menor será la transformación dinámica o el envejecimiento de ese algo.

Como nada puede moverse a menor velocidad que el espacio tiempo en donde exista, nada puede envejecer más rápido que lo que le permita envejecer su propio espacio tiempo.

Cuando una persona o cualquier otro ser vivo envejece de manera anormal, envejece porque su dinamismo  propio, tal vez celular, a perdido parte de la velocidad adaptativa que disponía y que le permitía envejecer a la velocidad normal de su evolución viviente. Ha perdido esa adaptación o evolución de la evolución normal del orden evolutivo al que pertenece.



Envejecer es adaptarse a otra sincronización dinámica



Como todo lo del espacio tiempo no puede moverse más lento que lo que permite el transcurrir dinámico de su tiempo, todo envejecimiento es una transformación o adaptación a la evolución normal del espacio tiempo.

Es decir, a cuanto a mayor velocidad se mueva algo mayor distorsión sufrirá su masa y menor será su envejecimiento (según la paradoja sobre los gemelos de Einstein). Por tanto, para que algo pueda envejecer más debería moverse a una velocidad menor que la velocidad del transcurrir dinámico de su espacio tiempo. En donde el transcurrir dinámico del espacio tiempo representa la velocidad cero, ya que nada puede moverse a menor velocidad del tiempo de su espacio tiempo.

O sea, que moverse algo a una velocidad inferior a la de la velocidad del espacio tiempo sería envejecer más, ya que moverse a mayores velocidades que la velocidad del tiempo es envejecer menos, según la paradoja de los gemelos de Einstein.

Por ejemplo, una piedra envejece, o llamase oxidación, más rápido en un lugar que en otro porque está más propensa a una adaptación dinámica más rápida que a otra. Lo mismo sucede con la vida, según se adapte o evolucione en un lugar u otro o de una forma u otra. Según su adaptación sufrirá una sincronización dinámica más rápida o más lenta. Pero eso no es envejecer más o menos sino dejar de transformarse dinámicamente más o menos; ya que nada puede envejecer en un espacio tiempo al igual que nada puede moverse a una velocidad inferior de la velocidad que se mueve el espacio tiempo. Por eso el envejecimiento de los seres vivientes y de todo en general no es un envejecimiento sino un dejar de envejecer más o menos, o sea, un mayor o menor transcurrir dinámico.
  
Cuanto mayor sea la velocidad de cualquier cosa menor será la transformación dinámica de esa cosa, y lógicamente cuanto más tiempo se alargue esa velocidad menor también será esa transformación. Ya que el tiempo es un orden expansivo inducido por el gran orden expansivo universal y todo está inducido a expandirse conforme se expande la expansión universal, por eso el tiempo además de ser tiempo es expansión.

A cuanto mayor velocidad se mueva algo en el espacio tiempo mayor será  su desincronización contra el tiempo normal a lo que está sujeto todo lo del espacio tiempo, por tanto menos transcurrirá el tiempo en ese algo.

Por lo contrario, si ese algo se pudiese resistir a moverse, evitando así el transcurrir dinámico  del tiempo, ese algo envejecería más rápido. Pero esto no puede ser, nada en el espacio tiempo puede transcurrir más lento que el transcurrir dinámico del propio espacio tiempo.



Todo en el espacio tiempo es tiempo



Absolutamente todo lo que existe en el espacio tiempo es producto del propio tiempo, o sea que todo en éste espacio se ha compuesto al mismo ritmo impuesto por el tiempo, con lo cual si algo se saliese de ese ritmo tratando de sincronizarse a una velocidad  menor del ritmo del tiempo ese algo dejaría de existir en ese espacio tiempo.

Pueden existir otros tipos de existencias en otros espacios tiempos sincronizados con sus propias velocidades impuestas por sus propios tiempos ya que cada espacio tiempo es único.

Supongo que las diferencias más grandes entre espacios tiempo, serán debido a las mayores diferencias entre velocidades de sincronización de las existencias de sus espacios tiempo comparándolas con otros espacios tiempo.

Las existencias que se muevan a velocidades superiores a las de las sincronizaciones normales del tiempo de sus propios espacios tiempo cuando dejen de moverse a esas velocidades volverán a sincronizarse a la velocidad del tiempo.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative
http://evolucioninteligentesinfin.com

miércoles, 17 de julio de 2019

Positivo y negativo



Todo posee su positivo y su negativo
Lo positivo y loo negativo del universo



Sobre lo positivo y lo negativo




La matemática universal


Como el universo es un gran orden por eso es una gran matemática, por eso es una especie de inteligencia.

Las matemáticas del universo no son exactamente como las matemáticas que conocemos. Las matemáticas del universo es una perfecta matemática basada en el orden sin fin de las existencias. Sus números no son números sino cantidades de existencias inducidas a funcionar con orden.

Por eso, las matemáticas universales obligan a la existencia a evolucionar sin fin como una especie de inteligencia. Lo cual ha permitido que existan espacios tiempos, en el que el tiempo es el que posibilita que la existencia se transforme con orden y evolucione sin fin.

Gracias a esas matemáticas universales existen las dualidades, existen las positividades y la negatividades.

A través del tiempo todo lo que existe en el espacio tiempo evoluciona matemáticamente, evoluciona con sus dualidades, con sus positividades y negatividades.



Lo positivo y lo negativo están en todo


La matemática universal induce a que el tiempo transforme matemáticamente a todo la existencia del espacio tiempo al que pertenece cada tiempo. Y por eso todo en nuestro espacio tiempo se transforma evolutivamente con sus positividades y negatividades adecuadas.

Todo tenderá a evolucionar matemáticamente hacia la matemática más adecuada, que es como decir que todo evolucionará hacia la justicia más justa que es la justicia impuesta por el tiempo. Ya que matemáticamente la justicia es el fin matemático más adecuado para que todo evolucione matemáticamente de la manera más adecuada.

Eso quiere decir que el mal como negatividad que es tenderá a evolucionar hacia el bien más justo impuesto por el tiempo, ya que el bien más justo es la plena justicia que es el resultado matemático más justo. Y el bien como positividad que es tenderá a evolucionar hacia el bien más justo, o sea hacia la justicia más justa que es la impuesta por la matemática del tiempo.

Y así, constantemente, todo evolucionará hacia esas metas matemáticas sin fin, ya que la matemática es infinita y la justicia absoluta no existe puesto que es una cantidad matemática que siempre se transforma hacia otras cantidades que siempre se transformarán sin fin.

Por eso, matemáticamente todo se paga. Por ejemplo una persona que emplee el mal a conciencia, ese mal representado matemáticamente como negatividad tiene que volver a él, ya sea en forma de enfermedad, viviendo amargadamente o de alguna otra manera, o tal vez esa persona pague ese mal en otra vida ya que esas negatividades le impiden evolucionar más como alma y necesita pagarlas para poder evolucionar más. Y lo mismo pasa con el bien, pero en sentido contrario al mal. Todo eso son las matemáticas universales en las que el tiempo las maneja con perfección.

Hay que tener en cuenta que lo dicho es una aproximación más o menos exacta, porque existen muchas clases de positividades y negatividades al igual que existen muchas clases de maldades y bondades. Como también existen muchos espacios tiempos, y aunque todos evolucionen de manera parecida unos estarán más evolucionados que otros.
   


Existen dos clases de espacios universales unidos expansivamente entre sí


Existe el espacio de la expansión universal y los espacios tiempo como nuestro espacio galáctico gravitario de existencias que se atraen entre. Los cuales también están inducidos a expandirse conforme se expande la expansión; ya que todo forma parte del mismo universo expansivo.

La expansión crece expansivamente sin fin gracias a que se satura constantemente de existencias dinámicas repulsivas semejantes entre sí, que nacen de la nada como existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles.

Por eso en la expansión no puede existir el tiempo, ni la existencia compuesta, ni el movimiento entre existencias que se atraen entre sí, ni las dimensiones, ni la gravedad ni nada de lo que existe en los espacios tiempo como el espacio galáctico gravitatorio donde existimos. Por eso la expansión se expande instantáneamente sin fin, sin poder poseer tamaños.

Los espacios tiempo galácticos gravitatorios expansivos como el que vivimos son espacios producidos por la propia expansión.

Expansión que en su largo camino expansivo repulsivo produce constantemente esos espacios de existencias atractivas, ya que todo pro produce su contra. Esos espacios sólo podían surgir como orden, surgiendo con sus propios tiempos, los cuales producírán sus propias existencias, ya que éstas sólo pueden existir si están sincronizadas dinámicamente. Y sólo se pueden sincronizar adecuadamente a través de un orden llamado tiempo.

De esta manera, se produjeron y se producen constantemente infinidades de espacios galácticos gravitatorios universales con sus propios tiempos. Que a su vez producen sus propias existencias, las cuales al estar sincronizadas con sus propios tiempos no pueden interfieren con las existencias de otros espacios ya que están sincronizados con diferentes tiempos.
  
El orden del espacio universal donde vivimos es uno más de esos espacios universales, los cuales, como he dicho antes, poseen sus propios tiempos y sus correspondientes existencias sincronizadas.

El tiempo es el que permite que exista la existencia compuesta y que ésta se transforme constantemente en otros tipos de existencias compuestas. Y de esta manera se forma en cada espacio una evolución sin fin que hace posible que existan las galaxias, las estrellas, la gravedad, la existencia compuesta, el movimiento entre existencias, la materia e incluso la vida.

Esa evolución sin fin, controlada por el tiempo, es una matemática universal, que también se podría llamar inteligencia evolutiva.



Tendencias evolutivas


Dichos espacios universales, aunque evolucionen con su propia sincronización dinámica inducida por su propio espacio tiempo, evolucionarán de manera parecida, ya que todos pertenecen al mismo orden universal, a la misma expansión universal a la misma evolución universal.

Ninguna existencia de dichos espacios galácticos puede cohexistir con otra existencia de otro espacio galáctico, ya que cada existencia de cada espacio galáctico está sincronizada con su propio tiempo, y la propia sincronización del tiempo es lo que permite que exista la existencia sincronizada con ese tiempo, pero no con otro tiempo.

Solamente las almas, al ser existencias sin tiempo, pueden trasladarse de un espacio a otro como alma. Y las vidas, a través de sus respectivas almas, pueden reencarnarse en cualquiera de esos espacios universales, o llamase mundos. Y lo harán de acuerdo a una evolución, la de las sus respectivas almas y las de sus respectivas vidas.

Como todo el universo es un gran orden, ese orden está inducido a todo. Por eso todo tiende a evolucionar con las mismas tendencias evolutivas. 

Tendencias evolutivas que llevan un mismo fin, el de evolucionar con orden y sin fin. Por eso surgieron unas tendencias más evolutivas que otras, por eso surgieron las almas, las cuales son las tendencias evolutivas más evolucionadas.



Las almas y su evolución


Las almas antes de ser almas eran las tendencias evolutivas más evolutivas del universo. Pero como todo tiende a evolucionar sin fin, al evolucionar las almas como tendencia evolutiva sin fin, o llamase orden o inteligencia evolutiva sin fin, originaron evolutivamente el primer orden evolutivo viviente universal.

Con lo cual, a través de este origen nació la jerarquía de almas enlazadas jerárquicamente a la jerarquía viviente. Jerarquía de almas que a medida que evolucionaba la jerarquía viviente evolucionaban ellas como jerarquía de almas.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative
   



  

sábado, 6 de julio de 2019

Tiempo y dimensión


El tiempo y sus dimensiones
Las dimensiones del tiempo



Las dimensiones del tiempo


¿Qué es el tiempo?


El tiempo es casi la perfecta sincronización dinámica de la existencia ya que la perfección absoluta no existe.

Pero el tiempo es mucho más, porque gracias al tiempo se pudo formar la existencia. Es el propio tiempo el que transforma a la existencia.  Por tanto es el que posibilita que puedan existir en la existencia infinidades de dimensiones. Pero no como dimensiones sino como diferentes tipos de existencias sincronizadas en diferentes tipos de tiempos. Sincronizaciones que pueden poseer distintas velocidades.

Es decir, que el tiempo se puede sincronizar dinámicamente en infinidades de sincronizaciones dinámicas distintas con diferentes velocidades. Y en cada sincronización puede crear un tipo diferente de existencia sincronizada. Existencia que puede cohexistir con otras existencias y tiempos diferentes sin pertenecer a la misma existencia ni al mismo tiempo. De esa manera pueden existir infinidades de universos en un mismo universo. Estas son las dimensiones a la que me refiero, las cuales son producidas por el propio tiempo.


Cada sincronización del tiempo distinta es un universo distinto 


Cada sincronización del tiempo diferente es un universo diferente con su propia existencia y tiempo diferente. Con lo cual, como nada puede dejar de existir ya que todo se transforma, un ser vivo al morir podría reencarnarse en otra vida de otro universo a través del alma y del tiempo.

Las almas son las existencias evolutivas más evolucionadas del universo y poseen un tiempo casi instantáneo, ese tiempo es un tiempo independiente del tiempo de la existencia. Con lo cual el tiempo de las almas pertenece a otra evolución, pero al mismo tiempo las almas están enlazadas al tiempo de la existencia a través de las vidas.

Como todo es un orden y todo evoluciona como orden, las vidas al dejar de vivir evolutivamente volverán a vivir en el lugar universal que evolutivamente le corresponda, a través del tiempo y las almas. Bien sea en este mundo o en otro mundo, el que les pertenezca evolutivamente. Todo depende de la propia evolución viviente.


Las dimensiones de la existencia

   
La existencia sólo puede poseer como como máximo tres dimensiones, la que le permite poseer el tiempo.

Realmente no es la existencia la que posee las dimensiones, es el propio tiempo el que hace posible que la existencia posea esas dimensiones.

La existencia sólo puede poseer como máximo tres dimensiones porque es la mayor y más perfecta sincronización dinámica que permite la sincronización dinámica del tiempo.

Tampoco la existencia podría poseer dos dimensiones, ya que con dos dimensiones no se puede posibilitar que exista la existencia. La existencia para poder ser existencia necesita transformarse sincronizadamente, a través del tiempo, en existencia compuesta. Y la existencia compuesta no se puede formar como existencia compuesta con sólo dos dimensiones ni con una sino con tres dimensiones.


¿Qué es la existencia?


Como ya he dicho antes, la existencia es existencia gracias a que existe una casi perfecta sincronización dinámica del tiempo. O sea, una sincronización adecuada para que la existencia pueda formarse como existencia compuesta y así poder ser existencia.

El resto del universo (el aproximadamente el 95% de energía oscura y materia oscura no es existencia). Aunque la materia oscura que es aproximadamente de un 15% del universo podría ser una mezcla de existencia e inexistencia.


¿Por qué la energía oscura no es existencia?


Para que exista la existencia  se necesita que exista una casi perfecta sincronización del tiempo, y en la energía oscura no existe el tiempo. Allí no puede existir el tiempo porque allí todo es energía repulsiva, que no es existencia sino una especie de tendencia repulsiva.

Esa clase de energía oscura no es existencia real, sino una repulsión repulsiva instantánea, sin el tiempo, que se expande sin fin como tendencia repulsiva. Como en esa expansión no existe el tiempo allí no se puede formar la existencia; por tanto no se puede formar ni las dimensiones, ni lo grande ni lo pequeño, etc. Es una clase de existencia repulsiva que no es existencia real sino tendencia repulsiva, la cual por eso se expande sin fin.

La expansión en su camino expansivo originó repulsivamente, ya que todo pro produce su contra, un espacio de energías atractivas, que es el espacio galáctico donde vivimos. El cual, crece porque su crecimiento es un crecimiento de existencias y crece sin fin porque está inducido a moverse expansivamente sin fin al mismo par que la expansión se mueve sin fin.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative




Multiversos

Multimundos
Mundos



Mundos dentro de otros mundos




El origen del mundo


El universo se originó de la nada surgiendo de la nada y en la nada. De ahí surgió la primera existencia dinámica más pequeña posible.

La cual no podía ser pequeña ni poseer ningún otro tamaño, puesto que era una existencia irreal. Era una especie de tendencia que en forma de movimiento rotaba sobre sí misma.

No podía moverse de otra manera ya que tenía que existir como movimiento y no podía moverse hacia afuera ya que estaba rodeada por la nada.

A dicha existencia irreal que originó el universo la llamaré tendencia por llamarla de alguna forma
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Tendencia cuyo movimiento realmente no era movimiento ya que no era una existencia real.

Esa primera tendencia dinámica originó el universo, creando así el espacio dinámico más pequeño posible. Espacio que no podía tener pequeñez porque no existían los tamaños.

Cuando se originó el universo se originó el comienzo de todo, comienzo que no podía tener fecha porque no existía el tiempo.




La nada y el mundo


Tiempo tuvo la nada de originar al universo ya que la nada ha existido siempre. Aunque el tiempo de la nada no exista.

Cuando se originó esa primera tendencia dinámica, al mismo tiempo, sin que existiese el tiempo, se originó el Big Bang.

Esa primera tendencia al estar eternamente rotando sobre sí misma en donde no existía nada y rodeada por la nada sufría una permanente fuerte presión. Lo cual la indujo a necesitar crecer como movimiento. Pero sólo podía crecer dentro de su propio espacio dinámico, ya que fuera estaba la nada y la nada no se podía ocupar porque ésta no existe.

Como esa primera existencia no podía crecer como tendencia, ya que no existían los tamaños, sólo pudo crecer provocando nacimientos de nuevas tendencias. Las cuales tendrían que ser semejantes entre sí, ya que sólo se puede surgir de la nada como tendencia dinámica más pequeña posible.

De esa forma dichas tendencias dinámicas se multiplicaron sin cesar en un mismo pequeño espacio dinámico. Como no existía lo grande, ni lo pequeño ni el tiempo, ese crecimiento se produjo interiormente e  instantáneamente, ya que no se podía producir exteriormente porque fuera estaba la nada. Y ese movimiento, al no ser movimiento real porque no era existencia podía acumularse sin fin en un pequeño espacio dinámico.



La expansión del mundo



Todas esas tendencias que se multiplicaban sin cesar, eran tendencias repulsivas. No podían ser de otra forma, ya que si se atrajesen entre sí dejarían de ser las tendencias más pequeñas posibles. Pero tampoco podían separarse unas de otras, ya que estaban obligadas a ocupar un mismo pequeño espacio dinámico.

De esa forma se originó un espacio cada vez más repulsivo que no cesaba de crecer como espacio dinámico. Como no existían los tamaños, ese espacio dinámico podía crecer sin fin sin poder crecer como tamaño. El movimiento en sí no podía crecer ya que no era existencia, por eso ese espacio dinámico crecía sin fin como movimiento irreal, o como tendencia dinámica, pero no como movimiento hecho existencia.

Ese crecimiento repulsivo sin fin es el crecimiento expansivo universal, es el Big Bang. El cual crecerá sin cesar instantánea expansivamente como movimiento repulsivo. Y crece así porque en ese crecimiento no existen las existencias, la atracción entre existencias, los tamaños ni el tiempo.




Nació el tiempo y la existencia


Esa expansión dinámica repulsiva universal invade con su dinamismo a todo el universo. La expansión universal es el aproximadamente el 95% del universo. Expansión compuesta de energía y  materia oscura, aunque la materia oscura quizás sea una mezcla de expansión y  existencia.

A medida que crece la expansión crea un espacio cada vez más grande de existencia atractiva, que es el espacio donde vivimos. El cual, nació tan uniformemente que nació como tiempo, y conforme éste crece sincronizadamente va produciendo cada vez más existencia compuesta.

Al nacer la existencia dinámica que se atrae entre sí nació el tiempo. Y el propio tiempo sincronizadamente originó la existencia compuesta, y con ésta se originaron las tres dimensiones, los tamaños y todo le que existe en nuestro espacio galáctico.

Pero aún hay más, en el espacio universal donde vivimos no solamente existe un tiempo, existen infinidades de tiempos con sus propias sincronizaciones. Eso permite que existan infinidades de existencias con sus propias existencias que al estar sincronizadas con sus propios tiempos existan como mundos distintos.

Eso es posible porque cada tiempo crea su propia existencia. De esa manera todas las existencias pueden poseer sus propias existencias sin interferir en otras existencias y sin que otras existencias puedan interferir en sus propias existencias.



Infinidades de mundos dentro de un sólo mundo


El espacio galáctico donde vivimos posee su propio tiempo con su propia existencia. Y por mucho que queramos detectar otros espacios galácticos creados con sus propios tiempos, no podremos, porque cada espacio galáctico existe con su propio tiempo.

Solamente las almas poseen un tiempo instantáneo que les permite cohexistir en todos los espacios tiempos. Por eso, cuando alguien muere su alma le conducirá a nacer en el mundo donde nació o en cualquiera de esos otros mundos. Me imagino que todos reencarnaremos en los lugares que evolutivamente nos merezcamos según hayamos evolucionado. Las almas como pertenecen a una jerarquía de almas, estarán obligadas a enlazarnos como vida en el lugar que nos corresponda.



El gran poder del tiempo


Las dimensiones de la existencia no las crea la existencia, las crea el propio tiempo sincronizando al movimiento como existencia.

Por eso es el propio tiempo el que permite que puedan existir infinidades de dimensiones, pero no como dimensiones de la existencia sino como dimensiones del  tiempo hecho existencia.
El tiempo posee el gran poder de originar todo lo que existe en el espacio donde existe y de ordenarlo todo como existencia.



Más sobre el todopoderoso tiempo


El tiempo es muy poderoso, excepto en la energía oscura expansiva puesto que allí no existe el tiempo, ya que las existencias se repelen entre sí.

Nuestro espacio galáctico gravitatorio universal donde existimos también es expansivo porque todo se expande sin fin. Aquí la existencia se atrae entre sí  como existencia compuesta, pero no individualmente, ya que entonces no se podría transformar la existencia como existencia compuesta. O sea que en nuestro espacio galáctico las existencias dinámicas más pequeñas posibles no se atraen entre sí, sólo se atraen como existencias compuestas y siempre dependiendo de la sincronización del tiempo.

El tiempo lo controla y lo sincroniza todo, induciendo a que las existencias se transformen constantemente con orden como existencia compuesta.

Las existencias de nuestro espacio galáctico no se pueden atraer totalmente entre sí porque si se atrajesen totalmente entre sí no se podrían formar ni desformar como existencia compuesta. No podría transformarse constantemente como lo hace. 

Como ninguna existencia se puede unir totalmente, cada existencia, sea como la existencia más pequeña posible o como existencia compuesta, adquiere su propio yo, o llamase identidad propia. De esta forma, todo se sincroniza como tiempo.



La necesidad de dormir


Me he dado cuenta del porqué los seres vivientes necesitan dormir:

Como todo en el espacio galáctico donde vivimos es tiempo, y todo aquí funciona y se transforma como tiempo, la vida para poder evolucionar necesita vencer constantemente al tiempo, eso es evolucionar.

O sea que el tratar de desincronizarse del tiempo es evolucionar.

Pero como la vida no puede separarse totalmente de la sincronización del tiempo porque todo es tiempo, el dormir se hace necesario para sincronizarse adecuadamente con el tiempo.

Cualquier vida, después de un desgaste evolutivo desincronizándose parcialmente del tiempo para poder evolucionar más, o sea para poder vivir más; necesita un descanso físico, psíquico y una buena sincronización con el tiempo. Para que cuando nos despertemos estemos en las mejores condiciones para volver a vivir, que es una forma de evolucionar desincronizándose parcialmente del tiempo, ya que la vida posee cierta libertad de acción que no puede poseer otra clase de existencia.

Y es precisamente esa libertad de acción la que posibilita la desincronización parcial con el tiempo, puesto que al actuar libremente nos deshacemos parcialmente del control del tiempo, y como todo es tiempo el propio tiempo nos trata de unir al orden del tiempo a través de nuestra debilidad, que es cuando dormimos, que es cuando más débiles estamos.

No podemos evitar dormir, ya que el poder del tiempo nos atrae constantemente porque todo es tiempo y necesitamos ser tiempo porque somos tiempo. 




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado es Safecreative