31.3.20

La existencia y la nada


Imagen de una gran silueta de persona mirando un cielo oscuro con rayos blancos
La nada y la existencia. Pixabay


La nada y la existencia


ALGUNAS LEYES DE LA NADA

Primera ley de la nada: La imposibilidad de que pueda existir algo absoluto induce a que todo tenga su contrariedad. Al tener todo su contrariedad no puede existir nada absoluto. Con lo cual, ni la nada puede ser absoluta ni la existencia tampoco, siendo ambas contrariedades contrarias entre sí.

La nada y la existencia existieron siempre como contrariedades entre sí. Por eso mismo, la nada no pudo ser nunca absolutamente nada ni la existencia pudo ser nunca absolutamente existencia.
Segunda ley de la nada: Todas las contrariedades esenciales sufren exactas contrariedades, debido a que han evolucionado de las mismas exactas contrariedades nada-existencia.
Tercera ley de la nada: Al ser la contrariedad una acción dual, todo lo existente tiende a ser un orden dual de contrariedades.
Cuarta ley de la nada: Al poseer la nada una contrariedad repulsiva contra la existencia,  induce a que la existencia atraiga a la existencia y a que la nada atraiga a la nada.  
Quinta ley de la nada: La nada al no existir, al ser inexistencia, es subjetiva con lo cual, inevitablemente, la nada de su propia inexistencia solo pudo originar como contrariedad algo inexistente, algo subjetivo como es la existencia. La cual surge de la nada como algo tan infinitamente pequeño que es casi la nada, surge como inexistencia hecha existencia. El resto del mundo que no sea nada y existencia no existe, ya que todo está hecho de la misma nada, la cual se concentra toda como contrariedad entre la existencia.
Sexta ley de la nada: Ahí está el gran poder de la inexistencia en ser un enorme cúmulo de existencia compactada entre la nada, no en las infinitas ínfimas existencias subjetivas que surgen individualmente sin cesar como casi la nada. La unión de infinidades de esas ínfimas infinitas pequeñas existencias posibilitan que la existencia sea algo real. Esas constantes duplicaciones o multiplicaciones de esas ínfimas existencias que surgen sin cesar de la nada posibilitaron la infinitud de  infinidades de esas ínfimas existencias. Las cuales al tener la posibilidad de atraerse entre sí, construyeron todo un gran mundo que todavía sigue engrandeciéndose sin cesar.
Esas infinitas ínfimas existencias subjetivas, que son más nada que existencias, por sí solas no son nada. Sin embargo, la unión de infinitas infinidades de esas esencias hacen que la existencia parezca una existencia real y así pueda hacer realidad la materia, la energía incluso la vida. Esa unión de esencias de la existencia posibilitaron, no sólo que la existencia fuesen  cada vez más abundantes, sino que las propias energías de todas las contrariedades acumuladas se multiplicasen indefinidamente, y que todo lo que atañe a la existencia se multiplicase también conforme a lo que es la existencia en sí y a sus límites expansivos.
Esa es la grandeza de la existencia, la posibilidad de que de una simple inexistencia con el poder de duplicarse continuamente de manera casi instantánea se duplicase en infinidades de duplicaciones y estas en múltiples infinidades de duplicaciones, hasta componer una cada vez más creciente existencia. 
Séptima ley de la nada: La nada y su contrariedad la existencia, han existido siempre, porque dónde no existe el tiempo no se puede determinar cuándo existió algo.
No pudo existir la nada sin la existencia, porque la existencia es la nada hecha existencia y la nada sin la existencia no es nada. Gracias a la oposición que le impone la existencia a la nada y viceversa, la nada y la existencia son inseparables, y lo serán siempre por mucho que se repelan, ya que la existencia está rodeada de la nada y la nada rodea a la existencia, y por eso, no pueden huir una de otra.
Decir: "siempre" existió la nada o decir: "nunca" existió la nada, es decir lo mismo, porque la nada no existe. Lo que existe es la contrariedad de la nada que es la misma contrariedad que la de la existencia pero en sentido contrario. Decir: "siempre" existió la existencia o decir "nunca" existió la existencia, es decir lo mismo, porque la existencia no existe. Lo que existe es la contrariedad de la existencia contra la nada, que hace que la existencia exista.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://sudokusycrucigramas.blogspot.com
http://articulosnuevos.blogspot.com

24.3.20

El centro del mundo



Imagen de un universo multicolor con muchos astros entre uno grande
El centro del Universo. Pixabay


EL CENTRO DEL COSMOS



El centro del universo

Por no haber nada absoluto todo tiene que tener su contrariedad; por eso necesariamente la nada tuvo que tener su contrariedad, pero no sólo una, sino varias contrariedades ya que la nada podría disponer de varias absolutidades. 

Todas esas contrariedades de la nada se debieron  acumular en una sola contrariedad, ya que estamos hablando de la contrariedad de la nada, que es la esencia de la existencia, la cual es un cúmulo de contrariedades que ha evolucionado en todo un mundo de existencias conforme a ese cúmulo de contrariedades.
¿Cuáles serían las contrariedades de la nada?: es posible que me deje alguna, la primera podría ser la centralización como contrariedad de la descentralización o infinitud de la nada, por no poseer la nada ningún centro. La segunda sería la finitud, por no poseer la nada dimensiones o por ser la nada infinita. La tercera sería la material (la existencia), por no poseer la nada materia o existencia. La cuarta sería el dinamismo, por poseer la nada una plena quietud. La quinta sería la búsqueda sin fin de la perfección, por ser la propia nada absoluta perfección. La sexta sería la tendencia a la evolución sin fin conforme al orden impuesto por la nada, por ser la nada un pleno orden como nada. Y la séptima sería la energética, por no poseer la nada energía o por ser pura energía la contrariedad de la nada, energía inducida por la propia contrariedad de la nada, y graciaa eso se creó una repulsión contra la nada que hizo posible que la existencia atraiga a la existencia y que la nada atraiga a la nada.
Esas absolutidades de la nada: infinitud, descentralización, inexistencia, quietud, perfección, orden y sin energía imposibilitarían a la propia nada ser la nada y la obligaría a estar inducida, a poseer una serie de contrariedades que evitasen esas absolutidades. Gracias a eso, irremediablemente, surgiría en cualquier punto ínfimo de la nada esas contrariedades acumuladas en una sola contrariedad, acumuladas en un sólo punto, que sería el punto central de la infinitud de la nada, el punto central de la existencia o el punto central del mundo y de todo lo existente (por eso no pueden existir más mundos, por eso no pueden existir más de un centro del mundo).
Esa contrariedad o punto central de la nada, había permitido a la existencia la posibilidad de existir y de poder alcanzar la infinitud de la nada. Lo cual equivaldría a que la existencia pudiese respirar, a que no estuviese encerrada en una finitud, a que fuese siempre abierta, a que no tuviese fin, a que fuese eterna y a que pudiese evolucionar sin cesar, conforme al orden inducido por la nada, tratando de ser siempre existencia. Tratando siempre de buscar la perfección de la nada, cosa que la existencia nunca logrará definitivamente ya que la perfección es una infinitud de la nada, una absolutidad, una imposibilidad; pero la existencia necesitará siempre buscar esa perfección, para poder ser siempre existencia imperfecta perfeccionándose continuamente.
Ese punto central se había convertido en un cúmulo compacto energético, que acumulaba todas esas energías concentradas de las propias contrariedades de la nada. 

Todas esas contrariedades de la nada crearon el centro del universo: finitud, tendencia a la búsqueda sin fin de la perfección de la nada, dinamismo, energía, centralización (punto o formación esférica central del mundo, con la posibilidad de que la evolución de la existencia adoptase también esa centralización y ese origen esférico) y evolución conforme al orden inducido por la nada. 

De esa forma, esa ínfima contrariedad de la nada comenzó a dotarse de existencia como existencia, ya que ya poseía las energías suficientes en contra de la nada; ya que ya poseía el dinamismo energético suficiente; ya que ya poseía la finitud energética necesaria; ya que ya poseía la tendencia energética suficiente que le inducia a buscar sin fin la perfección y la infinitud de la nada, lo cual también le inducía a evolucionar, a multiplicarse, a seguir un camino, un orden. 

De esa manera, esa contrariedad de la nada se convirtió en la esencia de la existencia, que partiendo del punto más central de la nada se convertiría en el origen central de la existencia, que de forma ínfima, dinámica, esférica, imperfecta, energética y ordenada evolucionaría de la única forma posible de evolucionar, multiplicándose indefinidamente inducida por el camino u orden impuesto por la nada. 


Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://sudokusycrucigramas.blogspot.com
http://evolucioninteligentesinfin.com
http://articulosnuevos.blogspot.com

14.3.20

La nada y sus leyes


Foto de un Universo oscuro
El Universo es la nada en movimiento

La leyes de la nada


EL UNIVERSO ES UN ORDEN MATEMÁTICO

Antes de que existiese la existencia, si es que no existió alguna vez, la nada tuvo que ser tan absolutamente nada que todo era perfecta nada. Pero no podía ser todo nada absoluta porque la absolutidad es una imposibilidad. Tampoco todo podía ser nada perfecta ni infinita, aunque la nada no existiese, porque también son absolutidades imposibles. Por eso cuando surgió el cosmos tenía que existir algo, aunque ese algo fuese un algo subjetivo o infinitamente pequeño. Tuvo que existir la nada y su no absolutidad que forzosamente tenía que ser la contrariedad de la nada llamada existencia, ya que solo existen dos opciones la nada y la existencia como nada en movimiento. 

    Gracias a esa permanente contrariedad nada-existencia que provocaba un constante movimiento contrario a la absoluta quietud de la nada se produciría cada vez más existencia. O dicho de otra manera: tratando continuamente la existencia de evitar la absolutidad de la nada,  la nada y la existencia producirían cada vez más existencia.

    Toda  absolutidad posee su contrariedad, ya que todo posee su contrario. Para que la existencia originase cada vez más existencia tenía que haber en la propia existencia una permanente  contrariedad contra la nada inducida por la propia nada. Una forma binaria de existir, nada existencia que matemáticamente significaría que tienen que existir el cero y el uno, o el cero y otro cero diferenciador (o la nada infinita y su contrariedad la nada hecha existencia). Porque con todos los ceros iguales y todos los unos también iguales no existirían las matemáticas binarias, no se podría producir ningún resultado matemático binario. Con la nada sola, sin su contrariedad la otra nada (la nada hecha existencia) no existirían las matemáticas de la existencia, no existiría la existencia, todo sería nada. 

    Por lo tanto, la existencia se multiplicaba sin fin, gracias al orden matemático binario: nada absoluta y su contrariedad la nada hecha existencia, que posibilitaron una contrariedad binaria que transformada constantemente sin fin la nada en esencia o alma en forma de existencia dinámica más pequeña posible. Existencia que evolucionó o se multiplicó ordenada binariamente creando sin fin cada vez más esencias binarias, gracias a la constante contrariedad sufrida en la nada absoluta provocada por la nada infinita. Como las ínfimas esencias de la nada no podían crecer o engrandecerse por sí mismas porque eran nada absoluta, necesitaban esa contrariedad de la nada infinita que les inducía a crecer binaria ordenadamente de la única forma que pueden las matemáticas binarias crecer: conforme a un orden binario, y así de esa manera, bajo ese orden matemático binario se ha creado todo lo existente. 

    Como la nada infinita no tiene tamaño, ni energía porque es totalmente nada, sus continúas contrariedades contra la nada absoluta provocaban que se multiplicara la existencia sin cesar como nada en movimiento, que en forma de esencias infinitamente ínfimas, tan infinitamente ínfimas que serían existencias dinámicas más pequeñas posibles. Con lo cual, esas infinitamente ínfimas existencias que todavía surgen y surgirán sin fin de la nada son las esencias de la existencia que en forma de contrariedades "1" que poseen la posibilidad de multiplicarse sin fin empezando por el cero como nada hecha existencia.


Lugares-existencias

Esa primera esencia que surgió de la nada era inexistencia que sólo existía por ser la contrariedad de la nada. Esa esencia cero tenía energía cero, era la energía cero de la nada infinita que al ser la contrariedad de la nada absoluta ya no podía ser la energía absolutamente cero, ya obtuvo la suficiente energía para poder ser la energía uno y así cumplir con las matemáticas binarias de la existencia. Todas las demás esencias que surgen sin cesar como existencias dinámicas más pequeñas posibles son semejantes entre sí, solo se diferencia unas de otras en que cada una ocupa su lugar propio creado por ellas mismas, lugares que nunca serán los mismos lugares ya que todo se mueve sin cesar. 

    Es decir, los ceros que surgían de la contrariedad de la nada infinita eran ceros transformados en existencias porque se movían sin cesar como nada en movimiento. Los cuales contrastaban con el cero de la nada absoluta, posibilitando así dos sin energías distintas, dos oposiciones diferentes, que muy bien se podrían identificar como si fuesen por ejemplo: la nada cero infinita (o sea la nada en movimiento hecho existencia o la esencia uno) y la nada absoluta cero. 

    De esa forma, se originaron las matemáticas binarias de la existencia; de esa forma la primera esencia se multiplicó binariamente produciendo con su orden o escalón matemático un sin fin de esencias binarias. Lo cual permitió que cada esencia se multiplicase también sin fin, sin que ninguna esencia fuese idéntica aunque todas naciesen igual y fuesen el mismo resultado exacto número "1". La diferencia estaba en que cada esencia por ocupar un lugar distinto tenía distinta identidad jerárquica, distinta identidad propia, distinto lugar-existencia. De esa manera se originaron las matemáticas de la existencia, las cuales siguiendo el orden matemático binario han conseguido formar un orden o mundo matemático cada vez más grande, al que todo lo existente pertenece.

    Una esencia binaria es casi nada, representa casi nada, es casi nula o casi cero energía, pero infinidades de esencias o números binarios representan una energía, una existencia. Energía que multiplicada por infinidades de infinitas infinidades de esencias es el resultado de todo un Universo.  

    Así de esta manera matemática se construyó el Mundo, en el que con orden matemático se sigue ordenando y construyendo. En el que los números binarios unos y ceros, los primeros representados por la minúscula "nada" ínfima nada en movimiento y los segundos representados por la mayúscula "NADA" absoluta constituyen un orden binario llamado Universo. Números que de manera inevitable se tienen que componer con orden para así poder crear permanentemente cada vez más existencia de forma binaria. Teniendo en cuenta, que debido a esa contrariedad dual o repulsión dual de la nada infinita contra la nada absoluta la existencia atrae a la existencia y la nada atrae a la nada, lo cual justifica aún más el que lo existente sea un orden matemático binario. 


Popular Posts