Todo tiende a lo dual

Todo es unas matemáticas
La matemática dual universal. Pixabay



Todo tiende a lo dual


¿Por qué todo tiende a lo dual?


¿Por qué tenemos dos ojos, dos orejas, dos manos, dos pies, etc. etc.? ¿Por qué existe la dualidad blando y su contrario lo duro, lo negro y su contrario lo blanco, lo bajo y su contrario lo alto, lo lejos y su contrario lo cerca, además de infinidades de dualidades más?: Muy sencillo porque todo es unas matemáticas. 

Esas matemáticas universales demuestran que todo es un orden. 

Por eso en nuestro espacio galáctico existe el tiempo, el cual como si fuese unas matemáticas ordena adecuadamente todo lo que existe en este espacio.

Y existe ese orden porque la expansión es un perfecto orden repulsivo. Y la expansión es un perfecto orden repulsivo porque se expande instantáneamente y con una homogeneidad absoluta.


Todo comenzó con el surgimiento de la primera existencia


El universo surgió como la existencia más pequeña posible con el tiempo más corto posible y con el dinamismo menos dinámico posible.

Y para poder continuar creciendo como universo, cada una de esas existencias se tendrían que duplicar, y cada una de esa         duplicación también se tendrían que duplicar, y así sucesivamente. Era una multiplicación sin fin de existencias repulsivas semejantes entre sí.

De esa manera el universo creció rápidamente, a la vez que se expandía cada vez más. Con esa tendencia expansiva a la duplicación constante sin fin surgió un espacio de existencias que se atraían entre sí, que es el espacio galáctico donde vivimos. El cual también adquirió esa tendencia a la duplicación.

El orden de la duplicación sin fin es un todopoderoso orden que se transmitió como tiempo al espacio de existencias atractivas donde vivimos. Y a través de esa manera de sincronizarse del tiempo todo se mantiene como orden.

El orden del tiempo es como unas matemáticas hechas a la medida de la existencia para que la existencia se pueda componer como existencia.



La matemática universal es igual a orden universal


¿Cómo podrían existir unas matemáticas completas sin números pares e impares?

El universo es unas matemáticas, ya que es una multiplicación constante de existencias semejantes entre sí. Cada una de esas existencias, como si fuese un número irrepetible, ocupa su propio espacio, eso las hace ser diferentes entre sí. De esta manera cada existencia adquiere su propio número irrepetible, su propia identidad, o llamase yo.

De esa manera, en el espacio galáctico donde existimos que es donde la existencia se atrae entre sí y se puede componer y descomponer, cada agrupación de existencias más o menos densa también poseerá su número irrepetible, su yo.

O sea, que las existencias compuestas con sus uniones, de muy diversos tipos de existencias, adquirirán sus identidades propias, o yos, porque también cualquier tipo de existencia compuesta adquiere su espacio propio como existencia compuesta. 



Existencias individuales


Solamente las existencias dinámicas más pequeñas posibles son indivisibles, y por eso éstas no se pueden transformar.

Esas existencias indivisibles semejantes entre sí, son la base universal porque todo el universo expansivo se satura constantemente de esas existencias que no cesan de multiplicarse.

Existencias que nacen instantáneamente porque en ellas no existe el tiempo. Son existencias repulsivas ya que de lo contrario dejarían de ser las existencias dinámicas más pequeñas posible, por tanto dejarían de existir.


Las llamo existencias por llamarlas de alguna forma, pero realmente no son existencias son una especie de tendencias ya que sólo existen como movimiento, son la nada hecha movimiento.

Las cuales nacen sin cesar dentro de un mismo espacio dinámico expansivo llamado expansión. Y nacen así gracias a la inducción dinámica inducida por las propias existencias dinámicas, por estar éstas rodeadas por la nada cuya presión las induce a nacer de la nada. O sea a duplicarse sin cesar.

Pero no son solamente esas duplicaciones las que induce a que exista la dualidad universal. Sino que también, todas esas existencias formaron un gran orden, el del espacio galáctico donde vivimos, porque en esa expansión no puede existir ni el tiempo, ni la existencia, ni el movimiento entre existencias, ni las dimensiones ni nada de lo que existe en nuestro espacio galáctico. Y eso es un gran orden, o llamase matemática universal, que se transmite a todo lo existente en nuestro espacio galáctico a través del tiempo.

Y como todo lo existente es unas matemáticas por eso existen tantas dualidades, ya que unas matemáticas sin dualidades no podría existir.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

Los extraterrestres existen




Los extraterrestres existen
Extraterrestres. Pixabay

Los extraterrestres existen


¿Existen los extraterrestres?


Al ser todo un orden no existen las casualidades, por tanto los extraterrestres existen porque si no existiesen sería una casualidad.

En un desorden universal no podría existir el tiempo, ni la materia, ni la vida, ni todo lo que existe en el espacio galáctico donde vivimos.

Sólo existen las casualidades dentro de las casualidades posibles, las que por ejemplo nos pueda ofrecer el orden universal dentro del orden donde vivimos.

Existen órdenes dependientes del orden universal, y por eso la casualidad independiente del orden universal no existe.

Las casualidades que existen son  casualidades posibles dentro tantas infinidades de casualidades posibles que nos ofrece el orden para que sucedan, con lo cual las casualidades no son casualidades. Las casualidades posibles no pueden suceder.

Entonces no hay dudas, la vida no sólo existe en la Tierra, pues sí sólo existiese en la Tierra eso sería una tremenda casualidad, una casualidad imposible.



No hay duda los extraterrestres existen


Ante tanta inmensidad universal ordenada que no cesa de crecer, no es una casualidad que existan los extraterrestres.

No es casualidad que existan infinidades de planetas con las condiciones adecuadas para que surja la vida, ya que no existen las excepciones en un Cosmos totalmente ordenado como el nuestro.

Sería una infinita casualidad que sólo existiese vida en la Tierra, con lo cual eso es una imposibilidad. Por tanto, no sólo existirá vida en más de un planeta que pueda albergar vida sino que existirán infinidades de planetas que alberguen vida.  Y inevitablemente surgirá en ellos una especie de vida parecida a la nuestra, puesto que no existe la casualidad.

Por tanto, ya que todo es un orden no existe nada casual. Con lo cual existirá vida en infinidades de planetas que sólo podrán evolucionar como orden de una manera parecida a como evolucionamos nosotros. Ya que en un orden no existen las excepciones imposibles.

En todos los órdenes vivientes universales sólo pueden evolucionar psíquicamente sin fin una única especie viviente, al igual como lo hace la humanidad.


Todo es un orden


Existirán infinidades de civilizaciones universales, unas más adelantadas que otras, puesto que unas civilizaciones son más antiguas que otras.

Por consiguiente todos esos extraterrestres que evolucionan psíquicamente sin fin como nosotros son personas al igual que nosotros. El resto de seres vivientes extraterrestres que no son personas serán muy parecidos a los seres vivientes terrestres no humanos, ya que no existen las excepciones imposibles en un orden universal.

Existirán civilizaciones muy avanzadas que habrán llegado a un límite evolutivo muy elevado. Eso les habrá permitido lograr una gran sabiduría.

Pero mucho antes de llegar a ese punto, habrán descubierto y probado muchas cosas, entre ellas de que somos inmortales. Ya que la existencia no desaparece nunca puesto que se transforma constantemente, y la vida es existencia, por eso no puede morir definitivamente.


Más sobre los extraterrestres


Habrán descubierto que para mantenerse  inmortal, cada vida poseerá un yo psíquico llamado alma, y que ésta pertenece a una jerarquía universal de almas.

Las almas han evolucionado como jerarquía de almas, porque el universo es un orden que obliga a que todo evolucione sin fin y las almas pertenecen a esa evolución sin fin.

La jerarquías de almas son las existencias evolutivas más evolucionadas.

Jerarquías de almas que también podrían llamarse  jerarquías evolutivas inteligentes sin fin ya que el orden evolutivo universal es una especie de inteligencia.

Esas jerarquías de almas son las que han posibilitado la vida en todos los lugares planetarios adecuados para la vida. Y si no existiesen esos lugares apropiados para la vida, el propio orden universal los posibilitaría, ya que todo el universo es un orden que evoluciona inteligentemente sin fin.


Contactar con las almas


No tengo dudas de que los extraterrestres más evolutivos buscaron y encontraron el medio de contactar con las almas, eso mismo hará la humanidad cuando llegue a un nivel evolutivo adecuado.

Contactar con las almas y evolucionar en seres espirituales (que no son nada más que seres muy evolutivos) es el fin evolutivo de cualquier civilización extraterrestre.

Y a través de las almas cada ser viviente podrá evolucionar cada vez más hasta llegar a dejar de tener un cuerpo físico, pues el cuerpo físico es un medio evolutivo en el que cada yo psíquico podrá evolucionar más.

Pero lógicamente cada ser viviente de cada evolución viviente no podrá evolucionar sin fin por su cuenta, debe evolucionar conforme evoluciona la evolución viviente de su orden viviente, y dentro de esa evolución unos podrán evolucionar más que otros.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

Teoría sobre el movimiento




Imagen de un Universo verde oscuro. Teoría sobre el movimiento.
Universo. Teoría sobre el movimiento. Pixabay


Teoría sobre el movimiento


Los movimientos


¿Qué son los movimientos?: Además de las dos clases de movimientos que existen: el repulsivo y el atractivo existen otros movimientos.


Siempre que he escrito sobre los movimientos me he referido al movimiento repulsivo de la expansión y al movimiento atractivo del espacio galáctico.


Pero en nuestro espacio galáctico existen otros movimientos como los de los seres vivos, ya sea actuando por cuenta propia o provocados por otras existencias, y los movimientos materiales y energéticos que también sufren constantes adaptaciones.




Movimientos adaptativos


A todos estos movimientos que poseen dichas existencias les he puesto el nombre de movimientos adaptativos. Ya que únicamente es en el espacio galáctico donde vivimos donde sufren constantes adaptaciones, gracias a que en éste espacio existe el tiempo.


Son movimientos adaptativos porque tratan de adaptarse al espacio de existencias atractivas donde existimos, bien sea por cuenta propia o no.


Estas acciones o movimientos son producidos en una lucha contra la sincronía del tiempo. Movimientos que alteran momentáneamente a la existencia y al propio tiempo en cada momento en que se producen. Pero estos movimientos no pueden vencer al tiempo ya que el tiempo está en todo el espacio galáctico y es un orden muy poderoso. Querer luchar contra el tiempo es como querer ir a contracorriente de un río que posee mucha fuerza.


Estos movimientos y sus constantes luchas contra el tiempo permite que a través del tiempo se formen permanentemente nuevas adaptaciones. Aunque a estas adaptaciones también se las podría llamar evoluciones, ya que son adaptaciones evolutivas.



Movimientos inadaptativos


Esos movimientos contra el tiempo en realidad son acciones y movimientos inadaptativos porque cada existencia que actúa o se mueve contra el tiempo, ya sea por cuenta propia o inducidos por otras existencias, tratan de inadaptarse al tiempo. Aunque después de esa lucha momentánea contra el tiempo todo se adapta al tiempo porque es el orden del tiempo el que domina.


Por ejemplo: cuando nos movemos o actuamos, aunque lo hagamos con los movimientos más leve posible, o llamase acción más corta posible, siempre nos moveremos o actuaremos en contra del tiempo. Pero después de cada una de esos movimientos o acciones en cada mínimo lapsus de tiempo, el tiempo nos obliga a adaptarnos a él. O sea que cada uno de esos mínimos movimientos o acciones es una lucha constante contra el tiempo para luego dejarnos vencer por el propio tiempo. Y qué ganamos con eso, pues evolucionar o adaptarnos constantemente a una nueva mínima adaptación que apenas varía en tan mínimo corto tiempo.


Pero todas esas luchas constantes contra el tiempo, a la larga, después de muchas generaciones de existencia, da su frutos. Acciones que por ejemplo han permitido que la evolución humana sea como es.




¿Qué son los movimientos?


Esa lucha constante humana contra el tiempo es lo que permite que la humanidad evolucione. Los demás seres vivientes no humanos también luchan contra el tiempo, pero el propio tiempo les impide evolucionar como los humanos porque es la propia evolución humana la que con sus luchas contra el tiempo induce a que el tiempo impida que otras especies vivientes puedan evolucionar como los humanos. Al final es el tiempo, con su gran poder, el que decide y permite que evolucione cada evolución como tiene que evolucionar. Si la evolución humana no fuese la correcta el tiempo corregiría esa evolución.


Y esto es así porque el tiempo es un poderoso orden que impone orden a todo lo que existe en el espacio universal donde existe como tiempo. Y la matemática del tiempo controla todo lo evolutivo y todo lo adaptativo para que todo evolucione y se adapte como matemáticamente debe de evolucionar y adaptarse. Al final es el propio tiempo el que decide que evolución debe evolucionar y como debe evolucionar.




El tiempo nos induce a que seamos como somos


Como estamos adaptados a movernos conforme nuestra adaptación nos ha permitido ser, nunca podremos movernos por ejemplo a la velocidad de la luz ni tampoco a velocidades muy inferiores como la de la materia. Estamos adaptados a movernos a nuestra velocidad de adaptación y conforme a ello viviremos los años que nos permita esa adaptación. Si estuviésemos adaptados a existir con la velocidad de adaptación de un árbol milenario podríamos vivir mil años, los mismos que vive un árbol milenario.


Nuestra adaptación humana nos ha adaptado física y psíquicamente a ser como somos, y conforme a esa adaptación viviremos normalmente los años que nos permita vivir esa adaptación.


Por eso actuamos y nos movemos a la velocidad que nos permite nuestra adaptación humana.




Lucha contra el tiempo


La adaptación, sea viviente o material, es una lucha contra el tiempo en la que siempre vence el tiempo.


Por mucho que queramos movernos por nuestra cuenta a la velocidad de la luz o experimentar la quietud que viven los árboles nuestra adaptación no nos lo permitirá. Ya que nuestra adaptación no es solamente nuestra adaptación al medio sino que es la adaptación de toda una evolución humana. Evolución de la que formamos parte y que ésta además forma parte del orden viviente de todo lo viviente.


Todo lo que existe es una adaptación adaptada a ser lo que es, y eso es una lucha contra el tiempo. Por mucho que trate de adaptarse alguien a una adaptación diferente, si esa adaptación no tiene continuidad en el tiempo a través de otras generaciones esa adaptación habrá fracasado.


La humanidad evoluciona a través del tiempo. Gracias al tiempo todas las adaptaciones humanas han podido evolucionar en otras adaptaciones más evolutivas. Toda evolución es una lucha contra el tiempo en el que el tiempo es el que gana siempre y decide.




Distorsión del tiempo y de la masa


Si una nave espacial viajase a una gran velocidad como la de la luz, tanto la materia de la que está hecha la nave como sus tripulantes envejecerán menos ya que el movimiento de la nave espacial distorsiona el tiempo y la masa. Pero, también a una velocidad lenta se distorsiona el tiempo y la masa. Por ejemplo los movimientos lentos de los árboles milenarios es una lucha lenta contra el tiempo, ya que estos árboles viven más años que los seres vivos que nos movemos más rápidos.


Esto quiere decir, que todos los movimientos, sean muy rápidos o muy lentos, alteran al tiempo ya que el tiempo es una sincronización del movimiento de la existencia. La cual al actuar como movimiento sobre el tiempo distorsiona la sincronización de sus existencias, y eso significa distorsionar sus masas y la sincronización del tiempo. Aunque al final de esas distorsiones toda existencia no tiene más remedio que adaptarse a la sincronía del tiempo, ya que todo lo que rodea a esas existencias es el tiempo.




Lucha contra el tiempo


Es decir, que ya sea una nave espacial viajando a la velocidad de la luz o cualquier ser viviente o una montaña, o sea lo que sea, son adaptaciones que se distorsionan al tiempo, o llamase lucha contra el tiempo. Y como adaptación que lo es todo, al final absolutamente todo no tiene más remedio que adaptarse al tiempo. Ya que nada puede obligar a que sea el tiempo el que se adapte a sus adaptaciones.


El tiempo no cambia, son las adaptaciones las que cambian inadaptándose al tiempo pero sin poder dejar de adaptarse al tiempo.




Distorsiones dinámicas


Las distorsiones o luchas contra el tiempo nunca inducen al envejecimiento sino al rejuvenecimiento.


Se viaje a la velocidad de la luz, a la velocidad de una tortuga o a la velocidad que sea, eso es una lucha contra el tiempo que distorsiona la masa al desconectarse ésta de la sincronización normal del tiempo, con lo cual el tiempo no actúa en esas masas, por tanto no envejecen. Lógicamente a la velocidad de la luz cualquier masa se distorsionaría más rápido que a la velocidad de la tortuga. La masa de la tortuga se distorsiona muy lentamente porque su masa sufre una adaptación lenta al moverse lentamente. Pero eso no es envejecer eso es una lucha contra el tiempo al igual que lo es viajar a la velocidad de la luz. Nada envejece al moverse, sino al contrario. Lo que sucede es que después de cada mínimo movimiento, o lucha mínima contra el tiempo, el tiempo nos vence y nos tenemos que adaptar a él, entonces es cuando de verdad se envejece.




El tiempo es el mismo para todos


El tiempo es el mismo para todo, envejece a todo por al mismo par, lo que cambia son las adaptaciones dinámicas de las existencias, ya sea moviéndose a grandes velocidades como a pequeñas velocidades.


La materia envejece más lento porque la lentitud evolutiva de la masa material ha transformado el tiempo de su masa, y a través de una permanente evolución material la masa de la materia se ha adaptado a ese lento envejecimiento.


Es verdad que una nave espacial viajando a una gran velocidad altera su masa en el llamado espacio-tiempo y a cuanto mayor velocidad viaje mayor será la transformación de la masa de la nave.


Pero también es verdad que todo lo que se mueva, ya sea por cuanta propia o producido por otra existencia, ya sea actuando o moviéndose a la menor velocidad posible también altera su masa; y aún más se alterará si esa acción o movimiento es permanente. Y eso es lo que sucede con todas las evoluciones, como la material o la viviente, llevan tantísimo tiempo actuando y moviéndose permanentemente contra el tiempo, que han conseguido alterar su masa evolutiva a una velocidad lenta.



El tiempo es transformación y envejecimiento


Moviéndose alguien o algo a la velocidad de la luz se altera la masa de ese algo o alguien, pero también se altera la masa moviéndose a una velocidad evolutiva lenta.  Como por ejemplo lo hace evolutivamente un árbol milenario, el cual también altera su masa, aunque el árbol necesite más tiempo para alterarla. Sea rápida o lenta la alteración de la masa, es una lucha constante contra el tiempo, es tratar de salir de la sincronización del tiempo. Que sería como tratar de evitar envejecer. Sólo es el tiempo el que envejece a la existencia. Las alteraciones de masa son las desincronizaciones con el tiempo, las cuales tratan de  evitar las transformaciones o envejecimiento que produce el tiempo. Y ni el propio tiempo puede rejuvenecer nada, ya que nada se puede rejuvenecer ya que todo es una transformación o envejecimiento constante. Ese intento de separación de la sincronización del tiempo es la que altera la masa, pero eso no es rejuvenecer sino relentizar el envejecimiento que induce constantemente el tiempo.




El envejecimiento


No sólo se envejece más o menos por mayor o menor transformación de la masa, sino que también depende del tiempo transcurrido en esas transformaciones.


Moverse o viajar a velocidades muy rápidas o muy lentas, o a la velocidad que sea, es salir de la sincronización normal del tiempo, es inadaptarse al tiempo pero sin poder desincronizarse totalmente del tiempo porque el tiempo lo es todo.


Una inadaptación o lucha contra el tiempo, sea a la velocidad que sea, es tratar de evitar la transformación constante o el envejecimiento. El inadaptarse al tiempo es salirse del tiempo, por tanto nunca se podrá envejecer al salirse del tiempo, ya que el tiempo es el propio envejecimiento.




Autor: Salvador Sánchez Melgar

Registrado en Safecreative

La existencia qué es




Existencias
Existencia en movimiento. Pixabay


La existencia qué es


  • Movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa
  • Jerarquía viviente



Movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa


En el espacio galáctico donde vivimos el movimiento, tiempo y existencia son la misma cosa (vean el tiempo o el movimiento o la existencia).

Ya que en éste espacio universal donde vivimos el movimiento es la atracción de las existencias entre sí perfectamente sincronizadas como tiempo. Existencias que también están inducidas a moverse con gran sincronización por el movimiento expansivo. Todo eso forman un gran orden movimiento-existencia-tiempo.

Es decir que gracias a que todo en el espacio donde vivimos es movimiento atractivo perfectamente sincronizado sus existencias que son puro movimiento se mueven sincronizadamente. Y esa gran sincronización entre existencias dinámicas es lo que permite que existe un tiempo perfectamente sincronizado. Por tanto movimiento, existencia y tiempo son la misma cosa aunque existan con diferentes tendencias.


Y todo eso induce a que además, la evolución y la transformación de la existencia sean también lo mismo pero con otras tendencias.


Queda claro que el universo se expande sin cesar y que por eso todo se mueve como ya está comprobado.

Como queda claro que todo se mueve; en el espacio expansivo todo es una saturación de existencias dinámicas más pequeñas posibles, y que por ser así son semejantes entre sí. Cada una de esas existencias ocupan un lugar dinámico propio, por eso cada una posee su identidad propia, o yo propio, que no puede ser ocupado por otro yo.

Existencias que al unirse entre sí en el espacio gravitatorio donde vivimos han creado un espacio universal con todo tipo de existencias posibles, las cuales existen como existencias compuestas y por eso también adquieren su identidad propia, o yo propio, como existencias compuestas.

Existencias que como formaciones compuestas que son ocupan sus propios espacios dinámicos que no pueden ser ocupados por otras existencias compuestas. Y aunque se dividan o se multipliquen formando otras clases de existencias compuestas, cada nueva existencia compuesta tendrá su propio yo, o identidad propia; pero solamente las divisiones más pequeñas posibles son los yos indivisibles.


Con lo cual, si todo eso es así, como lo que es, entonces todo lo que existe es un orden, porque todo posee el orden inducido por esas indivisibles existencias, las cuales sólo pueden existir como orden dinámico rotatorio.



Jerarquía viviente



Por consiguiente, tiene que quedar claro, que si todo es un orden como lo que es, todo es una jerarquía, y cuando digo todo también me refiero a la vida, la cual inevitablemente debe pertenecer a una jerarquía viviente.

Por lo tanto, sólo era cuestión de tiempo que el orden o la jerarquía universal indujese al nacimiento de una jerarquía viviente, irremediablemente unida a la jerarquía universal, como no podía ser de otra manera puesto que todo es un orden.

Lógicamente, el universo estará sembrado de multitudes de planetas que dispongan de sus correspondientes jerarquías vivientes unidas jerárquicamente a la jerarquía universal, ya que la jerarquía viviente era inevitable que surgiese porque todo el universo es un orden, o llamase jerarquía, que evoluciona sin fin como jerarquía, y esto obligaba a que surgiese una jerarquía viviente en la materia blanda, en los lugares adecuados para que surgiese.


Jerarquía viviente que para poder evolucionar como jerarquía viviente tendría que evolucionar individualizándose mediante la creación de individualidades jerárquicas.

Las cuales, gracias a ello, tendrían que adoptarse unas memorias adecuadas llamadas psiquismos para poder individualizarse y así poder decidir por cuenta propia.

Y de ahí, de esos principios, surgieron microscópicamente las vidas individuales con sus yos psíquicos, o almas.

Individualidades vivientes unidas jerárquica y psíquicamente a una jerarquía viviente y a una jerarquía de almas.


No importa repetirlo otra vez, de ahí, de esos yos energéticos jerárquicos universales muy evolutivos, o llamase tendencias jerárquicas energéticas muy evolutivas, nació una jerarquía viviente. La cual, a medida que evolucionaba inducía a que evolucionase esa inseparable jerarquía energética de almas que enlazaba energéticamente con las vidas, y gracias a esas evoluciones dicha jerarquía energética evoluciona cada vez más como jerarquía de almas cada vez más evolutiva.

La jerarquía viviente evolucionaría cada vez más porque era una evolución sin fin, al mismo par también evolucionaría la jerarquía de almas porque es otra evolución sin fin unida evolutivamente con las vidas.

Jerarquías que permanecerán siempre enlazadas psíquicamente ya que pertenecen a una inseparable jerarquía universal.


O sea, que gracias a las almas antes de que fuesen almas existen las vidas, pero también gracias a la vidas existen las almas, puesto que gracias a la evolución viviente las almas han evolucionado como almas.

Como las almas pertenecen a una jerarquía de almas universales habrán evolucionado mucho, porque en el universo existirán evoluciones vivientes muy evolucionadas.

Cuando surgió la inevitable jerarquía viviente de una manera microscópica en la materia blanda, como no podía dejar de evolucionar para poder dominar la materia, surgieron evolutivamente las correspondientes individualidades vivientes, las cuales necesitaban poder decidir individualmente, eso posibilitó que cada vida necesitase un psiquismo viviente, los cuales inevitable evolutivamente surgieron, aunque, al principio, estarían muy poco evolucionados.

De esos principios psíquicos surgió la inteligencia viviente, el yo psíquico individual o llamase alma. Ya que las almas eran necesarias para que la jerarquía universal se pudiese enlazar con las vidas permitiendo que estas pudiesen evolucionar como materia sin dejar de pertenecer a la jerarquía viviente y universal.

Puesto que nada puede evolucionar con total libertad ya que todo pertenece a un mismo orden evolutivo inseparable como orden y como evolución.


De esta manera, a la vez que las vidas evolucionaban psíquicamente evolucionaban también las almas porque las almas eran los yos psíquicos de cada vida.


La jerarquía viviente es una jerarquía enlazada jerárquicamente con la jerarquía universal a través de la jerarquía de las almas.

Las vidas no pueden separarse de la jerarquía viviente, pero tampoco de la jerarquía de almas, por eso surgieron multitud de especies vivientes unidas jerárquicamente. Por eso surgió una especie viviente que evolucionaba psíquicamente más que las demás; ya que era el mejor medio para que jerárquicamente pudiese evolucionar sin fin el orden evolutivo universal.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
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