La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrir, temas como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento se podrán descubrir esos misterios ocultos.

domingo, 17 de marzo de 2019

Orden universal

  

El todopoderoso orden universal



Orden universal


Gracias al universo repulsivo existe el universo gravitatorio y su correspondientes atracciones de la existencia formando existencias compuestas.

El orden universal es muy poderoso, está en todo lo que existe desde que surgió.

Desde que surgió el orden universal todas las existencias adquirieron memoria, ya que todas las existencias son eternas; puesto que una vez que se existe ya no se puede dejar de existir mientras exista la expansión universal. Porque dejar de existir significa convertirse en la nada, y eso no puede ser porque la nada no existe.

Todas las existencias ocupan un lugar, ya sea como existencia dinámica más pequeña posible o como existencia compuesta. Pero ese lugar que ocupan, es el lugar creado por la propia existencia; y como todo se mueve constantemente y de manera instantánea ocupan siempre sin fin en cada instante un nuevo lugar.

O sea que el lugar que ocupa cada existencia, sea individual o compuesta, es un lugar irreal porque no es un lugar fijo ya que ese lugar siempre está en movimiento.

Todo adquirió una especie de acumulador de información, una especie de inteligencia, ya que todo es inmortal.

Todo es una poderosa y total jerarquía dinámica, todo es un poderoso orden dinámico que gracias a ese permanente orden sin fin todo evoluciona sin fin.

Como el universo va creciendo sin fin, las existencias más antiguas serán las más evolutivas. Y a medida que surjan nuevas existencias, éstas serán las menos evolutivas. Como el universo se divide en muchos enormes espacios universales parecidos, y no cesan de formarse cada vez más, las existencias nuevas que surjan pertenecerán a la creación de un nuevo espacio universal, y una vez creado ese espacio universal, las existencias nuevas que surjan después crearan otro nuevo espacio universal, y así sucesivamente sin fin.

Todo eso es posible gracias a que el universo es unas matemáticas repetitivas, ya sea en lo pequeño como en la creación de enormes espacios universales, y gracias también a que dentro de esas matemáticas universales existen los números primos en la creación del universo.

En cada uno de esos enormes espacios universales surge una nueva evolución en las que las existencias que surjan evolucionaran conforme evoluciona ese espacio universal.

Pero no todo puede evolucionar sin fin como lo hace la especie humana, porque entonces nada evolucionaría. Todo evoluciona por antiguedad y conforme a una jerarquía evolutiva. La evolución viviente es la evolución más avanzada dentro de la jerarquía evolutiva universal. Y continuará evolucionando sin fin, porque el universo evoluciona sin fin.

Al igual que las plantas están adaptadas a evolucionar como plantas para mantener la evolución viviente; los materiales, los líquidos y las energías son también escalas jerárquicas evolutivas destinadas a adaptarse a una evolución, necesaria para que todo evolucione con orden.

Nada existe porque sí, todo existe por algo y absolutamente todo evoluciona.
   


El espacio-tiempo ni es un espacio ni una dimensión


Las dimensiones universales son las mismas en todo el universo. Los animales microscópicos están adaptados a existir en unos espacios más pequeños que los nuestros,  pero no porque las dimensiones se hayan adaptado a unas dimensiones inferiores, sino porque son los propios seres microscópicos los que se han adaptado a esos espacios más pequeños. Y aún podrían existir existencias subatómicas mucho más pequeñas adaptándose a otros espacios más pequeños. Lo mismo sucede en todo el universo, como éste no deja de crecer se adapta constantemente a un espacio cada vez mayor.

Las matemáticas universales son las mismas para todo lo que existe en el universo. Que gracias a que han existido siempre así, han constituido un orden universal muy potente.


El espacio-tiempo no es un espacio


Por muchos metales que se hayan doblado o cortado, por muchas tablas que se hayan doblado o cortado, por muchos papeles que se hayan doblado o roto; nunca he visto que se haya partido o dividido el tiempo en trozos.

Más bien lo que he visto es que se han partido compuestos de existencias formando otros compuestos de existencias más pequeños.

Lo que he visto es que todo lo que existe en nuestro espacio gravitatorio son compuestos de existencias que se atraen entre sí, y que por eso poseen su propia gravedad y su propia existencia.
Existencias compuestas que al doblarlas o partirlas deforman sus atracciones; pudiéndose así formar otras existencias con sus atracciones y gravedades propias.

El tiempo en esas existencias rotas permanecerá, no porque el tiempo sea un espacio, sino porque todo la gravedad que contiene el espacio donde vivimos es un orden compuesto de existencias que se atraen entre si de una manera ordenada y uniforme.

Y por muchas veces que se rompan o dividan esas existencias la atracción, o llamase gravedad, mantiene ese orden; porque sino sería un desorden y ahí no podrían existir ninguna clase de existencias compuestas.


Todo posee el tiempo porque todo es un orden


Cuando en un papel en blanco anoto una serie de operaciones aritméticas; y luego doblo y rompo en trozos ese papel, lo que estoy doblando o rompiendo es el papel y sus escritos aritméticos y sus soluciones aritméticas, pero no doblo ni rompo la medida aritmética o matemática utilizada para realizar esas operaciones.


El resultado de esas operaciones no es un espacio es una medida utilizada para solucionar esas operaciones al igual que el tiempo es una medida.

Cuando en una pizarra cualquiera mediante una tiza anoto una serie de preguntas con sus respuestas correctas o escribo algo; y luego doblo o rompo la pizarra, lo que estoy doblando o rompiendo es una existencia llamada pizarra y la tiza utilizada en esos escritos; pero no doblo ni rompo el orden, o la medida gramatical adecuada que utilizaba para escribir correctamente esos escritos, medida gramatical, que igual que el tiempo no es un espacio sino una medida.

Al viajar una nave espacial por el espacio, no se dobla ese orden o medida llamada tiempo, lo que se dobla es el espacio compuesto por existencias que se atraen uniformemente entre sí, espacio universal llamado gravedad.

A medida que se va introduciendo la nave en el espacio gravitatorio, produce en el propio espacio gravitatorio un  continuo doblamiento y aumento de energía y de existencias, o sea un aumento de la masa de la nave. Aumento que será mayor a cuanto mayor velocidad se viaje.

Todo envejece más lento al moverse, y cuanto más rápido se mueva algo más lento envejecerá.

Eso es así porque la gravedad universal la forma un potente y permanente orden, el cual existe desde que surgió la gravedad universal.

Ese orden del movimiento en la gravedad es lo que se llama tiempo.

Con lo cual, sólo se puede salir de ese orden gravitatorio tan poderoso, como movimiento ejecutado en una parte de la existencia, pero sin poder dejar de formar parte de la existencia, de la gravedad universal.

El propio orden gravitatorio permite que todas las existencias  puedan originar sus propios campos gravitatorios mediante el movimiento.

Lógicamente una persona no tiene la suficiente fuerza ni velocidad como para poder salir de la gravedad terrestre y así poder crearse un espacio gravitatorio propio, a no ser que mediante una nave espacial pueda viajar a un lugar fuera de la gravedad del Sistema Solar y así poderse crear su propia gravedad; la cual no sería muy estable ya que la nave espacial estaría permanentemente atraída por gravedades superiores.


Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

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