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martes, 30 de abril de 2019

Vida



La vida
La vida



¿Qué es la vida?: La vida es un proceso evolutivo sin fin

   

Sí, eso es la vida, y no importa repetirlo: La vida es un proceso evolutivo sin fin.

Antes de explicar más sobre lo que es la vida empezaré explicando que es el universo ya que todo forma parte del mismo proceso evolutivo.

Vivir es evolucionar constantemente, al igual que todo lo que existe.

Incluso acomodándose cualquier vida, o cualquier cosa, a una adaptación que apenas pueda evolucionar, absolutamente todo evoluciona sin fin.

Adaptarse a una forma estática de ser, sin evolucionar, también es evolucionar.

Puesto que cualquier adaptación de cualquier existencia es un ladrillo del edificio evolutivo.

Ya que absolutamente todo el universo es una evolución sin fin.

Hasta la más mínima insignificancia acomodada es  una escala jerárquica necesaria en el universo, ya que la evolución universal es una gran jerarquía universal, y absolutamente todo el universo forma parte de la misma evolución.

Por eso, hasta lo más grande posible y lo más pequeño posible evoluciona.

Hasta la más pequeña materia posible, por muy dura, quieta y pequeña que sea evoluciona.



Edificio universal

Si la más mínima existencia dejase de existir todo el edificio universal se destruiría instantáneamente, porque todo lo que existe, una vez que ha surgido como existencia ya no puede dejar de existir. Porque dejar de existir sería volver a ser la nada.

Por eso todo lo que existe existirá siempre, ya que todo surgió de la nada, y nada puede dejar de existir porque la nada no existe.

Todo lo que existe es una multiplicación sin fin de existencias, que crece y se expande sin fin.

Todo empezó cuando surgió la primera existencia dinámica más pequeña posible, que surgió de la nada como dinamismo de una forma infinitamente extraordinaria.

Únicamente se puede surgir como existencia de la forma dinámica más pequeña posible.

Y de esa forma únicamente se puede surgir si se surge de la nada.

Todo lo que existe en nuestro espacio universal ordenado donde vivimos es un compuesto de dichas existencias que se transforman sin fin en infinidades de existencias compuestas; gracias a que nuestro espacio es un espacio gravitatorio donde la existencia se atrae entre sí, y a que todo el universo se mueve en una única, inalterable y constante dirección expansiva.



Expansión interna del universo


El universo no se expansionó exteriormente porque estaba rodeado por la nada, la cual no se podía ocupar porque la nada no existe.

Por eso el universo se expansiona interiormente sin fin, como si fuese un agujero negro que se expansiona hacia dentro.

Puesto que en el surgimiento expansivo universal no existía ni lo grande, ni lo pequeño, ni el tiempo.

Y eso permitió que la expansión se expandiese instantáneamente sin fin en un pequeño espacio dinámico donde surgió la primera existencia que surgió de la nada.

Por consiguiente la expansión se expande sin fin hacia lo pequeño.

Fin que nunca conseguiría llegar porque en la expansión no existe lo pequeño.

Por eso la expansión continúa expandiéndose sin fin hacia la infinitud de la inexistente pequeñez.

Y en ese camino expansivo se ha originado el espacio gravitatorio donde vivimos, el cual crece sin fin hacia lo pequeño, que no deja de ser un crecimiento intergaláctico sin fin hacia lo grande.

A donde tampoco se conseguirá llegar porque es un camino sin fin, ya que en la expansión no existe ni lo grande, ni lo pequeño ni el tiempo.

Y gracias a ese crecimiento expansivo sin fin las existencias del espacio expansivo, representado por el espacio de energía oscura, están obligadas a multiplicarse sin fin, ya que  en la expansión, como he dicho antes, no existe el tiempo ni nada que pueda frenar ese crecimiento.

Expansión que sólo puede crecer generando constantemente nuevas existencias dinámicas semejantes entre sí.

Puesto que cómo se puede surgir de lo que no existe si no es como existencia dinámica más pequeña posible.

Además ese crecimiento expansivo es un crecimiento repulsivo porque todas las existencias dinámicas más pequeñas posibles son repulsivas, ya que si fuesen existencias atractivas dejarían de existir, dejarían de ser las existencias dinámicas más pequeñas posibles, y eso no puede ser.

Debido a las inducciones transmitidas por esa gran repulsión de ese enorme espacio repulsivo expansivo llamado energía oscura, la propia expansión ha creado un pequeño espacio (en comparación con la enormidad universal) de existencias atractivas que forman el espacio universal donde vivimos.

Espacio que no deja de crecer a medida que crece la expansión.



Vida


Vivir es tratar de evolucionar constantemente, incluso de manera acomodada a una adaptación que apenas nos permita evolucionar.

O sea hasta lo más quieto o adaptado posible evoluciona. Tal como les sucede a la mayoría de seres vivos no humanos y a la materia.

Todo es necesario y todos somos necesarios para la evolución universal.

La evolución viviente es una jerarquía evolutiva viviente en la que el ser humano es la escala jerárquica más evolutiva, y la que encabeza la evolución viviente terrestre.

Los demás seres vivientes terrestres no humanos son escalas evolutivas inferiores adaptadas evolutivamente por el propio bien evolutivo terrestre, que será también el bien de la evolución universal porque todas las evoluciones vivientes están conectadas jerárquicamente a través de la jerarquía de almas universal.

Si una especie viviente se extinguiese, otra surgirá en su lugar ocupando otro puesto jerárquico evolutivo viviente donde la evolución viviente lo necesite; ya que ni la evolución viviente ni la universal pueden dejar de evolucionar.

Y eso es así, porque todo el universo es completamente una inseparable e inmortal existencia, y por todo eso el universo es un todopoderoso orden evolutivo universal.

Por eso la expansión posee un dinamismo expansivo perfectamente homogéneo, perfectamente uniforme, perfectamente constante y perfectamente inalterable, teniendo en cuenta que la perfección total no existe.

Todo ese poderoso y perfecto orden universal induce a que todo evolucione sin fin al mismo par.

La vida es la inevitable consecuencia evolutiva de la incesante evolución sin fin del universo.

El universo creó el medio evolutivo viviente porque era la única solución para que la evolución universal pudiese continuar evolucionando sin fin.

La vida surgió porque tenía que surgir, ya que es una escala más de la inevitable y jerárquica evolución universal

Como la evolución del orden universal no tiene fin y posee todo el tiempo del mundo, tiempo tuvo de posibilitar la vida.

Por eso la vida surgió por sí sola inducida por la fuerte tendencia universal; ya que todos los medios evolutivos universales estaban destinados a evolucionar sin fin, y evolucionar hacia la vida era inevitable.

Como todo evoluciona con orden, tarde o temprano surgirían los lugares apropiados para que surgiese la vida.

Sin embargo, de manera evolutiva se le ha posibilitado a la vida para que ésta pudiese evolucionar libremente de acuerdo al orden viviente, para que así también pudiese evolucionar cada vez más a través de la cabeza evolutiva viviente.

Sin embargo, la vida no podía estar totalmente libre porque todo pertenece a la misma evolución universal. 

Por eso existe la jerarquía universal de almas; las cuales controlan a las vidas.

Las almas forman parte de esas tendencias jerárquicas evolutivas universales que posibilitaron de forma jerárquica que surgiese la vida.

Gracias a las almas las vidas están enlazadas de manera psíquica con las propias almas, y eso  permite que la vida pueda reencarnarse y evolucionar sin fin.


Autor: Salvador Sánchez Melgar

Registrado en Safecreative


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