miércoles, 24 de abril de 2019

La inadaptación






La inadaptación universal




La inadaptación


El psiquismo humano es, ha sido y será siempre una inadaptación psíquica ordenada y evolutiva que evolucionará psíquicamente sin cesar, tratando de adquirir constantemente nuevas adaptaciones, mediante nuevas informaciones de las adaptaciones que experimenta permanentemente del entorno que le rodea.

Inadaptarse es no adaptarse a una adaptación fija. Por eso inadaptarse es evolucionar.

Adaptarse a existir es inadaptarse también a una forma poco adaptativa de existir, al igual que lo hace la materia y muchas vidas no humanas. Son inadaptaciones adaptadas así porque la propia inadaptación universal necesita que existan, para que así la propia evolución universal pueda continuar evolucionando como inadaptación evolutiva.

La inadaptación psíquica humana nunca terminará por concluir su evolución psíquica inadaptativa.

La inadaptación psíquica nunca se adaptará a una plena quietud adaptativa, a un freno expansivo, pues eso sería su fin.


Ya que no inadaptarse es adaptarse a una inmovilidad permanente, es dejar de evolucionar es dejar de existir; pues hasta la materia más quieta posible evoluciona como adaptación inadaptada.

Por eso el universo necesita ser una constante inadaptación aunque para ello deban existir existencias adaptadas a una única forma de existir. Universo que también es una inadaptación, porque su inadaptación sirve para que la evolución continúe su camino evolutivo inadaptativo.

Existencias que para poder adaptarse a una forma de existir han necesitado experimentar una constante inadaptación hasta llegar a ser esa existencia adaptativa inadaptativa.

Para que todo pueda continuar adaptándose a ser adaptación necesita una constante lucha contra la inadaptación universal, lo cual también es una constante inadaptación a la inadaptación universal.

Ese sin fin inadaptativo del orden universal es inducido a cualquier tipo de evolución.

Por consiguiente, ese sin fin inadaptativo, ese sin fin evolutivo, también es inducido a la inadaptación psíquica humana, por eso la inadaptación psíquica humana nunca cesará de evolucionar mientras exista la  inadaptación del orden universal.

No por ser el universo una inadaptación es un desorden, al contrario, para que todo el universo sea una inadaptanción se necesita que exista un gran orden universal que induzca a que todo posea esa inadaptación.

Esa ordenada inadaptación psíquica viviente nos hizo, nos hace y nos hará evolucionar siempre psíquicamente; adaptándonos psíquicamente a un cuerpo y a una mente que evolucionarán ordenadamente sin cesar.

El proceso inadaptativo viviente constituido evolutivamente en un orden viviente, permite jerárquicamente que sea el ser humano quien posea la línea directa evolutiva, evolución que le induce a no adaptarse a una acomodación psíquica como la de los animales. Adaptación que también es una inadaptación porque para ser adaptación hay que inadaptarse a no evolucionar para que todo evolucione.

Todos los seres vivos tienen la facultad de necesitar siempre adaptarse al entorno que les rodea, transformándose evolutiva, psíquica y físicamente a través de las herencias. Eso es una inadaptación adaptativa evolutiva que nunca les termina de adaptar por completo.

Por eso, todos los seres vivos somos una inadaptación psíquica y física evolutiva, ordenada y adaptada psíquicamente a una inadaptación psíquica y física.

Y como prueba, ahí está todo lo viviente que constantemente se transforma hereditariamente adaptándose a nuevos habitas que se experimenta continuamente, gracias a esa permanente inadaptación que posee todo lo existente.



Autor: Salvador Sánchez Melgar


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