La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrirlos como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento y de grandes pensadores se podrán descubrir esos misterios ocultos.

jueves, 9 de agosto de 2018

Gravedad


La gravedad galáctica
La gravedad


 ¿Qué es la gravedad?



La gravedad y la existencia


La gravedad es la atracción entre sí de las existencias concentradas en un punto espacial.

Me refiero a la gravedad del espacio galáctico donde vivimos, ya que sólo existe la gravedad en este espacio, exceptuando el espacio universal de materia oscura que no se sabe muy bien lo que es.

En el resto del universo, el de la energía oscura, no existe la gravedad. Ya que aquí las existencias no se pueden atraer entre sí porque son existencias repulsivas. Por eso este espacio es un espacio expansivo, el cual se expande instantáneamente porque no posee ni el tiempo ni el movimiento entre existencias que se atraigan entre sí. 

Espacio donde también existe un orden, aunque sea repulsivo, ya que ahí todo se expansiona de forma repulsiva de manera constante y sin fin en la misma dirección.

En este espacio no puede existir el tiempo porque este espacio está lleno de existencias repulsivas y ahí no se puede componer un orden adecuado de existencias compuestas que se atraigan entre sí, en el que pueda existir un transcurrir dinámico, o envejecimiento. Por eso este espacio es unidimensional.

Debido a todo eso, en este espacio expansivo repulsivo no puede existir la gravedad porque la gravedad es la atracción de las existencias y no su repulsión.

El espacio galáctico gravitatorio donde vivimos, de aproximadamente el 5% del universo, también es expansivo porque está unido a la expansión universal. Todos los espacios universales forman un único universo porque todos se expande al mismo ritmo expansivo inducido por la expansión universal.

Pueden existir en el universo infinidades de universos, llamados multiuniversos, pero todos los universos sólo pueden ser universos expansivos y expandirse al mismo ritmo expansivo. Por tanto, es la propia expansión universal la que impone que sólo pueda existir un único universo, el expansivo. Todos los demás universos no son realmente universos sino espacios universales dentro de un único universo expansivo.

Descartando a ese pequeño espacio de materia oscura, de aproximadamente un 5% del universo, que no se sabe muy bien lo que es, el espacio galáctico gravitatorio donde existimos, es el único espacio universal compuesto de existencias dinámicas que se atraen  entre sí, pudiendo así formarse las existencias compuestas. Las cuales se pueden  transformar y envejecer, lo cual posibilita que exista el tiempo, el movimiento entre existencias y la gravedad.

Gracias a ello este espacio es un orden tridimensional en el que existe la gravedad porque todas las existencias se atraen entre sí.



El universo se satura constantemente de existencia


Alrededor de dichas existencias galácticas que se atraen entre sí, está la parte universal de materia y de energía oscura repulsiva, y alrededor de éstas está la nada, la cual no se puede ocupar porque no existe.

Y a medida que el espacio repulsivo de energía oscura va creciendo, en él van naciendo nuevas existencias repulsivas, las cuales no pueden unirse totalmente porque se repelen entre sí formando entre ellas una energía totalmente repulsiva.

Dichas existencias están obligadas a unirse como espacio repulsivo porque fuera está la nada la cual no se puede ocupar. Formándose así  un espacio repulsivo cada vez más grande y expansivo que obliga a que nazcan sin cesar nuevas existencias dinámicas más pequeñas posibles. Espacio universal que crece instantáneamente sin fin porque en ese espacio repulsivo no puede existir el movimiento entre existencias ni su correspondiente tiempo.

Existencias dinámicas repulsivas


Dichas existencias repulsivas, que nacen sin cesar en el espacio universal de energía oscura, nacen de la nada como las existencias dinámicas más pequeñas posibles. Nacen rotando sobre sí mismas y son indivisibles porque son las existencias dinámicas más pequeñas posibles.

No se pueden unir totalmente entre sí porque entonces dejarían de ser las existencias dinámicas más pequeñas posibles, dejarían de ser las esencias dinámicas de la existencia, dejarían de existir. Por eso son existencias repulsivas. Y por eso también, cada una de esas existencias posee una identidad propia posee un yo. Yo que se transmite a todo lo que existe, ya sea como existencia dinámica más pequeña posible o como compuesto de existencias. El universo entero es el yo más grande que existe, porque es un yo compuesto de existencias, y cada una de esas existencias dinámicas más pequeñas posibles son los yos dinámicos más pequeños que existen.

Y aunque sean semejantes entre sí se diferencian unas de otras en que cada una ocupa su propio espacio dinámico; por eso cada una posee su propio yo.

Y sólo pueden nacer como existencias dinámicas más pequeñas posibles, porque de qué otra forma se puede nacer de la nada.

Nacen rotando sobre sí misma, porque de qué otra manera se puede nacer como movimiento rodeado por la nada.

Sus movimientos no son reales, porque son movimientos propios que no se puedan transmitir, ni siquiera pueden admitir otros movimientos puesto que dejarían de ser existencias dinámicas más pequeñas posibles. Además si ese movimiento propio no se puede transmitir porque es repulsivo, en ese movimiento no puede existir el tiempo, porque el tiempo es el transcurrir dinámico del movimiento atractivo.

La expansión se produjo y se produce sin cesar de manera instantánea porque sus existencias repulsivas no pueden poseer movimientos con sus correspondientes tiempos. Y es imprescindible que la expansión esté formada por esas existencias, ya que la expansión se expande sin fin gracias a esos constantes nacimientos.

En ese universo repulsivo, de cada existencia que nace nacerán otras nuevas existencias semejantes entre sí, y así sucesivamente, de esa manera la expansión universal crece instantáneamente sin fin.


¿Entonce si las existencias no se pueden atraer entre sí, el por qué existe la existencia compuesta?


Realmente, ninguna existencia se puede unir totalmente entre sí, ya que todo posee su propia identidad propia, o llamase yo, y no puede dejar de poseerlo porque dejaría de existir. Por eso, la atracción entre existencias que forman las existencias compuestas no es una atracción total sino una atracción transformativa. Y se atraen entre sí, pero no totalmente, obligadas por la nada que rodea al universo, la cual no se puede ocupar. Por eso, la existencia no tiene más remedio que atraerse entre sí, pero no unirse totalmente. Y esa atracción constante, pero no total, entre existencias es lo que permite que exista una transformación constante llamado tiempo.

Pero solamente existe esa transformación constante, o llamase tiempo, de la existencia en existencia compuesta en el espacio galáctico gravitatorio donde vivimos. Ya que en el otro espacio formado de energía oscura y materia oscura la existencia es muy repulsiva. Y por eso,  ésta no permite una agrupación constante y homogénea entre existencias, con lo cual no permite que se componga la existencia en existencia compuesta ni que se transforme esa composición de una manera constante y homogénea, en una forma de existir llamado tiempo.


La existencia compuesta es tiempo


El tiempo es el transcurrir dinámico ordenado de la existencia compuesta.

Todo lo que existe en nuestro mundo conocido es tiempo porque todo nuestro mundo conocido existe con orden como existencia compuesta.

El tiempo sólo puede existir en algo que transcurra como existencia compuesta con orden, o sea en algo que posea las tres dimensiones como la posee la existencia compuesta. Ya que cómo va a poder envejecer algo que no se pueda transformar de una existencia en otro tipo de existencia, y sólo se puede transformar algo si está formado como existencia compuesta.

El espacio de materia y energía oscura repulsiva posee un orden porque se expande sin fin en una misma dirección dinámica repulsiva. Sin embargo ese orden no puede poseer el tiempo porque el tiempo necesita que la existencia se atraiga entre sí y así poderse formar la existencia compuesta, que es de la única forma posible que pueda transcurrir la existencia como tiempo.

Una piedra, un árbol, una persona o cosa son compuestos de existencias ordenados que transcurren de manera dinámica con su correspondiente tiempo.

El tiempo no es existencia real, es como una medida parecida a la de los números.

La existencia del espacio oscuro


Todo en el espacio de materia y energía oscura es un compuesto saturado de existencias más pequeñas posibles que no cesan de nacer de la nada.  Pequeñas existencias en movimiento semejantes entre sí que surgen de la nada como existencias dinámicas más pequeñas posibles.

Existencias que una vez nacidas así, existirán siempre como existencias dinámicas más pequeñas posibles puesto que la existencia no puede dejar de existir, ya que dejar de existir sería transformarse otra vez en la nada y eso es una imposibilidad ya que la nada no existe.

Algo que surja de la nada ya no puede dejar de existir porque precisamente ha surgido como existencia.

Por eso cada existencia individual e indivisible más pequeña posible posee su identidad propia "o yo" indivisible. Y por eso también cada compuesto de existencias posee una identidad propia "o yo" como compuesto de existencias.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative



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