jueves, 9 de agosto de 2018

¿Qué es la nada? 2ª parte



 
Fuente foto: http://PIXABAY.com  ¿Qué es la nada?

 

¿Qué es la nada? consta de dos partes

(Artículo subido de mi otro blog: htt://salvadorsanchezmelgar.com)

 

 

 Segunda parte

La nada no existe pero existe

La nada no existe pero ha sido, es y será imprescindible para que exista la existencia.
Todo es dinamismo, por eso la primera existencia que originó el universo tuvo que ser una existencia dinámica. Tuvo que ser la existencia dinámica más pequeña posible, porque todo lo que se origina por primera vez se origina desde lo más pequeño posible.
Esa primera existencia que originó el universo seguramente surgió de una manera infinitamente extraordinaria.



Todo es un orden

Como todo es un orden, nos podemos trasladar a cualquier otro lugar del espacio donde exista vida y adaptarnos instantáneamente a otra evolución viviente. Ya que donde exista vida también podemos vivir.
Si cada existencia compuesta evolucionase con diferentes tiempos la existencia sería un desorden. Entonces cada una de esas existencias tendrían un tiempo y un transcurrir dinámico propio distinto unas de otras.
Por ejemplo: si dos piedras semejantes evolucionasen con distintos órdenes sufrían diferentes transcurrir dinámicos, transformaciones y tiempos.
Los átomos de una piedra evolucionarían adaptados a un orden distinto que los átomos de la otra piedra, por tanto una piedra se transformaría, o envejecería a un ritmo diferente que la otra.
Es un ejemplo porque nada en el universo puede existir con diferente orden, ya que todo el universo pertenece a un mismo orden universal.
Sin orden universal habría un desorden universal que instantáneamente transformaría toda la existencia en la nada.

Con lo cual, eso demostraría que todo el universo es un orden universal, porque todo existe, y está formado como existencia que se atrae entre sí y que se mueven de manera expansiva en una misma dirección, y eso es lo que permite que todo sea un orden.




La existencia existirá siempre

Y aunque la nada no exista, la existencia está obligada a existir siempre. Ya que dejar de existir sería transformarse en la nada y eso no puede ser porque la nada no existe.
Realmente ni la existencia es real ni la nada tampoco, porque ésta no existe y la existencia es la nada hecha existencia.
La primera existencia que surgió de la nada al ser una existencia dinámica estaba obligada a existir como movimiento rotatorio.
Esa primera existencia se tenía que mover de alguna forma, pero sólo podía moverse de manera rotatoria puesto que estaba rodeaba por la nada.
La existencia no rota sobre sí misma como existencia compuesta, lo que rota sobre sí mismas son las existencias individuales más pequeñas posibles.




Todo es dinamismo

Esa primera existencia dinámica que originó el universo, al estar rodeada por la nada y no poderla ocupar sufriría una fuerte presión. Pero por mucha presión que sufriese no podía romperse, ni dividirse ni destruirse puesto que era la existencia más pequeña posible.
Sólo existen dos tipos de existencias: las existencias indivisibles y las existencias compuestas. Las indivisibles son las existencias dinámicas más pequeñas posibles que se repelen entre sí.  Y las compuestas son agrupaciones de existencias dinámicas formadas por las existencias que se atraen entre sí.
Las existencias indivisibles son las que saturan constantemente de existencias repulsivas el espacio de materia oscura y de energía oscura, formando un espacio repulsivo unidimensional porque se expanden en una única dirección de manera constante.
Sólo la existencia compuesta puede romperse, dividirse y transformarse componiendo otros tipos de existencias. Las existencias más pequeñas posibles son irrompibles e indivisibles.  Éstas sólo se pueden multiplicar mediante copias de sí mismas, y de hecho eso es lo que hacen sin cesar.


      Las teclas del piano son copias
Fuente: https://www.PIXABAY.com Las teclas del piano son copias

 

Las copias

La duplicación sin fin es la única opción que tienen dichas existencias más pequeñas posibles para que el universo pueda crecer.
La fuerte presión que sufre la existencia por estar rodeada por la nada, obliga a dichas existencias más pequeñas posibles a duplicarse constantemente.
Al estar todas las existencias que nacían rodeadas por la nada, no tuvieron más remedio que atraerse entre sí en un mismo espacio aunque se repelan entre sí.
La presión por no poder ocupar la nada, las obligaba a duplicarse sin cesar, y las que nacían también se duplicarán sin fin. De esta manera el universo crecería rápidamente.
De esta forma el universo se saturaba constantemente de existencias dinámicas más pequeñas posibles. Esa forma de crecer como espacio dinámico en un mismo espacio es también una expansión.



El yo

¿Qué es la nada?: Solamente la primera existencia que originó el universo surgió de la nada, las demás existencias nacían como copias de las mismas existencias. Diferenciándose unas de otras en que cada una ocupaba su propio espacio dinámico.
Por eso cada una adquiere su identidad propia o llámese yo. Lógicamente el yo de la existencia no es el mismo yo que el yo psíquico humano.
Hay que tener en cuenta que también las existencias compuestas adquieren su yo, como existencias compuestas. Tanto el propio Cosmos, como un pensamiento, un ser vivo, un automóvil, el humo o lo que sea, es una existencia compuesta.


 

Nada y evolución sin fin

Las tendencias de la existencia es necesitar adquirir las cualidades de la nada: la perfección, la justicia, la pureza, entre otras
Por eso la existencia del orden universal posee una tendencia sin fin a necesitar ser perfecta, justa y pura. Cualidades que la existencia nunca podrá conseguir porque conseguirlo sería ser la nada, por tanto dejar de existir.
Esas tendencias sin fin a necesitar ser lo que es la nada se llama evolución sin fin. Una evolución que está transmitida a todo lo existente, también a la vida.
La existencia no puede evitar cesar  de moverse sin fin inducida por esas tendencias a necesitar ser la nada, eso permite que todo el orden universal sea un orden.
Todo evoluciona con esa tendencia al orden; también la evolución viviente  trata constantemente de evolucionar sin fin hacia la perfección, la justicia y la pureza.
Metas que siempre se tratarán de conseguir pero que nunca se conseguirán porque la perfección perfecta no existe, y la justicia absolutamente justa es una imposibilidad al igual que la plena pureza.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safe creative

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