La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrir, temas como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento y de grandes pensadores se podrán descubrir esos misterios ocultos.

sábado, 18 de agosto de 2018

Existencia



La existencia es dinamismo
Existencia




¿Qué es la existencia? ¿la existencia existe?




Definición de lo que es la existencia


La existencia es la unión sincronizada de tendencias dinámicas. Sincronizadas por la tendencia al orden llamada tiempo. Y esto sólo es posible en un espacio universal en el que las tendencias dinámicas estén transformadas en tendencias atractivas, y que gracias a ello se puedan atraer y sincronizar como existencias compuestas. Pudiéndose así transformar en todo tipo de existencias compuestas.

Ese espacio universal sincronizado como tiempo es el espacio galáctico gravitatorio donde vivimos. Orden que está sincronizado como tiempo porque todo pertenece a un gran orden universal: el orden expansivo. El cual se satura constantemente de existencias irreales, o llamase tendencias dinámicas repulsivas, semejantes entre sí porque surgen como movimiento de la nada. Surgiendo como las existencias, o tendencias dinámicas, más pequeñas posibles.

En ese orden expansivo no existe el tiempo, las dimensiones, ni nada de lo que pueda formarse como existencia. Por eso, aunque sea una expansión repulsiva, es muy estable, homogénea y  uniforme y ese gran orden lo ha transmitido al espacio gravitatorio galáctico, de existencias atractivas,  que es donde existimos. Gracias a la transmisión de esa gran sincronización expansiva repulsiva universal, transformada en existencia atractiva, transmitida al espacio donde vivimos existe la existencia compuesta, existen las galaxias, existe la gravedad y existimos nosotros, entre otras infinidades de cosas.

Y aunque la expansión no pueda poseer el tiempo ni ninguna dimensión podría considerarse una expansión unidimensional porque todas sus tendencias dinámicas se expanden en una única dimensión.

Sobre la existencia


Para explicar que es la existencia he de empezar explicando cómo se originó.

Tuvo que ser una primera existencia la que surgiese como primera existencia de la nada.

Y tuvo que originarse de la forma más pequeña posible como dinamismo ya que todo es dinamismo como está comprobado.

Hay que tener en cuenta que en ese origen no existía la existencia compuesta, por tanto no existía ni lo grande ni lo pequeño. Con lo cual cuando me refiero a lo más pequeño posible quiero dar a entender que en ese origen esa existencia dinámica era la más pequeña posible porque era la única existencia que existía, pero no existía como pequeñez ni como existencia real sino como tendencia dinámica.

Al no existir en ese origen ni lo grande ni lo pequeño, tanto lo grande como lo pequeño podrían ser infinitudes inalcanzables. O sea que las existencias podrían engrandecerse o empequeñecer sin fin dado que ese fin no existía.

Esa primera existencia que surgió de la nada no podría engrandecerse ni empequeñecer porque representaba a la existencia dinámica más pequeña posible, y si se engrandecía o se empequeñecía dejaría de representar a la existencia dinámica más pequeña posible.

Por tanto, esa primera existencia sólo podía ser una existencia indivisible y repulsiva, indivisible porque era la más pequeña posible y repulsiva porque no podía crecer más de lo que era, ya que no podía ni admitir otras existencias ni transmitir  su existencia porque entonces dejaría de ser la existencia dinámica más pequeña posible.

Sólo podría engrandecerse o empequeñecer como espacio dinámico repulsivo formando un espacio dinámico repulsivo alrededor suya.

Engrandecerse no podría porque tendría que engrandecerse externamente y la nada que la rodeaba se lo impedía, ya que ésta no existe. Sin embargo sí que podría engrandecerse como espacio dinámico empequeñeciéndose internamente sin fin hacia lo pequeño, hacia una infinitud interna sin fin inexistente, ya que allí no existía lo grande ni lo pequeño.



El origen del universo se empequeñeció sin fin


Y eso fue lo que sucedió, el origen del universo se empequeñeció hacia una infinitud sin fin como espacio dinámico repulsivo, y como si fuese un agujero negro se expandiría y crecería interiormente sin fin formando un universo, sin tamaño real porque no existía ni lo grande ni lo pequeño. Pero podía ser un universo cada vez más expansivo y repulsivo.

Tanto lo grande como lo pequeño comenzaron a existir cuando a través de ese agujero negro se originó un espacio de existencias que se atraían entre sí. Pudiéndose ahí formar las existencias compuestas, y con ellas las dimensiones, los tamaños, lo grande y lo pequeño, el tiempo y la materia.



La primera existencia


Esa primer existencia que surgió de la nada surgiría como algo infinitamente extraordinario ya que de la nada no puede surgir nada.

Tiempo tuvo la nada de poder crear esa primera existencia, ya que la nada ha existido siempre, aunque el tiempo de la nada sea un tiempo imaginario.

Al originarse esa primera existencia de la nada, como movimiento, no podría moverse nada más que de una forma, rotando sobre sí misma. Puesto que al surgir de la nada y en la nada se encontraría rodeada de la nada y por eso no podría moverse de otra forma, ya que moverse de otra forma sería ocupar la nada y la nada no se puede ocupar porque la nada no existe.

De esa manera se tuvo que originar la primera existencia que existió y gracias a ello se posibilitó el origen del universo.

Una vez  originada esa primera existencia como existencia ya era imposible que dejase de existir porque dejar de existir significaba transformarse en la nada de donde surgió y eso no podía ser porque la nada no existe.


La nada rodea al universo


Cuando surgió esa primera existencia, ésta se encontraba sola rotando eternamente sobre sí misma.

Esa presión de existir siempre rotando sobre sí misma la inducía constantemente a ocupar la nada, pero eso no podía ser porque la nada no existe.

Esa primera existencia tampoco podía romperse ni dividirse porque era la existencia dinámica más pequeña posible, sólo le quedaba una opción la duplicación sin fin.

Esa constante presión que inducia la nada a esa primera existencia al no poder la existencia ocupar la nada, era una constante presión que inducía a la existencia a necesitar engrandecerse y abrirse al exterior. Pero engrandecerse no podía porque fuera estaba la nada, la cual no se podía ocupar porque no existe.

Por tanto, a esa primera existencia no le quedaba otra opción que la de multiplicarse, originando así existencias semejantes entre sí. Y como no existía el tiempo esa multiplicación fue instantánea, o sea un Big Bang instantáneo que originó una gran expansión en menos de un instante.

Como tampoco existía lo grande ni lo pequeño, ese espacio dinámico crecería sin fin hacia dentro, hacia lo pequeño dentro de su espacio dinámico, ya que fuera estaba la nada la cual no se podía ocupar. Así surgió un agujero negro que crecía y se expandiría sin fin hacia hacia dentro, hacia lo pequeño, originando la expansión universal.

Esa tensión que constantemente sufría ese espacio dinámico repulsivo al estar rodeado por la nada, le obligaba a originar más existencias similares, ocupando así todas las existencias el mismo espacio dinámico ya que el espacio de la nada no se podía ocupar.

De esa manera, todas las existencias que surgían se atraerían de manera repulsiva porque tenían que existir dentro del mismo espacio dinámico. De esa forma se originó una gran energía repulsiva entre las existencias.



Surgió instantáneamente un gran universo


Así, mediante duplicaciones constantes sin fin, ese espacio dinámico llamado universo crecía interiormente de manera instantánea sin fin ya que no existía el tiempo. Formando un agujero negro expansivo, un universo expansivo repulsivo cada vez más expansivo que crecía interiormente sin fin hacia lo pequeño, ya que al no existir ni lo grande ni lo pequeño, lo grande y lo pequeño eran infinitos.

Agujero negro que crecería instantáneamente de manera expansiva sin fin, hasta que llegó a un límite universal donde surgió un espacio de existencias atractivas, que es el espacio gravitatorio donde vivimos. Gracias a que aquí las existencias se atraían entre sí, éste espacio sí que podía crecer. El crecimiento de este espacio galáctico creado por la propia expansión universal estabilizó aún más a la propia expansión. Permitiendo con ello que el crecimiento expansivo pudiese así adquirir una velocidad más uniforme, aunque sin dejar de ser cada vez más expansiva.


Todo se mueve sin fin


La energía repulsiva de la expansión universal es la llamada energía oscura repulsiva.   

Esa energía oscura no posee el movimiento ni el tiempo porque sus existencias son repulsivas y por eso sus existencias no pueden unirse entre sí y así poder transformarse como existencias compuestas capaces de posibilitar el orden de nuestro espacio conocido.

No importa repetirlo otra vez, las existencias de las existencias compuestas, han sido transformadas por la energía oscura en existencias que se atraen entre sí, que son las que posibilitan que exista el orden de la existencia compuesta, la transformación constante, el movimiento, el tiempo, la materia e incluso la vida.

   

Las copias de las copias


Todas las existencias dinámicas más pequeñas posibles son copias que sólo se diferencian unas de otras en que cada una posee su propio espacio, por eso poseen su propio yo.

Gracias a eso,  las existencias compuestas también poseerán su yo como existencias compuestas de yos que son.

Por muchas copias que se reproduzcan de cualquier existencia, ya sea individual o compuesta, todas poseerán su yo. Y aunque sean exactamente iguales ninguna será exactamente igual porque cada una ocupa su propio lugar, por eso poseen su propio yo. 

Gracias a eso, las existencias compuestas también obtienen así una identidad propia o yo.



Los presentes de las existencias


Los presentes de las existencias compuestas son ficticios, ya que siempre se están transformando. Al no poderse frenar esa transformación continua de la existencia compuesta, no existe un tiempo en el que la existencia compuesta pueda pararse para justificar así su presente. Eso demuestra que el tiempo es una imparable sucesión dinámica de la existencia como existencia compuesta, la cual sólo se puede componer con orden gracias a la atracción universal ordenada de la existencia y a que la expansión universal induce a que todo lo que existe también se mueva en una misma dirección expansiva.

Solamente las existencias dinámicas más pequeñas posibles poseen un presente permanente ya que no son existencias compuestas y por eso no se pueden transformar como existencias compuestas. Y como existencias más pequeñas posibles no se pueden transformar, siempre tendrán el mismo presente rotando siempre exactamente igual sobre sí mismas.

Pero también este es un presente irreal porque esas existencias dinámicas más pequeñas posible están hechas de movimiento, están consolidadas como movimiento, y si éste en ellas dejase de moverse dejarían de existir.




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative


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