La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrirlos como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento y de grandes pensadores se podrán descubrir esos misterios ocultos.

jueves, 9 de agosto de 2018

No todo se mueve

  

No todo es dinamismo
No todo es movimiento

                      

Hay dos clases de movimientos




Todo se mueve pero no todo se mueve



Todo es movimiento excepto el espacio de energía oscura cuyo movimiento expansivo no es movimiento real sino una especie de tendencia expansiva repulsiva que se expande instantáneamente. Y que por eso no posee el tiempo ni el movimiento provocado por las existencias que se atraen entre sí. 

La expansión universal ha adquirido esa estabilidad expansiva estable gracias a que se expande instantáneamente sin fin.


¿Cómo comenzó todo?


Todo comenzó con el origen de la primera existencia que surgió en la nada como la existencia dinámica más pequeña posible. 

Ese nacimiento fue algo infinitamente extraordinario, ya que de la nada no puede surgir nada. Pero tiempo tuvo la nada para producir esa primera existencia, ya que la nada ha existido siempre aunque el tiempo de la nada sea un tiempo imaginario.

Al surgir esa primera existencia de la nada y en la nada, surgió como la existencia dinámica más pequeña posible rodeada por la nada. Que no era exactamente ni existencia, ni existencia dinámica, era una especie de tendencia. Sin embargo se puede llamar existencia dinámica aunque no sea la misma clase de existencia que conocemos.

Esa primera existencia que originó el universo surgió aislada por la nada y por eso no tenía otra opción que existir rotando sobre sí misma.  

Esa manera dinámica de existir no es movimiento en sí, puesto que el movimiento sólo se puede producir como mínimo con la unión de dos o más existencias dinámicas más pequeñas posibles, las cuales al unirse podrían transferir o adquirir sus correspondientes movimientos. 


Nacimiento instantáneo


El nacimiento de esa primera existencia dinámica más pequeña posible se produjo de manera instantánea porque todavía no existía ni el movimiento ni el tiempo, ya que el tiempo sólo puede existir si transcurre algo como movimiento ordenado; y éste movimiento ordenado únicamente se puede producir mediante la unión de dos o más existencias.

Y es repulsiva porque es indivisible, ya que no se puede dividir ni transformar porque dejaría de ser la existencia dinámica más pequeña posible. Y al no poderse transformar no puede unirse totalmente a otras existencias, con lo cual sólo puede ser una existencia repulsiva.

Como esa primera existencia no podía dividirse ni dejar de existir ya que dejar de existir era volver a ser la nada, y eso era imposible que sucediese porque la nada no existe. Por tanto, no tenía más remedio que existir eternamente presionada por la nada, es un decir porque el tiempo no existía. Gracias a esa gran presión continua y a existir permanentemente rotando sobre sí misma, se produjo la expansión.

La expansión significa la multiplicación sin fin de existencias dinámicas repulsivas en un mismo espacio dinámico repulsivo. Como todas las existencias que surgían sin cesar sólo podían surgir de la nada, todas eran existencias semejantes entre sí. Eran existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles. Y esa expansión se produjo, y continúa produciéndose, instantáneamente sin fin porque no existe el tiempo.



La existencia no puede dejar de existir 


Esa primera existencia y todas las demás existencias que surgen sin cesar existirán siempre como especie de existencias dinámicas repulsivas rotando sobre sí mismas. Y existirán siempre porque una vez han surgido como existencia ya no pueden dejar de existir.

Realmente esas existencias no se mueven del lugar donde han nacido, el hecho de que la expansión se expanda cada vez más sin fin es porque no cesan de surgir nuevas existencias. Y esa saturación constante de existencias es lo que hace que la expansión no cese de crecer expansivamente.

Como la existencia dinámica más pequeña posible no podía crecer por sí misma como espacio dinámico, su única opción era inducir a la nada a que se originasen nuevas existencias como ella, ya que sólo se puede surgir de la nada como existencia dinámica más pequeña posible. 

Con lo cual surgirían en un mismo espacio nuevas existencias semejantes entre sí. 

Todas las existencias que surgían al estar obligadas a unirse en un mismo espacio, ya que fuera estaba la nada que no se podía ocupar, como espacio unido repulsivamente volverían a sufrir siempre la misma presión y la misma necesidad que la primera existencia, con lo cual la multiplicación de existencias sería constante. 

Así se originó un gran espacio repulsivo expansivo entre dichas existencias, ya que todas esas existencias eran existencias repulsivas y no se podían juntar totalmente.


Surgió un agujero negro


Como en ese origen universal tampoco existían las dimensiones (no existía lo grande ni lo pequeño) ese espacio dinámico tanto podía crecer sin fin hacia lo pequeño como hacia lo grande. Pero en este caso, no podía engrandecerse porque fuera estaba la nada y la nada no se podía ocupar porque la nada no existe. Sólo podía expandirse, o crecer, hacia lo pequeño, o sea interiormente; es decir como agujero negro interno.

El hecho de decir que el universo surgió de la nada como la existencia dinámica más pequeña posible, es una forma de representar a lo más pequeño posible donde no existía ni lo pequeño ni lo grande. Ya que lo pequeño y lo grande existen donde existe las dimensiones, como es el caso del espacio galáctico donde vivimos.

Como no existía ni lo grande ni lo pequeño, ese pequeño espacio dinámico donde existía la existencia dinámica más pequeña posible junto a las demás existencias semejantes a ella que surgían sin cesar, sólo podía crecer empequeñeciéndose sin fin, ya que engrandecerse no podía porque fuera estaba la nada, y ésta no se podía ocupar porque la nada no existe. Lo de decir empequeñecer o engrandecer es una forma de expresarme, pues en ese origen expansivo no existía lo pequeño ni lo grande.

Por tanto, la expansión universal sólo pudo crecer sin fin hacia lo pequeño. Con lo cual en ese espacio dinámico se originó una especie de agujero negro que crecería interiormente sin fin hacia lo pequeño.



Crecimiento expansivo sin fin

 

Y ese fue el origen del universo, el cual continúa creciendo como agujero negro de manera instantánea sin fin hacia lo pequeño. 

Como el crecimiento de la expansión universal es constante y sin fin, todo el universo se ha adaptado a esa forma de crecer como agujero negro hacia lo pequeño. Crecimiento expansivo hacia lo pequeño que no notamos porque el espacio  galáctico donde vivimos lo ha originado la propia expansión, ya que todo pro produce su contra, como espacio de existencias atractivas. Y a la misma vez que todo crece hacia lo pequeño, dentro de ese crecimiento el espacio galáctico donde existimos crece hacia lo grande y es cada vez más grande y más expansivo. Ya que en nuestro espacio existen las tres dimensiones, por tanto existe lo grande y lo pequeño, con lo cual puede crecer sin fin hacia lo grande.   

Ese surgimiento de la primera existencia se produjo en un punto de la nada, con lo cual la expansión se tuvo que producir de manera uniforme desde ese punto hacia todas las partes internas posibles.


Todo existe gracias a la nada


Gracias a la multiplicación sin fin de esa primera existencia dinámica repulsiva más pequeña posible, originando sin fin existencias semejantes entre sí,  y a que esos inevitables nacimientos crearon un espacio dinámico repulsivo cada vez más grande y expansivo surgió el espacio galáctico gravitatorio donde vivimos.

De esa manera, en éste espacio, la existencia adquirió una forma de existir la de la transformación continua, ya que la existencia no podía quedarse quieta. 

Y mientras se transformaba la existencia como existencia compuesta, con más o menos densidad, formaba todo tipo de existencias compuestas.

Para que algo pueda existir como existencia compuesta debe estar compuesto de existencias que se atraigan entre sí. Pero para que eso sea posible debe de existir el tiempo. Y el tiempo existe porque el universo es un orden expansivo que ha originado otro orden: un espacio de existencias ordenadas que se atraen entre sí, en donde gracias a eso puede existir el tiempo. 

La existencia tiene la propiedad de transformarse continuamente como existencia compuesta pero no la de dejar de existir. Al no poderse transformar la existencia en la nada porque la nada no existe, obligaba a la existencia a existir eternamente.

La nada también es absolutamente inodora, incolora, insípida, quieta, transparente, invisible, etc. 



Autor: Salvador Sánchez Melgar

Registrado en Safecreative

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