martes, 4 de diciembre de 2018

Definición del tiempo

  

Definición del tiempo y qué es es el tiempo



  • Definición del tiempo y qué es el tiempo
  • Materia oscura y energía oscura
  • Repulsión y unión de existencias
  • Definición del tiempo como yo
  • Cada mínimo tiempo posee su propia sincronización
  • Todo lo que existe posee su yo
  • Transformación de la existencia
  • El tiempo de las almas
  • Jerarquías de almas




Definición del tiempo y qué es el tiempo



Absolutamente todo el universo es un gran orden universal y eso induce a que todos los espacios universales sean un orden dividido en múltiples órdenes.

El tiempo es un orden dinámico sincronizado del espacio galáctico universal donde vivimos.

Espacio que será aproximadamente del 5% del universo.

La otra parte universal que abarca aproximadamente el 95% del universo está compuesta de materia oscura y de energía oscura que no se sabe muy bien lo que es.


Materia oscura y energía oscura


En la parte universal que contiene la energía oscura no puede existir ni el movimiento conocido ni el tiempo porque ahí no se puede constituir la existencia compuesta, que es la formada por las existencias que se atraen entre sí.

El movimiento conocido es el producido por las existencias que se atraen entre sí, y también gracias a que todo se mueve en la misma dirección expansiva.

Debido a todo eso, en el espacio donde existimos se puede formar la existencia compuesta, el tiempo, la materia e incluso la vida.

En el espacio de energía oscura sólo existe el movimiento repulsivo, que no es un movimiento que permita que las existencias se puedan unir como existencias compuestas.

Sin embargo, ese espacio oscuro no deja de ser un orden porque se expande instantáneamente sin fin en una misma dirección expansiva.

Y se expande instantáneamente sin fin porque ahí no existe el tiempo ni el movimiento entre existencias, puesto que no lo permiten las repulsiones de sus existencias.

Por eso, la energía oscura sólo puede ser un orden repulsivo expansivo unidimensional.

Supongo que la materia oscura no pertenece al mismo orden que el de la energía oscura. La materia oscura no se sabe muy bien lo que es.


Repulsión y unión de existencias



El  espacio de energía oscura está lleno de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, las cuales son semejantes entre sí.

Y se repelen entre sí porque al ser las existencias más pequeñas posibles no podrían unirse porque entonces dejarían de ser las existencias más pequeñas posibles. Y ese espacio sólo puede ser un espacio saturado de dichas existencias.

Esas existencias surgen de la nada por eso son las existencias dinámicas más pequeñas posibles.

Y al surgir en la nada y rodeadas por la nada únicamente pueden existir como movimiento repulsivo rotando sobre sí mismas, ya que la nada no se puede ocupar.

Dichas existencias están obligadas a unirse repulsivamente en un mismo espacio repulsivo porque la nada las obliga a ello ya que ésta las rodea repulsivamente y está no se puede ocupar porque no existe.

La energía oscura al ser totalmente repulsiva cualquier existencia formada como existencia compuesta que se adentrase en ese espacio repulsivo lógicamente se descompondría de manera automática.


Definición del tiempo como yo


No pueden existir planetas, estrellas, galaxias, ni nada, por muy grande o pequeño que sean, que hayan nacido en el mismo tiempo o que posean el mismo tiempo.

Ya que cada existencia sea simple o compuesta posee su propia identidad propia, o llamase yo.

El tiempo es el orden dinámico gravitatorio que actúa sincronizadamente al mismo tiempo en toda la existencia gravitatoria donde existimos.

Y eso es así porque el tiempo es un compuesto de tendencias sincronizadas en las que cada tendencia actúa inducida por el orden dinámico de nuestro espacio galáctico.

Y también gracias a que todo el universo es un gran orden dinámico expansivo que se expande con un dinamismo instantáneo muy homogéneo.


Cada mínimo tiempo posee su propia sincronización



Cuando alguien o algo actúa en el mismo exacto tiempo que otro alguien o algo no actúan en el mismísimo tiempo, ya sea como tiempo más corto posible o como tiempo más largo posible.

Podrán actuar al mismo tiempo según un reloj, pero el tiempo no es un reloj.

Nada puede actuar en el mismo exacto tiempo porque cada acción individual es un yo o identidad propia que actúa con su propio tiempo, aunque todas las acciones particulares de todos los yos no pueden evitar sincronizarse al tiempo sincronizado del orden universal. Es decir, que todo tipo de acción particular es una acción, o inadaptación momentánea contra el tiempo, acciones que cuando han pasado ese pequeño lapsus de tiempo inadaptativo no pueden evitar adaptarse al tiempo, emprendiendo cada acción en cada lapsus de tiempo inadaptativo una nueva adaptación.

Lógicamente se necesitan infinidades de lapsus de tiempo contra el tiempo para que que se origine una adaptanción, la cual también se le puede llamar evolución. Por ejemplo, la adaptación o evolución humana ha necesitado infinidades de lapsus contra el tiempo para llegar al estado evolutivo actual. Por que no depende de su propia evolución, sino que también depende de la evolución de todo lo que le rodea. Y en eso el tiempo de todo manda, éste lo ordena o sincroniza todo para que todo tipo de adaptaciones o evoluciones se ajusten al orden o sincronización del tiempo de todo.  Por eso unas adaptaciones o evoluciones evolucionan más que otras.

Esos lapsus de tiempo que toda adaptación o evolución padecen cuando accionan o luchan contra el tiempo sólo pueden ser los lapsus de tiempo más cortos posibles dentro del tiempo sincronizado del propio tiempo (ya que existen otros tiempos con otras sincronizaciones que posibilitan que existan otros universos, o dimensiones temporales. Sólo puede existir un universo aunque éste este compuesto por infinidades de dichos universos temporales. Todas estas afirmaciones las explicaré con más detalles en otros artículos, ya que hay mucho que explicar sobre este tema). 

Todas las luchas contra el tiempo no pueden evitar esa gran sincronía de todos los tiempos impuesta por el orden universal.

O sea, que cada acción de tiempo, como existencia activa dinámica que es, dispone de su propio yo, pero inducida a actuar con idénticos movimientos conforme dictamina el orden del tiempo, que es el que induce a que todo tiempo disponga de la misma sincronización.

Eso no podría suceder si todo no fuese un gran orden. Eso demuestra que existe un gran orden universal.


Todo lo que existe posee su yo


Todo lo que existe, incluso cada mínimo tiempo,  posee su yo como existencia que es, aunque el tiempo sea una tendencia.

Por tanto cada mínimo tiempo es un yo dinámico propio que ocupa un lugar propio.

Y el conjunto de todos los tiempos constituidos en el espacio galáctico donde vivimos es un tiempo compuesto de yos de tiempos compuestos; y así sucesivamente hasta llegar a los yos tiempos más mínimos posibles, que serán los que se muevan en el más mínimo instante posible, los cuales también poseerán su yo.

Todo eso quiere decir, que todo posee un yo, y por tanto cada mínimo movimiento posible del espacio donde vivimos posee un yo como existencia que es.

Y también quiere decir que el movimiento del espacio donde existimos es un perfecto y completo orden inducido a ser así por el gran orden universal, el cual también posee un yo, su yo es el yo principal de todo.

Todos los más mínimos movimientos posibles que existen en el espacio donde vivimos están perfectamente sincronizados para que cada uno de esos mínimos movimientos actúen como tiempo y así pueda existir el tiempo en todo.

Y como todo está hecho de movimiento, todo el espacio universal donde vivimos evoluciona y crea todo lo que existe en él con perfecta sincronización dinámica.


Transformación de la existencia


Únicamente las existencias dinámicas más pequeñas posibles no pueden transformarse porque éstas no pueden dejar de existir ni dejar de ser las existencias dinámicas más pequeñas posibles.

Como nada puede poseer el mismo tiempo ni nacer ni existir en el mismo tiempo, por eso todo lo que existe ya sea como existencia dinámica más pequeña posible o como existencia compuesta posee su propia identidad, o llamase yo.

Esto es así porque todo posee su propio espacio que no puede ser ocupado por otra existencia.

Por eso no puede existir ninguna evolución viviente universal que haya evolucionado al mismo nivel que la nuestra.

Pueden existir evoluciones vivientes extraterrestres parecidas a la nuestra pero no iguales, ya que todas han nacido en su tiempo, evolucionan con su propio tiempo y poseen su propio tiempo; ya que también poseen su propio yo o llamase espacio propio, puesto que todo lo que existe posee su propio yo.

Cada civilización universal son como si fuesen mundos apartes. Por eso la humanidad no podría unirse de manera genética a otra evolución viviente extraterrestre, que sería como si nos uniésemos de manera genética a seres de la edad de piedra o a seres de otras épocas futuras terrestres más evolutivas.


El tiempo de las almas

  
La jerarquía viviente posee otra jerarquía: la de las almas, las cuales también poseerán sus tiempos, ya que todo lo que existe posee su tiempo, aunque el tiempo de las almas sea un tiempo instantáneo, que es como decir que es un no tiempo.

Incluso la energía oscura posee su tiempo, aunque ese tiempo no se pueda sincronizar como tiempo sino como tiempo instantáneo, ya que ahí las existencias no se pueden unir porque se repelen entre sí. Por eso el tiempo de la energía oscura también es un tiempo cero como la de las almas, que es como decir que es un no tiempo, o un tiempo instantáneo.

El tiempo de las almas es un tiempo muy distinto al nuestro, el tiempo de las almas es un tiempo instantáneo, ya que las almas no se pueden constituir como existencias compuestas.

Por eso, las almas no disponen ni del orden transformativo nuestro, ni del movimiento, ni del tiempo, ni de las dimensiones, ni de los tamaños, ni de lo grande, ni de lo pequeño, etc.

Cosas que existen en un espacio universal como el nuestro donde la existencia se atraen entre sí y pueden formar las existencias compuestas.

Las almas poseen una especie de energía que las enlazan con el subconsciente de la vida a las que pertenezcan.

Somos un enlace psíquico de las almas que han permitido que también evolucionemos físicamente.

La jerarquía de las almas también poseerán su tiempo instantáneo ya que pertenecen a un orden dinámico y lógicamente existirán unas almas más antiguas que otras dentro de una jerarquía instantánea.

Y si pertenecen a una jerarquía así, es porque también ésta dispondrán de tiempo, aunque sea instantáneo, pues no puede existir una jerarquía que no disponga de tiempo ya que tiempo es orden, por tanto tiempo es jerarquía, aunque ésta existá con un tiempo instantáneo.

Las almas no se comunican entre sí como nos comunicamos nosotros; ellas se comunican mentalmente.

Forman parte de las tendencias evolutivas universales y están constituidas en jerarquías conforme a esas inevitables tendencias.

Las almas evolucionan conforme las induce el orden universal, al igual que todo, y no se pueden separar de esa evolución.

Y gracias a que están enlazadas a las vidas han adquirido esa inteligencia, ese razonamiento como almas-vida.

Las almas no se transforman al igual que lo hacemos nosotros, envejeciendo a través del tiempo. Supongo que las almas se podrán transformar espiritualmente o de manera psíquica o energética, ya que no poseen existencia física.

Pero siempre evolucionarán sin cesar conforme evolucionan las correspondientes vidas que les pertenezcan.

Las almas poseerán un tiempo instantáneo psíquico energético que lo dominarán a la perfección pudiéndose manifestar a la velocidad de nuestro tiempo o a la de otras velocidades energéticas.

Eso les permitirán poder viajar en el tiempo y en el espacio a mayores velocidades que la luz, o a velocidades instantáneas.

Como las almas son energía, podrán atravesar montañas, podrán ver a través de las paredes y a gran distancia, podrán escuchar hasta nuestros pensamientos más profundos, podrán percibir cualquier mínima sensación que poseamos; podrán manifestarse de cualquier forma física, etc. 


Jerarquías de almas


Las almas como existencias energéticas que son, con sus correspondientes tiempos energéticos instantáneos, se deben a una jerarquía, la cual tendrá sus leyes, y las almas no podrán actuar libremente estarán sujetas a esas leyes.

Ya que si no fuese así, las almas podrían poseer tanto poder que podrían cambiar una civilización entera, por eso también estarán limitadas a actuar conforme dictamine la jerarquía de almas.

Cada evolución viviente universal ha desarrollado su propia evolución jerárquica de almas, puesto que la evolución de las almas va unida con la evolución psíquica viviente de cada evolución viviente universal. Sin embargo siempre existirá un enlace entre todas las almas universales, ya que es el propio tiempo universal el que las induce a enlazarse.

El día que se extinga la vida en la Tierra, las almas terrestres habrán evolucionado tanto que se podrán unir a la escala jerárquica de las almas universales. Entonces tal vez las vidas terrestres ya no se reencarnarán más, quizás las elevadas evoluciones de sus almas no se lo permitirán.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

No hay comentarios:

Publicar un comentario