¿Qué es el Cosmos?



                                          Famosa ecuación de Einstein. Pixabay


La expansión universal no se expande exteriormente

El espacio universal está formado por el 68,3 % de energía oscura repulsiva, 26,8 % de materia oscura que no se sabe muy bien lo que es y un 4,9 % de materia ordinaria que es la que contiene el espacio-tiempo donde vivimos.

La expansión universal es la energía repulsiva que se expande sin fin hacia el infinito, o sea hacia la nada. Pero no se expande exteriormente, como parece, sino interiormente dentro de un pequeño espacio dinámico. ¿Y cómo puede ser eso?: esto es así porque la expansión universal no existe como tiempo y por eso no posee ni dimensiones, ni grandezas, ni pequeñeces ni nada de lo que pueda existir en el espacio-tiempo, por eso la expansión universal no puede crecer ni empequeñecerse.

Se expande interiormente sin fin porque el movimiento no ocupa lugar y porque el espacio de energía oscura que es el productor de la expansión universal no posee dimensiones. Por eso, se expande en sí mismo, ya que fuera de ese espacio no existe nada, que es como decir que lo de fuera es la nada.

La primera existencia que existió surgió de la nada como movimiento. Como está comprobado que todo es movimiento por eso ese origen universal solo pudo surgir como movimiento. Una vez surgido así, solo podía existir como repulsión dinámica al estar rodeada y presionada por la nada donde surgió, puesto que esa presión no la dejaba ser otra cosa.

En ese surgimiento no podía existir la atracción entre existencias, porque era la única existencia que existía y porque no existía la atracción. Tampoco existía la repulsión, pero como esa primera existencia que surgió de la nada no podía escapar de la nada se creó en ella una presión que le hizo ser repulsiva. No podía repelerse contra nada porque solo existía ella misma, pero esa permanente presión la obligó a dividirse en dos partes semejantes entre sí. Esa otra existencia no podía surgir  de otra puesto que tenía que surgir también como movimiento dinámicamente más pequeño posible, eso sí, al ser dos existencias independientes cada una tendría que tener su identidad propia. Como no existía el tiempo y la presión de la nada continuaba, ambas existencias no podían hacer otra cosa  que unirse entre sí repulsivamente eso las obligaba a tener que dividirse, y a agruparse repulsivamente en un mismo espacio repulsivo. Al no existir el tiempo, infinidades de divisiones se produjeron en un mismo espacio repulsivo, de esa forma se hizo un Universo repulsivo dinámicamente cada vez más grande, ya que esas divisiones no tenían fin. Se produjo una expansión repulsiva sin fin en un dinámicamente pequeño espacio ya que no existían los tamaños.

Así se empezó a crear el origen universal, como espacio dinámico repulsivo expansivo dinámicamente más pequeño posible que como si fuese un Bing Bang que explotó sin explotar, se produjo una división sincronizada constante y sin fin de existencias dinámicas repulsivas más dinámicamente pequeñas posibles.

Esa permanente presión que sufrían de la nada todas las existencias que surgían las inducía a escapar de ella, como no podían solo podían dividirse constantemente ya que la presión de la nada era constante pues la nada estaba por todas partes. Como no existía el tiempo ni las dimensiones en esa división se produjo una división instantánea, con lo cual las existencias repulsivas que surgían repulsivamente semejantes entre sí se tenían que agrupar en el mismo espacio repulsivo porque fuera estaba la nada la cual no se podía ocupar porque la nada no existe. Como no existía el tiempo ni las dimensiones, ese espacio dinámico repulsivo continuaba permanentemente sin tener tamaño ni el tiempo se  engrandecía dinámicamente e instantáneamente. Continuando también siendo repulsivas, semejantes entre sí y presionadas por la nada, con lo cual continuarían dividiéndose sin fin en dos. Al no existir ahí el tiempo esas divisiones no tenían límites y se producían instantáneamente, por lo que se creó en un sin tiempo un gran Universo expansivo repulsivo dentro de un pequeño espacio expansivo repulsivo, que es lo más parecido a un agujero negro.

Las existencias que surgían de esa división sin fin, que era como una multiplicación sin fin pero a la inversa, crearon un gran Universo en un sin tiempo.

A medida que se expandía el Universo, se creó el espacio-tiempo, formado por existencias que se atraen entre sí. En este espacio se creó el orden del tiempo, la evolución, las dimensiones, la gravedad, incluso el alma y la vida. Al crearse todo lo que existe en el espacio-tiempo, a nosotros nos parece que el Universo es muy grande porque existimo como dimensión y todo lo que existe en el espacio-tiempo existe como dimensión, pero esa grandeza universal es irreal, es grandeza expansiva repulsiva que no es una grandeza real sino una grandeza dinámica repulsiva expansiva.

Como el dinamismo no ocupa lugar y el espacio negro se encuentra dentro de la nada rodeado por la nada por eso ese espacio negro no puede crecer exteriormente ya que en el exterior está la nada, la cual no se puede ocupar porque la nada no existe. Y como ese espacio negro expansivo repulsivo universal no existe como tiempo tampoco existirán en el las dimensiones por tanto en ese espacio no existirá ni lo grande ni lo pequeño.

Ese espacio expansivo repulsivo universal crece dinámica expansiva repulsivamente sin fin porque crece dinámicamente mediante una multiplicación sin fin de existencias dinámicas que no ocupan lugar porque están hechas de dinamismo, que realmente no es una multiplicación sin fin sino una división sin fin.

Y a medida que la expansión repulsiva universal crece sincronizadamente, ya que crece mediante existencias semejantes entre sí que surgen de la misma forma,  sin crecer, de forma expansiva repulsiva se acumulan en cada equis puntos expansivos grandes cantidades de dichas existencias dinámicas repulsivas expansivas más pequeñas posibles llegando a formar enormes concentraciones de existencias repulsivas llamadas estrellas. 

Las estrellas transformarán energéticamente las existencias repulsivas de su entorno estelar en existencias atractivas que posibilitarán que estas existencias se atraigan entre sí y puedan formar las existencias compuestas, formándose así un espacio-tiempo estelar. Como las estrellas se crean sincronizadamente en puntos determinados por la expansión universal, todas las estrellas constituyen un gran espacio-tiempo. El cual, al coexistir con la expansión universal adquirirá de ésta una gran sincronía dinámica.

Como el espacio-tiempo está unido de manera expansiva a la expansión universal, ya que todo es expansión, desde el espacio-tiempo parece que la expansión crezca. Pero el crecimiento expansivo es un crecimiento irreal ya que la expansión no crece exteriormente, crece interiormente dentro de un pequeño espacio dinámico.

Realmente el crecimiento del espacio-tiempo tampoco es un crecimiento real, es un crecimiento dinámico posibilitado por las existencias que se atraen entre sí formando existencias compuestas que no cesan de transformarse constantemente. Esa transformación constante de todo en el espacio-tiempo no permite que todo lo que exista en este espacio exista realmente como presente.


Espacio-tiempo

Sólo se puede surgir de la nada como existencia dinámica repulsiva más pequeña posible. A través del surgimiento de la primera existencia tendrían que surgir todas las demás existencias, que tendrían que surgir semejantes entre sí como las existencias dinámicas más pequeñas posibles. Tendrían que surgir como movimiento rotando sobre sí mismas puesto que eran existencias hechas de movimiento. Como al surgir de la nada se encontraban rodeadas por la nada y como ésta no se podía ocupar eso no les dejaba otra opción que agruparse internamente de forma repulsiva a medida que se creaban.

Al nacer se creaban un lugar propio que no podía ser ocupado por otra existencia porque eran existencias repulsivas. De ahí, también en el espacio-tiempo cada existencia, sea como existencia atractiva dinámicamente más pequeña posible o como existencia compuesta de estas existencias cada existencia ocupa un lugar dinámico propio, por tanto todas adquieren sus identidades propias aunque sean momentáneas.

El tiempo en sí no es nada más que el orden que conlleva la sincronía dinámica de las transformaciones o evoluciones de las existencias compuestas, ya que las existencias individuales dinámicamente más pequeñas posibles no se pueden transformar.

En el Universo solo existe el tiempo en el espacio-tiempo. En este espacio todo se tiene que adaptar al tiempo, pero no todo se adapta al tiempo por un igual, por eso unas existencias evolucionan más que otras. Por ejemplo, el libre albedrío de los humanos es una lucha contra el tiempo que le permite evolucionar más.

Nada puede estar sujeto a un presente ya que todo se mueve constantemente sin cesar. 

Movimiento igual a tiempo transformativo

En el espacio-tiempo tanto las lentitudes como las rapideces necesitan un tiempo para ejecutar sus lentitudes o sus rapideces. En este espacio, todo movimiento necesita un tiempo para ejecutar su movimiento, por ejemplo el tiempo que necesitan las existencias que se atraen entre sí para unirse y transformarse como existencias compuestas.

Todo en el espacio-tiempo existe como tiempo, que es el orden transformativo o evolutivo de las existencias compuestas, lo que significa que es el orden de las sincronizaciones dinámicas de las existencias que se atraen entre si. Si unas transformaciones transcurren dinámicamente más lentas que otras, las que transcurren más lentas envejecerán o se transformarán menos, pero tendrán la oportunidad de evolucionar más porque tendrán más tiempo para evolucionar.

Nada se frena en el espacio-tiempo, todo se transforma sea más rápido o sea más lento, por tanto el tiempo en este espacio no se frena nunca.

Toda evolución en el espacio-tiempo depende de la transformación dinámica de una existencia, que depende a su vez de la modificación de su masa. Por eso una nave espacial que viaje a la velocidad de la luz modificará la sincronización dinámica de su masa a una sincronización dinámica más rápida esto hará que la nave espacial se sincronice dinámicamente más rápido, lógicamente sincronizándose más rápido la transformación de la masa de la nave espacial será más rápida. Por tanto, la nave espacial se transformará o envejecerá más rápido, pero sin embargo evolucionará más lento ya que no le habrá dado tiempo a evolucionar más. Evolucionar no es envejecer, evolucionar es mejorar transformativamente.

El libre albedrío humano es una lucha contra el tiempo para evolucionar más, por eso los humanos evolucionan más rápido que el resto de seres vivientes terrestres.

¿Qué hace el libre albedrío humano para luchar contra el tiempo?: al actuarse libremente se deja de actuar sincronizadamente con el tiempo normal, entonces esa libertad de acción busca atajos dinámicos para desincronizarse del tiempo, esos atajos dinámicos producen una sincronización dinámica más lenta que la sincronización dinámica normal del tiempo. Sucede lo contrario que viajar a la velocidad de la luz, a mayor velocidad se transforma o se envejece más rápido, pero se evoluciona más lento, ya que se tiene menos tiempo para evolucionar más,;
 a menor velocidad, como la de la lucha contra el tiempo del libre albedrío humano, se transforma o se envejece más lento, por tanto se tiene la oportunidad de evolucionar más.

Si los movimientos de la expansión universal no poseen tiempo es porque el movimiento expansivo universal es repulsivo. Y por eso, al no poderse atraer las existencias entre sí, no se puede disponer del orden del tiempo. Por tanto la expansión repulsiva universal y sus movimientos expansivos repulsivos carecerán de velocidades, por tanto sólo podrán existir como movimientos instantáneos repulsivos.

Nada puede crecer si no es mediante la acumulación de existencias, lo cual significa crecer siendo siempre otra existencia de mayor acumulación de existencias. Nada puede crecer siendo siempre la misma existencia.

Pero no todo posee el poder transformativo, las existencias dinámicas más pequeñas posibles no poseen el poder transformativo. Por eso todas las existencias que se puedan transformar únicamente se pueden transformar como existencias compuestas.

Ninguna individualidad dinámica más pequeña posible podría crecer como individualidad, solo puede crecer como agrupación de existencias, a través de agrupaciones de cada vez más existencias.


La materia sólo puede existir donde existe el tiempo

Sin materia en algo no podría existir el tiempo en ese algo, puesto que cómo podría envejecer, transformarse o evolucionar algo sin ser materia. No puede transformarse algo, aunque sea de forma dinámica, sino posee una existencia material que las existencias de lo que está compuesto se atraigan entre sí.

Para que pueda existir el tiempo tiene que existir la materia; y para que exista la materia tiene que existir la existencia que se atraiga entre sí. para que pueda formar algo que se pueda tocar, que se pueda componerse y descomponerse en múltiples formas de existencias materiales conforme se transforme.

Únicamente así, posibilitándose que exista la materia se posibilita que existan las tres dimensiones y con ello el orden tridimensional y su correspondiente tiempo que mide el envejecimiento, la transformación o la evolución ordenada de la existencia.

Por ejemplo: una piedra es un compuesto de existencias que se atraen entre sí y que por eso la piedra puede poseer las tres dimensiones. Pero a medida que transcurra el tiempo, esa piedra se desgastará o se transformará porque depende de un orden llamado tiempo.

Realmente tampoco las existencias que componen las materias más duras están totalmente unidas, debe existir un mínimo espacio energético, atómico o sub-atómico que permite que la materia pueda desintegrarse, envejecer,  transformarse o evolucionar aunque sea muy lentamente.

Como no existió el tiempo en ese origen universal, se produjo un "Big Bang" suave e instantáneo. Big Bang que todavía se está produciendo de manera instantánea y sin fin porque se produce sin tiempo y sin dimensiones. Existir en ese espacio expansivo repulsivo universal es existir inmaterialmente, es carecer de dimensiones y de tiempo.

Imagínense que negro y triste es el espacio universal de energía oscura. Espacio al que le debemos todo, porque gracias a él se originó el Universo; gracias a él nacieron y siguen naciendo las estrellas que son los grandes transformadoras de existencias repulsivas en existencias atractivas. 

Cualquier nave espacial tripulada que quisiese entrar en el espacio de energía oscura se desintegraría por completo, formando así parte de la existencia repulsiva de ese espacio de energía repulsiva.




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Autor: Salvador Sánchez Melgar









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