La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrir, temas como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento se podrán descubrir esos misterios ocultos.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

¿Qué es el Universo?

Sobre el universo



La expansión universal no se expande exteriormente


El espacio universal está formado por el 68,3 % de energía oscura repulsiva, 26,8 % de materia oscura que no se sabe muy bien lo que es y un 4,9 % de materia ordinaria que es la que contiene el espacio-tiempo donde vivimos.

La expansión repulsiva universal es la energía repulsiva que se expande sin fin hacia el infinito, o sea hacia la nada. Pero no se expande exteriormente, como parece, sino interiormente dentro de un pequeño espacio dinámico. ¿Y cómo puede ser eso?: esto es así porque en la expansión repulsiva universal no existe el tiempo ni las dimensiones, por tanto la expansión no puede crecer ni empequeñecerse.

Se expande interiormente en un pequeño espacio dinámico porque la primera existencia que existió surgió de la nada como movimiento repulsivo, creó así un pequeño espacio dinámico repulsivo expansivo, y las demás existencia surgieron en ese mismo espacio.

Y ese mismo espacio es el que se expande de manera repulsiva a medida que van naciendo nuevas existencias semejantes entre sí. 

Por tanto, la expansión no se puede expandir exteriormente porque fuera está la nada. Expansión que crece interiormente de forma expansiva porque en ese espacio expansivo no existen las dimensiones, no existe lo pequeño ni lo grande, con lo cual no puede empequeñecerse ni engrandecerse. Su crecimiento expansivo es una multiplicación sin fin de existencias dinámicas repulsivas semejantes entre sí, que se multiplican constantemente sin fin porque en ese espacio no existe el tiempo ni nada que pueda frenar ese crecimiento interno. Y como son existencias compuestas de movimiento no ocupan lugar porque el movimiento en sí no ocupa lugar.

Con lo cual la expansión universal sólo puede expandirse interiormente sin tamaño real. Además se expande instantáneamente y sin fin porque en la expansión no existe el tiempo, por tanto no existe un tiempo que le pueda imponer una velocidad ni un límite expansivo.

La expansión adquirió crecimiento cuando se originó el espacio-tiempo, ya que éste sí que puede crecer porque posee dimensiones. Y como el espacio tiempo está unido de manera expansiva a la expansión universal, ya que todo es expansión, desde el espacio-tiempo parece que la expansión crezca. Pero es un crecimiento irreal ya que la expansión no crece exteriormente, crece interiormente dentro de un pequeño espacio dinámico, y crece a través de la multiplicación sin fin de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, las cuales son puro movimiento y no ocupan lugar. 

O sea que el espacio-tiempo, que es donde vivimos, crece porque sus existencias no son repulsivas y se pueden unir componiendo existencias compuestas y también porque la expansión es una constante multiplicación de existencias dinámicas repulsivas, y eso inducirá a que el espacio-tiempo también adquiera esa multiplicación, aunque sea en forma de existencias transformadas en existencias atractivas. Pero ese crecimiento del espacio-tiempo tampoco es un crecimiento real, es un crecimiento de movimientos producido por las composiciones de  existencias en movimiento, ya que repito el movimiento no ocupa lugar como movimiento. El crecimiento del espacio-tiempo se produce al adquirir éste consistencia con las uniones de existencias en movimiento y crece como movimiento a través de esas uniones. Por tanto, ese crecimiento es irreal, crecimiento que hace parecer que el espacio-tiempo crezca exteriormente y con él también parece que crece la expansión universal, ya que el espacio-tiempo también es expansión. Pero, realmente nada crece ni se expande exteriormente, todo es una expansión interna sin fin en un pequeño espacio dinámico, crecimiento expansivo producido por el constante nacimiento de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles. Que no importa repetirlo una vez más, al ser existencias hechas de movimiento no ocupan lugar porque el movimiento en sí no ocupa lugar, por tanto pueden multiplicarse sin fin en un mismo espacio sin que éste crezca como espacio.



Espacio-tiempo


Todo el universo es expansión repulsiva, por eso todo se expande de manera repulsiva. Pero dentro de esa expansión repulsiva, la propia expansión repulsiva creó un espacio-tiempo  de existencias atractivas, ya que todo pro produce su contra. 

En el espacio-tiempo las existencias se atraen entre sí y por eso éstas se pueden componer y descomponer en diferentes tipos de existencias compuestas, pudiendo así crearse un orden tridimensional.

Esa permanente atracción entre existencias permitió que el espacio-tiempo indujese a las existencias un gran orden dinámico transformativo llamado tiempo. Este es el espacio universal en donde vivimos y en donde pueden existir las tres dimensiones, las estrellas, las galaxias y el movimiento atractivo entre existencias.


Surgimiento del universo


El universo surgió de la nada a través del origen de la primera existencia dinámica repulsiva más pequeña posible. Mediante esa primera existencia se formó la multiplicación sin fin de existencias semejantes entre sí y con ello se originó la expansión repulsiva universal. 

La primera existencia que surgió de la nada como la existencia dinámica repulsiva más pequeña posible originó un espacio dinámico repulsivo. Las demás existencias que surgieron dentro de ese mismo espacio dinámico repulsivo surgieron también como existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, ya que sólo se puede surgir de la nada como existencia dinámica repulsiva más pequeña posible. Todas surgían rotando sobre sí misma puesto que eran existencias hechas de movimiento, ya que al surgir de la nada se encontraban rodeadas por la nada y como ésta no se podía ocupar eso no las dejaba otra opción que moverse interiormente de la única forma posible que era rotando sobre sí misma.  Y tenían que rotar así sin fin puesto que si dejaban de moverse dejaban de existir. 

Eran existencias repulsivas porque al nacer como existencias dinámicas más pequeñas posibles no se podían unir entre sí, ya que cada existencia creaba y ocupaba su lugar dinámico propio que no podía ser ocupado por otra existencia dinámica; por eso cada existencia, sea así o compuesta ocupa un lugar dinámico propio, por tanto adquiere un yo o llamase identidad propia.

Con lo cual, a medida que surgían dichas existencias coexistían todas juntas en un mismo espacio dinámico repulsivo generándose (ya que no se podían unir porque perderían su yo) entre dichas existencias una especie de energía repulsiva. Como en ese espacio dinámico repulsivo no existía el tiempo ni las dimensiones, ese espacio podía crecer sin fin sin ser un crecimiento externo, si no interno, ya que exteriormente estaba la nada y ésta no se podía ocupar porque no existe.

Así se originó la expansión repulsiva universal que no crece como tamaño sino como que crece interiormente como espacio dinámico repulsivo a través de los constantemente nacimientos de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles que saturan constantemente ese espacio sin que éste pueda crecer exteriormente. Es un crecimiento instantáneo, irreal y sin fin porque en ese espacio repulsivo no existe el tiempo ni las dimensiones.

Quizás pueda ser posible que la expansión repulsiva universal tenga una dimensión si se considera que el crecimiento expansivo es una dimensión.



Gran orden expansivo 


Todo el universo es un gran orden expansivo repulsivo que se expande sin fin de una manera constante y homogénea.

Un gran orden que se expande interiormente sin fin hacia el infinito, o sea hacia la nada.  Y se expande interiormente porque exteriormente está la nada y ésta no se puede ocupar. Además se expande interiormente sin fin porque en la expansión no existe el tiempo ni las dimensiones.

Por tanto si en la expansión repulsiva universal no existe ni lo grande ni lo pequeño, ésta podría perfectamente crecer en un mismo espacio dinámico sin crecer. O sea que podía crecer sin fin en un mismo espacio como dinamismo que no ocupa espacio. 


Sólo puede existir el tiempo y las dimensiones en el espacio-tiempo. Espacio-tiempo que, como ya he dicho antes, también se expande conforme se expande la expansión, ya que todo es expansión. Pero hay que diferenciar la expansión en sí, que está compuesta de existencia repulsiva, del espacio-tiempo, el cual está compuesto de existencia atractiva, aunque el espacio-tiempo también pertenezca a la expansión repulsiva.



Origen del espacio-tiempo y adaptación de la existencia al tiempo 



Gracias a ese gran permanente y homogéneo orden expansivo repulsivo sin fin de la expansión repulsiva universal, se originó otro gran orden, ya que todo pro produce su contra, se originó el espacio-tiempo. La expansión universal originó un espacio-tiempo que podía crecer gracias a que las existencias de este espacio se atraían entre sí y podía formarse la existencia compuesta. 

El tiempo en sí no es nada más que un espacio dinámico que posee una perfecta sincronía dinámica atractiva que induce a que todo lo que exista en su espacio-tiempo exista con esa sincronía.  Todo lo que no se adapte a esa sincronía es inadaptarse al tiempo, es luchar contra el tiempo. Por eso, todas las existencias que existen en el espacio-tiempo se transforman constantemente al mismo ritmo impuesto por el tiempo y las existencias que se resisten a esa transformación son las que menos se adaptan al tiempo, por tanto son las que más evolucionan.  

Al nacer el espacio-tiempo se originaron las dimensiones puesto que en el espacio-tiempo las existencias se podían unir y formar existencias compuestas. Por tanto, en el espacio-tiempo se podía originar lo pequeño y lo grande. De esta forma, el espacio-tiempo, podía crecer hacia lo grande. Y al crecer el espacio-tiempo hacia lo grande también la expansión repulsiva universal podía crecer hacia lo grande, ya que desde el punto de vista de nuestro espacio-tiempo, al crecer éste, todo lo demás parece crecer ya que todo forma parte de un mismo universo. 

Digo lo de parecer crecer porque realmente nada puede crecer. El espacio-tiempo donde vivimos crece de una manera ficticia ya que en él ni lo grande ni lo pequeño son existencias reales, puesto que todo en él es una constante transformación. Nada, en éste espacio puede estar sujeto a un presente ya que todo se mueve y se transforma constantemente como existencia compuesta. Como ya he dicho antes, sólo puede poseen un presente las existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, ya que estas no se pueden transformar, siempre permanecen igual. Sólo se pueden transformar las existencias compuestas de estas existencias o las existencias compuestas de existencias compuestas, las cuales se transforman como existencias compuestas gracias a que se pueden componer en el espacio-tiempo.

Con lo cual, el crecimiento del espacio tiempo es una constante  multiplicación de existencias que al atraerse entre sí pueden formar existencias compuestas mayores o menores.

Lo cual no es un crecimiento real, ya que esa multiplicación de existencias se multiplican sin cesar en un universo expansivo repulsivo que no crece porque en la expansión universal no existen las dimensiones. 

En la expansión repulsiva, o llamase energía oscura, sólo puede existir un movimiento uniforme repulsivo que no es movimiento en sí sino una expansión repulsiva homogénea, uniforme y constante que se expande toda en sí al mismo par; gracias a que ese movimiento es provocado por una constante multiplicación sin fin de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles.



Movimiento igual a tiempo transformativo


Tanto la lentitud como las rapidez necesitan un tiempo para ejecutar su lentitud o su rapidez.

Todo movimiento necesita un tiempo para ejecutar su movimiento, por ejemplo el tiempo que necesitan las existencias que se atraen entre sí para unirse y transformarse como existencias compuestas.

Por tanto, si los movimientos de la expansión no poseen tiempo es porque el movimiento expansivo universal es repulsivo. Y por eso, al no poder poseer la expansión repulsiva el tiempo, sus movimientos expansivos carecerán de velocidades, por tanto sólo podrán ser  movimientos instantáneos.

El primer movimiento que originó el universo nació al originarse la individualidad dinámica repulsiva más pequeña posible, que no pudo crecer por sí misma porque nada puede crecer por sí mismo.

Todo crecimiento es una suma o multiplicación de existencias, ya sean simples o compuestas. Por eso, esa individualidad dinámica repulsiva más pequeña posible creció a través de la multiplicación de existencias que surgían como existencias dinámicas más pequeñas posibles.

Nada puede crecer si no es mediante una transformación o multiplicación de existencias, lo cual significa crecer siendo siempre otra existencia. Nada puede crecer siendo siempre la misma existencia.

Pero no todo posee un  yo transformativo, o llamase identidad propia transformativa, las existencias dinámicas más pequeñas posibles poseen un yo no transformativo, un yo que posee un permanente presente. Por eso todas las existencias únicamente se pueden transformar como existencias compuestas. 


Las individualidades


Ninguna individualidad dinámica más pequeña posible podría crecer como individualidad. Ya que cómo podría crecer un yo como yo individual.

Todo lo que crece sólo puede crecer como unión de existencias mediante sumas o multiplicaciones de existencias individuales o compuestas. Las existencias compuestas no dejan de ser una unión de una suma o multiplicación de existencias individuales. O sea, que todo lo que existe en nuestro espacio galáctico es debido a la  suma o multiplicación de unas existencias con otras existencias. Nada puede crecer como yo creciendo sólo como yo. 



La materia sólo puede existir donde existe el tiempo


Sin materia no podría existir el tiempo, puesto que cómo podría envejecer algo, o transcurrir algo de forma dinámica sino posee una existencia material consistente que se atraiga entre sí, contraria a una materia repulsiva que no se puede mantener como materia ni el más mínimo instante.

Para que pueda existir el tiempo tiene que existir la materia; y para que exista la materia tiene que existir la existencia que se atraiga entre sí y que pueda formar algo que se pueda tocar, que pueda componerse y descomponerse en múltiples formas de existencias materiales conforme envejezca.

Únicamente así, posibilitándose que exista la materia consistente se posibilita que existan las tres dimensiones y con ello el orden tridimensional y su correspondiente tiempo que mide el envejecimiento o la transformación ordenada de la existencia.

Por eso todo lo que existe en nuestro espacio universal conocido se atrae y se transforma en todo tipo de existencias compuestas, pudiendo así formarse la anchura, la altura, la largura, lo grande y lo pequeño que permiten que exista el orden tridimensional, los tamaños, el movimiento y el tiempo.

Por ejemplo: una piedra es un compuesto de existencias que se atraen entre sí y que por eso la piedra puede poseer las tres dimensiones. Pero a medida que transcurra el tiempo, esa piedra se desgastará o se transformará porque depende de un orden llamado tiempo.

Realmente tampoco las existencias que componen las materias más duras están totalmente unidas, debe existir un mínimo espacio energético, atómico o sub-atómico que permita que la materia puedan desintegrarse, envejecer o transformarse, aunque sea muy lentamente.


El Big Bang



Al no poder existir el tiempo en ese origen universal, se produjo un "Big Bang" suave de crecimiento instantáneo. Big Bang que todavía se está produciendo de manera instantánea y sin fin porque se produce sin tiempo y sin dimensiones.

Existir en ese espacio universal de materia y energía oscura significaría carecer de las dimensiones que conocemos; significaría carecer de nuestro orden, de nuestro tiempo, de nuestra materia, de nuestro calor,  de nuestras sensaciones, sonido, luz, colores, vida, etc.

Imagínense que negro y triste sería ese espacio universal de materia y de energía oscura, al cual le debemos todo, porque gracias a él se originó el universo; gracias a él nacieron y nacen las estrellas que son los grandes transformadores de existencias en materia mediante la generación de calor. Y debido a ello existe la materia e incluso la vida. Gracias a ese espacio oscuro existe todo y el universo se expandirá y crecerá sin fin.

Ese Big Bang surgió en un punto de la nada, y surgió sin tiempo porque surgió de una individualidad dinámica más pequeña posible, que se multiplicó instantáneamente en infinidades de individualidades dinámicas semejantes entre sí que se repelen entre sí, constituyendo un universo repulsivo que crece y se expande con orden y sin fin pero sin poder formar el orden tridimensional y el tiempo.

Cualquier nave espacial tripulada que quisiese entrar en el espacio de materia y energía oscura se desintegraría por completo, formando así parte de la existencia repulsiva de ese espacio de energía repulsiva.  


Autor: Salvador sánchez Melgar
http://evolucioninteligentesinfin.com
Registrado en Safecreative







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