La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrir, temas como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento se podrán descubrir esos misterios ocultos.

viernes, 10 de mayo de 2019

Lenguaje



El lenguaje



Las lenguas


Aprendimos a hablar gracias a nuestras inadaptaciones psíquicas.

Desde que el ser humano comenzó a evolucionar psíquicamente, su evolución psíquica siempre le llevó a buscar nuevas opciones psíquicas que le sirviesen para poder evolucionar psíquicamente de manera adecuada.

Por eso, emprendió psíquica física y evolutivamente su huida lenta del medio acuático. Y lo hizo cuando vivía allí antes de parecer un humano. Ese medio le ofrecía menos posibilidades de aprender un lenguaje adecuado para poder evolucionar psíquicamente mejor.

Gracias a la inadaptación psíquica, paulatinamente a través de las herencias, el ser humano fue adaptándose evolutivamente a una cada vez más humana forma de ser.

Fue adoptándose nuevas opciones psíquicas y físicas, adaptándose de manera psíquica las opciones físicas a las opciones psíquicas y viceversa.


Así, de esa manera evolutiva de evolucionar, lenta pero eficaz, a través de las herencias, nació de forma evolutiva el lenguaje como una opción evolutiva psíquica más. Como una opción inevitable y necesaria para poder evolucionar psíquicamente cada vez más, a la que inevitablemente cualquier inadaptación psíquica evolutiva hubiese llegado por si sola en cualquiera de las etapas evolutivas más adecuadas para ello.

El lenguaje era una opción psíquica inevitable, adaptado psíquica física y evolutivamente. Una opción a la que se tenía que llegar psíquicamente de forma inevitable.
  
Cualquier evolución psíquica universal, para poder evolucionar psíquicamente sin fin tendría que evolucionar psíquicamente hacia unas adaptaciones psíquicas adecuadas para poder evolucionar hacia la adaptación psíquica y física del lenguaje.





De esa manera, guiados evolutivamente hacia el lenguaje aprendimos a hablar



El lenguaje nació por sí solo, evolutivamente de forma natural, porque la evolución psíquica lo requería, lo necesitaba.

Al principio, como era lógico, los primeros signos orales o mímicos se fueron mentalizando hereditariamente.


Poco a poco, irían evolucionando esas opciones psíquicas ideales para el lenguaje, y con las opciones psíquicas llegarían las opciones físicas, de manera lenta pero eficaz, porque las transmisiones a través de las herencias actúan con lentitud pero con eficacia.

Poco a poco, las opciones ideales psíquicas y físicas para poder hablar se perfeccionaron psíquica hereditariamente en el ser humano. Hasta que cada vez más, la inadaptación psíquica nos obligaba a aprender, a conocer insaciablemente, a memorizar cosas nuevas.

Por lo tanto, nos inducía a ponerles mentalmente nombres a las cosas y a evolucionar psíquicamente con esa nueva opción que sería la del lenguaje psíquico todavía muy primitivo e intuitivo.

Eso nos serviría como base evolutiva para así poder enraizar mentalmente las opciones psíquicas más adecuadas para adaptarnos psíquicamente a un lenguaje cada vez más perfeccionado psíquica y físicamente.

Es decir, el lenguaje no nació a fuerza de experimentar y probar reiteradamente repetitivas opciones psíquicas o físicas orales; o por medio de costumbres repetitivas. Tal y como se quiere conseguir a la fuerza con ciertos animales tratando de que aprendan o memoricen a fuerza de inculcarles repeticiones mentales con variados métodos científicos.

Nunca conseguirán, en ningún animal, dotarles psíquicamente de la posibilidad de comprender completamente un lenguaje, es perder el tiempo.

Los animales no poseen la inadaptación psíquica evolutiva no acomodada que poseemos las personas, por lo tanto los animales no pueden memorizar más de lo que su psiquismo acomodado les permita.

Otra cosa sería que a ciertos animales de la misma especie se les acostumbrase a que no se adaptasen psíquicamente a una adaptación psíquica acomodada; y que gracias a eso, a través de las herencias y y de varias generaciones, podrían nacer animales inadaptados psíquicamente, lo cual les posibilitaría psíquicamente a mentalizarse a no acomodarse psíquicamente. Es decir, les posibilitaría a dichos animales a memorizar y desarrollar la mente al igual que lo hacen los humanos.

Y así de esa manera psíquica, a través de muchas generaciones heredarían esos hábitos que les podría enseñar a hablar, pero también tendrían que adaptarse físicamente al lenguaje para poder pronunciarlo correctamente.

El lenguaje humano no fue un invento humano, fue una opción psíquica evolutiva inevitable que poseemos los humanos para poder evolucionar cada vez más como cabeza evolutiva del orden jerárquico viviente que somos.

Esa misma evolución psíquica nos adaptó evolutivamente a que cada vez más pudiésemos asimilar y aprender más fácilmente esa gran diversidad de lenguajes que existen en el mundo.

Cada vez más, nuestras futuras generaciones podrán aprender y desenvolverse más fácilmente en múltiples idiomas, la evolución psíquica nos llevará a eso.

Nos llevará a que nuestros psiquismos evolutivamente puedan memorizar cada vez más, adaptando las funciones físicas orales a un mejor pronunciamiento de los diferentes tipos orales que nos ofrecen los diferentes tipos de lenguajes que existan en el mundo.



Autor: Salvador sánchez Melgar



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