La ciencia no lo puede descubrir todo

Existen muchos misterios sin resolver que nunca la ciencia podrá descubrir, temas como por ejemplo qué es la nada y quién es Dios. Solamente a través del pensamiento se podrán descubrir esos misterios ocultos.

martes, 22 de enero de 2019

Dimensiones



La dimensión



¿Cómo son las dos únicas dimensiones que existen?



Cuando se originó el universo se originó al mismo tiempo la dimensión unidimensional, y en ese mismo instante se originó la expansión universal, la cual se expandió instantáneamente.

Sin embargo, esa expansión tuvo que poseer algo que la impulsara a expandirse instantáneamente.

Ese algo fue la multiplicación repulsiva instantánea de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, las cuales surgían de la nada sin cesar y se acumulaban de manera repulsiva en un pequeño espacio dinámico rodeado por la nada.

Y a medida que ese espacio dinámico crecía interiormente, ya que exteriormente no podía crecer porque estaba la nada, también crecía como expansión universal.

¿Se preguntarán cómo podía ser eso?: Sencillamente porque lo grande y lo pequeño no existían, y ese crecimiento no era un crecimiento real sino una expansión interna sin fin como explicaré más adelante.

De esta forma la expansión adquirió un camino expansivo hacia donde ir, adquirió la dimensión unidimensional.

Adquirió el inevitable camino sin fin hacia un lugar al que nunca se llegará porque ese lugar es un final que no existe.

Ese lugar es la nada, es la meta inducida por la nada porque la propia nada rodea a toda la expansión obligándola a dirigirse interiormente hacia ese inexistente lugar.

Y como si fuese un agujero negro interno que se dirige hacia el infinito, así se originó el universo y así se expandió internamente sin fin.

Como en la expansión no existía la dimensión tridimensional, ni existía lo grande ni lo pequeño, por eso se podía expandir sin fin hacia la infinita inexistente pequeñez interna a la que nunca se llegará. Y a medida que la expansión se expande como existencia repulsiva se mantendrá siempre con una sola dimensión, la unidimensional.

Y como todo pro produce su contra, en ese camino repulsivo sin fin la expansión fue creando un espacio de existencias atractivas, el cual es el espacio donde existimos y donde existen las estrellas y las galaxias.

Espacio que puede crecer sin fin porque es un espacio tridimensional y donde existen las tres dimensiones. Espacio que puede crecer porque gracias a que la existencia se atrae entre sí existen los tamaños.

Y aunque la expansión no pudo crecer porque no poseía las tres dimensiones, al estar unido a nuestro espacio tridimensional adquirió un tamaño, que en realidad es un tamaño irreal. Un tamaño que sólo es real si se observa desde nuestro espacio tridimensional.



El orden transformativo


El universo se expansiona sin fin interiormente dentro de un pequeño espacio dinámico como si fuese un agujero negro que se expansiona sin fin hacia la inexistente pequeñez donde no existe ni lo grande ni lo pequeño.

Como nuestro espacio tridimensional está unido al espacio expansivo, a la misma vez que el espacio expansivo se expande sin fin éste induce a que el espacio donde existimos se expanda también sin fin. Y crezca sin fin gracias a que las existencias que existen en este espacio son existencias atractivas, y por eso aquí existe la gravedad, las dimensiones, el movimiento atractivo entre existencias, el tiempo y la existencia compuesta que permiten que exista lo grande y lo pequeño.

La expansión es ese espacio llamado energía oscura que ha adquirido una sola dimensión porque se expande repulsivamente hacia una única dirección sin fin. Y nuestro espacio gravitatorio es el espacio tridimensional donde la existencia se puede unir y formar así las tres dimensiones. 

No importa repetirlo: La expansión se expansiona instantáneamente sin fin mediante un constante nacimiento de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles. Por eso la expansión no se basa en el movimiento entre existencias que se atraigan entre sí, sino en un crecimiento instantáneo sin fin de existencias repulsivas que surgen constantemente de la nada dentro de un mismo espacio dinámico.

Las existencias de la expansión universal son una unión repulsiva de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles semejantes entre sí, que surgen de la nada con su dinamismo propio rotando eternamente sobre sí mismas, ya que no se puede surgir como existencia dinámica más pequeña posible de otra forma. Existencias que no pueden dividirse, trocearse o transformarse porque son las existencias dinámicas más pequeñas posibles.

Para que algo se pueda mover como existencia compuesta debe poseer un transcurrir dinámico ordenado entre existencias que se atraigan entre sí, equivalente a un envejecimiento llamado tiempo.

Y la inevitable unión movimiento y tiempo forman un auténtico orden dinámico transformativo, porque sin orden no podría existir esa unión.



Las luces de las almas



Hay que tener en cuenta que tampoco la materia es una exacta realidad sino una mezcla de átomos y partículas muy pequeñas que existen gracias a que no cesan de moverse.

La existencia expansiva universal es existencia repulsiva porque es una multiplicación sin fin de individualidades dinámicas más pequeñas posibles que se repelen entre sí, ya que si estas se uniesen totalmente entre sí dejarían de ser individualidades, con lo cual dejarían de ser las existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles.

¿Cómo podríamos ver la luces instantáneas de las almas?: La luces de las almas de la jerarquía de almas  no se puede parar en el tiempo para que nosotros las podamos ver, ya que esas luces no poseen tiempo porque se trasladan instantáneamente de un lugar a otro.

¿Es que acaso nosotros podemos ver la luz?: no la vemos sólo vemos lo que ilumina.

Esa posible dimensión cuántica de las luces de las almas podría estar situada de manera cuántica en el espacio oscuro de la materia oscura o de la energía oscura.

Esas luces no se pueden ver ni detectar porque las luces de las almas podrían ser luces instantáneas. Tal vez, las luces de las almas iluminan a intervalos instantáneos de tiempo en el que sólo podríamos detectar sus oscuridades y no sus luces.

Por eso, en esas dimensiones instantáneas de las luces de las almas las almas piensan instantáneamente, y las informaciones las reciben y las pueden enviar de forma instantánea. Pueden leer instantáneamente nuestros pensamientos a distancias muy lejanas. Pero cuando mejor se pueden comunicar con nosotros es mediante los sueños profundos ya que los sueños son inmateriales.

El contacto con nosotros lo efectuán de una manera muy discreta, pues supongo que tendrán prohibido interferir en el proceso evolutivo viviente.




Autor: Salvador Sánchez Melgar

Registrado en Safecreative

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