martes, 22 de enero de 2019

Cielo e infierno (1ª parte)


 

Fuente: http://PIXABAY.com  Cielo y infierno

 

El cielo y el infierno (1ª parte)

(Artículo subido de http://salvadorsanchezmelgar.com)




 

 ¿Cómo son las dos únicas dimensiones que existen?



Cuando se originó el universo también se tendrían que haber originado al mismo tiempo la dimensión unidimensional. 

Pero esa dimensión no pudo originarse, ya que el universo se originó y se expandió instantáneamente, puesto que en ese origen todavía no existía ni el tiempo ni la existencia.

Sin embargo, esa expansión tuvo que poseer algo que la impulsara a expandirse instantáneamente. Ese algo fue la multiplicación repulsiva instantánea de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles, las cuales surgían de la nada sin cesar y se acumulaban de manera repulsiva en un pequeño espacio dinámico rodeado por la nada. Y a medida que crecía interiormente ese espacio dinámico, ya que exteriormente no podía porque estaba la nada, también crecía la expansión universal. Se preguntarán cómo podía ser eso: porque lo grande y lo pequeño no existían, y ese crecimiento no era un crecimiento real sino una expansión interna sin fin como explicaré más adelante.

De esta forma la expansión adquirió un camino expansivo hacia donde ir, adquirió la dimensión unidimensional. Adquirió el inevitable camino sin fin hacia un lugar que nunca se llegará porque ese lugar es un final que no existe. Ese lugar es la nada, es la meta inducida por la nada porque la propia nada rodea a toda la expansión obligándola a dirigirse interiormente hacia ese inexistente lugar.

Y como si fuese un agujero negro interno, que se dirige hacia el infinito, así se originó el universo y se expandió internamente sin fin. Ya que hacia el exterior no podía expansionarse porque estaba la nada, y la nada no se podía ocupar puesto que la nada no existe. 

Como en la expansión no existía la dimensión tridimensional, no existía lo grande ni lo pequeño. Por eso se podía expandir sin fin hacia la infinita inexistente pequeñez interna a la que nunca se llegará porque entonces no existía ni lo grande ni lo pequeño. 

Y a medida que se expandía la expansión como existencia repulsiva que era adquiriría una sola dimensión, la unidimensional. Y como todo pro posee su contra, la expansión en ese camino repulsivo sin fin fue creando un espacio de existencias atractivas, el cual es el espacio donde existimos y donde existen las estrellas y las galaxias.

Espacio que puede crecer sin fin porque es un espacio tridimensional y donde existen las tres dimensiones se puede crecer porque existen los tamaños. 

Y aunque el espacio expansivo no pudo crecer porque no poseía las tres dimensiones, al estar unido a nuestro espacio tridimensional adquirió tamaño.  Y aunque el crecimiento expansivo era hacia lo pequeño, al no existir lo pequeño ese crecimiento se sustituyó en forma de crecimiento  hacia lo grande gracias a que la expansión está unida a nuestro espacio tridimensional que crece hacia lo grande. Pero la realidad es otra, el universo se expansiona sin fin interiormente dentro de un pequeño espacio dinámico como si fuese un agujero negro que se expansiona sin fin hacia lo pequeño donde no existe ni lo grande ni lo pequeño. Y en ese crecimiento irreal sin fin es donde se produce todo lo que existe.

Como nuestro espacio tridimensional está unido al espacio expansivo, a la misma vez que el espacio expansivo induce a que nuestro espacio conocido crezca sin fin, nuestro espacio tridimensional induce a que la expansión crezca irrealmente hacia lo grande.

La expansión universal crece sin fin hacia lo pequeño, pero no porque lo pequeño exista en la expansión sino porque crece sin fin interiormente dentro de un pequeño espacio dinámico universal ya que fuera está la nada la cual no se puede ocupar.

La expansión es ese espacio llamado energía oscura que ha adquirido una sola dimensión, y nuestro espacio ordenado es el espacio tridimensional donde la existencia se puede unir y formar así las tres dimensiones. 

Cuando surgió la expansión universal no existía ni el tiempo ni el movimiento,  con lo cual se expansionó instantáneamente sin fin mediante un nacimiento constante de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles. 
Por eso la expansión no se basa en el movimiento ni en el tiempo, sino en un crecimiento instantáneo sin fin de existencias que surgen constantemente de la nada dentro de un mismo espacio dinámico. 

Las existencias de la expansión universal son una unión de existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles semejantes entre sí, que surgen de la nada con su dinamismo propio rotando eternamente sobre sí mismas, ya que no se puede surgir como existencia dinámica más pequeña posible de otra forma. 

Existencias que no se pueden dividir o transformar porque son existencias dinámicas más pequeñas posibles.

La expansión universal es el espacio oscuro de energía repulsiva donde todas sus existencias son existencias dinámicas más pequeñas posibles que se repelen entre sí. Y es una expansión sin fin porque esa expansión es una expansión instantánea que no posee tiempo. 

Para que algo se pueda mover debe poseer un transcurrir dinámico ordenado equivalente a un envejecimiento llamado tiempo. Y la inevitable unión movimiento y tiempo forman un auténtico orden dinámico, porque sin orden no podría existir esa unión.









Las dimensiones




Todo lo existente que se atraiga entre sí y que gracias a eso pueda formar la existencia compuesta, posee su largura, anchura, altura y bajura, aunque sean mínimas, posee su orden tridimensional,  posee su movimiento, posee su tiempo, posee lo grande y lo pequeño, posee materia, e incluso posee el alma y la vida.

Hay que tener en cuenta que tampoco la materia es una exacta realidad sino una mezcla de átomos y partículas muy pequeñas.

La existencia expansiva universal es existencia repulsiva porque es una multiplicación sin fin de individualidades dinámicas más pequeñas posibles que se repelen entre sí, ya que si se uniesen dejarían de ser individualidades, con lo cual dejarían de ser existencias dinámicas repulsivas más pequeñas posibles.  

Cómo podríamos ver la luz instantáneas de las almas. La luz de la jerarquía de almas  no se puede parar en el tiempo para que nosotros la podamos ver, ya que esa luz no posee tiempo porque se traslada instantáneamente de manera constante de un lugar a otro. ¿Es que acaso nosotros podemos ver la luz?: no la vemos sólo vemos lo que ilumina. 

Esa posible dimensión cuántica de la luz de las almas podría estar situada de manera cuántica en el espacio oscuro de la materia oscura o de la energía oscura. Esa luz no se podría ver ni detectar porque la luz de las almas podría ser una iluminación instantánea que iluminase a intervalos instantáneos en el que sólo podríamos detectar la oscuridad y no la luz.


Por eso, en esa dimensión instantánea de la luz las almas piensan instantáneamente, y la información la reciben y la pueden enviar de forma instantánea. Pueden leer instantáneamente a distancia nuestros pensamientos, pero cuando mejor se comunican con nosotros es mediante los sueños profundos ya que los sueños son inmateriales. 

El contacto con nosotros, lo pueden efectuar de una manera muy discreta, pues supongo que tendrán prohibido interferir en el proceso evolutivo viviente.









Autor: Salvador Sánchez Melgar

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