sábado, 6 de julio de 2019

Multiuniversos

Multimundos
Mundos



Mundos dentro de otros mundos




El origen del mundo


El universo se originó de la nada surgiendo de la nada y en la nada. De ahí surgió la primera existencia dinámica más pequeña posible.

La cual no podía ser pequeña ni poseer ningún otro tamaño, puesto que era una existencia irreal. Era una especie de tendencia que en forma de movimiento rotaba sobre sí misma.

No podía moverse de otra manera ya que tenía que existir como movimiento y no podía moverse hacia afuera ya que estaba rodeada por la nada.

A dicha existencia irreal que originó el universo la llamaré tendencia por llamarla de alguna forma
.
Tendencia cuyo movimiento realmente no era movimiento ya que no era una existencia real.

Esa primera tendencia dinámica originó el universo, creando así el espacio dinámico más pequeño posible. Espacio que no podía tener pequeñez porque no existían los tamaños.

Cuando se originó el universo se originó el comienzo de todo, comienzo que no podía tener fecha porque no existía el tiempo.




La nada y el mundo


Tiempo tuvo la nada de originar al universo ya que la nada ha existido siempre. Aunque el tiempo de la nada no exista.

Cuando se originó esa primera tendencia dinámica, al mismo tiempo, sin que existiese el tiempo, se originó el Big Bang.

Esa primera tendencia al estar eternamente rotando sobre sí misma en donde no existía nada y rodeada por la nada sufría una permanente fuerte presión. Lo cual la indujo a necesitar crecer como movimiento. Pero sólo podía crecer dentro de su propio espacio dinámico, ya que fuera estaba la nada y la nada no se podía ocupar porque ésta no existe.

Como esa primera existencia no podía crecer como tendencia, ya que no existían los tamaños, sólo pudo crecer provocando nacimientos de nuevas tendencias. Las cuales tendrían que ser semejantes entre sí, ya que sólo se puede surgir de la nada como tendencia dinámica más pequeña posible.

De esa forma dichas tendencias dinámicas se multiplicaron sin cesar en un mismo pequeño espacio dinámico. Como no existía lo grande, ni lo pequeño ni el tiempo, ese crecimiento se produjo interiormente e  instantáneamente, ya que no se podía producir exteriormente porque fuera estaba la nada. Y ese movimiento, al no ser movimiento real porque no era existencia podía acumularse sin fin en un pequeño espacio dinámico.



La expansión del mundo



Todas esas tendencias que se multiplicaban sin cesar, eran tendencias repulsivas. No podían ser de otra forma, ya que si se atrajesen entre sí dejarían de ser las tendencias más pequeñas posibles. Pero tampoco podían separarse unas de otras, ya que estaban obligadas a ocupar un mismo pequeño espacio dinámico.

De esa forma se originó un espacio cada vez más repulsivo que no cesaba de crecer como espacio dinámico. Como no existían los tamaños, ese espacio dinámico podía crecer sin fin sin poder crecer como tamaño. El movimiento en sí no podía crecer ya que no era existencia, por eso ese espacio dinámico crecía sin fin como movimiento irreal, o como tendencia dinámica, pero no como movimiento hecho existencia.

Ese crecimiento repulsivo sin fin es el crecimiento expansivo universal, es el Big Bang. El cual crecerá sin cesar instantánea expansivamente como movimiento repulsivo. Y crece así porque en ese crecimiento no existen las existencias, la atracción entre existencias, los tamaños ni el tiempo.




Nació el tiempo y la existencia


Esa expansión dinámica repulsiva universal invade con su dinamismo a todo el universo. La expansión universal es el aproximadamente el 95% del universo. Expansión compuesta de energía y  materia oscura, aunque la materia oscura quizás sea una mezcla de expansión y  existencia.

A medida que crece la expansión crea un espacio cada vez más grande de existencia atractiva, que es el espacio donde vivimos. El cual, nació tan uniformemente que nació como tiempo, y conforme éste crece sincronizadamente va produciendo cada vez más existencia compuesta.

Al nacer la existencia dinámica que se atrae entre sí nació el tiempo. Y el propio tiempo sincronizadamente originó la existencia compuesta, y con ésta se originaron las tres dimensiones, los tamaños y todo le que existe en nuestro espacio galáctico.

Pero aún hay más, en el espacio universal donde vivimos no solamente existe un tiempo, existen infinidades de tiempos con sus propias sincronizaciones. Eso permite que existan infinidades de existencias con sus propias existencias que al estar sincronizadas con sus propios tiempos existan como mundos distintos.

Eso es posible porque cada tiempo crea su propia existencia. De esa manera todas las existencias pueden poseer sus propias existencias sin interferir en otras existencias y sin que otras existencias puedan interferir en sus propias existencias.



Infinidades de mundos dentro de un sólo mundo


El espacio galáctico donde vivimos posee su propio tiempo con su propia existencia. Y por mucho que queramos detectar otros espacios galácticos creados con sus propios tiempos, no podremos, porque cada espacio galáctico existe con su propio tiempo.

Solamente las almas poseen un tiempo instantáneo que les permite cohexistir en todos los espacios tiempos. Por eso, cuando alguien muere su alma le conducirá a nacer en el mundo donde nació o en cualquiera de esos otros mundos. Me imagino que todos reencarnaremos en los lugares que evolutivamente nos merezcamos según hayamos evolucionado. Las almas como pertenecen a una jerarquía de almas, estarán obligadas a enlazarnos como vida en el lugar que nos corresponda.



El gran poder del tiempo


Las dimensiones de la existencia no las crea la existencia, las crea el propio tiempo sincronizando al movimiento como existencia.

Por eso es el propio tiempo el que permite que puedan existir infinidades de dimensiones, pero no como dimensiones de la existencia sino como dimensiones del  tiempo hecho existencia.
El tiempo posee el gran poder de originar todo lo que existe en el espacio donde existe y de ordenarlo todo como existencia.



Más sobre el todopoderoso tiempo


El tiempo es muy poderoso, excepto en la energía oscura expansiva puesto que allí no existe el tiempo, ya que las existencias se repelen entre sí.

Nuestro espacio galáctico gravitatorio universal donde existimos también es expansivo porque todo se expande sin fin. Aquí la existencia se atrae entre sí  como existencia compuesta, pero no individualmente, ya que entonces no se podría transformar la existencia como existencia compuesta. O sea que en nuestro espacio galáctico las existencias dinámicas más pequeñas posibles no se atraen entre sí, sólo se atraen como existencias compuestas y siempre dependiendo de la sincronización del tiempo.

El tiempo lo controla y lo sincroniza todo, induciendo a que las existencias se transformen constantemente con orden como existencia compuesta.

Las existencias de nuestro espacio galáctico no se pueden atraer totalmente entre sí porque si se atrajesen totalmente entre sí no se podrían formar ni desformar como existencia compuesta. No podría transformarse constantemente como lo hace. 

Como ninguna existencia se puede unir totalmente, cada existencia, sea como la existencia más pequeña posible o como existencia compuesta, adquiere su propio yo, o llamase identidad propia. De esta forma, todo se sincroniza como tiempo.



La necesidad de dormir


Me he dado cuenta del porqué los seres vivientes necesitan dormir:

Como todo en el espacio galáctico donde vivimos es tiempo, y todo aquí funciona y se transforma como tiempo, la vida para poder evolucionar necesita vencer constantemente al tiempo, eso es evolucionar.

O sea que el tratar de desincronizarse del tiempo es evolucionar.

Pero como la vida no puede separarse totalmente de la sincronización del tiempo porque todo es tiempo, el dormir se hace necesario para sincronizarse adecuadamente con el tiempo.

Cualquier vida, después de un desgaste evolutivo desincronizándose parcialmente del tiempo para poder evolucionar más, o sea para poder vivir más; necesita un descanso físico, psíquico y una buena sincronización con el tiempo. Para que cuando nos despertemos estemos en las mejores condiciones para volver a vivir, que es una forma de evolucionar desincronizándose parcialmente del tiempo, ya que la vida posee cierta libertad de acción que no puede poseer otra clase de existencia.

Y es precisamente esa libertad de acción la que posibilita la desincronización parcial con el tiempo, puesto que al actuar libremente nos deshacemos parcialmente del control del tiempo, y como todo es tiempo el propio tiempo nos trata de unir al orden del tiempo a través de nuestra debilidad, que es cuando dormimos, que es cuando más débiles estamos.

No podemos evitar dormir, ya que el poder del tiempo nos atrae constantemente porque todo es tiempo y necesitamos ser tiempo porque somos tiempo. 




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado es Safecreative

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