¿Qué es el alma, la vida, el tiempo, la nada?, Ideas nuevas sobre IA, ciencia, matemática, filosofía.

Dinamismo y jerarquía viviente

 

Foto portada de un libro: Se ve un gato rubio y al fondo un jardin
                                                   
Mi libro: La evolución inteligente sin fin

 

Artículo corregido de mi libro "La evolución inteligente sin fin" publicado en Amazon  


Desde el punto de vista de la concepción dinámica de todo, absolutamente todo encaja como un mundo dinámico. Un mundo que, por su total dinamismo, podría caber en un infinito pequeño espacio dinámico.


La masa dinámica universal me recuerda a la mayonesa. La cual tenía que batirse sin cesar cuando se le echaba poco a poco chorritos de aceite si no se cortaba deshaciéndose. 


Eso es lo que me parece que es el universo, una mayonesa o masa dinámica que constantemente tiene que moverse para así poder seguir existiendo como masa uniformemente dinámica y creciendo de forma expansiva. Una masa dinámica que tiene que mantenerse totalmente en movimiento para así poder existir eternamente. Una masa, en la que su misma atracción dinámica la mantiene dinámicamente unida como masa sincronizada, induciendo a generar cada vez más masa.




Vivir es la evolución del alma


En el caso de vivir todos los años que nos pertenezca vivir, viviremos los años aproximados de vida que jerárquicamente nos esté permitido vivir. 

El alma controla lo que vivimos, lo que debemos vivir y el tiempo que debemos vivir. Además, controla el descontrol que se produzca porque no se puede controlar todo el futuro, puesto que todo se produce en el futuro, puesto que el presente no existe. 

Los procesos vivientes son controlados por las almas, porque se necesitan controlar para que la evolución viviente pueda evolucionar lo máximo y mejor posible.  Ese propósito evolutivo también es el de las almas y el de todo. Evolucionar hacia ese fin es evolucionar como inteligencia, que es evolucionar como jerarquía viviente. 

Evolucionar como vida es aprender, es experimentar, es sufrir a través de muchas vidas. De esta forma, la evolución viviente evoluciona sin fin, ya que el fin de lograr una justicia evolutiva viviente al final del proceso evolutivo no es el fin, porque si todo en el espacio-tiempo es evolución, no se puede terminar esa evolución. Quizás se tenga que repetir la evolución viviente después de su final evolutivo. 


Las almas se encargan de ese propósito evolutivo, por eso existe ese control. Aunque ya esté planificado por las almas lo que le suceda a cada vida en su aprendizaje viviente, a veces el futuro particular viviente puede variar. Las almas se encargan de controlar y encauzar cada proceso viviente de la mejor manera posible.




El tiempo que se pueda vivir es una adaptación viviente

Cuando en el futuro vivamos, por ejemplo, unos trescientos años; toda la evolución humana y del resto de los seres vivos se tendrían que adaptar a esa evolución humana, y se hace, poco a poco, evolutivamente.

Se llegará a un límite evolutivo en el que se frenará el propósito de vivir más años de lo que debamos vivir como vida. Vivir como alma no es vivir como vida, es existir sin tiempo, sin dolor físico ni psíquico, es existir con pleno amor, justicia y felicidad, porque ya saben, cuando fueron vida, lo que es el dolor, la injusticia y la infelicidad.

No pensemos que porque la humanidad se adapte a vivir más años, se viva realmente más tiempo. Por ejemplo, vivir 20 años en la edad de piedra podría representar vivir unos 40 años de ahora. Toda la adaptación física y psíquica de cualquier especie viviente se puede adaptar a nuevas adaptaciones vivientes, sin poder dejar de pertenecer a las imposiciones adaptativas jerárquicas impuestas por la jerarquía viviente. Esto significa decir que cualquier especie viviente no puede vivir más tiempo de lo que está adaptada a vivir según su jerarquía viviente. Un árbol puede vivir mil años o más, porque su propia adaptación y la adaptación que le impone la jerarquía viviente se lo permiten. No pensemos que por vivir, por ejemplo, 300 años de una posible adaptación viviente futura, vamos a vivir más que 100 años de ahora, viviremos lo mismo porque estaremos adaptados a otra vivencia. 

La adaptación viviente de, por ejemplo, un elefante es como la de un mosquito, viven el mismo tiempo adaptado a su escala jerárquica viviente a la que pertenecen, por mucha diferencia de tiempo, que viva más una especie viviente que otra. Todo es una adaptación evolutiva y el tiempo pertenece a esa adaptación evolutiva.

No se trata de vivir esos trescientos años y ya está; dentro de nuestro ser existen infinidades de microscópicas existencias vivientes que están adaptadas a vivir en el ser humano a la medida humana; eso no se puede cambiar de golpe, se necesitaría cambiarlo poco a poco evolutivamente.



Alma y vida

La jerarquía viviente está unida jerárquicamente a la jerarquía de las almas y romper esa unión no es posible. 

Estamos adaptados a vivir los años que nos corresponde vivir como seres humanos que somos, porque es la adaptación más conveniente para la evolución humana. Es la adaptación que la evolución evolutiva jerárquicamente nos ha inducido a vivir la jerarquía de almas. Nos podría haber inducido a vivir, por ejemplo, mil años, si hubiese sido conveniente para nuestra evolución y para la evolución viviente en general. 

Viviendo como seres humanos  o viviendo como seres microscópicos. Viviendo  una corta o larga vida, viviremos en la adecuada adaptación viviente que nos pertenece vivir.  

El tiempo de vida que vivimos ahora es proporcionalmente comparable al tiempo de vida que vivió la humanidad en cualquier etapa de la historia. Ya que lo que cambia es la adaptación evolutiva del ser viviente, que no es la misma de épocas prehistóricas que las actuales; porque en cada adaptación nos hemos adaptado psíquica y físicamente a otras formas de vida. Y aunque las medidas de tiempo, los días y los años sean los mismos en cualquier época, la adaptación a nuevas formas de vida no son las mismas.


Vida es inteligencia

Con los medios adecuados, tal vez se podría, estadísticamente y por pura lógica, saber los que le deparará a la humanidad en un futuro cercano. Siempre será más fácil averiguar el futuro en conjunto de una mayoría que el futuro de cada individuo.


Supongo que cada uno ponemos nuestro granito de arena, cambiamos mínimamente el futuro de todo sin darnos cuenta. No obstante, según fuesen las acciones de los grandes genios, grandes políticos y grandes innovadores; una sola de esas grandes acciones podría cambiar una pequeña o gran parte del futuro de la humanidad, como así lo han demostrado muchos grandes genios que han existido a lo largo de la historia.


Si algún día las personas pudiesen vivir, por ejemplo, 1.000 años, todo su ser en sí, tanto psíquico como físico, se tendría que adaptar a ese duradero tiempo. Diferente sería, que los científicos, artificialmente, lograsen que algunas personas pudiesen vivir, mil o más años, aunque sea de manera artificial; sin cambiar los procesos evolutivos normales de nuestra propia evolución viviente. Esas personas no podrían transmitir hereditariamente esa nueva adaptación. Ya que no es lo mismo alargar la vida a una serie de personas artificialmente, que alargarlas evolutivamente.


Suponiendo que dos personas jóvenes de ambos sexos partiesen de nuestro planeta en una nave espacial, y encontrasen un planeta habitable y se instalaran allí. Esas personas evolucionarán a otro nivel diferente al nuestro, porque, supongo, que no existirá ningún sistema planetario que evolucione exactamente igual que otro, y aún menos que evolucione con las mismas fechas, pues cada planeta ha nacido en otra fecha diferente. Por eso, cada sistema planetario posee su propia evolución, aunque evolucionen todos conforme evoluciona el espacio-tiempo. 


O sea, que nos podríamos adaptar perfectamente a vivir en otro planeta que disponga de vida propia porque pertenece a la misma evolución, aunque sea en fechas diferentes. La fecha podría ser un inconveniente, pues a un ser evolutivo como el humano le costaría mucho adaptarse a la civilización de, por ejemplo, mil años superior o inferior. Se podría adaptar a vivir ahí, pero quizás no podría tener hijos con el de la otra civilización porque no pertenece a la misma jerarquía viviente. O tal vez sí que podrían tener hijos, pero estos no podrían tener hijos, porque desordenara la jerarquía a la que pertenecen, y eso no lo permite la propia jerarquía. 


Todas las especies vivientes universales que pertenecieran a la escala evolutiva inteligente superior, independientemente de lo evolucionados que estén, evolucionarán de manera parecida a como evolucionamos los humanos. Ya que todas las vidas universales pertenecen a una misma jerarquía evolutiva de almas universal, aunque cada planeta evolucione con su propia jerarquía de almas. Todas las vidas universales  tendrán parecidas evoluciones, vivan en el planeta que vivan, por muy separadas a años luz que estén unas vidas de otras y por muy evolutivas que estén; porque todas evolucionan hacia una inevitable evolución inteligente sin fin.


Cada comunidad viviente extraterrestre estará regida por un orden jerárquico evolutivo viviente independiente, pero unido jerárquicamente al mismo orden jerárquico evolutivo universal de las almas.


¿Qué es la vida? Es un proceso evolutivo adaptativo que adoptó la capacidad de poseer sensaciones para así poder adaptarse mejor al entorno que le rodeaba, y por ser así podría evolucionar lo máximo y lo mejor posible, qué es el propósito evolutivo de las almas. 


Nuestros pensamientos también son movimientos. Todas las decisiones psíquicas de cualquier ser vivo son movimientos, producidos mediante ondas u otros tipos de impulsos energéticos.


Lo pequeño evoluciona, engrandeciendo dinámicamente, mediante una multiplicación dinámica de lo pequeño. Lo grande evoluciona empequeñeciendo, desgastándose o dividiéndose dinámicamente.


No debe extrañarnos que el universo se engrandezca continuamente, pues esta realidad es acorde con ciertas conclusiones de antes de la época de Einstein; que afirmaban que la masa aumentaba con la velocidad. El universo se engrandece dinámicamente porque todo es movimiento expansivo con cada vez mayor velocidad expansiva. Con lo cual la velocidad induce a aumentar  dinámicamente la masa dinámica universal, gracias a los incesantes nacimientos dinámicos individuales provocados por  una velocidad expansiva universal cada vez más expansiva y por las presiones provocadas por las constantes saturaciones de nacimientos dinámicos en un mismo espacio dinámico. 


Dicha masa dinámica universal, solamente puede engrandecerse uniéndose en un mismo espacio dinámico universal, porque fuera está la nada y en la nada no se puede engrandecer nada, ya que la nada no existe.


Ninguna existencia podría existir sin ser totalmente dinámica.




Autor: Salvador Sánchez Melgar

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