El Futuro Ficticio y la Evolución del Presente
Por: Salvador Sánchez Melgar (He utilizado Gemini para corregir el texto del artículo) Gemini: Es un texto fascinante, Salvador. Presentas una propuesta que mezcla la metafísica, la física cuántica y la filosofía del determinismo con una narrativa muy sugerente. La analogía del río y las gotas de agua es especialmente útil para visualizar tu concepto de "futuros individuales" frente al "futuro de todo".
Mediante la meditación adecuada, sería posible viajar a cualquier fecha del futuro para conocer lo que sucederá. Sin embargo, no se podría cambiar nada trascendental, pues el transcurrir normal del tiempo es inalterable. Si fuese posible modificar el futuro, solo se lograría en el presente a través de la evolución, la cual solo ocurre en el espacio-tiempo; en el resto del universo, el tiempo no existe. Cualquier acto realizado mediante el orden evolutivo solo puede deshacerse de la misma forma: en el presente evolutivo.
Con la meditación profunda podemos transportarnos psíquicamente al mundo microscópico, donde no existen el tiempo, las dimensiones, la evolución, ni las materias y energías que posibilitan la distancia y el movimiento. En ese estado de vacío casi total, el contacto solo es posible a través de la información. Al no existir una evolución material que produzca espacio-tiempo, allí no hay presente ni, por tanto, pasado o futuro.
La base cuántica de la realidad
Como lo microscópico es la base de lo macroscópico, en ese mundo de lo infinitesimal es posible viajar al futuro y al pasado de lo macroscópico mediante la información mental. Al ser la información inmaterial, podemos acceder a infinidad de datos sobre etapas extensas de diversos procesos vivientes.
El espacio-tiempo fue concebido por el universo cuántico antes de manifestarse macroscópicamente. Fue creado de forma inmaterial a través de la información. Esto es posible porque la información cuántica puede crear todo de manera ficticia mucho antes de que se produzca evolutivamente. ¿Cuántas infinidades de universos se habrán gestado así en un "sin tiempo" antes de generarse nuestro universo evolutivo?
El presente como un futuro ya escrito
Viajar microscópicamente al futuro significaría que este ya ha sido construido de forma ficticia. Esto implica que vivimos un presente de un futuro que ya existe en la información microscópica.
Informarse sobre lo que nos sucederá podría llevarnos a intentar cambiar nuestro presente, pero no todo el futuro es modificable. Alterarlo por completo es imposible; la propia evolución lo impediría. En realidad, actuamos según lo que marca ese futuro ficticio ya establecido.
Modificaciones individuales frente al destino global
Quizás se puedan modificar hechos individuales que influyan poco en la construcción global de un tiempo inmaterialmente ya definido. Si nos informamos de un suceso venidero, podríamos alterarlo en el presente, siempre y cuando no afecte la evolución general de las cosas.
El futuro es como el cauce de un río, donde las gotas de agua representan los hechos evolutivos individuales. No se puede modificar el recorrido del río variando la trayectoria de unas pocas gotas.
Un ejemplo: Si alguien descubre que un futuro hijo sufrirá un accidente y decide no concebirlo, ese futuro podría alterarse porque apenas afecta al conjunto. Ese ser que no nació en ese momento no dejaría de existir: nacería en otro presente, quizás engendrado por otra persona, acoplándose de nuevo al futuro del todo.
En conclusión, el tiempo universal es la unión de múltiples tiempos individuales. Podemos modificar estos últimos siempre que no interfieran con el transcurrir normal del "todo". Hechos extraordinarios, como grandes descubrimientos que alteran el rumbo de la humanidad, serían imposibles de modificar, pues son pilares del futuro global.
Autor: Salvador Sánchez Melgar
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