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jueves, 9 de agosto de 2018

El alma (1ª parte)

 

 
Fuente foto: https://www.PIXABAY.com ¿Qué es el alma?

 

 

El alma (primera parte)

(Artículo subido de mi otro blog: http://salvadorsanchezmelgar.com)


    

El poderoso orden universal

Existen dos Universos en uno: el aproximadamente 87% de Universo expansivo compuesto de energías repulsivas y el aproximadamente 15%  de Universo ordenado compuesto de energías atractivas, las cuales están producidas por la propia energía repulsiva porque todo pro produce su contra. 

El Universo ordenado está  unido al Universo expansivo, por eso ambos Universos están inducidos a expandirse juntos.
  
Universo ordenado que existe como orden porque todas sus existencias siempre se han atraído entre sí, y sólo se puede realizar un Universo ordenado si sus existencias se atraen entre sí. 

Lo cual significa que todo el Universo ordenado posee una poderosa, permanente y ordenada gravedad, un permanente y ordenado dinamismo, un permanente y ordenado tiempo y una poderosa, permanente y ordenada evolución inteligente sin fin. 

De esa manera cómo no se va a conseguir evoluciones tan ordenadas como la de las almas y las de las vidas.
  
Como ese orden universal es permanente, está en todo y no tiene fin, todo adquiere esa necesidad de ser orden y de mantenerse como orden en el orden. Todo adquiere la tendencia a evolucionar sin fin como orden, con orden y hacia el orden, o sea a evolucionar de manera inteligente sin fin hacia una evolución inteligente sin fin cada vez más evolutiva.

La evolución ordenada y su tendencia a evolucionar sin fin como orden permitió que surgiese la inteligencia humana. Ya  que solamente mediante la especie humana, se podía evolucionar sin fin como orden.

Orden en sí es inteligencia ya que sin orden no podría funcionar una inteligencia. 

El orden universal induciría a que se llegase a evolucionar sin fin mediante la inteligencia viviente, ya que no existe otro medio en el que se pueda evolucionar cada vez más. 

Pero antes de que el orden universal permitiese que se evolucionase hacia una evolución inteligente sin fin tuvo que existir un proceso evolutivo que permitiese que surgiese la vida. Y ese proceso evolutivo no pudo ser otro que el de permitir la evolución de una jerarquía inteligente de almas, la cual no podría constituirse en jerarquía de almas sin que a través de ella se posibilitase la jerarquía viviente. Ya que las almas no pueden ser almas si antes no han sido vida; por eso, antes de que surgiese la vida esa jerarquía de almas no eran almas, eran una tendencia evolutiva universal que poseía la tendencia evolutiva más evolutiva, ya que evolucionar como vida era la tendencia evolutiva más elevada. 

Esa tendencia evolutiva universal más evolutiva, llegó a encontrar el lugar adecuado para sembrar de manera microscópica su tendencia evolutiva, ésta sólo tenía que continuar evolucionando sin fin hasta evolucionar como vida. 

Si no surgiesen lugares adecuados para sembrar esa tendencia evolutiva universal, la propia evolución del orden universal los crearía, ya que no se podía evitar evolucionar sin fin, y evolucionar como vida era el proceso evolutivo adecuado para poder continuar evolucionando como orden.

De esa manera surgió la jerarquía viviente enlazada a la jerarquía de almas ya que era la única manera de poder evolucionar sin fin.  

La evolución inteligente sin fin no significa que el Universo ordenado evoluciona como una inteligencia humana, significa que el Universo ordenado evoluciona de una forma inteligente parecida a la humana porque sólo existe una forma inteligente de poder evolucionar.

El Universo ordenado es un orden evolutivo que nunca llegará a su plena evolución, eso es lo que induce a que la evolución inteligente sin fin sea una evolución inteligente sin fin. 

Y debido a que ese orden universal es tan potente y permanente y está tan concentrado en todo el Universo ordenado, que mediante ese orden se ha podido originar cosas increíbles que se conocerán con el tiempo. 

Productos del orden evolutivo son las jerarquías de almas que evolucionaron así gracias a que el orden universal, o llámese  inteligencia, evoluciona sin fin de una manera inteligente.

También es un producto evolutivo el mundo lleno de luz donde habitan las jerarquías de almas. Un mundo maravilloso de luz que no se ha podido detectar porque forma parte de lo más pequeño posible, y porque además existe como existencia instantánea la cual no posee movimiento ni tiempo, y eso le permite a las almas poder trasladarse instantáneamente a cualquier lugar del Universo, así como traspasar la materia y no envejecer nunca.

Todo eso parece un cuento de hadas, pero no es un cuento es tan real como la propia realidad,  y es que no puede ser de otra manera, ya que vivimos en un tododopoderoso y permanente orden que evoluciona sin fin como orden y de alguna manera tiene que evolucionar.

Orden que no es sólo orden, lo es todo, gravedad, movimiento y tiempo. 

Mediante la evolución de las jerarquías de almas esa evolución inteligente sin fin, continuó su proceso evolutivo inteligente originando el orden viviente, ya que únicamente a través de la vida la evolución inteligente sin fin podía continuar evolucionando sin fin. 

No se trataba de que el Universo evolucionase sin fin como sea y en lo que sea, se trataba de que esa evolución sin fin tuviese éxito como evolución ordenada, y se mantuviese siempre así pudiendo continuar evolucionando sin fin. 




Evolución inteligente sin fin

No se puede ser orden sin ser inteligencia, y no se puede mantener un orden sin que exista una constante evolución que mejore ese permanente orden o inteligencia.

Por eso, desde el mismo origen del orden universal surgió una tendencia universal inducida a necesitar evolucionar sin fin. 

 Esa tendencia universal a evolucionar como evolución inteligente sin fin no se constituyó en algo material ni poseía forma material alguna. Se constituyó en una existencia energética compuesta de existencias energéticas que se comunicaban entre sí y que han existido siempre como tendencia energética al orden y por eso ha adquirido esa tendencia a evolucionar sin fin. 
 
Todo eso era así porque esa tendencia al orden era permanente y muy poderosa, ya que ese orden universal ha estado siempre en todo el Universo ordenado desde que se originó.

Todo el Universo ordenado poseía esa potente tendencia al orden, y no se podía evitar pues el orden universal imponía desde su origen ese permanente orden.  

Sólo hizo falta que esa tendencia al orden evolucionase sin fin, cosa que hizo desde que se originó, ya que para eso surgió.  

Como era una tendencia energética universal permanente que estaba en todo el Universo ordenado  y no cesaba de evolucionar, logró tener conciencia universal propia de lo que era y podría ser en una evolución sin límites. O sea adquirió una inteligencia cada vez más evolutiva, esa era su inevitable tendencia. 

Esa tendencia energética universal adquirió tanta sabiduría universal que ya sabía lo que era, y eso la indujo a constituirse evolutivamente en una jerarquía de individualidades inteligentes energéticas que acumulaban cada vez más información y la transmitía a su propia jerarquía para que esta evolucionase cada vez más, ya que esa era la manera más inteligente de evolucionar adquiriendo cada vez más información.   

Todo ese proceso evolutivo fue lento pero necesario para evolucionar como evolución inteligente sin fin.

Mediante esa evolución llegaría la evolución viviente, ya que esa tendencia a evolucionar inteligentemente sin fin era muy potente y estaba en todo y en todas partes del Universo ordenado. 

Sólo hacia falta que surgiese un lugar apropiado para que surgiese la vida para que esa tendencia universal evolucionase surgiendo como vida. 

Ya que la vida era un medio evolutivo para que la evolución inteligente sin fin pudiese evolucionar sin fin.

Inducida por la evolución inteligente sin fin inevitablemente surgirá la vida en todos los lugares con las condiciones adecuadas para que surgiese la vida.

La evolución viviente además de evolucionar como evolución inteligente estaría obligada a evolucionar hacia la justicia más justa, ya que el orden universal como orden que es induce a que todo evolucione con la mayor justicia posible, puesto que orden también equivale a justicia, y qué mejor justicia en las cosas que un buen orden. 

Esa tendencia energética evolutiva universal que está en todo y en todas partes del Universo ordenado, no se puede detectar porque es una tendencia. 

La cual a través de la evolución se ha constituido en una jerarquía energética universal de jerarquías inteligentes que se comunican energéticamente entre sí y evolucionan sin cesar, pero como tendencias energéticas. 

Jerarquías que se trensformaron en jerarquías de almas cuando originaron la vida.

Esas jerarquías universales con la tendencia a evolucionar inteligentemente sin fin continuaron su camino evolutivo sin fin como jerarquía de almas enlazada a la jerarquía viviente. 

Así mediante las almas y las reencarnaciones vivientes, a través de las especies vivientes más inteligentes la vida podía evolucionar cada vez más. 






El origen de las vidas

No surge la vida en un planeta por casualidad, ya que el planeta donde pueda existir la vida surge preparado para ello.

Supongamos, que naciese una estrella y que surgiese en ese sistema estelar un planeta apto para la vida. O sea, por ejemplo una estrella como nuestro Sol y un planeta como la Tierra. 

Antes de que surgiese la vida en la Tierra, ya ésta disponía de todo lo necesario para que surgiese la vida: por ejemplo agua, buena distancia a su Sol, etc. A la Tierra sólo le haría falta una atmósfera apropiada para la vida, pero eso lo tendría que producir la propia vida a medida que fuese evolucionando. Como al principio la vida tendría que evolucionar de manera microscópica, se tardaría mucho tiempo en que se formase una atmosfera idónea para la vida animal.  

Tarde o temprano tiene que surgir la vida en todos los planeta adecuados para que la vida pueda subxistir, ya que la tendencia universal al orden es muy potente y un planeta adecuado para la vida que no posea vida no es posible. Ya que ese planeta está inducido permanentemente por el propio orden universal  a que se adapte al orden y posibilite así el origen viviente y su correspondiente evolución, ya que la vida es nesaria para que la evolución universal pueda continuar evolucionando sin fin como orden, o inteligencia.

La evolución inteligente sin fin siempre buscará su camino evolutivo que es llegar a evolucionar como vida. Esa evolución es como el agua del río que siempre busca el mar, podrán surgir infinidades de obstáculos pero el río siempre tenderá a buscar su camino hacia abajo. 

Esa tendencia universal está ahí permanentemente, la vida tiene que nacer por sí sola si el lugar es adecuado para la vida, lógicamente al principio la vida surgirá de la manera menos evolutiva, quizás de manera microscópica, para que evolutivamente evolucione cada vez más. 

Por mucho que se planten lechugas en un planeta cualquiera o se cambie la atmósfera por otra, si ese planeta no es adecuado para la vida no podrá generar vida.

La tendencia al orden es universal y eso es una tendencia universal a una evolución inteligente sin fin. Con lo cual esa tendencia estará en todos los planetas que surjan y que sean adecuados para la vida, y esa misma tendencia a la evolución inteligente sin fin inducirá a que en esos planeta surja una evolución inteligente como la vida, porque esa evolución es una evolución universal. Y esos planetas que surgen adecuados para la vida no surgen por casualidad ya que el orden universal es tan potente y permanente que induce a que surjan esos planetas. Y normalmente surgen muy fecuentemente, ya que la tendencia al orden es muy potente.  

 



Evolución viviente

No se puede evolucionar acumulando información si esa información no se ordena adecuadamente. Por tanto, el hecho en sí de evolucionar es el hecho de acumular sin cesar información de manera ordenada.

Como esa tendencia evolutiva era universal, esa energía evolucionaba cada vez más de una manera inteligente gracias a que acumulaba y ordenaba todo tipo de información.

Como esa cada vez más evolucionada energía inteligente esparcida por todo el Universo estaba obligada a evolucionar cada vez más, eso la indujo a necesitar evolucionar como materia.

Después de infinidades de intentos evolutivos de la evolución inteligente sin fin por necesitar dominar la materia para poder continuar evolucionando hacia la evolución inteligente sin fin, y como la materia dura no se podía dominar así como así, la propia evolución inteligente sin fin encontró un medio microscópico de evolucionar como materia blanda.

La evolución inteligente sin fin, de una manera microscópica, consiguió evolucionar como materia blanda. Era un destino inevitable ya que esa evolución era imparable. Pero eso sólo se pudo conseguir en los lugares planetarios adecuados, donde existía el agua y las condiciones caloríficas adecuadas para que la materia blanda pudiese evolucionar hacia una evolución inteligente sin fin, o sea como vida. Lógicamente, en esos inicios evolutivos, en unos lugares se originaría la vida antes que en otros; pero la vida se originó casi al mismo tiempo en todos los lugares adecuados, ya que la evolución tiende a evolucionar de una forma ordenada en todos los lugares al mismo tiempo.

Y sólo se puede evolucionar sin fin hacia una evolución inteligente sin fin si se evoluciona como orden viviente, en el que sólo una especie viviente sería la que podría continuar evolucionando hacia la evolución inteligente sin fin.

De esa manera universal, en todos los lugares universales con las condiciones adecuadas para que la vida pueda subsistir, sirgirán de manera microscópica infinidades de orígenes vivientes.

Esa energía evolutiva universal posee esa tendencia al orden, a evolucionar hacia una inteligencia sin fin, era una energía esparcida proporcionalmente por todo el Universo, pero todavía no habían evolucionado en almas.

Gracias a que originaron las vidas, pudieron evolucionar cada vez más.

El enlace del orden viviente con el enlace energético de esas energías evolutivas universales era una unión energética universal.

De ésta manera, ha medida que evolucionaban las vidas evolucionaba el conjunto energético evolutivo universal de esas energías evolutivas y la de las propias vidas, que también poseían  esa tendencia a evolucionar hacia una inteligencia sin fin.

Todas las evoluciones vivientes universales estaban inducidas por esas energías evolutivas universales a que evolucionasen al mismo par que ellas, y con la misma tendencias a evolucionar sin fin, puesto que pertenecían a la misma evolución.

Con lo cual, dicha evolución energética universal unida a la evolución energética viviente evolucionaban hacia una evolución inteligente sin fin: mediante las reencarnaciones de las vidas a través de las recuperaciones energéticas de la información viviente acumulada en los psíquismos de cada vida.

Esas energías evolutivas acumuladoras y clasificadoras de información  a través de las evoluciones vivientes evolucionaron en almas cada vez más evolutivas. O sea que a medida que evolucionaban las vidas evolucionaban también las almas, formando ambas jerarquías como tendencia a evolucionar sin fin una sola jerarquía cada vez más evolutiva.

Una jerarquía de almas universal, que son las que guardan todas las informaciones vivientes de manera individual, y son las que permiten la eternidad de las vidas, y como son una forma inteligente de existir, de una manera inteligente manejan de manera justa a la evolución viviente, ya que la tendencia a la justicia es la forma más inteligente de evolucionar.



El alma es el yo psíquico de la vida

Tanto el alma como la vida están destinadas a evolucionar unidas. Incluso después de muchas reencarnaciones vivientes, en las que muchas vidas han llegado a un nivel evolutivo muy elevado en el que quizás no necesiten reencarnarse más.

Reencarnarse en sucesivas vidas es evolucionar como vida y como alma.

La vida es un medio evolutivo que ha necesitado la evolución inteligente sin fin para poder evolucionar cada más.
Todas las vidas son inmortales a través de sus respectivas almas, y podrán reencarnarse en otras vidas correspondientes a otros planetas universales más o menos evolutivos que el nuestro.

Ese puede ser el peor o mejor premio, o el peor o mejor castigo que las vidas puedan recibir en sus posibles futuras reencarnaciones.

Puesto que como premio podrían nacer en civilizaciones más avanzadas que la nuestra, con lo cual se dejaría de pertenecer a nuestra civilización, aunque siempre se podría volver en otra nueva reencarnación.Y como castigo evolutivo, se podría nacer en otras civilizaciones universales menos evolutivas que la nuestra, lo cual sería un castigo comparable a nacer en comunidades terrestres donde sufran más injusticias.    

Todos los seres vivos universales como los humanos que encabezan una evolución viviente en sus respectivos planetas, son también humanos ya que todos pertenecemos a la misma jerarquía universal de almas.

Ningún humano ni ser viviente terrestre no humano tendría problemas en poder vivir en otro planeta universal que albergase vida. Tendría que adaptarse a ese lugar y que le dejasen adaptar adecuadamente, puesto que cada planeta que posee vida propia ha evolucionado en su propio tiempo y con su propia evolución. Y el unirse a ellos otras vidas de otra evolución viviente distinta, podría perjudicar el transcurso normal de sus propias evoluciones vivientes, pues obtendrían información de esa nueva vida.

Cada vida está adaptada como vida y alma y de manera jerárquica a su propia evolución donde ha evolucionado como vida y como alma.

La procreación común entre seres vivientes de distintos planetas serían rechazada por la propia genética. Ya que cada vida humana y animal de distintos planetas poseen diferentes adaptaciones.

Pero sin embargo, quizás las plantas no tengan ese problema, ya que las materias orgánicas de las superficies planetarias vivientes son muy similares de un planeta a otro.  

Solamente a través de las almas, un alma de una vida podría nacer como vida en otro planeta distinto al suyo. Y de hecho, eso puede suceder con muchas vidas que mueren, sus almas podrían trasladarse bien a los lugares vivientes que les correspondiesen según hayan evolucionado o a otros lugares planetarios. Ya que las almas como no poseen ni movimientos ni tiempos se pueden trasladar instantáneamente a cualquier lugar del universo.




Evolución viviente

Creo que la evolución de la vida a través de las almas de cualquier planeta que albergue vida es una evolución propia sin fin. En la que las almas se reencarnan en sus correspondientes vidas según hayan evolucionado psíquica y físicamente, ya que la evolución psíquica está unida a la evolución física, puesto que cómo se va a reencarnar un vegetal en animal o un animal en humano si sus psiquísmos y físicos no corresponden evolutivamente con otra evolución que haya evolucionado a otro ritmo diferente.

Cómo se va a reencarnar el alma impura de un ser que fue muy injusto en una nueva vida de una familia en la que han evolucionado de una manera más justa, por poner un ejemplo.
Eso significa que todo lo viviente está entrelazado psíquica, física, energética y genética de manera evolutiva, y que según como evolucione cada uno como vida, sus correspondientes almas lo conducirán a nacer en otra vida, que será el lugar evolutivo que le corresponda.

Seguramente, donde normalmente existan más miserias es donde nacerán los seres que despreciaron las abundancias.

Todo es más complejo de lo que parece, pues existen personas enfermas mentales, personas manipuladas por otras, personas confundidas, etc. Quizás muchas de ellas se curen como almas, o paguen sus culpas como almas a través de un largo periodo de muchos años sin poder volver a reencarnarse en la vida.

Todo es una evolución sin fin, y las almas pertenecen a esa evolución aunque formen parte de una evolución propia universal.



Castigos evolutivos

Lo peor que le puede pasar a una persona que no quiera evolucionar y que desea comportarse muy injustamente con todos y con todo, es no evolucionar como alma, lo cual significa volver a reencarnarse en lugares pocos evolutivos o nacer como vida poco evolucionada. Ya que la evolución viviente está enlazada a la de las almas y juntas evolucionan hacia una evolución sin fin lo más justamente posible.

La evolución viviente no puede descuidar e ignorar la más mínima  evolución pues la vida no podría evolucionar. La evolución es la justicia de todo y está en todo porque todo evoluciona sin fin. 

La vida animal y vegetal no sufren castigos evolutivos, puesto que estos están adaptados a ser una escala acomodada necesaria para la evolución viviente en general, por tanto ellos no son culpables de los pecados que las individualidades libres como los seres humanos puedan cometer. 

Evolucionar significa evolucionar en todo porque todo lo que existe está unido a un único proceso evolutivo universal, en esta concepción también entra lo de que todo debe evolucionar sin fin de la manera más justa posible.

Ni los animales ni las plantas cuentan como seres que necesiten evolucionar de manera inteligente sin fin en una evolución inteligente sin fin. Ya que tanto los animales como las plantas están  adaptados a una evolución viviente acomodada, a una escala viviente adaptada al orden viviente.

De esa manera, a esos seres vivientes acomodados a una única forma de vivir les supondría lo mismo nacer en un planeta o en otro mientras puedan vivir lo más adecuadamente posible.




Evolución sin fin

Cuando se extinga la Tierra las vidas no dejarán de existir totalmente, pues siempre existirán como almas y evolucionarán como almas, ya que las almas son unas existencias evolutivas que no existen como tiempo ni como movimiento y por eso se pueden trasladar instantáneamente como energía en a cualquier lugar del universo.

Cuando llegue el fin de nuestro planeta, las almas terrestres como almas pertenecientes a la jerarquía universal de almas continuarán existiendo como alma, ya que son energías que no existen como movimiento ni tiempo y por eso pueden existir de manera inmaterial y trasladarse instantáneamente a cualquier lugar universal donde puedan evolucionar otra vez como vida.

Puesto que las almas son almas gracias a que han evolucionado como vida y no pueden separarse de esa evolución viviente que les permite evolucionar sin fin.

De esta manera, la evolución viviente no tendrá fin, porque podrá continuar evolucionando siempre como alma y como vida, y así poder volver a ser vida en otro posible planeta del universo.

Quizás la mayoría de almas preferirían no reencarnarse más porque eso representaría ser completamente feliz, ya que ser vida es poder sentir dolor físico y psíquico.

Pero es necesario esa evolución viviente ya que el alma evolucionó como alma gracias a que su evolución le permitió evolucionar como materia. Y todo es una evolución sin fin que debe continuar evolucionando sin fin, nada se puede parar porque eso significaría dejar de existir.

Aunque ser alma sea mejor que ser vida, ya que casi todos los que han cruzado el umbral de la muerte y han vuelto a la vida, dicen que es mejor la otra vida, es necesario vivir para poder ser alma y ser consciente de lo que se es.  







Fuente: http://PIXABAY.com  Las almas de la ciudad

¿Qué originó el alma y cómo se originó el alma?

Para explicar como se originó el alma he de empezar por explicar qué originó el alma y cómo se originó el alma:

La parte universal ordenada adquirió la tendencia universal a evolucionar con orden y sin fin. Lo cual indujo a que surgiese una existencia energética con esa tendencia, y gracias a eso esa existencia energética evolucionaba acumulando todo tipo de información, que además la ordenaba y clasificaba adecuadamente porque poseía esa tendencia a evolucionar con orden y sin fin. 

Eso era una manera de evolucionar sin fin de una manera inteligente, puesto que esa  evolución estaba obligada a evolucionar con orden y sin fin acumulando y ordenando todo tipo de información que le ayudaban a evolucionar.

Lo cual condujo a que esa evolución evolucionase hasta originar un orden evolutivo viviente, puesto que esa manera de evolucionar era la única manera posible en la que se podía evolucionar como inteligencia.

No existe otra forma de existir  que permita evolucionar sin fin acumulando todo tipo de información que no sea evolucionar hacia la vida y como vida.

Ya que cómo podría evolucionar una inteligencia sin fin sin un medio físico y psíquico como la vida, la cual le posibilita evolucionar sin fin.

No existen otros medios posibles para poder evolucionar como inteligencia hacia una inteligencia cada vez más evolutiva.

La vida como individualidad viviente que es de un orden viviente, estaba destinada actuar con libertad de acción,  porque esa era una forma inteligente de evolucionar.

Pero a pesar de que la vida podía actuar con libertad de acción, la vida no podía ser totalmente libre, porque estaba unida de manera psíquica y física a su correspondiente alma.

Esos principios evolutivos originaron la libertad de acción de las vidas, pero sin poder evitar la unión genética de las vidas con el  orden evolutivo viviente al que pertenecían.





Fuente: http://PIXABAY.com Evolucionar en la materia


Evolucionar en la materia blanda

 
La vida, antes de poder adquirir de manera evolutiva una forma física tuvo que evolucionar en la materia blanda de forma psíquica.
Esa forma de evolucionar en la materia blanda indujo a la jerarquía viviente a evolucionar mediante  individualidades físicas microscópicas.

Individualidades que estaban destinadas a adquirir información sin fin ya que la tendencia evolutiva era evolucionar sin fin.

Eso también significaba ordenar la información que se adquiría; o sea evolucionar con orden hacia una inteligencia sin fin cada vez más evolutiva.

De esa manera, esas individualidades vivientes llegaron a desarrollar una especie de psiquismos propios.

Esas existencias vivientes microscópicas para poder evolucionar como vida les faltaba evolucionar de manera psíquica, con una especie de memoria o acumulador de información.

Estaban inducidas a evolucionar de manera jerárquica con orden y sin fin adquiriendo todo tipo de información, gracias a ello no tardarían mucho tiempo en proporcionarse una especie de psiquismos, al principio muy pocos desarrollados.

Eso llevaría a esas existencias microscópicas a acumular y clasificar la información necesaria. para desarrollar sus evoluciones psíquicas y las de la propia jerarquía de almas a las que estaban enlazadas de manera psíquica.

El psiquismo les proporcionaría a las vidas más decisión propia, pudiendo así adquirir más experiencias, más información y más libertad de acción.




Fuente: http://PIXABAY.com Las sensaciones

Las sensaciones

Así mediante la evolución psíquica y física, la evolución viviente evolucionó desarrollando primero el psiquismo. Eso daría lugar al nacimiento de las sensaciones.

Las sensaciones era un medio adecuado para la supervivencia y para poder obtener mayor información. Pudiendo la vida desarrollar otros sentidos para poder evolucionar aún más.

Las sensaciones fueron desarrolladas gracias a que el psiquismo viviente necesitaba adquirir información sin fin de la manera más adecuada.  

A medida que se desarrollaba el sentido táctil, y según las necesidades de la vida, poco a poco, de manera evolutiva surgirían los otros sentidos.

La especie viviente que viviese en la oscuridad no necesitaría el sentido de la vista, por tanto esa especie viviente no desarrollaría ese sentido.

La evolución hacia la vida y como vida fue muy lenta debido a que la vida necesitaba evolucionar como vida adecuadamente.

De este modo el psiquismo viviente evolucionó hasta poder  diferenciar y clasificar la información que se obtenía, y así poder saber donde actuar para poder evolucionar cada vez más.

Poco a poco, de forma evolutiva, todo eso se fue perfeccionando ya que la vida era un medio evolutivo que podía evolucionar con cierta libertad y por eso podía evolucionar cada vez más y sin fin.

De esta manera las vidas podían separarse pudiendo así actuar con libertad, para así poder obtener aún mayor información y poder así evolucionar más. Pero esa separación no podía ser total, ya que las vidas se necesitaban unas a otras.

Con lo cual las vidas tenían libertad de acción, pero sin dejar de ser una jerarquía viviente en las que todas las vidas tendrían que ocupar un puesto jerárquico evolutivo viviente.

De esa jerarquía viviente u orden evolutivo viviente, surgieron evolutivamente todas las especies vivientes. 

 

 

Fuente: http://PIXABAY.com  Las sensaciones

 

Las sensaciones eran necesarias para vivir

Para evolucionar de manera psíquica como vida se tenían que posibilitar primero las sensaciones. Las cuales también eran muy necesarias para la supervivencia.

Las sensaciones permitía a la vida evolucionar  sin fin de manera psíquica y física.

Para ello no bastaba con acumular la información obtenida, había que ordenarla y adaptarla a la vida. El orden universal era una guía necesaria que la vida de manera inductiva estaba obligada a seguir sin cesar.

Así se podrían posibilitar de manera evolutiva los sentidos adecuados para poder vivir.

Ya que sentir es percibir la información  y adecuarla a  las necesidades adecuadas de la evolución viviente.

Supongamos que en esos orígenes vivientes la vida hubiese desarrollado de manera evolutiva una forma de percibir la información mediante la vista.

Todo lo que la vida viese mediante la vista, de manera psíquica se transformaría en información adecuada para que la vida pudiese evolucionar más.

Pero también la vida adoptaría a la propia vista como una forma adecuada de evolucionar cada vez más. Puesto que la tendencia universal era evolucionar con orden y sin fin.

De esa manera la vista se adoptó de manera psíquica como un sentido más. Los demás sentidos se desarrollaron de manera similar.

También gracias a las sensaciones, o llámese sentido táctil, la vida obtenía información física sobre la materia donde evolucionaba.

Ninguna clase de vida ni unión viviente podría evolucionar como vida,  sin algo que les permitiese continuar viviendo a través de la reencarnación. Ya que a la unión viviente les empujaba a continuar existiendo y procreando el hecho de que podían reencarnarse a través del alma.







Fuente: http://PIXABAY.com  Jerarquía de almas




Jerarquía de almas


La jerarquía viviente y la jerarquía universal siempre han estado unidas a través de la jerarquía de almas.

De esta manera, a medida que evolucionaban las vidas también evolucionaban sus correspondientes  almas y la propia jerarquía universal de almas.

Los enlaces psíquicos son una especie de tendencias que pueden acaparar todo tipo de información y evolucionar como tendencias.
Esas tendencias psíquicas vivientes (llámense enlaces psíquicos o almas) son existencias porque todo lo que existe en el universo es existencia.

La vida es una de las existencias universales más antiguas, no me refiero a la vida de nuestro planeta sino a la vida en general del universo.

Esos enlaces psíquicos llamados almas permiten que la jerarquía de almas controle de manera psíquica la evolución de la jerarquía viviente.

Las decisiones y acciones individuales de las propias vidas no las pueden controlar totalmente las almas, porque las vidas nacieron para que tuviesen decisiones propias y pudiesen evolucionar con libertad.

Aunque no todo es libertad, existe cierto control; la vida también está parcialmente controlada por su propia jerarquía viviente a través de las herencias.

También el entorno en donde se vive influye mucho en la evolución de las vidas, debido a las necesidades vivientes y a sus supervivencias.

De entre todas las especies vivientes terrestres las vidas más evolucionadas como la de la especie  humana dispone de una mayor libertad  para así poder evolucionar más. Ya que depender menos de los demás nos permite obtener mayor libertad.

Una vez posibilitada la evolución viviente, la  tendencia jerárquica evolutiva viviente era que únicamente una sola especie viviente pudiese evolucionar sin fin.

La jerarquía viviente estaba obligada a evolucionar como jerarquía porque esa es la tendencia universal.

El universo es una sola jerarquía de almas,  unida de manera jerárquica con todas las sub-jerarquías universales de almas, ya que el universo es un único universo y posee una única evolución.

Por eso, la jerarquía viviente evoluciona como jerarquía en la que sólo una especie viviente puede ocupar la escala jerárquica más evolutiva.

Esa manera de evolucionar sin fin y con orden es la forma universal más adecuada de evolucionar como jerarquía.

Las demás especies vivientes tendrán que adaptarse a existir como escalas jerárquicas vivientes inferiores.  Esa  es la forma de evolucionar conforme evoluciona la jerarquía universal de almas.









Fuente: http://PIXABAY.com  Almas o ángeles





Almas o ángeles

No existe alguien, ni una asociación ni nada que gobierne el universo.

El universo se gobierna solo, pues ha nacido con esa tendencia evolutiva a evolucionar sin fin como orden.

Tampoco las almas están gobernadas por alguien, ni por seres espirituales ni por nada.

Las almas han evolucionado así como tendencias evolutivas a evolucionar con orden y sin fin. Y así, como jerarquía, continuarán evolucionando.

Cuando una vida muere su propia alma posee la tendencia evolutiva a evolucionar reencarnándose en otra vida.

En la vida que le corresponda conforme haya evolucionado, o bien mantenerse como alma en el lugar que le corresponda en la escala jerárquica de almas.

Son las propias almas las que ellas mismas se castigan o premian conforme a su propia evolución porque esa es la tendencia evolutiva universal.

Dentro de la jerarquía de almas, existen almas muy evolucionadas que ayudan a las vidas y a las propias almas. Esas almas más evolutivas han evolucionado así de manera jerárquica.

Y de esa manera están destinadas a ocupar el puesto jerárquico superior que les correspondan. No para beneficiarse de eso, sino que esos puestos jerárquicos las obligan a ayudar como alma a las vidas y a las almas que les correspondan.

Porque así funciona la jerarquía universal, y eso forma parte de la evolución, ya que la jerarquía de almas también evoluciona sin fin.







Fuente: http://PIXABAY.com  Puesto jerárquico




Puesto jerárquico

Cada vida evoluciona sin cesar, aunque esa evolución induzcan a ciertas especies vivientes a adaptarse a una forma de vida acomodada por el bien de la jerarquía viviente, como es el caso de los animales y las plantas.

Eso también es evolución, los humanos antes de evolucionar en humanos fuimos animales y mucho antes plantas.

También los animales y las plantas a través de muchas reencarnaciones y evoluciones de sus almas podrán evolucionar en humanos. Sino les da tiempo en la Tierra porque ésta se haya extinguido, les dará tiempo en otros planetas a través de sus respectivas almas, pues las almas no son propiedad de la Tierra. 

Nada muere, ni incluso la Tierra ya que todo se transforma.
Cuando la Tierra se extinga transformándose en otro tipo de existencia, todas las vidas podrán continuar su proceso evolutivo en otro planeta que disponga de vida.

Solamente aquellos humanos que hayan evolucionado hasta ser sólo alma, podrán existir como alma y continuar evolucionando como alma sin necesidad de volver a ser vida.

Como los nacimientos de planetas que albergan vida no tienen fin, el nacimiento de nuevas vidas tampoco tendrá fin.

Cada vida está inducida a evolucionar sin fin ocupando las sucesivas escalas jerárquicas evolutivas que les pertenezcan.

Unos evolucionarán más y otros menos dependiendo de sus propias evoluciones y del entorno donde evolucionen.

 

  

 
Fuente: http://PIXABAY.com  La reencarnación

 

La reencarnación

Nadie se libra de vivir las vidas necesarias  para cumplir con su propósito evolutivo.

Cuanto antes evolucionamos hacia esa meta evolutiva de existir como alma muy evolucionada, antes dejaremos de vivir en más vidas diferentes.

La vida nos puede producir muchas felicidades pero también muchos sufrimientos.

Y para poder evolucionar más debemos experimentar muchas vivencias.

Somos responsables de parte de lo que somos y de lo que seremos.
Por tanto cuanto antes evolucionamos de manera positiva antes llegaremos a la felicidad eterna como alma muy evolutiva.

Según hayamos evolucionado, podremos volver a nacer en lugares con una evolución más avanzada o menos avanzada, sea de la parte del universo que sea.

Y eso se efectúa de manera instantánea, porque las almas son tendencias y por eso pueden trasladarse a cualquier lugar del espacio sin nada que las pueda sujetar.






La evolución sin fin es imparable

La vida se multiplica sin cesar porque la evolución nunca involuciona.



¿Qué es el alma?: Todo lo viviente tiene un alma
 Fuente: https//www.PIXABAY.com Todo lo viviente tiene un alma[



Para que la evolución viviente tuviese éxito tenían que existir lugares adecuados que pudiesen albergar  vida.

Debido a eso el propio orden universal adquirió la irremediable tendencia a posibilitar esos lugares.

Y para que eso fuese posible se tenía que inducir esa tendencia evolutiva a la propia existencia. Eso no fue ningún problema ya que la existencia es el propio universo.

De manera evolutiva la existencia posibilitó esos lugares originando estrellas y planetas adecuados que permitiesen albergar vida.

Lógicamente esos lugares no se originaron inmediatamente, hubo infinidades de procesos  evolutivos hasta que se logró ese propósito evolutivo.

Primero se tendrían que originar las estrellas y sus procesos evolutivos que le permitiesen originar los planetas adecuados para la vida.

Todos esos procesos sucedieron muy lentamente pero con pasos firmes porque sucedieron de manera evolutiva.

Supongo que no todos los sistemas planetarios actualmente pueden albergar vida. Todo se va perfeccionando para que todo evolucione sin fin hacia esas metas evolutivas.








Fuente: http://PIXABAY.com  Universo giratorio


El universo y la nada

La existencia es muy maleable, sólo hay que ver la cantidad de cosas que se pueden construir.

Esa tendencia evolutiva de evolucionar con orden y sin fin, permitió a la existencia poder concentrar grandes cantidades de existencias en puntos espaciales adecuados.  Para así poder originar las estrellas en esos lugares adecuados.

Permitiendo con ello que de manera evolutiva  surgiesen también  los planetas adecuados para que surgiese la vida.

Ese proceso fue lento pero eficaz porque la tendencia universal a evolucionar con orden y sin fin es inalterable. 

El universo posee la tendencia a evolucionar sin fin porque es una tendencia transmitida por su evolución sin fin, inducida por la nada, ya que todo lo que rodea al universo es la nada.

El universo no tiene más remedio que crecer sin fin sin poder ocupar la nada. Y eso obliga al universo a existir eternamente.
Si el universo no evolucionase sin fin no se movería y si no se moviese dejaría de existir y eso significaría transformarse en la nada. Pero eso no puede ser porque la nada no existe. Por eso el universo está destinado a existir siempre.

Como la jerarquía de almas es universal, a las almas más evolutivas  les habrá dado tiempo de adquirir mucha información. 

Ya que existen muchos planetas que albergan vida y no cesan de surgir nuevos planetas que alberguen más vidas.

Al surgir la vida surgió el psiquismo viviente, surgió el yo, surgió el alma.

Lean la segunda parte titulada: Alma ¿qué es el alma? segunda parte




Autor: Salvador Sánchez Melgar
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