domingo, 23 de junio de 2019

¿Qué es el tiempo?



El tiempo es un gran orden universal
El todopoderoso tiempo


¿El tiempo?






¿El tiempo qué es? también posee un yo



Todo lo que existe es existencia aunque sea como tendencia
Absolutamente todo lo que existe posee su yo. Por eso el tiempo, aunque sea una tendencia también posee su yo como tendencia de la existencia. Ya que existir como tendencia también es una forma de existir aunque sólo sea como tendencia.

Únicamente existe el tiempo en el espacio donde vivimos debido a que en el resto del universo no existe la existencia que se atrae entre sí.

En los espacios cósmicos donde no exista la atracción entre existencias no puede existir el dinamismo que permita componerse el tiempo.




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Al igual que la totalidad de la existencia la totalidad del tiempo es un compuesto de infinidades de compuestos unidos en un sólo compuesto. Éste es un conjunto de tendencias compuestas de infinidades de tendencias compuestas que también poseerán cada una un yo.

Por tanto, cada uno de los tiempos más cortos posibles también poseerán  sus yos propios como tiempos más cortos posibles.



El gran orden universal del gran orden del universo


Vivimos en un espacio cósmico donde todas las existencias poseen sus tiempos sincronizados como tiempos debido a que todo es un gran orden. La diferencia con el gran orden universal es que en nuestro espacio galáctico el orden está formado por existencias que se atraen entre sí.

En donde todas las existencias se transforman con orden porque también están inducidas a moverse uniformemente en la dirección expansiva.

De esa forma, en nuestro espacio galáctico se pudo formar un gran orden tridimensional con su correspondiente tiempo.
El tiempo es un gran orden formado por una inseparable gran unión de acciones más pequeñas posibles sincronizadas entre sí.

Dichas acciones representan a los yos de cada mínimo tiempo posible. Los cuales sin una unión entre sí no podrían existir.



Sincronización dinámica de ¿qué es el tiempo?


Cada acción sincronizada de cada existencia más pequeña posible es una acción llamada tiempo.

Y cada una de esas existencias posibilitan que exista el tiempo siempre y cuando todas las existencias estén sincronizadas entre sí.

Por eso el tiempo no es existencia real es tendencia dinámica sincronizada. O lo que es lo mismo: es dinamismo o acción sincronizada. Es decir, el tiempo es la sincronización casi perfecta de la existencia.



Los lugares dinámicos son los propios yos dinámicos


Cada acción de cada existencia crea un lugar dinámico propio permanente que nunca podrá estar en el mismo lugar ya que todo se mueve.

Los sitios que crea cada existencia son sitios propios que no pueden ser ocupados por otras existencias, aunque estos sitios no estén nunca en los mismos sitios, ya que todo se mueve.

El lugar dinámico que ocupa cada existencia más pequeña posible es un lugar propio, es una acción dinámica propia llamada tiempo, es un yo.

Al igual que cada existencia más pequeña posible cada compuesto de existencia también poseerá su propio yo porque también ocupa su propio sitio.



Lugares del yo


Teniendo en cuenta que el tiempo es la sincronización de la existencia, el yo de cada una de esas sincronizaciones dinámicas es un lugar.

Como todo se mueve, cada existencia compuesta es una acción compuesta de tiempo y cada existencia más pequeña posible es una acción mínima de tiempo.

Todas las acciones compuestas o sin componer son lugares dinámicos propios creados por las propias acciones de las existencias.

Esos lugares no pueden ser lugares fijos, o lugares quietos, ya que todo es movimiento.

Tampoco pueden ser lugares en movimiento porque esos lugares no se mueven, lo que se mueven son las propias existencias dinámicas.




Sitios instantáneos


En el camino expansivo todas las existencias van creando sus propios sitios dinámicos, los cuales al no poder estar quietos no les da tiempo a crearse como sitio.

Sin embargo existen como lugares que necesitan constantemente ser lugar sin poderlo ser nunca porque todo se mueve constantemente.

Ese necesitar siempre ser lugar es lo que permite que el lugar exista sin existir realmente.

Con lo cual como el tiempo es un lugar que existe sin existir realmente, existirá siempre de esa forma.

El lugar que ocupa cada existencia, sea simple o compuesta, en cada instante que se mueve expansivamente es el lugar creado por la propia existencia.

Las existencias más pequeñas posibles pueden formar compuestos de existencias gracias a que la existencia se atrae entre sí. Y además de moverse cada una expansivamente cada una también se mueve de manera rotatoria ya que todo es movimiento.

Gracias a ese movimiento rotatorio de cada existencia dinámica más pequeña posible todo tiende a la esfericidad. Los lugares que ocupa cada mínima existencia de manera momentánea son lugares irreales, debido a que todo es dinamismo.




El yo instantáneo


Cada lapsus de tiempo largo o corto que suceda, ya sea como existencia individual o compuesta posee su propio yo.

Por eso mismo ninguna acción o suceso, suceda en un lapsus de tiempo largo o corto suceden en el mismo tiempo.

O sea que cada suceso, por muy lento o rápido que suceda, posee su propia acción, su propio yo o identidad propia y su propio tiempo.

Las acciones que se efectúen son acciones individuales porque cada acción posee su propio yo como acción compuesta o individual. Lo mismo sea que las acciones se efectúen con un lapsus de tiempo largo o corto.


Los sucesos


Esto quiere decir que no pueden suceder dos hechos al mismo exacto tiempo, ya que cada mínimo tiempo posee su propio yo.

Por mucho o por muy poco que se parezcan o que coincidan dos hechos o dos sucesos, no se suceden en el mismísimo tiempo.

Las cosas que suceden al mismo tiempo suceden al mismo tiempo medido por un reloj o por cualquier otro instrumento que mida el tiempo. Esos medidores son instrumentos de medida al igual que las matemáticas lo es del orden universal, pero no son el verdadero tiempo.

Todo lo que alguien haga lo hace individualmente aunque parezca que lo haga al mismo instante que lo hace otro. Lo haría al mismo instante  que otro según un reloj, pero realmente nada se puede hacer al mismo tiempo ya que todo dispone de su propia acción y de su propio yo.


La matemática universal


Como todo lo que existe en el universo es un orden, por tanto todo es unas matemáticas.

Todo funciona mediante el orden de la matemática universal, con lo cual todo posee la tendencia a existir con esa matemática.
Unas matemáticas que son casi perfectas. Y no son perfectas porque no existe nada perfecto.

Esas imperfecciones lo demuestran los números primos de la existencia, y gracias a estos el universo no es tan repetitivo.

Si no existiesen los números primos en la matemática universal, todo se repetiría mucho, entonces nada podría evolucionar ni crearse.


Números primos


Los números primos en la existencia impiden que todo se repita tanto. Debido a los números primos de la existencia esas tendencias a la repetición se suceden al compás que marcan los propios números primos. Las repeticiones se suceden en diferentes fechas marcadas por los números primos, fechas que lógicamente tendrán otras evoluciones.

La historia de la humanidad está llena de repeticiones, pero éstas no se suceden en los mismos tiempos ni en las mismas evoluciones gracias a los números primos. Los cuales impiden que todo se repita de manera sucesiva en las mismas fechas.

Como el tiempo está sincronizado en absolutamente todo, absolutamente todo se relaciona.

Las matemáticas universales permiten que a través de unos sucesos sucedan otros similares.

El tiempo demuestra la perfección del espacio universal donde vivimos.

Y gracias a ese permanente y casi perfecto orden sincronizado han surgido otros órdenes como las de las almas; las vidas; las materias; etc.



Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safecreative

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