jueves, 15 de noviembre de 2018

Cualidades de la nada




 
Fuente://PYSABAY.com  Cualidades de la nada


 

Cualidades de la nada

(Artículo subido de http//salvadorsanchezmelgar.com)



Cualidades de la nada
La primera existencia que se originó y que surgió de la nada se encontró dentro de la nada rodeada por la infinitud de la nada.
Existencia que tuvo que surgir como la existencia dinámica más pequeña posible, ya que no se puede surgir de la nada de otra manera.
Esa existencia al estar eternamente rodeada por la infinitud de la nada, tuvo que adoptar las tendencias de la nada, que se transmitirían a todas las existencias que surgiesen posteriormente.
Tendencias que son adoptadas por la propia existencia al necesitar ser la nada como la única manera de poder evolucionar. Puesto que sólo existía la nada como única referencia para la existencia.
Esa primera existencia surgió como la nada en movimiento consolidada así como existencia.
Dicha existencia necesitaba adquirir las cualidades de la nada que nunca podría conseguir porque las cualidades de la nada sólo la podía poseer la propia nada.
Pero perseguir eternamente esas necesidades sin poderlas conseguir nunca, obligaba a la existencia a existir y existir siempre con esas tendencias y eso le permitía existir con orden.
Las cualidades de la nada no son existencias reales, pero las necesita alcanzar la propia existencia, sin poder conseguirlo nunca, para así poder existir y estar sujeta a un orden como existencia.


Primera cualidad de la nada adoptada por la existencia como tendencia: la eternidad 

(supongamos que tuviésemos que existir eternamente como única existencia en un espacio en donde no existiese nada, qué camino escogeremos, lógicamente escogeremos el único camino posible, el de necesitar ser la nada adoptando todas sus cualidades, porque la nada sin existir existe como nada absoluta y eso es mucho existir). 

La primera existencia que surgió de la nada surgió de una forma infinitamente extraordinaria. Tiempo tuvo la nada de producir ese hecho ya que la nada ha existido siempre, aunque el tiempo de la nada sea un tiempo imaginario.
De esa manera surgió la primera existencia como existencia dinámica más pequeña posible rotando sobre sí misma, ya que estaba rodeada por la nada y no podía existir de otra manera.
Una vez surgida de la nada, esa primera existencia ya no podía dejar de existir, porque dejar de existir sería volver a ser la nada, y eso era imposible que sucediese porque la nada no existe.
Al surgir la primera existencia rotando sobre sí misma sin poder ocupar la nada que la rodeaba, eso obligaba a esa primera existencia a adoptar la tendencia a poseer la infinitud de la nada; con lo cual esa existencia estaría inducida a crecer como existencia.
Pero sólo se podía nacer como existencia surgiendo como movimiento de la forma más pequeña posible, o sea rotando sobre sí misma.
Gracias a esa tendencia a necesitar ser infinita como la nada, una gran multiplicación de existencias dinámicas más pequeñas posibles semejantes entre sí se produjo de manera instantánea porque todavía no existía el tiempo;  de esa manera nació instantáneamente un gran universo expansivo.
El movimiento no es una existencia real pero se transforma en existencia real al existir como movimiento.
Pero si además a esa irrealidad llamada existencia se le añade las tendencias a necesitar poseer las cualidades irreales de la nada, esa existencia adquirirá esas tendencias de la nada fácilmente porque el movimiento al no ser una realidad puede adquirir no realidades en su proceso dinámico.
De esa forma las existencias más pequeñas posibles que saturan de existencias el universo, además de ser dinámicas han adquirido un orden, porque han adquirido un camino hacia donde ir al adquirir la necesidad de obtener las cualidades de la nada sin poder conseguirlo nunca.

Segunda cualidad de la nada adoptada por la existencia como tendencia: la plena quietud
Como la nada es absoluta quietud, eso obligaba también a la existencia a necesitar esa tendencia; originando así un freno al movimiento rotatorio sin fin cada vez más acelerado de cada una de las existencias más pequeñas posibles. Así se originó una permanente contrariedad o repulsión al movimiento rotatorio sin fin de la existencia.
La necesidad de dichas existencias de adoptar la quietud de la nada inducía a que existiese un freno en las rotaciones de dichas existencias. De esa forma no se aceleraban tanto, ordenándose y equilibrándose los movimientos rotatorios de dichas existencias.
Al surgir todas las existencias  como existencias dinámicas más pequeñas posibles, y ante las necesidades de unirse formando un espacio dinámico propio porque estaban rodeadas por la nada, necesitarían coexistir conjuntamente en ese espacio dinámico para poder existir.
Desde el punto de origen del universo se saturaba constantemente de existencia el universo formando un espacio dinámico que crecía de forma expansiva hacia todas las partes externas posibles.
La existencia sólo podía expandirse como espacio universal en forma de existencia, multiplicándose de existencias dinámicas más pequeñas posibles semejantes entre sí, ya que sólo se podía nacer de esa forma.
Cada existencia únicamente podría moverse rotando sobre sí misma. Las cuales de manera expansiva se moverían todas juntas gracias a la multiplicación sin fin de dichas existencias que engrandecen constantemente ese espacio dinámico.
El universo únicamente podía crecer mediante las duplicaciones constantes de existencias dinámicas más pequeñas posibles, formando así un espacio unido de cada vez más existencias semejantes entre sí.
Hay que tener en cuenta que entre las uniones de las existencias dinámicas más pequeñas posibles que se atraen entre sí existe un espacio de energía repulsiva, que evita que las existencias se absorban unas a otras.
Y como todas esas existencias saturan de existencias el universo y están muy unidas, esos espacios repulsivos se multiplican, consiguiendo con ello que esos espacios de energía repulsiva, equivalente a energía oscura, sean superiores que las propias existencias.

Tercera cualidad de la nada adoptada por la existencia como tendencia: la duplicación sin fin o el crecimiento sin fin que representa la infinitud de la nada
La nada es infinita como nada, la existencia no puede ser infinita.
La existencia adoptó esa necesidad de ser infinita sin poder serlo nunca, por eso la existencia crece sin fin como necesitando ser infinita como existencia. Cosa que nunca logrará porque la existencia no puede ser infinita, ya que la existencia es la nada en movimiento o la nada hecha existencia. 
La existencia para poder ser cada vez más grande como existencia, necesitaba estar siempre moviéndose y creciendo mediante duplicaciones de existencias dinámicas más pequeñas posibles.
La existencia es infinita si se entiende que ese crecimiento sin fin es como una especie de infinitud.. Al surgir esa primera existencia rodeada por la nada y no poder ocupar la nada, eso produciría en esa existencia una fuerte presión que la induciría constantemente a crecer para así poder escapar de la nada.
Por eso, la única manera de poder crecer sin ocupar la nada porque no podía, era creciendo como espacio dinámico rodeado por la nada mediante la creación de cada vez más existencia.
La creación de cada vez más existencia sólo se podía conseguir mediante la duplicación de existencias, ya que no se puede surgir como existencia si no es surgiendo como existencia dinámica más pequeña posible, lo cual es una duplicación.


Primera existencia
Como esa primera existencia que surgió de la nada, al ser movimiento gracias a que rotaba sobre sí misma, generó un espacio dinámico a su alrededor. De esa manera podía originar más existencias dinámicas en ese espacio dinámico sin necesidad de necesitar ocupar lo que no podía: la nada.
A medida que surgían nuevas existencias semejantes entre sí, al agruparse todas en un mismo espacio dinámico cada vez más grande, volverían a sufrir constantemente la misma presión de la nada, ya que la nada siempre estaría rodeando a ese espacio dinámico por mucho que creciese. Lo cual obligaría a dichas existencias a duplicarse sin cesar. Las duplicaciones se efectuarían de manera instantánea porque en esas duplicaciones no existe el tiempo.
Y eso fue lo que sucedió, se originó un gran universo en menos de un instante mediante la multiplicación sin fin de las duplicaciones de las existencias que se duplicaban sin cesar. De esa manera el universo creció rápidamente como espacio dinámico.
Cada duplicación de la existencia es una exacta duplicación. Lo único que las diferencian a unas de otras, es que cada una ocupa su propio espacio dinámico que no puede ser ocupado por otra existencia.

Cuarta cualidad de la nada adoptada por la existencia como tendencia: la atracción sin fin de las propias existencias
Al ser la nada absoluta como nada es como si toda la nada se atrajese entre sí, esa atracción la adquiere la propia existencia al necesitar atraerse unas a otras.
Las existencias no poseen el poder de atraerse unas a otras, se atraen porque desde que se originaron sólo disponían de dos caminos hacia dónde ir: hacia la nada o hacia la existencia, como hacia la nada no podían ir porque la nada no existe, únicamente les quedaba la opción de ir hacia la existencia.
Por eso mismo esa atracción, llamada gravedad, de la existencia hacia la existencia, es mínima pero permanente.
La existencia que se encuentre en las influencias de un astro que rote sobre sí mismo aumentará su atracción o gravedad hacia ese astro.


Quinta cualidad de la nada adoptada por la existencia como tendencia: la expansión sin fin
La nada es una absoluta quieta expansión universal porque la nada necesita que todo sea nada. Esa necesaria tendencia de serlo todo también lo ha adquirido la existencia, pero como la existencia es movimiento esa necesidad se transforma en expansión, en necesitar alcanzarlo todo como expansión.
El universo es un compuesto de existencias dinámicas que se expandieron instantáneamente (ya que no existía el tiempo).
Esa expansión se produciría desde un punto hacia todas partes, como si la existencia hubiese surgido del centro de una esfera. Llegaría a un punto que esa inevitable inclinación expansiva que sufriría el universo posibilitase una expansión expansiva esférica con tendencia a la rotación. Fue en ese límite expansivo cuando el universo dejó de crecer como universo instantáneo.
No cesaría de moverse de forma rotativa, creciendo y acelerándose cada vez más de manera evolutiva.
Por tanto esa rotación universal es una  expansión universal, la cual aumenta de velocidad porque el universo no cesa de crecer ya que constantemente se satura de existencias dinámicas más pequeñas posibles.
Con lo cual todo lo que existe está inducido a moverse conforme se mueve la expansión universal.


Sexta cualidad de la nada adoptada por la existencia como tendencia: la posesión de un yo como existencia individual y como existencia compuesta
La nada también posee su yo como nada, ya que ocupa un lugar que es el de existir como contrariedad de la existencia. Ya que sin la nada no podría existir la existencia. Gracias a ello todo adquiere un yo propio.
La posesión de un yo, o identidad propia como existencia individual más pequeña posible y como existencia compuesta de esas individualidades es posible porque cada existencia individual o compuesta ocupa un lugar propio que no puede ser ocupado por otra existencia.


Séptima cualidad de la nada adoptada por la existencia como tendencia: la transformación sin fin como existencia compuesta
Tratando de adquirir el absoluto orden de la nada como nada, la existencia evoluciona sin fin.
La existencia evoluciona sin fin hacia el orden absoluto, cosa que nunca conseguirá porque el orden absoluto sólo lo puede poseer la nada como nada.
Pero esa tendencia a necesitar llegar al orden absoluto permite que la existencia posea una constante transformación hacia el mejor orden posible.
La existencia sólo se puede transformar como existencia compuesta de existencias dinámicas más pequeñas posibles. Eso forma parte del orden evolutivo.
Las existencias dinámicas más pequeñas posibles no se pueden transformar porque son indivisibles, y tampoco se pueden agrandar como existencias individuales porque entonces dejarían de ser las existencias dinámicas más pequeñas posibles.
Con lo cual como las existencias dinámicas más pequeñas posibles no se pueden empequeñecer más, ni engrandecer ni desaparecer porque la existencia nunca puede dejar de existir permanecerán eternamente en el universo tratando de unirse formando así existencias compuestas.
A través de las uniones matemáticas de las existencias dinámicas más pequeñas posibles se posibilita la existencia compuesta, las cuales siempre se transformarán, por eso no poseen un presente quieto.


Octava cualidad: la de evolucionar sin fin tratando de obtener las cualidades de la nada sin poder conseguirlo.
Cualidades como la plena pureza de la nada como nada, la plena justicia de la nada como nada y otras posibles cualidades.
Cosa que la existencia nunca podrá conseguir porque son cualidades que posee la nada como: la perfección, la pureza absoluta, la justicia y algunas más. Pero el hecho de que la existencia esté inducida a obtener esas cualidades sin poderlas  conseguir nunca permiten que la existencia evolucione sin fin hacia esas metas.
La evolución viviente al ser la existencia más evolutiva ha transformado esos fines evolutivos en una lucha constante entre el bien y el mal.
La evolución viviente evoluciona como vida y alma tratando de adquirir las cualidades de la nada: la justicia plena, la perfección absoluta y la pureza infinita.


Los números de la existencia
Todas las existencias dinámicas más pequeñas posibles representadas por puntitos sólo pueden seguir un orden universal, que está compuesto de todos los órdenes de la nada: el de la eternidad, el de la rotación sin fin, el de la duplicación sin fin, el de la atracción sin fin de las propias existencias, el de la atracción expansiva sin fin, el de la posesión de un yo como existencia individual y como existencia compuesta, el de la transformación constante formando todo tipo de existencias compuestas y el de evolucionar sin fin ante la necesidad de obtener las cualidades de la nada sin poder conseguirlo.
Todo lo que existe se satura constantemente de existencias dinámicas más pequeñas posibles, representadas por puntitos.
Existencias que están destinadas a existir siempre siguiendo un único proceso matemático universal que las induce a constituirse en existencias compuestas transformativa capaces de constituirse en energía, materia, vida y todo lo que sea posible constituirse con esas matemáticas universales. 
Esas existencias dinámicas más pequeñas posibles sin estar representadas por puntitos o por otros signos, al ser todas semejantes entre sí, no las podríamos distinguir. Pero las matemáticas universales sí que las podría distinguir, bien porque cada existencia ocupa su propio espacio dinámico o porque es la propia matemática universal la creadora de esas existencias.
Conforme se van agrupando esos puntitos, representando a las existencias, en grupos siguiendo la inevitable tendencia universal, unos grupos habrán evolucionado en materia y otros grupos estarán inducidos a evolucionar en otras clases de existencias.
Es el propio orden universal el que posibilita que todo evolucione matemáticamente como debe evolucionar.
Poco le influye al orden universal la evolución más o menos perfecta de un simple planeta y sus habitantes, cuando el universo es infinitamente mayor.
Al universo lo que verdaderamente le influiría es que algo se apartase de evolucionar conforme evoluciona el orden universal, pues si eso fuese así podría efectuarse un efecto dominó que podría destruir el orden universal. Eso el orden universal no lo puede permitir, por eso todo es un auténtico e indestructible orden universal.




 Autor: Salvador Sánchez Melgar
registrado en Safecreative
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