Dinamismos y jerarquías vivientes


 

 
 

 La evolución inteligente sin fin

 

 

Movimientos y jerarquías vivientes

 


 (Artículo corregido de mi libro "La evolución inteligente sin fin" publicado en Amazon)  



Desde el punto de vista de la concepción dinámica de todo, absolutamente todo encaja como mundo dinámico. Un mundo, que por su total dinamismo podría caber en un infinito pequeño espacio dinámico, que por ser tan enormemente dinámico hace posible que sea un gran mundo dinámico.

La masa dinámica universal me recuerda a la mayonesa. La cual tenía que batirse sin cesar cuando se le echaba, poquito a poquito, un chorreón de aceite, sino se cortaba y se deshacía la masa. Pues, eso es lo que me parece que es el universo, una mayonesa o masa dinámica que constantemente tiene que moverse para así poder seguir existiendo como masa uniformemente dinámica. Una masa dinámica que tiene que mantenerse totalmente en movimiento para así poder existir eternamente. Una masa, en la que su misma atracción dinámica la mantiene dinámicamente unida como masa ordenada y sincronizada, induciendo a generar cada vez más dinamismo.

Infinidades de individualidades dinámicas unidas entre sí generan, con sus acumulaciones dinámicas, infinidades de energías dinámicas; creando un universo con enorme energética dinámica.

El dinamismo crea una especie de energía dinámica que puede ser muy poderosa dentro de un mundo totalmente dinámico.

En el caso de vivir todos los años que nos pertenezca vivir, viviremos los años aproximados de vida que jerárquicamente nos está permitido vivir; al igual que el resto de animales. Por eso envejecemos proporcionalmente llegando a los límites vivientes que jerárquicamente estamos adaptados a vivir.

Sí por ejemplo, los humanos nos adaptásemos a la posibilidad de poder vivir evolutivamente unos trescientos años; toda la evolución humana y viviente también tendrían que adaptarse a esa evolución humana. No se trata de vivir esos trescientos años y ya está; dentro de nuestro ser existen infinidades de microscópicas existencias vivientes que están adaptadas a vivir en el ser humano a la medida humana; eso no se puede cambiar de golpe, se necesitaría cambiarlo poco a poco evolutivamente.

La evolución jerárquica viviente depende de otra jerarquía, la de las almas que a su vez dependen de la orden dinámica universal que ha posibilitado la existencia de esas jerarquías con el fin de posibilitar que la evolución inteligente evolucione sin fin. La jerarquía viviente está unida jerárquicamente a la jerarquía de las almas y romper esa unión no es posible. Estamos adaptados a vivir los años que nos corresponde vivir como seres humanos que somos porque es la adaptación más conveniente para la evolución humana, es la adaptación que evolutiva jerárquicamente nos ha inducido a vivir las jerarquías inducidas por el propio orden evolutivo universal. Nos podían haber inducido a vivir, por ejemplo mil años, si hubiese sido conveniente para la evolución inteligente y para la evolución viviente en general. De hecho ya existen árboles que viven más de mil años. Si pudiésemos vivir evolutivamente mil años o más, evolutivamente nos hubiésemos adaptado a ello, tanto psíquica como físicamente.  Pero, hay que comprender, que vivir los años que nos corresponda como vida es mejor que vivir mil años, ya que es mejor vivir mil años repartidos en varias reencarnaciones que vivir mil años en una sola vida, puesto que una vejez muy larga con achaques continuos no es muy agradable de vivir.

Viviendo como seres humanos  o viviendo como seres microscópicos, viviendo  una corta o larga vida, viviremos una adecuada adaptación. El tiempo de vida que vivimos ahora es proporcionalmente comparable al tiempo de vida que vivió la humanidad en cualquier etapa de la historia. Ya que lo que cambia es la adaptación evolutiva dinámica del ser viviente, que no es la misma  la de épocas prehistóricas que las actuales; porque en cada adaptación nos hemos adaptados psíquica y físicamente a otras formas de vida. Y aunque las medidas de tiempo, los días y los años sean los mismos en cualquier época, la adaptación a nuevas formas de vida no son las mismas.

Si el orden dinámico universal fuese algo que pensara y pudiese memorizar todo lo sucedido en el universo, tendría una grandiosa inteligencia, quizás podría saber matemáticamente el destino de todo; pudiendo, tal vez, también saber matemáticamente el final de la humanidad conforme a las experiencias matemáticas del pasado. Pero como el orden evolutivo universal no piensa, ni es Dios; todo sucede matemática evolutivamente como debe suceder o evolucionar; sin que el orden dinámico universal tenga posibilidades de poder pensar con la idea de cambiar algo. Es como si lo que nos sucediese no le importase a nadie no humano, ya que no existe nadie no humano que se preocupe en pensar lo que nos pueda suceder; excepto Dios, sí realmente existiese. El dinamismo universal podría poseer el poder de saberlo todo y de cambiarlo todo si pensase, pero como no piensa, no cambia nada; todo se transforma o evoluciona como debe transformarse o evolucionar conforme a una inevitable evolución inteligente sin fin.

Con los medios adecuados, quizás se podría estadística matemáticamente y por pura lógica saberse los que nos deparará en una pequeña parte del futuro de la humanidad. Lo que tal vez, sería muy difícil, o imposible, es saber lo que nos pasará en el futuro a cada uno. Siempre será más fácil averiguar estadísticamente, o por otros medios, el futuro en conjunto de una mayoría que el futuro de cada individualidad.

Supongo que cada uno ponemos nuestro granito de arena, cambiamos mínimamente el futuro de todo sin darnos cuenta. No obstante, según fuesen las acciones de los grandes genios, grandes políticos y grandes innovadores; una sola de esas grandes acciones podría cambiar una pequeña o gran parte del futuro de la humanidad, como así lo han demostrado muchos grandes genios que han existido a lo largo de la historia.

Si algún día las personas pudiesen vivir, por ejemplo 1.000 años, todo su ser en sí, tanto psíquico como físico se tendría que adaptar a ese duradero tiempo. Diferente sería, que los científicos, artificialmente, lograsen que algunas personas pudiesen vivir, mil o más años, de manera artificial; sin querer ni poder tener en cuenta los procesos evolutivos de nuestra propia evolución viviente. Esas personas podrían alcanzar artificialmente dichos mil años; pero sin poder transmitir hereditariamente esa nueva adaptación. Ya que no es lo mismo alargar la vida a una serie de personas artificialmente, que alagárselas evolutiva genéticamente.

Suponiendo que dos personas jóvenes de ambos sexos partiesen de nuestro planeta en una nave espacial, y encontrasen un planeta habitable y se instalasen allí. Esas personas evolucionarían a otro nivel diferente al nuestro, porque, supongo, que no existirá ningún sistema planetario que haya coincidido nacer en el mismo tiempo que el nuestro y por eso no podrán evolucionar al mismo par  que nosotros. Por lo tanto, todos los sistemas planetarios evolucionarán con el mismo tiempo evolutivo universal pero habrán evolucionado más o menos según en los diferentes tiempos que hayan nacido.

Cada sistema planetario, irremediablemente dispone de sus propias evoluciones, pero estarán regidos por el mismo orden dinámico evolutivo universal que rige a todo el universo. O sea que nos podríamos adaptar  perfectamente a vivir en otro planeta que disponga de vida propia. Los descendientes de esos dos viajeros que naciesen en ese planeta distinto al nuestro, dependiendo de las evoluciones y de las adaptaciones experimentadas; seguramente tendrían parecidos aspectos que sus antecesores, pero con el tiempo acabarían por adaptarse a otros aspectos  al no poder evitar adaptarse a formar parte de una nueva civilización. Tarde o temprano perderían la razón de ser humana y de pertenecer a la escala evolutiva viviente humana, pero irremediablemente se adaptarían a vivir como humanos de otro planeta, aunque sufriesen un gran atraso o un gran adelanto evolutivo según sea la evolución donde se encontrasen. Con el tiempo se adaptarían completamente a esa nueva civilización. Y eso es así, porque la vida, sea de la clase de vida que sea, es vida en cualquier lugar del universo; y irremediablemente toda clase de vida se tendría que adaptar a pertenecer a la evolución viviente donde vivan.

Si existiesen los extraterrestres, todos los que perteneciesen a la escala evolutiva inteligente superior, todos los que tuviesen la capacidad de evolucionar psíquicamente sin fin, independientemente de los evolucionados que estén, serían parecidos a los humanos. Ya que todas las vidas universales pertenecen a una  misma jerarquía evolutiva almática, sólo cambia el lugar donde existan las vidas y sus particulares evoluciones, aunque no habrá muchas diferencias evolutivas entre diferentes civilizaciones. Todas las vidas universales  tendrán parecidas evoluciones, existan en el planeta que existan, por muy separadas a años luz que estén unas vidas de otras y por muy evolutivos que estén; porque todas evolucionan hacia una inevitable evolución inteligente sin fin.

Cada comunidad viviente extraterrestre estará regida por  un orden jerárquico evolutivo viviente independiente, pero unido jerárquicamente al mismo orden jerárquico evolutivo universal de las almas.

Qué es la vida, sino un proceso evolutivo adaptativo que adoptó la capacidad de poseer sensaciones para así poder adaptarse mejor al entorno que le rodeaba, para así también poder evolucionar más adecuadamente a una permanente e incesante evolución inteligente sin fin.

Nuestros pensamientos también son movimientos. Todas las decisiones psíquicas de cualquier ser vivo son movimientos, producidos mediante ondas u otros tipos de impulsos eléctricos.

Lo pequeño se engrandece dinámicamente, mediante una multiplicación dinámica de lo pequeño. Lo grande se empequeñece dinámicamente desgastándose o dividiéndose dinámicamente.

No debe extrañarnos que el universo se engrandezca continuamente, pues esta realidad está acorde con ciertas conclusiones de antes de la época de Einstein; que afirmaban que la masa aumentaba con la velocidad. El universo se engrandece dinámicamente porque todo es movimiento expansivo con cada vez mayor velocidad expansiva. Con lo cual la velocidad induce a aumentar  dinámicamente la masa dinámica universal, gracias a los incesantes nacimientos dinámicos individuales provocados por  una velocidad expansiva universal cada vez más expansiva y por las presiones provocadas por las constantes saturaciones de nacimientos dinámicos en un mismo espacio dinámico. Dicha masa dinámica universal, sólo puede engrandecerse  uniéndose en un mismo espacio dinámico universal,  porque fuera está la nada y en la nada no se puede engrandecer nada ya que la nada no existe.

Ninguna existencia podría existir sin ser totalmente dinámica. Ni lo grande, ni lo pequeño, ni lo ancho, ni lo estrecho, ni lo pesado ni lo leve ni cualquier otra dimensión son realidades exactas, son realidades dinámicas.

 Autor: Salvador Sánchez Melgar
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